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Fransola, el inesperado Sauvignon Blanc del Penedès

 Publicado el por Frédéric Galtier - Comité Editorial del Concours Mondial du Sauvignon (colaborador)

La calidad está en la viña, aquí la finca de “Darrera el Turó”. (photo: )

La calidad está en la viña, aquí la finca de “Darrera el Turó”.

La Sauvignon mediterránea a menudo ha concentrado muchas críticas por partes de los especialistas. Se estima que el clima y la latitud no se adaptan a las necesidades de una variedad cuya finura se considera que solo se expresa bajo cielos más septentrionales. La cata a ciegas y el Concours Mondial du Sauvignon han demostrado lo contrario, indicando que la Sauvignon del sur también tiene su encanto. Después de la Rueda castellana y su ejemplar relación con la Sauvignon, el Penedès, la región vitivinícola que bordea los límites de Barcelona, también tiene una historia singular con esta variedad de uva.

La D.O. Penedès abarca una vasta zona que se extiende desde Igualada, en el norte, hasta el Mediterráneo, al sur, situando Barcelona en el este, y la cadena montañosa del Gaià en el oeste. La viticultura ha seguido los caprichos de la moda en manos de grandes grupos industriales (a menudo productores de cava) que introdujeron variedades de uva “mejorantes” para satisfacer la volátil demanda internacional. Aunque la tendencia actual es la recuperación de las variedades de uva olvidadas y autóctonas (Torres es uno de los precursores de esta tendencia), lo cierto es que las variedades de uva internacionales forman parte de la composición genética de la región y de su terruño como consecuencia de factores socioeconómicos e históricos.

Fransola es un vino elaborado actualmente a partir de Sauvignon y una marca emblemática de la familia Torres surgida en 1972. Sus viñedos están situados en las tierras altas occidentales de la comarca del Penedès, donde conviven Sauvignon, Pinot Noir, Chardonnay y Riesling. La propiedad abarca unas 192,1 ha con una superficie total de 153,2 ha. La Sauvignon representa el 14% del total (21,42 hectáreas) y las parcelas más cualitativas son: La Creu (5,14 hectáreas plantadas en 2014) y Darrera el Turó (3,54 hectáreas plantadas en 1985).

Joaquim Massana, enólogo; y Arnau Travé, responsable de la finca Fransola.

Joaquim Massana, enólogo; y Arnau Travé, responsable de la finca Fransola.

Los desafíos de la Sauvignon en el Mediterráneo

Joaquim Massana es el enólogo encargado de la elaboración de vinos blancos de familia Torres y lleva 20 años trabajando en su departamento técnico. Trabaja junto a Arnau Travé, responsable de la finca Fransola. Él relata: “La calidad y el carácter de la Sauvignon dependen, principalmente de las vides y de los viñedos (microclimas, vientos, orientaciones, etc.). En las tierras altas del Penedès, Torres se centra en variedades blancas septentrionales como la Riesling, la Chardonnay y la Sauvignon Blanc. También hay Pinot Noir y una variedad de uva blanca recuperada, la Forcada”.

Algunas parcelas de la propiedad tuvieron que estar renovadas debido a un grave problema con las enfermedades del tronco de la vid. Las heridas infligidas en los sarmientos por la poda provocan la acumulación de hongos y bacterias que acaban matando la planta. La Sauvignon es especialmente sensible a este problema que ilustra el desafío constante que la variedad de uva implica en esta región del Mediterráneo.

Para superar el problema, el equipo de viticultura de la familia Torres cambió sus técnicas de manejo del viñedo al podar reduciendo el corte en el sarmiento. Este tipo de poda reduce la herida y minimiza el riesgo de infección. En los últimos tres años, el fenómeno se ha ralentizado.

En Fransola, las viñas se encuentran a 500 metros sobre el nivel del mar, en una finca en la que las condiciones climáticas en primavera suelen ser bastante caprichosas. El riesgo de heladas es importante, como se puso de manifiesto el año pasado, entre el 24 y el 28 de abril, justo después de la brotación, en un momento crucial para el crecimiento de la vid. Parte de la cosecha fue recuperada, pero la muy vigorosa Sauvignon volvió a brotar parcialmente y la producción cayó.

Parcelas de Sauvignon Blanc de la finca Fransola.

