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El tapón de corcho: ¿héroe o villano?

 Publicado el por Manuel A. Martínez Cañas (colaborador), Belén Godoy Cancho (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

El tapón de corcho procede, como es bien sabido, del alcornoque, Quercus suber L. Se conservan actualmente en el mundo algo más de 2,1 millones de hectáreas de alcornocales, de forma que estas masas naturales se extienden por los países del oeste del Mediterráneo: Portugal, España, Argelia, Marruecos, Francia, Túnez e Italia principalmente (ver Tabla 1).

Las producciones mundiales de corcho se reparten de manera similar a las superficies de alcornocal; estas producciones medias anuales, según el informe sectorial que publicó la Asociación Portuguesa del Corcho, APCOR, en 2013, son las que figuran en la Tabla 2. Estas producciones medias en realidad no son estables, sino que varían por regiones y países de unos años a otros. En lo que al sector vitivinícola se refiere, este es el principal cliente del sector del corcho: a nivel global el sector del vino representa cerca del 70% de las ventas del sector del corcho.

De acuerdo con los datos disponibles, los tapones de corcho, sintéticos y de aluminio vendieron cerca de 16.500 millones de unidades para tapar botellas (en su mayoría de vino) a nivel mundial en 2010. Se estima que entre el 55% y el 70% del vino producido a nivel mundial en 2010 se vendió a granel, en contenedores cúbicos, bag in box, embalajes de cartón revestido, o embalaje PET, y no utilizó, por lo tanto, tapones de corcho, ni sintéticos ni tapones de rosca de aluminio [2]. En el Gráfico 1 se puede observar la evolución que ha experimentado el uso de los diferentes tipos de tapones en los últimos años.

Según se desprende del gráfico, el tapón de corcho está recuperando cuota de mercado desde 2010, al contrario que el tapón de plástico, que pierde cuota desde 2007. Respecto al tapón de rosca de aluminio, Este tiene un crecimiento en los últimos años mucho menos acentuado que cuando apareció en el mercado. De este modo, corroborado por datos disponibles de APCOR [4], se observa que en 2012 el 13% de los tapones utilizados en vinos eran de plástico; el 21%, era de rosca de aluminio; mientras que el 66% restante eran de corcho.

Respecto al uso de las diferentes tipologías de tapones [3], en función del tipo de vino, basado en el precio de mercado que éste tiene, existen estudios de mercado que muestran que los tapones naturales de corcho no tienen competencia en los vinos denominados “Icon”, cuyo precio supera los 150 euros/botella, con la salvedad de que estos vinos suponen únicamente el 1% de los vinos embotellados.   

Sin embargo, bajando un escalón nos encontramos con los vinos “Ultra Premium”, cuyo precio de mercado oscila entre los 14 y los 150 euros/botella. Estos vinos, que suponen en torno al 5% del total de vinos embotellados, utilizan tapones naturales de corcho, así como tapones de rosca. Es por debajo de estos vinos, en los “Súper Premium” (con precios de 7-14 euros/botella), “Premium” (con precios de 5-7 euros/botella), “Popular Premium” y “Basic” (con precios inferiores a 5 euros/botella) donde los tapones alternativos tienen mayor incidencia de uso, sumándose estos a tapones naturales de menor calidad, tapones de corcho colmatados, aglomerados y técnicos.

En estos casos, que suponen el 84% de vinos embotellados comercializados, es donde el tapón de corcho ha visto cómo perdía cuota de mercado en los últimos años, en favor de tapones sintéticos de plástico y aluminio.

Algunas tendencias en el packaging del vino

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Nuevos materiales en las etiquetas. (photo: )

Nuevos materiales en las etiquetas.

Analizamos a continuación algunas de las tendencias más actuales en el packaging del vino, desde el envase inicial, hasta la presentación final al cliente, pasando por los cierres y el etiquetado.

Control total de la trazabilidad en la fabricación de tapones de corcho

 Publicado el por Juan Amador Rodríguez. Director de Calidad de Gruart La Mancha (GLM) (esporádico)

La elección de la materia prima es esencial. (photo: )

La elección de la materia prima es esencial.

El significado de que una empresa fabricante de tapones de corcho esté certificada en Systecode Premium supone que cumple con los requisitos más altos incluidos en el Código Internacional de Practicas Taponeras, además de aportar mayores garantías al mercado consumidor. Los aspectos tratados en esta norma interna y específica del sector corchero se enmarcan dentro de actividades de la Gestión de la Calidad desde el punto de vista de los procesos y recursos. Concretamente, regula ámbitos como la realización de productos, la gestión de recursos, el seguimiento y medición de procesos o de las compras.

Instalaciones de Gruart La Mancha en Valdepeñas.

Instalaciones de Gruart La Mancha en Valdepeñas.

Es decir, el Systecode es un sistema de garantía de la calidad que certifica todo el proceso, desde la extracción hasta el producto final. Supone el control total de la trazabilidad. Con este sistema de garantía se obtienen beneficios como una mayor prevención del tricloroanisol (TCA) y controles de calidad muy exigentes.

