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Una vendimia corta disparó las importaciones vitivinícolas españolas en 2012

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Tablas en pdf adjunto.
Las previsiones iniciales y posterior confirmación de una vendimia 2012 ajustada en su tamaño dispararon las importaciones vitivinícolas españolas durante ese ejercicio. Según el informe elaborado por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV, www.oemv.es), con datos provisionales de la Agencia Tributaria, España adquirió durante 2012 un total de 149,13 millones de litros de productos vitivinícolas (vinos, mostos y vinagres), lo que representa un incremento del 69,7%, respecto a 2011 De ese volumen, un 80,6% correspondió al vino, con 120,13 millones de litros (+70,9%).

D.O. Somontano. Vinos creados a pie de monte

 Publicado el por Luis Comino (colaborador)

Esta relativamente joven Denominación de Origen, pues fue declarada como tal en el año 1984, puede jactarse en la actualidad de producir unos vinos de elevadísima calidad con una óptima relación calidad-precio, aspectos que los convierten en una opción muy recomendable para cualquier enoturista que quiera disfrutar en su mesa de unos vinos excelentes cuidadosamente elaborados, sin que ello signifique el desembolso de una desorbitada cantidad.
Emplazada en la comarca del Somontano de Barbastro, cuya ancestral tradición vitícola se remonta varios siglos antes de Cristo, a los pies del siempre imponente Pirineo de la provincia de Huesca, en la Comunidad Autónoma de Aragón, la D.O. Somontano (palabra que significa “al pie de la montaña”) está integrada por 43 municipios y comprende más de 4.500 hectáreas en las que se dan cita las variedades de uva tinta Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Syrah, Garnacha Tinta, Pinot Noir y las autóctonas Moristel y Parraleta; y las de uva blanca Chardonnay, Gewürztraminer, Macabeo, Garnacha Blanca, Alcañón, Riesling y Sauvignon Blanc.
Con todas ellas, las bodegas de la D.O. Somontano realizan unos vinos buenísimos, dotados de un fuerte carácter e inconfundible personalidad, que resultan idóneos para ser maridados con infinidad de recetas de nuestra gastronomía y, muy especialmente, con los exquisitos platos locales entre los que sobresalen las sopas (royas, canas, de ajo…), la menestra de verduras, las migas de pastor, los quesos, las farinetas, la “chireta” (tripa de cordero rellena de arroz, jamón, tocino y vísceras), la empanada goguera, el ternasco (asado, en salsa de setas, en guiso de perdiz, con arroz y patatas…), la lengua de ternera a la oscense, el estofado de ternera con tomillo, la fritada de conejo y caracoles, el jabalí estofado con trufas, el pollo y el cordero a la chilindrón, el corzo estofado en vino o la trucha.
Y, a los enoturistas más golosos, les aconsejamos que no dejen de probar los múltiples y sabrosos tesoros culinarios que ofrece la repostería de la zona entre los que despuntan los crespillos, los pasteles Biarritz; el pastillo, o “empanadico”; las “culebretas”, los “dineretes”, la leche frita, el arroz con leche, los mantecados, los almendrados, las tortas de nueces, las almendras garrapiñadas, los suspiros de monja o las mermeladas artesanas.
Barbastro y la Ruta del Vino Somontano
Capital de la comarca del Somontano de Barbastro, Barbastro propone a sus visitantes un catálogo monumental excepcional en el que descuellan la majestuosa Catedral de Santa María de la Asunción, alzada en el siglo XVI; el Museo Diocesano, el Monasterio de El Pueyo, el Ayuntamiento; los señoriales palacios de los Argensola, Episcopal y de Congresos; las bulliciosas plazas de la Constitución y del Mercado…
Entre los enclaves de visita obligada para los enoturistas debemos subrayar el histórico Complejo de San Julián y Santa Lucía el cual, además de ser la sede del Consejo Regulador de esta D.O. y contener todas las instalaciones vinculadas con la misma (tienda del vino, restaurante La Viña de San Julián y Espacio del Vino), alberga la Oficina Municipal de Turismo y el Centro de Interpretación del Somontano.
Especial detenimiento merece el interesantísimo y moderno Espacio del Vino, un completo museo que exhibe, de una forma amena a la par que científica, la estrecha relación existente entre el vino y los recursos turísticos locales. Se encuentra articulado en dos áreas: la primera muestra, a través de una película proyectada sobre una pantalla de siete metros de ancho, los recursos enoturísticos de la zona, contando además con un juego de descubrimiento de aromas; la segunda es una sala de catas y conferencias perfectamente equipada en la que se desarrollan infinidad de actividades dirigidas a todas las personas, empresas y colectivos interesados en desarrollar acciones vinculadas al apasionante y dinámico universo del vino.
Dejamos atrás Barbastro, incuestionable centro neurálgico del enoturismo de esta comarca, y, tomando como punto de inicio privilegiado el citado Complejo de San Julián y Santa Lucía, invitamos a todos los enoturistas a descubrir toda la hechizante magia de la Ruta del Vino Somontano, integrante del selecto club de las Rutas del Vino de España. Gestionada y desarrollada por la Asociación para la Promoción Turística del Somontano, entidad compuesta por el Ayuntamiento de Barbastro, la comarca del Somontano y el Consejo Regulador de la D.O. Somontano para su promoción conjunta, la Ruta del Vino Somontano recorre poblaciones tan pintorescas y hermosas como, entre otras, Alquézar, Abiego, Buera, Bierge, El Grado, Enate, Huerta de Vero y Salas Altas, todas ellas salpicadas por establecimientos de enorme calidad y tradición, atendidos por afables y profesionales gentes, en los que bien sea para comer, bien sea para dormir, o para ambas cosas, los enoturistas quedarán altamente satisfechos.
Visitar bodegas es, sin ningún género de dudas, una de las actividades estrella para sumergirse al máximo en la cultura, tradiciones y costumbres vitivinícolas del Somontano, ya que siempre incluyen un paseo guiado por sus instalaciones a lo largo de cual se explica de una manera pormenorizada el complicado y fascinante proceso de elaboración de los vinos, soliendo finalizar el recorrido con la correspondiente degustación de los mismos.
Otras sugerentes posibilidades que brinda la Ruta del Vino Somontano son: pasear a caballo entre los viñedos, practicar numerosos deportes de aventura; caminar por entornos paisajísticos tan de ensueño como el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara o el Parque Cultural del Río Vero; realizar multitud de cursos de fotografía, cata, maridaje y de cocina del vino; efectuar relajantes circuitos de spa, recibir placenteros tratamientos de vinoterapia…
Finalmente, para los enoturistas que tengan pensado ir al Somontano en verano recordarles que, durante la primera semana de agosto, tiene lugar el espectacular Festival Vino Somontano cuya célebre muestra gastronómica permite maridar las deliciosas tapas y especialidades culinarias locales con los extraordinarios vinos de la D.O. Somontano. Diversas actuaciones musicales de renombrados artistas nacionales e internacionales, así como cursos de cata, visitas a bodegas y un sinfín de cosas más completan los atractivos de esta relevante cita vitivinícola estival.
 

