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Los vinos madrileños refuerzan su apuesta por el mercado de EE.UU. con el astronauta Miguel López-Alegría como embajador

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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El presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Madrid, Antonio Reguilón, ha realizado un viaje de prospección de mercados estos días a las ciudades de Washington, New York y Chicago. Se han mantenido reuniones con los gerentes de restaurantes españoles para tantear su percepción de las posibilidades de esta Denominación en un mercado en constante expansión.

Actualmente algunas bodegas ya tienen presencia allí, la idea es que más bodegas tengan la posibilidad de estar presentes en la carta de estos restaurantes.

La presencia de varios vinos de Madrid será una rampa de lanzamiento para abordar de una manera más potente el mercado anglosajón en Washington.

Se realizó una cata de 16 vinos de las diferentes subzonas en una de las tiendas de más tradición de la ciudad que además importa vinos de otras zonas de España para distribuir por internet.

La persona que ha actuado como prescriptor y ha preparado las reuniones y catas ha sido el astronauta español Miguel López-Alegría que tiene fijada su residencia en Washington y ha ofrecido su ayuda para ser allí prescriptor y embajador de esta Denominación de Origen.

Durante una de las jornadas de trabajo en New York, entre otras reuniones se mantuvo un encuentro en la oficina de Vinos de España con Katrin Naelapaa, directora de la Comisión de Comercio de España para Estados Unidos, donde se habló de preparar actos para que las bodegas madrileñas puedan presentarse a los importadores y distribuidores junto con los medios de comunicación especializados.

En la ciudad de Chicago, con un inmenso mercado, se ha mantenido un encuentro con una agencia especializada en acciones para promover acciones para introducir la Denominación de Origen en el Medio Oeste.

Este viaje ha resultado muy esclarecedor de cara a preparar varias acciones de presentación en algunas ciudades de Estados Unidos que sigue siendo el principal mercado de exportación para Vinos de Madrid.

La D.O.P. Navarra avanza en la sostenibilidad de bodegas y viñedos

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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El Consejo Regulador de la D.O.P. Navarra colabora en el proyecto Smart Sustainable Wine Navarra que tiene como objetivo desarrollar un sistema de gestión de la sostenibilidad adaptado al viñedo y a las bodegas de la Denominación de Origen Navarra. La iniciativa está liderada por la Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra (UAGN) para poner en marcha en la región la producción agraria sostenible integral que acometa los aspectos no sólo medioambientales, sino también, económicos y sociales. Impulsado por el enólogo Fernando Chivite de la mano del Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias (INTIA) y la Bodega de Liédena, dicho sistema pretende ser exportable a otras zonas del ámbito nacional e internacional para convertir a Navarra en pionera y referente de la sostenibilidad. Este procedimiento contempla el manejo de prácticas sostenibles como por ejemplo, el uso de cubiertas vegetales, la gestión eficaz del agua, eficiencia energética o bien, acciones de bajo impacto para combatir las plagas.

Smart Sustainable Wine Navarra nace por la necesidad de hacer frente a las exigentes políticas agroalimentarias europeas en los aspectos de la sostenibilidad y las amenazas del cambio climático.

Para acometer este plan durante este año, se está promoviendo su implantación entre los viticultores y aquellos que desempeñan su función en las bodegas con actividades de divulgación, jornadas y acciones formativas. “Estamos muy ilusionados con el proyecto. Smart Wine Navarra es muy positivo para nuestra denominación de origen para elaborar vinos sostenibles que sean competitivos dentro y fuera de nuestras fronteras con un valor añadido que sea percibido por el consumidor. Además, es una muestra del compromiso que tiene este sector con el respeto medioambiental”, afirma el presidente de la D.O.P. Navarra, David Palacios.

El consorcio cuenta con el apoyo técnico de centros de investigación, innovación y desarrollo como Neiker Tecnalia, el Centro de Información y Red de Creación de Empresas (CIRCE) y la Universidad Pública de Navarra (UPNA), además de la Plataforma Tecnológica del Vino (PTV) que asume tareas de comunicación y de difusión de los resultados del proyecto.

Los viticultores de Jumilla denuncian los bajos precios que se están pagando esta campaña por las uvas

 Publicado el por Salvador Salinas (colaborador)

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Todos a una. Así de tajantes se mostraron los representantes de las tres organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA hace unos días, durante una asamblea celebrada en Jumilla, en la que criticaron “la bajada de precios tan significativa que se está viviendo esta campaña de vendimia en la Región de Murcia, ya que en la mayoría de los casos no se cubren ni los costes de producción”.

