Topic:

Los eurodiputados piden más información del vino en la UE

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

La Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo adoptó recientemente una resolución no legislativa en la que demandan que las actividades de promoción de los productos agrarios de la UE deberían intensificarse, coordinarse mejor y estar en sintonía con las iniciativas nacionales privadas.

Avance de producción 2012/13 a 31 de agosto

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Según las estimaciones del Ministerio de Agricultura correspondientes al 31 de agostode 2012, elaboradas con las informaciones remitidas por las CC.AA., la producción de vino y mosto en la campaña 2012/2013 se sitúa en torno a los 35,58 Mhl.
Esta estimación supone un importante ajuste a la baja del anterior avance publicado, que cifraba la previsión en 38,82 Mhl.
En cuanto a la previsión de vendimia, se estima que se recogerán en 2012/13 4,97 millones de toneladas de uva para vinificación y 268.000 toneladas de uva de mesa.

Tabla en pdf adjunto.

COPA-Cogeca prevé 144,4 Mhl (-10%) de vino y mosto en la UE

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Las organizaciones de productores agrarios y las cooperativas de la UE, integradas en el COPA-Cogeca, presentaron el pasado 17 de octubre una estimación de producción vitivinícola comunitaria de 144,4 millones de hectolitros en la actual campaña 2012/13, que supone un 10,1% y 16,1 millones menos respecto a la producción de la campaña anterior, que alcanzó los 160,5 millones de hectolitros.

Cooperativas estima en apenas 33 Mhl la producción 2012/13

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Las bodegas cooperativas confirman que la cosecha de uva en España será significativamente inferior, en torno al 15%, con respecto a la anterior campaña. Según última estimación de Cooperativas Agro-alimentarias hecha pública, la actual campaña vitivinícola en España quedará en 32,96 millones de hectolitros.

D.O. Vinos de Madrid. Unos vinos capitales

 Publicado el por Luis Comino (colaborador)