Parcelas de Sauvignon Blanc de la finca Fransola.

“Recuerdo años de difíciles condiciones que finalmente fomentaron la calidad”, comenta Joaquim. “La selección involuntaria de las uvas funciona como una cosecha en verde, pero el 2017 fue extremo y las heladas afectaron a toda la propiedad. ¡Por primera vez, perdimos el 80% de la producción!”

Un terruño privilegiado que tiene sentido para el Sauvignon

El clima inconstante, incluyendo el viento, mucho viento y colinas con aspectos variados forman un complejo viñedo con una multitud de subzonas, abriendo el paso a la viticultura de precisión. “Para los blancos, por ejemplo, las viñas situadas en el borde del bosque son más cualitativas”, añade Joaquim. “Aquí, la exposición solar es distinta, las noches son más frescas y los suelos más arcillosos. Esto ofrece un terruño ideal para nuestra Sauvignon”. En esta parte del alto Penedès, los veranos son muy secos y el estrés hídrico se ve contrarrestado por el suelo arcillo-calcáreo que mantiene la humedad. Este suelo característico explica la buena adaptación de la variedad Sauvignon al terruño local. La variedad necesita mucha agua para nutrir su vigor y una extensa exposición foliar que garantiza una excelente maduración de los frutos.

Un suelo calcáreo pero mayoritariamente arcilloso.

Un suelo calcáreo pero mayoritariamente arcilloso.

“La principal inquietud es cuando llueve demasiado, y es algo bastante común, sobre todo en septiembre. El valle actúa como una esponja, está muy húmedo”, añade Joaquim. Es un problema real para los parásitos, las enfermedades y los hongos (aquí la botrytis se desarrolla de manera muy rápida). El cambio climático ha mejorado la situación, pero Joaquim recuerda los años terribles del 2000 al 2005: “Vinimos a visitar las viñas y todo estaba bien, y al día siguiente estaban infestadas del hongo. ¡Aquí la botrytis tiene alas!”

Una vez atacada la viña, no hay mucho que hacer: esperar, arriesgarse y vendimiar en el mejor momento, mientras se seleccionan las uvas para evitar la botrytis. “Recogemos todo a mano. Necesitamos 40 personas en el viñedo y es un personal cualificado que sabe lo que hace. La vendimia es lenta, y la planificación es muy importante para poder decidir el momento óptimo de maduración de cada parcela”, añade. “Esta es la principal causa de preocupación en septiembre: la Sauvignon es una cepa muy delicada, que produce una calidad extraordinaria, pero que requiere una atención constante”, dice.

Viñas bajo intenso escrutinio

La Sauvignon necesita encontrar su equilibrio. Las hojas próximas a la uva deben ser arrancadas (espampolades en catalán), para que la vid pueda respirar y esté bien aireada, evitando así el riesgo de podredumbre. Sin embargo, esta práctica conlleva otro riesgo, ya que a la Sauvignon Blanc no le gusta el sol, por lo que hay que encontrar un equilibrio entre ambos elementos y minimizar los peligros en ambos lados.

“Los tioles en particular son fotosensibles”, dice Joaquim, “y si buscas una gran expresión varietal, hay que proteger las uvas de los rayos del sol. Quitamos las hojas que miran hacia el norte y dejamos las que protegen los racimos en las horas más calurosas del día”.

Desde hace dos años, las vides se cultivan de forma ecológica utilizando únicamente cobre y azufre de forma preventiva. Fransola, que se comercializa principalmente en España, Bélgica, Suiza, Finlandia, Alemania y los Países Bajos, podría llevar el sello ecológico, pero Torres generalmente prefiere evitar la sobrecarga de labels y certificaciones, especialmente para vinos de alta gama.

El control de la madurez es fundamental para la Sauvignon: además de los análisis semanales clásicos, el equipo técnico utiliza otras tecnologías para controlar la maduración. Una de ella es fotografiar las uvas para controlar la tonalidad y la medida de la baya durante la maduración. “¡El Sauvignon debe ser verde, si es amarillo, es una mala señal!” Fotografiando las bayas se analiza también su tamaño y se correlaciona con la concentración de azúcar. “Este sistema nos permite controlar el progreso del azúcar y podemos seleccionar las fechas de vendimia con mayor precisión: cuando la planta deja de cargar las bayas en azúcar, es importante empezar a planificar la vendimia”, destaca.