El representante de COAG indicó: “Nos encontramos en el peor momento de la historia de Jumilla, peor que en el siglo XVII. Hace veinte años se cobró a 5,5 pesetas kilogrado, y a día de hoy el precio se sitúa en 3,80 pesetas”. Asimismo, manifestó que “las grandes empresas amenazan con no mover ni un céntimo el precio de la uva porque se aprovechan de la mala situación que se está viviendo en algunos puntos de España”, y añadió que no solo los agricultores de Jumilla están preocupados por esta bajada de precios, sino también los de las otras denominaciones de origen de la Región (Bullas y Yecla).

“Los agricultores se sienten cojos e indefensos con la actual Ley de la Cadena Alimentaria. Nuestros objetivos están claros: obtener un precio digno para Jumilla y cubrir los costes de producción (0,60 euros/kilo en viñedos de secano y 0,47 euros/kilo en viñedos de regadío)”, explicaron desde COAG.

Por su parte, desde Asaja señalaron que “se están excusando en la Ley de la Cadena Alimentaria y en que los precios no se pueden pactar”, y subrayaron: “Si cada vez estamos viendo que se embotella más, pues que también eso llegue de alguna manera al agricultor”.

Igualmente, tomó la palabra un representante de UPA, quien especificó que “la empresa García Carrión pone precio y el resto va a remolque”, e hizo hincapié en que “se están cometiendo situaciones muy graves como que las bodegas cojan la uva sin haber hecho un contrato previo, por lo que hemos dado nombres de bodegas que han hecho esto y lo hemos denunciado en la AICA”, sentenció.

De la misma forma se advirtió que es en Jumilla donde se ha perdido mayor superficie de viñedo, y que si se siguen pagando los precios actuales, los agricultores se verán obligados a arrancar sus viñas o a llevárselas a otras zonas. “No hemos conseguido diferenciarnos, hay que adaptar la oferta a la demanda como se realiza en otras zonas, donde sí se consiguen precios estables. Por lo que les pido valentía a las bodegas para diferenciar nuestra uva, nuestra Monastrell”, declararon durante la asamblea.

En cuanto a los compromisos adoptados en una reunión previa entre los representantes de las organizaciones y el consejero de Agricultura de Murcia, este se comprometió a restablecer la Mesa del Vino en cuanto acabe la vendimia y a realizar gestiones con Asevin para mejorar la actual situación. También otras de las medidas a poner en marcha serían la creación de un estudio actualizado de los costes de producción realizado por el Imida, así como un código de buenas prácticas por parte de las bodegas.

Vinař Roku 2018: Enólogo del Año de la República Checa

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

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Esta es la duodécima vez que he llevado a un equipo de Masters of Wine a catar en este inusual e importante concurso de vinos. Inusual, porque no nos preocupamos principalmente por elegir el mejor vino (lo hacemos de todos modos), sino que buscamos al mejor enólogo.

El propietario del concurso, así como enólogo y presidente del comité organizador, es Petr Marek. El director del concurso es Petr Vohánka, el presidente de las Comités de Cata, tanto del preliminar como del final, es Ivo Dvořák; el garante es Josef Valihrach (dos veces ganador del concurso y ahora juez), y el embajador del concurso y responsable del equipo del Master of Wine Tasting soy yo, el Conde John Umberto Salvi. Extraoficialmente, pero de vital importancia, la mayoría de los preparativos son realizados a la perfección por la esposa de Petr Marek, Hana Markova.

Las reglas de la competición son un poco complicadas, así que no voy a malgastar espacio aquí tratando de explicarlas todas. Basta decir que se inscribieron unos 550 vinos, que se cataron por un panel de cata preliminar. El concurso está abierto a todos los vinos producidos en la República Checa y debe haber un mínimo de 500 botellas de cualquier vino disponibles para la venta. Cada productor que participa en el concurso debe presentar un mínimo de cinco vinos en al menos tres categorías diferentes. Puede presentar más si lo desea. Las puntuaciones totales de los cinco vinos, o las de los cinco mejores si ha inscrito más, se suman y los ocho productores con más puntos pasan a la final. Así, en la final, tenemos cinco vinos de ocho productores cada uno hasta un total de 40 vinos.

