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Consumo de vino en hogares según presentación

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Las estadísticas de consumo en el canal hogar ofrecen lecturas interesantes desde el punto de vista del packaging del vino. Permiten detectar tendencias emergentes y patrones de consumo ya consolidados. Así, merece la pena detenerse en realizar un somero análisis de esos datos del panel de consumo alimentario, recogidos por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) en su último informe sobre la materia y que está disponible en su página web (www.oemv.es).

De este modo, por tipo de envase, el 80,7% del vino que se consume en el hogar en valor y el 55% del volumen se presenta en la tradicional botellas de vidrio de 75 cl de capacidad, con evolución prácticamente nula en los primeros 10 meses del pasado año (0,6% y -0,7% respectivamente en euros y litros).

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La marca: activo estratégico clave para la bodega

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

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En un entorno competitivo tan maduro como en el que convive el sector del vino, caracterizado, además, por una importante atomización, la marca es un activo estratégico clave para las bodegas, que estas deben saber potenciar, posicionar y gestionar para mejorar sus oportunidades competitivas tanto en el mercado nacional, como en el internacional. En este sentido, a finales del pasado 2017 se presentó en Madrid el informe ‘El presente y futuro de las marcas de vino’, en el que se recogen las tendencias actuales del mundo del vino, se analizan los retos y las posibilidades de mejora del sector y se sugieren las claves para la adecuada gestión de una marca de vino.

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Apertura de los consumidores a los distintos cierres del vino

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Fuente: Wine Intelligence. (photo: Fuente: Wine Intelligence.)

Fuente: Wine Intelligence.

El cierre del vino no es una cuestión baladí para las bodegas. Al margen de los requisitos técnicos que deben cumplir los diferentes tapones a la hora de conservar el vino hasta su servicio, la percepción por parte de los consumidores de las diferentes alternativas existentes es constantemente evaluada por las bodegas a la hora de tomar su decisión. De hecho, no es extraño encontrar un mismo vino que se cierra con elementos diferentes según el mercado al que vaya dirigido.

Aunque parece que el predominio del corcho es patente, lo cierto es que hay mercados que muestran una mayor apertura hacia los distintos tipos de tapones para vino. En términos de mercado, por ejemplo, el 92% de los vinos más vendidos en España están cerrados con tapón de corcho, según un estudio llevado a cabo por Nielsen entre los 100 vinos más vendidos en España en el último año (Mayo 2017).

Ese estudio también apunta que el tapón de corcho se estima que aumenta el valor de cada vino vendido en España en 2,27 € por botella. No obstante, como bien señala Juan Park, director de Wine Intelligence en España y Sudamérica, “hay que entender qué vinos el consumidor prefiere con un tapón y qué vinos prefiere con otro. Y no es solo diferencia de precio”.

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Embotellado móvil de vino en Europa, Estados Unidos y China

 Publicado el por GVDO (colaborador)

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Embotellado móvil en Europa, Estados Unidos y China. En estos continentes hemos depositado la Cortesía como diseño. La compañía embotelló vino en Mallorca en primavera. Gracias a un servicio All-inn en toda Europa, posteriormente, se envió a EE.UU. y China. La capacidad de embotellado móvil es de 3.000 y 4.500 botellas por hora. Para montar el equipo, primero se descarga una unidad de 8 metros de largo desde el remolque, que se hunde hidráulicamente en el suelo. Incluso es posible embotellarlo dentro. Puede descargar las botellas por sacos. El diseño de la unidad incluye: enjuague, llenado, dos torres para el cierre, como el corcho y el cierre Cortesía; generador de nitrógeno para embotellar y cerrar, cápsula a su elección: complejo de aluminio y PVC. Además, dos máquinas de etiquetado, una con etiquetas delanteras y traseras y la segunda para formas de botellas poco convencionales. Cuenta con empaquetadora automática para palletización (robot a 4.500 botellas por hora) en palets retractilados.

Cortesía es un cierre a prueba de fugas, inodoro e insípido. Para los turistas sin duda un gadget para llevar a casa. También puede comprar el cierre Cortesía por separado. Una segunda vida en el hogar con amigos y familiares, que puede incluir etiqueta superior y convertirse en la última promoción de su empresa ante el cliente.

Infórmese para la mejor presentación de sus vinos en el correo electrónico info@gvdo.eu

El futuro ya está aquí

 Publicado el por ARAN Europe (colaborador)

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La tradicional y conservadora industria vitivinícola está siendo despertada en los últimos años por avanzados envases de plástico que combinan comodidad en el uso, una excelente protección del vino a lo largo del tiempo, ahorro económico y protección del medio ambiente; una situación ganadora en todos los sentidos, como señalan en la industria.

El vino no es “una bebida más”: se trata de uno de los clásicos de la cultura humana y de todo un mundo de contenido y conocimientos. Pero también ante una tradición milenaria, y aunque un vino añejo es considerado excelente, resulta que el envase del vino avanza con el tiempo. En la última década hemos sido testigos del comienzo de una revolución en el modo en que el vino es envasado y llega a los restaurantes y a la mesa familiar. Después de centenares de años de botellas de vino de cristal, la industria vitivinícola mundial ha descubierto el área de los envases Bag in Box. El cambio ha comenzado: podemos brindar.