Gruart La Mancha (GLM) ha invertido mucho en I+D en los últimos años mejorando los sistemas de producción y los controles de calidad, gracias a la implementación Systecode Premium. Un sistema de auditorías garantiza la calidad de los procesos de transformación.

El proceso de producción de GLM de tapones con certificado Systecode Premium empieza con la compra del corcho en el campo, con objeto de poder garantizar así la trazabilidad de los tapones desde el campo a la bodega.

La elección de la materia prima es un proceso largo, que comienza meses antes de iniciarse la saca, analizando los datos estadísticos de las distintas partidas trabajadas a lo largo de los años, y que continúa con el trabajo de campo de nuestro técnico, comprobando personalmente cada partida en su lugar de origen, siempre primando la compra de corcho procedente de alcornocales certificados por su gestión sostenible o de un bosque con un plan de gestión aprobado por una entidad pública competente, o de un Espacio Natural Protegido.

Una vez adquirida una partida en origen, esta, en el plazo de tiempo más corto posible, es trasladada a nuestras instalaciones en Valdepeñas (Ciudad Real), siendo la carga de los camiones realizada por nuestro propio personal, con objeto de poder iniciar el proceso de selección de la materia prima, apartando ya todas las planchas que aparezcan con defectos, zapatas, refugos, bornizos, etc.

Cuando las planchas de corcho llegan a GLM, se colocan en pilas levantadas sobre vigas, para que no estén en contacto con el suelo. Estas pilas están estandarizadas, con una anchura máxima de 6 metros y al menos dos metros entre pila para que pueda circular el aire y no haya fenómenos de putrefacción.

Conforme se va colocando el corcho en las pilas, se van apartando aquellas planchas que no presentan el calibre necesario para la fabricación de tapones, o presentan algún defecto que se ha pasado durante la carga.

Pilas de corcho.

Pilas de corcho.

A la entrada del corcho a fábrica se le asigna un código alfanumérico, que va creciendo conforme el corcho va pasando por cada una de las fases de fabricación. Con este código es posible saber, cuando los tapones salgan hacia el cliente final, todos los procesos por los cuales han pasado esos tapones y quién ha intervenido en cada proceso. Es decir, conseguimos la trazabilidad total de los tapones.

El curado del corcho en nuestro patio se hace durante un periodo superior a doce meses. Periodo en el que no se tocan para nada las planchas de corcho. Cada mes, en distintos puntos de cada pila de corcho, se les hace una toma de 10 muestras para analizarlas en nuestro cromatógrafo, para estudiar la evolución de los compuestos organoclorados ante posibles contaminaciones.

Nuestra experiencia indica que estando el corcho más de un año en el patio tiene una serie de ventajas que son:

1) El corcho es más elástico y se recupera más fácilmente.

2) La desaparición de la “savia” que transmite sabores y olores extraños al vino.

3) La desaparición del corcho verde.

4) La oxidación de polifenoles mejorando la estabilización de la estructura.

Y un solo inconveniente: el coste económico de tener el corcho en stock durante 12-15 meses sin trabajarlo.

Una vez que el corcho está curado, se inicia la fase de cocción, recorte y clasificación, realizándose un primer cocido de las planchas de corcho crudo, con agua de la red, declorada y descalcificada, durante un periodo de hora y media a una temperatura superior a 103ºC en nuestras calderas herméticas de acero inoxidable.

Debido a las reacciones de oxidación de las sustancias fenólicas, que provocan el oscurecimiento del agua, y a la bajada del pH debido a las propiedades ácidas de los fenoles, se realiza la limpieza de las calderas y el cambio del agua de estas todos los días.

Después de este proceso de cocido, recorte y clasificación, las planchas se someten a un nuevo periodo de estabilización, de tres semanas como mínimo, en nuestro porche cubierto y perfectamente ventilado. El agua de este proceso es depurada y almacenada para otros usos de la fábrica.

Transcurrido este tiempo, el corcho está listo para que se le pueda realizar el segundo cocido, pero esta vez durante media hora, pasando a almacenarse en un lugar cubierto, ausente de la luz solar y corrientes de aire (bodega), hasta que la humedad del corcho se encuentra entre un 14% +/-2%. Impidiendo que haya crecimientos de mohos sobre la superficie de las planchas.

Para realizar la perforación se realiza un trazo en la rebanadera de 2 mm superior a la longitud final del tapón. La perforación se realiza con gubias de un diámetro apropiado para obtener un tapón cilíndrico sin deformaciones, siendo lo habitual utilizar gubias con un diámetro de 24,7, 25,7 y 26,7 mm (y otras medidas especiales).

En este momento, cuando ya tenemos los tapones perforados, se realiza una primera selección de los tapones, de forma electrónica, que nos separa estos en cuatro calidades diferentes en función de su porosidad y, lo que es más importante, elimina aquellos tapones que no son aptos, bien porque tienen excesiva porosidad o restos de leña y/o barriga.