Todos los jueces extranjeros nos alojamos en la elegante y confortable Villa Gröebe, situada en un parque en el centro de Praga. La competición de cata también tuvo lugar allí y la sala es luminosa, aireada, fresca, espaciosa e ideal. Los catadores nos sentamos en mesas individuales y nos proporcionaron todo lo necesario para la cata: manteles blancos, escupideras negras, cuatro copas y un vaso de agua, pan, agua mineral Korunní, bandera nacional y servilletas de papel. Éramos nueve jueces, más Ivo Dvořák, que controlaba las puntuaciones una vez que las habíamos puesto en nuestros dispositivos (cada uno de nosotros tenía un Media Pad T3 de Huawei). Así, cinco Masters of Wine, un Cape Wine Master y cuatro jueces checos (contando a Ivo), conformamos el panel de 10 catadores. El servicio fue llevado a cabo, impecablemente, por un miembro del personal de Petr Marek.

Los 40 vinos de la final fueron catados por categoría, comenzando con el blanco seco (10) y continuando con el blanco semiseco (8), el blanco semidulce (7), el blanco dulce (12) y el tinto (3). Una de las grandes tristezas del concurso, y algo que los viticultores checos deberían abordar urgentemente, es que entre los 550 vinos inscritos en el concurso no hubo ni un solo vino rosado, ni un solo vino espumoso lo suficientemente buenos como para pasar a la final. Y lo que es peor, solo tres vinos tintos llegaron a la final. Aunque el consumo de vino blanco es mayor que el de tinto en la República Checa, sin embargo, esto muestra una lamentable falta de experiencia en la elaboración de vinos de otras categorías que no sean los blancos. Elsie Pells, juez y Cape Wine Master, que cató tanto en las catas preliminares como en la final, manifestó estar “horrorizada” por el número de defectos en los vinos tintos de este año. Aunque las condiciones climáticas no fueron fáciles, no obstante, parece que los productores deberían prestar especial atención a la manipulación de sus vinos tintos, rosados y espumosos.

A pesar de estas críticas, el nivel de los vinos blancos fue alto. En la final solo se encontró un vino con un defecto, hubo 36 que lograron más de 85 puntos (a menudo una medalla de plata en otros concursos internacionales) y 3 vinos obtuvieron más de 90 puntos.

Este año también juzgamos cinco vinos tintos y cinco blancos para elegir los mejores de cada uno de ellos en el concurso. Lamentablemente, dos de los vinos tintos eran espantosos, por lo que el ganador tuvo poca competencia.

La Noche de Gala, y la ceremonia de anuncio de los resultados del concurso, se celebró, como cada año, en el magnífico Palacio Zofín. Fue un evento repleto de estrellas. El palacio estaba magnífico, el salón de banquetes estaba repleto con más de 400 personas, el locutor era muy profesional y un excelente grupo de cinco músicos nos deleitó con su música. Después de la ceremonia se organizó un gran buffet y en otra sala se pudieron degustar todos y cada uno de los 550 vinos inscritos en el concurso. Aunque mi grupo de Masters of Wine se fue a las 23.00 horas, tengo entendido que la fiesta continuó hasta las 4.00 horas de la madrugada.

Petr Marek y su esposa Hana son extremadamente profesionales y prestan mucha atención a los detalles y por esta razón todo el programa funcionó como un reloj y con la misma fluidez que la seda.