Los enoturistas, viajeros incansables acostumbrados a captar la esencia de lo desapercibido, descubriendo la belleza que radica en las cosas a priori más insignificantes, disfrutaremos de lo lindo con el ingente catálogo de sugerentes posibilidades que nos ofrece la D.O. Vinos de Madrid, especialmente, si visitamos la ciudad de Madrid, sede de la misma y única capital mundial en dar su nombre a una.
Establecida en el año 1990, la D.O. Vinos de Madrid tiene inscritas 8.153 hectáreas de viñedo divididas, atendiendo a criterios geográficos y climatológicos, en las subzonas vitivinícolas de Arganda del Rey (4.524,79 ha), Navalcarnero (1.830,05 ha) y San Martín de Valdeiglesias (1.798,06 ha), todas ellas salpicadas por hermosos municipios y ancestrales bodegas donde poder catar los excelentes vinos locales.
Respecto a las variedades de uva admitidas subrayar, entre las tintas, la Garnacha tinta, la Tempranillo, la Merlot, la Cabernet Sauvignon y la Syrah; y, entre las blancas, la Malvar, la Airén, la Albillo, la Torrontés, la Parellada, la Moscatel de Grano Menudo y la Viura, o Macabeo.
Atendiendo a su clasificación, en la D.O. Vinos de Madrid existen seis tipos de vinos: joven, crianza, reserva, gran reserva, sobremadre (otorgada a los tintos y blancos que, como consecuencia de su especial proceso de elaboración, contienen gas carbónico de origen endógeno, procedente de la propia fermentación de los mostos con sus madres, entendiéndose éstas últimas como la uva despalillada y estrujada) y espumoso (concedida a los vinos espumosos naturales, blancos o rosados, producidos siguiendo el método tradicional).
Madrid: enoturismo asfáltico
Ha llovido mucho desde que Felipe II de Austria, “El Prudente”, decidiera trasladar, en el año 1561, la sede de la corte a Madrid, convirtiéndola así en la primera capital permanente de la monarquía española. Este hecho propició el que las tradiciones culinarias propias de la población inicial se vieran enriquecidas con las viandas de los pueblos de su propia provincia y, posteriormente, del resto del país e incluso del extranjero, dando lugar a un abanico gastronómico sencillamente excepcional.
Y la mejor forma que tenemos los enoturistas de apreciar de primera mano la gran calidad de los vinos producidos por esta D.O. es, precisamente, la de maridarlos con la amplísima y deliciosa carta de especialidades creadas en los fogones madrileños.
Así, entre las exquisiteces más típicas que todo enoturista debería degustar destacar platos tan sabrosos como el cocido madrileño, el potaje de garbanzos a la madrileña; las sopas (castellana, de ajo, trinchante…); la ensalada San Isidro, los espárragos “Lope de Vega”, los garbanzos guisados a la madrileña, las lentejas a lo tío Lucas, el bacalao en salazón; las sardinas (a la plancha, escabechadas…); el besugo a la madrileña, las truchas “Cibeles”, las manos de cerdo con patatas, los pollos “Castellana”, la rosca y la alboronía madrileñas…
Otra de las posibilidades más que recomendables para poder apreciar toda la grandeza y bondad de los vinos madrileños es la de catarlos tapeando, a ser posible en buena compañía, en cualquiera de los incontables bares, tabernas, cafés y tascas, de esos de “toda la vida”, que jalonan la urbe. Así, entre las tapas más memorables y suculentas despuntan los imprescindibles callos a la madrileña, las gallinejas, los entresijos; las gambas (al ajillo, a la plancha, en gabardina…); los caracoles a la madrileña, la oreja a la plancha, las setas al ajillo, la tortilla y las patatas bravas, los calamares a la romana, los soldaditos de Pavía, los huevos estrellados…
Finalmente, los enoturistas más golosos a buen seguro que encontrarán extremadamente apetitosa la repostería local representada por churros, rosquillas (tontas y listas), barquillos, tejas, caramelos de violeta, bizcochos, bartolillos, picatostes, buñuelos de viento rellenos, torrijas, naranjas a la madrileña…
Respecto a qué visitar en Madrid decir que el listado monumental es tan extenso que tan sólo nos limitaremos a enumerar algunos de los enclaves más importantes entre los que se encuentran, sin duda alguna, los museos Nacional del Prado, Nacional Centro de Arte Reina Sofía o el Thyssen-Bornemisza; parques tan carismáticos como el del Retiro o el Botánico; los elegantes palacios Real y de Cristal; las fuentes de Neptuno y de la Cibeles; las plazas Mayor, de España y de la Puerta del Sol; la celebérrima Puerta de Alcalá, la dinámica Gran Vía, el Paseo de la Castellana…
Saliendo de la capital de España, y no sin antes constatar que vale la pena admirar cualquiera de los más de 50 municipios que integran la D.O. Vinos de Madrid, centraremos nuestra atención, debido al espléndido patrimonio artístico-monumental que atesoran, en tres de ellos.
En primer lugar, Arganda del Rey sobresale por edificaciones tan singulares como la ecléctica Iglesia Parroquial San Juan Bautista; las ermitas de Valtierra, de Vilches y de Nuestra Señora de la Soledad; la Casa del Rey, alzada en el siglo XVI como alojamiento para Felipe III de España; la Torre de Telegrafía Óptica, el Museo del Tren…
Otra de las poblaciones destacables es Navalcarnero, en la que descuellan la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural; el Jardín de Cristal, obra de Dennis Oppenheim; las casas de la Lonja, de la Cultura y de la Cadena… sin olvidar su remodelado Museo del Vino, cuyos interesantísimos y novedosos contenidos basados tanto en las percepciones de los sentidos, como en todo el complejo universo de sensaciones vinculado al placer de catar un buen vino, no dejará a nadie indiferente. Finalmente, en San Martín de Valdeiglesias encontraremos joyas de la talla del Castillo de la Coracera, de finales del siglo XV; de las ermitas del Ecce Homo, de Nuestra Señora de la Salud, del Rosario, de la Sangre y del Santísimo Cristo del Humilladero; o de la Iglesia Parroquial de San Martín Obispo.
En definitiva, la D.O. Vinos de Madrid propone a todos los enoturistas un sinfín de atractivas opciones vitivinícolas capaces de satisfacer todos los gustos, permitiéndoles escoger entre un elenco de posibilidades tremendamente heterogéneo; aspecto que está favoreciendo la progresiva consolidación de los vinos amparados por esta D.O. tanto en el panorama vitivinícola nacional, como en el internacional.