Si bien aún es temprano para enterrar la antigua y buena botella de vino, los hechos hablan por sí mismos: los nuevos envases de vino, que están conquistando Europa y el mundo, logran combinar las ventajas de este sistema de envase con la prestigiosa atmósfera de la clásica botella de vino. En los últimos años, más y más bodegas están adoptando el sistema B-i-B, que fue desarrollada para el envasado de líquidos en la industria alimentaria. En los restaurantes de lujo europeos todavía les será servida a la mesa una prestigiosa botella de vino y será descorchada delante de ustedes con su especial sonido, pero en muchas bodegas ya se habla de una nueva tendencia.

Primero hay que comprender cómo funciona. En el sistema Bag in Box, el vino es envasado en una bolsa de plástico específica, opaca e higiénica que se encuentra dentro de un envase rígido de 2 a 5 litros para el consumidor doméstico (¡Hasta cuatro botellas en un solo cartón!) o en un envase de 10 a 20 litros para el mercado institucional. Se trata de una bolsa aséptica, hecha de láminas de plástico de numerosas capas, equipada con accesorios de calidad y con sistemas dispensadores cómodos y efectivos que impiden la penetración de aire al envase (algo inevitable al utilizar una botella de vidrio).

El proceso de llenado se efectúa en máquinas especiales adaptadas al llenado de vino, y se lleva a cabo en condiciones absolutamente estériles con la finalidad de asegurar la vida útil del producto. En la máquina semiautomática, las bolsas son alimentadas de forma manual, mientras que en la máquina automática las bolsas llegan conectadas (por medio de una perforación) y son alimentadas de forma automática en la máquina de llenado a un ritmo especialmente alto, haciéndose la separación al término del proceso. En la mayoría de los tipos de máquinas, el proceso de llenado va acompañado de la formación de vacío en la bolsa antes del llenado, y la inyección de nitrógeno después del llenado y antes de cerrar el grifo, con la finalidad de permitir una larga vida útil al producto.

El consumidor vierte el vino por medio de un grifo especial que permite disfrutar de una copa de vino en cualquier momento, cómodamente y en la frecuencia deseada, sin temor a la oxidación y sin el compromiso que implica abrir una botella. El resultado es una excelente protección del vino envasado, impermeabilidad y limpieza máximos y la conservación de una vida útil prolongada, mucho mayor que la de una botella que se abre y vuelve a cerrar manualmente.

Sorprendentemente, las pruebas de cata indican también un excelente sabor a lo largo del tiempo, incluso más que en el vino embotellado.

Esta avanzada tecnología ha creado un creciente mercado para los envases de vino del sistema Bag in Box. De acuerdo a las estimaciones de la industria, el mercado mundial de B-i-B mueve hoy en día más de 800 millones de dólares al año y se encuentra en constante crecimiento. El área del B-i-B para vino está liderada por algunas empresas que se especializan en el envasado de alimentos y entre ellas se encuentra Aran Europe, una subsidiaria de Aran Packaging. Este fabricante internacional, con su avanzada planta de producción en Valladolid, se cuenta hoy en día entre los cuatro mayores fabricantes de Bag in Box del mundo en el campo de los envases de alimentos líquidos, en gran medida gracias a las bolsas para el envasado de vino de las que provee a las principales bodegas internacionales. Se trata de un envase apto tanto para el mercado institucional (restaurantes, hoteles y servicios de restauración), como para los vinos de mesa y el mercado doméstico. Aquí hay una combinación ganadora de comodidad de uso, transporte y almacenamiento con ahorro económico y protección del medio ambiente, conservando la calidad del vino y manteniendo un uso fácil y cómodo del producto a lo largo del tiempo.

Las soluciones de B-i-B para el envasado de vino ocupan en los últimos años un creciente segmento de mercado en los principales países productores de vino como Francia, España, Portugal, Italia y Grecia. Francia es el país con la más alta tasa de uso de Bag in Box en Europa en el área del vino.

Los profesionales en la industria vitivinícola coinciden en que una de las razones de la exitosa penetración de los envases B-i-B para vino ha sido la crisis económica mundial y la necesidad de ahorrar en los costes de transporte y almacenamiento. Los datos son claros: en un envase de vino en B-i-B el coste de almacenamiento y transporte es aproximadamente un 30% más barato que en botellas de vino. Además, se trata de un producto “verde” y respetuoso para el medio ambiente, con un valor de Huella de Carbono especialmente bajo.

El vino, indudablemente, es un producto ganador. Una bebida que ha permanecido a lo largo de la historia humana, que ha deleitado el paladar humano durante miles de años y que permanecerá con nosotros, así parece, eternamente. Pero ¿durará igualmente la botella de vidrio? En la industria de los envases alimenticios son cada vez más los que piensan que no está lejos el día en que la relación entre el vino y el cristal se limite solamente a la copa. Y la copa, podemos tranquilizarnos, no será reemplazada por plástico porque, entre nosotros, ¿quién va a renunciar al delicioso sonido de dos copas de vidrio transparente chocando entre sí?

Más información en www.araneurope.com/es