Es un lujo tener una visita de cuatro días para degustar un total de 50 vinos, gracias a la generosidad de Petr Marek. La primera noche, lunes, todos cenamos en el clásico restaurante checo, Olympia, para conocernos mejor. El martes por la mañana fue la cata final del concurso, que nos llevó aproximadamente cuatro horas. Después, disfrutamos de un almuerzo muy tardío en el Pabellón de Gröebe, al lado de la Villa. Esa noche disfrutamos de un concierto de música clásica en la famosa Capilla de los Espejos del Clementinum (un monumento histórico nacional), seguido de una cena checa en el restaurante Potrefená Husa. El miércoles no tuvimos trabajo y se organizó una excursión al fabuloso castillo de Karlštejn, construido por el rey Carlos IV en 1348, seguida de un almuerzo en el restaurante Castle Snake en Dobřichovice donde se celebró la primera edición de este certamen. La tarde y la noche estaban oficialmente libres, pero todos acordamos hacer una cata en el bar de vinos de la sumiller más famosa de la República Checa, Klára Kollárová, Vinograf Wine Bar, con una cena que conseguimos en un restaurante vecino. El jueves fue el día de la gran noche de gala, pero durante el día fuimos a visitar un viñedo a unas 30 millas de Praga. Se trata de la Bodega Žernoseky en Bohemia, donde la historia vitivinícola se remonta al siglo XI, propiedad de M. Kupsa, quien nos cuidó con esmero y atención. Visitamos los viñedos y vimos algunas nuevas variedades interesantes, incluyendo "Savilon", una variedad creada en 2011 en la República Checa cruzando Rakisch con Merlan y que era nueva para todos nosotros. El mismo cruce también produjo la variedad de uva Malverina. Visitamos las magníficas bodegas del siglo XIII construidas por los monjes cistercienses y que todavía están en uso. El hijo de M. Kupsa nos preparó un delicioso almuerzo y tuvimos una cata de 12 vinos con la que conocimos toda su gama. De vuelta a la Villa Gröebe tuvimos tiempo para un breve descanso antes de ponernos nuestros mejores atuendos para la Noche de Gala descrita anteriormente

Otro gran éxito. Hay que felicitar calurosamente a Petr Marek y a Hana Markova. Aunque Petr se ha granjeado la enemistad de otros concursos checos por acuñar y publicar el eslogan: “el concurso en el que no se puede comprar una medalla”, puedo garantizar, por mi larga experiencia personal, que esta afirmación no es otra cosa que la verdad. Espero seguir llevando a mi grupo de Masters of Wine para catar en el concurso, pues todos estamos complacidos y orgullosos de hacerlo.

El ganador del concurso de este año fue Miroslav Volařík Z Mikulova. Todos los resultados del concurso pueden consultarse en www.vinarroku.cz

Traducción: Vicent Escamilla

Wine Luxe International Awards 2018 (Hong Kong)

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

Incluso a mi avanzada edad, cualquier invitación a Hong Kong sigue siendo emocionante.  Hay pocos lugares tan vibrantes en el mundo y casi ninguno con una comida y una cocina tan maravillosas.  Por tanto, me recibir, por segunda ocasión, la invitación por parte de Nelson Siu, organizador de los Premios Internacionales Wine Luxe 2018.  Se trata de un concurso de vinos clásico, que sigue las normas de la OIV, pero sin haber solicitado el patrocinio de la OIV. 

La revista ‘Wine Luxe’ es la revista más influyente, bilingüe, mensual, gratuita y con la mayor tirada en Hong Kong y China continental. Está editada por Nelson Siu.  El concurso tiene lugar bajo el mismo techo que el inmenso RBHK (Restaurant and Bar Hong Kong Fine Dining and Bar Exposition).  Aunque se trata de un lugar adecuado y cómodo, el ruido y los olores de la cocina que invaden la zona de cata del jurado son un tanto molestos.  Sin embargo, la organización fue impecable y las catas se desarrollaron con una fluidez equiparable a la de la seda.

Nos alojamos en el Novotel en Wan Chai, que estaba convenientemente céntrico y no muy lejos del Centro de Convenciones y Exposiciones de Hong Kong, donde se llevaron a cabo las catas.

Antes de hacer nada más, había quedado para comer con dos muy buenos amigos y llegué del aeropuerto justo a tiempo.  Estos eran Wilson Kwok, que toca muchos palos diferentes y solía tener un buen restaurante francés; y Chi-Sun Lau, propietario de la revista de vinos ‘Wine Now’ en la que también colaboro.  Me llevaron a un restaurante especializado en asado de ganso y una compleja y deliciosa sopa elaborada con muchas carnes y cocinada durante muchas horas.  Una gran manera decir hola a Hong Kong y ser arrastrado hasta el fondo.

Nelson es un anfitrión generoso y la noche en que llegué, y antes de que comenzaran las catas, me llevó al espléndido restaurante chino de 3 estrellas Michelin Lung King Heen, donde su amigo el sumiller, Bernard Chan, nos dio una fascinante cata de ocho vinos para acompañar los muchos y variados platos exquisitos.  No puedo imaginar una forma de comenzar mi visita mejor y más lujosa.