Una vez que hemos obtenido el cilindro del tapón en bruto, se recoge una muestra de tapones de la partida en cuestión para realizar un análisis de compuestos organoclorados (TCA´s). Hasta que no son obtenidos los resultados del análisis por nuestro laboratorio, los tapones no pasan a la siguiente fase de producción.

Una vez los tapones han pasado por la desleñadora, se dejan en reposo hasta que su humedad se encuentra por debajo del 10%. Cuando los tapones tienen una humedad de 10%, se procede al ajuste de medidas, que consiste en rebajar los diámetros para que los tapones pierdan ovalización, y se lijan las cabezas para que sean totalmente paralelas entre sí.

Operarios de Gruart La Mancha.

Operarios de Gruart La Mancha.

El resto de corcho (trazo) que nos ha quedado de perforar los tapones (aproximadamente un 70%), se va a romper en el molino de estrellas para que ocupe menos volumen, y se almacena en unas tolvas cubiertas para controlar la humedad, porque con este desperdicio se van a fabricar nuestros tapones microgranulados y 1+1.

Una vez que hemos realizado el ajuste de medidas, la fase siguiente se produce un lavado, para limpiar y desinfectar el tapón, una separación de los tapones en diferentes calidades por unas escogedoras electrónicas con la tecnología más avanzada del mercado, todavía los tapones deben ser pasados por las mesas de escogido, donde la mano del hombre hace un ajuste más preciso de las calidades. Una vez que los tapones han pasado por las mesas de escogido y han recibido la conformidad por el departamento de control de calidad, ya se pueden utilizar para ser marcados.

Asepsia y control en todas las fases de elaboración.

Asepsia y control en todas las fases de elaboración.

Los tapones ya marcados, son desempolvados en un tambor conectado a una torre de aspiración de polvo y se suavizan para que los tapones tengan unas fuerzas de extracción idóneas para tener un buen descorche.

Transcurrido el tiempo necesario para la completa reticulación del suavizante, los tapones se envasan en bolsas de mil unidades que se someten a vacío y se acondicionan con anhídrido sulfuroso.

Análisis completo

Seguidamente, y antes de que se pueda dar salida a los tapones, el departamento de calidad analizará, de forma completa, los tapones y emitirá un certificado que garantice que son conformes con nuestras especificaciones, o con las del cliente para quien se han fabricado, si las tuviese particulares.

GLM intenta mantener un flujo de información constante con sus clientes, para poder satisfacer las necesidades de los mismos, ofreciéndoles (o sugiriéndoles), el tapón más adecuado para el vino que van a tapar.

Antes de poner el tapón a disposición del cliente, es sometido a un análisis completo por el departamento de Calidad.

Antes de poner el tapón a disposición del cliente, es sometido a un análisis completo por el departamento de Calidad.

¿Corcho o rosca? El consumidor manda

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

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Artículo completo en pdf adjunto.

El debate en la industria vitivinícola alrededor de los cierres del vino es una cuestión permanente. ¿Corcho? ¿Rosca? ¿Tapones técnicos? Cada cierre presenta sus ventajas e inconvenientes y, por tanto, cuenta con sus detractores y defensores acérrimos. No obstante, todas las posibles discusiones que se generen son y serán fútiles, pues en esto, como en todo, es el consumidor quien tiene y tendrá la última palabra. Por ello, consideramos de interés traer a estas páginas dos estudios/encuestas que analizan la respuesta del consumidor de vino ante estos diferentes sistemas de cerrado.

WIN 5.0 Rosé, el nuevo frizzante rosado de Grupo Matarromera, con 5 grados de alcohol

 Publicado el por SeVi (colaborador)

WIN 5.0 Rosé (photo: )

WIN 5.0 Rosé

Grupo Matarromera ha lanzado recientemente al mercado WIN 5.0 rosé, un rosado frizzante, fresco y bajo en alcohol tras el éxito alcanzado con la venta de más de 150.000 botellas del WIN 5.0 Verdejo Frizzante desde su lanzamiento en el mes de junio.

WIN 5.0 Rosé está elaborado con uvas 80% de la variedad Tempranillo y 20% de la variedad Verdejo, de los viñedos que tiene la empresa en Cubillas de Santa Marta, en la D.O. Cigales. Su elaboración es posible gracias a un especial cuidado en el proceso de vendimia, una conservación del mosto a bajas temperaturas y una fermentación a 5.0 grados de alcohol, que permite mantener el CO2 de la propia fermentación. El lanzamiento de WIN 5.0 Rosé responde a la necesidad de la empresa de atender un segmento de mercado que demanda este tipo de productos.

WIN 5.0 Rosé posee un color picota medio con irisaciones amoratadas, es limpio y muy brillante. En nariz se aprecian aromas frutales de fruta roja como fresas y frambuesas y frutas de hueso como el melocotón con toques florales de lavanda. En boca es muy refrescante y agradable con un perfecto equilibrio entre acidez, dulzor y sensación carbónica.