“Sabemos que la Sauvignon puede desarrollar perfiles muy distintos: pueden tener altos niveles de pirazinas y ser de perfil más vegetal, o mostrar el estilo que buscamos, que es más de tiol, más equilibrado y que recuerda a los aromas del boj. También se hay Sauvignon más tropical, con recuerdos a melocotón y frutos de cáscara. Comprobando con precisión los niveles de azúcar, podemos guiar mejor la cepa para que produzca un perfil de vino u otro”, añade.

Concluye: “La Sauvignon en el Penedès tiene un potencial espectacular, aunque no podamos ofrecerle un hábitat ideal. La región es extensa y variada: a mayor altitud dentro de la zona de la denominación, la cultura de la Sauvignon Blanc tiene todo su sentido. Aquí podemos elaborar vinos con un perfil aromático muy frutal, a veces bastante maduro según el año, orientándose hacia las notas tropicales, pero nunca carentes de finura y elegancia. En general, la boca es llena y equilibrada, con una acidez pronunciada que le da un toque de frescura inesperado para estas latitudes”.

Cata vertical de Fransola (2014/2016/2017). Ejemplares resultados en años difíciles

Añadas 2014, 2016 y 2017 de Fransola.

Añadas 2014, 2016 y 2017 de Fransola.

Fransola es un vino 100% Sauvignon Blanc, vendimiado manualmente, y las vides se cultivan de forma ecológica, pero sin ser certificadas. Maceración de 4 a 5 horas a 8°C, posterior prensado y decantación estática, se seleccionan las levaduras y se divide la fermentación en dos partes iguales: acero inoxidable y barricas nuevas de 300 litros (de origen francés y americano). La crianza dura entre 7 y 8 meses. Los vinos son catados por la familia Torres antes de ser embotellados.

2014 es un año excelente. El vino ganó una medalla de oro en el Concours Mondial du Sauvignon y estuvo a punto de ganar el trofeo al mejor Sauvignon con crianza en barricas. La añada fue lluviosa y fresca, un poco más cálida durante el período de maduración, y en muchos sentidos ideal. El vino muestra abundante frescura y precisión. Es un excelente ejemplo de lo que se puede esperar de una Sauvignon de esta parte alta del Penedès. Presenta un nivel de alcohol del 13,5%, una acidez del 5,7 y un pH de 3,12. La vendimia se realizó el 5 de septiembre.

2016 es lo que se podría llamar un año “normal” en cuanto a la climatología. Ilustra lo que se puede esperar de este viñedo y de esta variedad de uva cuando el clima no facilita la gestión del viñedo. Un perfecto ejemplo del estilo Fransola que busca un equilibrio entre frescura y densidad. Se vendimió el 8 de septiembre y la vendimia se desarrolló con total normalidad.

2017 fue un año muy duro: largas sequías y heladas tardías. Un año difícil para Joaquim y su equipo. Es quizás por esta razón que defiende con razón este vino superviviente que expresa perfectamente el potencial de esta variedad de uva en este terruño en un año de muchos peligros. El estilo se percibe bien y se mantiene en la línea Torres, un vino que gana en potencia y carácter sureño, pero sin perder ni su “alma Sauvignon” ni su elegancia.

Frédéric Galtier, periodista y jurado en concurso de cata de vinos, es miembro del comité de redacción del Concours Mondial du Sauvignon.  Este comité, compuesto por profesionales del vino y conocedores de la variedad alimenta un fondo documental en el cual los profesionales y consumidores pueden informarse sobre la variedad. Es un punto de encuentro dedicado exclusivamente a la Sauvignon que tiene la vocación de transformarse en un “wiki” de la variedad: http://cmsauvignon.com/es/sauvignon-commitee/

La magia del vino Fondillón, desvelada por Pedro Ballesteros MW en Vinoble Jerez

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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En el marco de Vinoble Jerez, la única feria de los vinos nobles, generosos y dulces del mundo, Pedro Ballesteros, primer Master of Wine español y una de las personalidades más completas del mundo del vino, dirigió una interesantísima cata de fondillones, el mítico vino de la D.O.P. Alicante. La cata se celebró en el Molino de Aceite del Alcázar y reunió a 45 profesionales del sector. Pedro Ballesteros destacó la nobleza del fondillón por encima de todo, incluso, por encima de todos los vinos generosos del mundo, ya que solo la Monastrell es capaz de generar levaduras necesarias para producir estos vinos. Ballesteros llegó a calificarlas como “súper levaduras”.