Moderadamente optimistas

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Perder dos millones quinientos mil hectolitros, el equivalente al 9,6% del volumen exportado durante el 2012, podría parecer una mala noticia. Peor todavía, si tenemos en cuenta que el mercado exterior es el único que se muestra capaz de tirar de nuestro sector y en el que se encuentra una parte muy importante de nuestras posibilidades de supervivencia.
Pero claro, si tenemos en cuenta que una buena parte de esta pérdida la podemos achacar al aumento de los precios, que han crecido un 22,8%, pasando del 0,96€/litro al 1,18€/litro; esto explicaría en buena medida lo sucedido. Mucho mejor lo haría, si en lugar de fijarnos en el precio de todos los productos (incluidos mostos y vinagres) lo hiciéramos con los vinos sin denominación de origen protegida y comercializados a granel. Los que presentan tasas de crecimiento en el precio medio al que han sido exportados del 36,3%, llegando hasta el 40,5% en el caso de los blancos, fijándose en 0,45 y 0,42 euros por litro, respectivamente. Incremento nada desdeñable si tenemos en cuenta que esta categoría de vinos representa el 39,89% del total vitivinícola exportado (el 45,27% si se tiene en cuenta solo a los vinos), prácticamente duplicando a la segunda categoría en importancia que son los vinos, también sin indicación de origen protegida, pero envasados.

Una lección positiva

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Si lo prefieren, en lugar de buscar soluciones a los problemas de consumo interno a los que nos enfrentamos, podemos girar la cabeza y centrarnos en la balanza comercial. Darnos golpes de pecho por lo que han crecido nuestras importaciones y vanagloriarnos de lo mucho que vendemos allende nuestras fronteras.
Incluso podemos sentirnos orgullosos del apoyo que el sector y la campaña “Quien sabe beber, sabe vivir” está encontrando en famosos que, de manera completamente desinteresada, están prestando su imagen en apoyo de un consumo moderado e inteligente del vino.
Pero eso no haría más que ahondar en un grave problema de concienciación que tenemos y que nos ha llevado a encontrar en “los demás” la causa de nuestros males. Personificados en la pérdida de consumo, pero que bien podríamos también identificar en la competitividad de nuestros vinos que, básicamente, se encuentra en un factor: su precio.

Mercados 07-03-13

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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