El día siguiente fue un día de reuniones y debates para asegurarnos de que todos conocíamos nuestras obligaciones en el concurso y cómo cumplirlas.  Yo era uno de los presidentes de mesa y por lo tanto tenía que cumplimentar una hoja de líder de mesa con las puntuaciones de todos los jueces en mi panel, los puntos finales y medallas otorgadas.  Cada juez tenía su propia hoja en la que anotaba sus notas y recomendaciones para las medallas y también escribía una nota de cata completa.  Cuando Nelson quedó satisfecho, nos llevó a una correcta comida occidental en el Mirage Bar and Restaurant.  A las 14.00 horas, cuando todos los jueces estaban reunidos, pronunció un discurso de bienvenida y declaró abierto el concurso.  Esa tarde, después de las instrucciones a todos los jueces sobre el funcionamiento del panel y las hojas de puntuación, mi jurado cató dos series de vinos, ambas de champagne y vinos espumosos.  Las condiciones de cata fueron muy correctas.  Muchas buenas copas disponibles, escupideras, agua mineral, galletas, manteles blancos y servilletas de papel.

El Palacio de Congresos y Exposiciones es un complejo inmenso en el que uno puede perderse irrevocablemente.  Sin Nelson para guiarme, nunca habría encontrado el restaurante The Empire City, en el que Nelson había organizado una espléndida cena china de 13 platos para los jueces.  Fue una cena excelente y le acompañó una alegre fiesta, pero a pesar de ello, agradecimos estar de vuelta en el hotel antes de las 22.00 horas.

El día siguiente fue un día completo de cata.  Por la mañana mi panel evaluó los vinos blancos del Nuevo Mundo, seguidos por los vinos blancos del Viejo Mundo.  Un delicioso almuerzo chino en el Super Star Restaurant y de vuelta a la sala de catas para dos series más.  Esta vez se trataba de vinos tintos del Nuevo Mundo, seguidos de vinos tintos del Viejo Mundo.  Esa noche fuimos a Gi Kee Restaurant, donde Nelson era amigo del chef, Chan Chung Fai (también conocido como Fai Gor), nos sirvieron plato tras plato, cada uno más sabroso que el anterior, y pudimos catar gran número de vinos.  El chef, que estaba muy orgulloso de ser un "Rotisseur", quería que le tomara fotos conmigo y me proporcionó su plato especial de patas de pollo.

El último día fue la "Ronda Final - Lo mejor de lo mejor".  Esto significó catar todos los vinos de todos los paneles que habían merecido medallas de oro y elegir un ganador, así como un segundo y un tercer clasificado.  La evaluación resultó ser inesperadamente fácil, ya que casi todos los jueces eligieron a los mismos ganadores.  Esto nos condujo al final del concurso y Nelson nos llevó a un famoso restaurante de dim sum, a unas cuantas manzanas de donde estábamos,  el New Shanghai Restaurant, y los platos de dim sum llegaron con una profusión desconcertante, cada uno más delicioso que el anterior. Luego Nelson llamó a los patrocinadores, hizo subir a los jueces extranjeros al escenario, anunció los resultados y entregó las medallas con mucha pompa y boato.  A continuación, disfrutamos de un  alegre y animado cóctel, antes de que todos los jueces se despidieran y se marcharan. Yo parecía ser el único juez que se quedaba hasta la mañana siguiente, así que Nelson, que estaba muy ocupado, lo organizó para que un inspector de restaurantes Michelin, Adriano Dewing, me llevara a cenar.  Resultó ser un compañero realmente encantador y muy conocedor de la comida y me llevó a un restaurante Michelin de una estrella, Lei Garden.  Eligió una comida sencilla, pero perfectamente equilibrada, de buena cocina china, incluyendo el pato Pekín.

Viví un momento de pánico en el hotel cuando la caja fuerte, en la que había puesto mi pasaporte y objetos de valor, se negó a abrirse y tuve que pedir ayuda.  Finalmente, sin embargo, todo se resolvió, el coche me recogió perfectamente a tiempo y me fui de Hong Kong con la esperanza de que Nelson se dignara a invitarme a volver el año que viene.

El número de muestras a concurso puede ser relativamente pequeño, pero la importancia y la influencia del concurso es grande.  Nelson es un profesional de pies a cabeza y su revista ‘Wine Luxe’ es muy respetada.  Estoy muy contento de estar asociado con él y espero que mi asociación continúe y pueda ser de utilidad.

Traducción: Vicent Escamilla