El Master of Wine reconoció la dificultad de elaborar los fondillones y por ello lo reducido de su producción, un hecho que limita hasta el propio conocimiento del mismo. Pero en ello radica también su encanto y grandeza.

La cata contó también con la colaboración de Pepe Mendoza y Rafael Poveda, que hicieron un repaso de varios vinos alicantinos como el Moscatel dulce de Bodegas Antonio Llobell, dos tintos dulces de Bocopa y Bodegas Enrique Mendoza y tres fondillones: Tesoro de Villena 1972, de Las Virtudes; Fondillón 50 años, de Bodegas Monóvar; y Primitivo Quiles 1948, de la bodega homónima.

Los vinos de la D.O.P. Alicante vuelven a mirar al Puerto: éxito de la fiesta Winecanting 2018

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El público conecta con la oferta de la D.O.P. Alicante. (photo: )

El público conecta con la oferta de la D.O.P. Alicante.

El Muelle 14 del Puerto de Alicante vivió el pasado 28 de junio la gran fiesta de los Vinos Alicante D.O.P. conocida como “Winecanting”. En este espacio, 24 bodegas de la Denominación de Origen Alicante recrearon la histórica imagen de las barricas y los vinos en el puerto de esta ciudad, en una fiesta dinámica y moderna, ambientada especialmente para la ocasión, y que registró cerca de 3.000 visitantes venidos de diferentes localidades de la provincia.

El presidente del Consejo Regulador de la D.O.P. Alicante, Antonio Miguel Navarro, fue acompañado en la inauguración por el diputado de Promoción y Desarrollo Local, Sebastián Cañadas; la delegada provincial de Agricultura, Carmen Catalá; o la concejala de Hostelería y comercio de Alicante, Marisa Gayo; junto con los alcaldes de Pinoso y Xaló, concejales de turismo como Monóvar o La Algueña, la presidenta de la Ruta del Vino de Alicante, el de la Asociación de Sumilleres de Alicante, el director del Centro de Desarrollo Turístico o la secretaria de la asociación de Hostelería Provincial -entre otras instituciones.  Todos destacaron la apuesta y renovación del sector y la sensibilización de la sociedad alicantina hacia sus vinos.

Eso quedó demostrado con la gran afluencia de público de todo tipo y que acabaron incluso realizando un brindis masivo por la Monastrell. Además participaron empresas pequeñas de alimentación artesana como Embutidos Rico de Pinoso, La Vaquería del Camp d’Elx, Salazones Serrano o El Fornet de Monóvar. El Acto contó con música en directo, DJ, y conexiones en directo en redes sociales. Además contó con la inestimable colaboración de Ecovidrio, siempre sensibilizando por el reciclaje del vidrio.

La D.O.P. Utiel-Requena se viste de rosado ante el calor

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Es el momento de los rosados con D.O.P. Utiel-Requena. (photo: )

Es el momento de los rosados con D.O.P. Utiel-Requena.

El pasado 21 de mayo Valencia acogió la primera edición de la Rosé Wine Collection, una presentación en la que la D.O.P. Utiel-Requena presentó, en el entorno de la Marina de Valencia, en el edificio Veles e Vents, sus armas “rosadas” ante la llegada del buen tiempo.

Una galería de 14 vinos rosados 100% Bobal que pudieron ser catados por 150 profesionales del mundo del vino de la Comunidad Valenciana, entre prescriptores, sumillería, restauración y distribución.

Es el momento de los rosados con D.O.P. Utiel-Requena.

Es el momento de los rosados con D.O.P. Utiel-Requena.

La elección de fecha para este acto de networking de bodegas y profesionales durante la puesta de sol y en torno a este tipo de vino, que tuvo éxito de participación, viene determinada por la llegada de las buenas temperaturas. El presidente de la D.O.P. Utiel-Requena, José Miguel Medina, explica que el rosado “está en plenitud ahora, es el momento perfecto para disfrutar de la esencia de la uva Bobal”. Además, “tenemos una amplia paleta de colores en los rosados de la D.O.P. Utiel-Requena, con un aroma afrutado, fresco, agradable, idóneo para el periodo estival y para disfrutarlo en buena compañía”.

De hecho, la variedad de los rosados presentados fue tal que puso de manifiesto la versatilidad de la Bobal para estas elaboraciones. Desde los rosados más de tendencia, con aires provenzales, a los rosados más intensos, más clásicos que no renuncian a la tradición.

Es el momento de los rosados con D.O.P. Utiel-Requena.

Es el momento de los rosados con D.O.P. Utiel-Requena.

La D.O.P. Yecla evalúa sus vinos en un certamen de récord

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Ganadores. (photo: )

Ganadores.

El pasado 25 de mayo tuvo lugar el ‘11º Certamen de vinos D.O.P. Yecla, San Isidro 2018’, organizado por el Consejo Regulador y reconocido este año de forma oficial por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama). Una cata-concurso dirigida a evaluar la calidad de los vinos de esta D.O.P. murciana y que en esta edición batió un récord de participación con 73 muestras, distribuidas en seis categorías. Tras el certamen, se celebró una cena de gala para la entrega de galardones, y este año, como novedad, recibieron el homenaje del Consejo los viticultores Sergio Puche Aguilera, Juan Miguel López Abellán y Patricio Palao Ortega, y el restaurador Antonio Muñoz García del establecimiento ‘La Bodega’, por su divulgación de los vinos de Yecla.

Las máximas distinciones del certamen (medalla de oro), celebrado bajo la dirección de Adrián Martínez Cutillas, recayeron en Consentido 2017, de La Purísima (blancos 2016 y 2017); La Más Bonita Rosado 2017, de Barahonda (rosados 2016 y 2017); Carro 2017, de Barahonda (tintos sin madera 2016 y 2017); Consentido Monastrell 2016, de La Purísima (tintos con madera 2016 y 2017); Barahonda Crianza 2015, de Barahonda (ex aequo tinos con madera 205 y anteriores); Dieter Meier 12 meses 2014, de Barahonda (ex aequo tinos con madera 205 y anteriores); y Bellum 2016, también de Barahonda (vinos dulces).

Palmarés.

Palmarés.

Palmarés completo 11º Certamen de Vinos D.O.P. Yecla

Categoría I. Vinos Blancos: Añadas 2016 y 2017.

  • Oro: Consentido 2017 LA PURISIMA
  • Plata: Old Hands Ecológico 2017 LA PURISIMA
  • Bronce: Castaño Macabeo Chardonnay 2017 CASTAÑO

Categoría II. Vinos rosados: Añadas 2016 y 2017.

  • Oro: La Más Bonita Rosado 2017 BARAHONDA
  • Plata: Castaño Monastrell Rosado 2017 CASTAÑO
  • Bronce: Dominio Espinal Rosado 2017 CASTAÑO

Categoría III. Vinos tintos sin madera: Añadas 2016 y 2017.

  • Oro: Carro 2017 BARAHONDA
  • Plata exa equo: Consentido Merlot 2017 LA PURISIMA
  • Concepción 2017 BARAHONDA
  • Bronce: Consentido Syrah 2017 LA PURISIMA

Categoría IV. Vinos tintos con madera: Añadas 2016 y 2017.

  • Oro: Consentido Monastrell 2016 LA PURISIMA
  • Plata: Casa Boquera Semijoven 2016 CASA BOQUERA
  • Bronce exa equo: Organic Barrica 2016 BARAHONDA
  • Tranco 2016   BARAHONDA

Categoría V. Vinos tinto con madera: Añadas 2015 y anteriores.

  • Oro exa equo: Barahonda Crianza 2015 BARAHONDA
  • Dieter Meier 12 meses 2014 BARAHONDA
  • Plata: Detrás de la Casa Syrah 2015 CASTAÑO
  • Bronce exa equo: Old Vines Expresion 2015 LA PURISIMA
  • Casa de la Cera 2014 CASTAÑO

Categoría VI. Vinos dulces.

  • Oro: Bellum 2016 BARAHONDA
  • Plata: Castaño Dulce 2016 CASTAÑO
  • Bronce: Enesencia 2014 LA PURISIMA