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Agroseguro estima en más de 54 M€ la siniestralidad en uva de vino

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agroseguro ya ha abonado indemnizaciones por valor de 48,20 millones de euros, lo que supone el 90% de la estimación total para este año, que asciende, de momento, a más de 54 millones.

Durante la campaña 2018, la uva de vino se ha visto muy afectada por la adversa meteorología. Así, en mayo se produjeron heladas que afectaron fundamentalmente a las producciones situadas en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, en la Ribera del Duero (Burgos, Valladolid y Segovia) y en zonas puntuales de la Rioja Alta; a continuación, se produjeron reiteradas tormentas de pedrisco que comenzaron con la primavera y se alargaron durante el verano; finalmente, se han producido también importantes daños por marchitez fisiológica.

En total, se han recibido declaraciones de siniestro correspondientes a 123.620 hectáreas (el 34% del total de superficie asegurada), de las que casi 63.000 hectáreas son por pedrisco y otras 37.600 por heladas. Castilla-La Mancha es la más afectada, con 60.000 hectáreas, seguida de la Comunidad Valenciana (14.700 ha), Castilla y León (14.600 ha) y La Rioja (13.800 ha). En estas tres últimas comunidades autónomas la superficie afectada está en torno al 60% de la superficie asegurada.

La OIV señala que la producción de vino en el mundo en 2018 (282 Mhl) será una de las más altas desde 2000

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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La OIV acaba de hacer pública (26 de octubre) su estimación de producción mundial de vino en 2018, que considera que será “muy elevada”, tras la vendimia 2017 que fue históricamente baja. El organismo internacional cifra la producción de vino (sin contar zumos ni mostos de uva) en 282 millones de hectolitros, lo que la sitúa como una de las más elevadas desde el año 2000.

Esta producción prevista, según las primeras estimaciones de la OIV, supondría 31 Mhl más que el dato de 2017 (251 Mhl) y una progresión del 12%.

En la Unión Europea la vendimia será, según esta fuente, superior en un 19% con respecto a los niveles del año anterior. La producción de vinos, excluidos zumos y mostos, se estima en 168,4 millones de hectolitros, lo que implica un aumento significativo de 27,2 Mhl con respecto a la baja producción de 2017 (141,1 Mhl).

En los principales países productores europeos, las estimaciones de cosecha para 2018 son superiores a las correspondientes al año pasado. En Italia, la producción aumenta en un 14% con respecto a 2017 y se establece en 48,5 Mhl de vino, en línea con la media quinquenal. En Francia (46,4 Mhl) y en España (40,9 Mhl), respectivamente con un aumento en relación con 2017 del 27 % y 26 %, los niveles estimados son superiores a la media de los últimos cinco años.

En Alemania (9,8 Mhl), la producción aumenta en 2,3 millones de hectolitros con respecto al año anterior. Este nivel de producción sería el más elevado de los últimos diez años. En Rumanía (5,2 Mhl previstos), tras cuatro años de producción a un nivel medio, el año 2018 sería superior al nivel ya muy elevado de 2013. En Hungría (3,4 Mhl) y en Austria (3,0 Mhl), las producciones también serán muy buenas con respecto a los años anteriores.

Portugal y Grecia son los únicos países que experimentan una reducción de su cosecha en relación con sus volúmenes de 2017. En Portugal (5,3 Mhl), las condiciones meteorológicas propicias a los ataques de mildiú y oídio han tenido un notable impacto en la producción de 2018, con una disminución del 22% con respecto a 2017. La producción de 2018 sería la más baja de los últimos seis años. En Grecia, la producción vinificada sería de 2,2 Mhl, lo que representa una disminución del 15 % con respecto a 2017. Esta producción registraría una tendencia a la baja observada desde 2003.

Fuera de la UE

En los principales países productores de vinos fuera de la UE, el nivel de producción vinificada de 2018 es superior a la media de los cinco últimos años.

Estados Unidos, con 23,9 Mhl vinificados (-2% con respecto a 2017), registran por tercer año consecutivo un nivel de producción elevado, confirmando así su posición de cuarto productor mundial.

En el Hemisferio Sur, la producción 2018 de Chile se establece en 12,9 Mhl, o sea, una producción que aumenta un 36% con respecto a 2017. Argentina, tras dos años de producción muy escasa, vuelve en 2018 a un nivel alto (14,5 Mhl, lo que representa +23% con respecto a 2017). En Brasil, si bien el nivel de producción se encuentra en disminución con respecto a 2017 (-17%), la producción de 2018 sigue siendo elevada (3,0 Mhl).

En Sudáfrica, la sequía ha impactado notablemente en la producción de 2018 (9,5 Mhl), una bajada del 12% con respecto a 2017. Sudáfrica registra su nivel más bajo de producción desde 2012.

En Australia, tras las dos cosechas muy elevadas de 2016 (13,1 Mhl) y de 2017 (13,7 Mhl), la producción de 2018 (12,5 Mhl) registra una reducción del 9%. A pesar de esta baja, el nivel vinificado sigue siendo elevado con respecto a la media quinquenal. En Nueva Zelanda, la producción aumenta con respecto al año anterior y se sitúa en un nivel elevado de 3,0 Mhl, o sea, la tercera producción más elevada registrada en el país.

¿Varios modelos y una sola solución?

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

La pasada semana apuntábamos por encima el grave problema al que se enfrenta el modelo vitivinícola, especialmente el nuestro, con estructuras productivas e intereses que difícilmente pueden considerarse homogéneos y que, en cambio, son presentados de manera conjunta a la hora de analizar el presente y futuro de todo un país.

En mi opinión, uno de los primeros aspectos a tener en consideración al abordar este asunto es el del agua y su disponibilidad. Posiblemente sea porque vengo de una zona donde es un bien preciado y debemos “mendigar”, como si no fuera un bien básico y primario, su trasvase de otras comunidades autónomas. Pero sin entrar es cuestiones de índole política y el uso que hacen los partidos políticos regionales de este tema; al menos podremos coincidir en señalar que se trata de un asunto de vital importancia, y que está llamado a serlo todavía más en el futuro, conforme vayan sucediéndose los efectos provocados por el cambio climático.

Si asumimos este escenario como una base válida desde la que estructurar nuestra producción; no parece muy lógico que un país en el que el rendimiento medio estaba en los cuatro mil, cinco mil kilos por hectárea, tenga explotaciones que superan ampliamente los treinta mil. Porque una cosa sí es incuestionable, y es que, para producir, el agua es un bien imprescindible.

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El valor bruto de la producción

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Los últimos datos publicados por el Ministerio de Agricultura referidos al valor bruto de la producción vitivinícola española del 2017 la sitúan en 1.561,1 millones de euros, frente los 1.182,4 M€ de la del 2016, lo que representa un crecimiento de algo más del treinta y dos por ciento. Un excelente dato que encuentra su principal explicación en el descenso de la producción al que se vio abocado el sector a nivel mundial, y de forma muy especial la Unión Europea, donde apenas se alcanzaron los ciento cincuenta y cinco millones de hectolitros frente los ciento setenta y cinco del año anterior.

Situación que, en términos generales, y siendo conscientes de que no son extrapolables a otras campañas, ni los datos pueden ser considerados de manera individualizada por países ya que el comercio exterior desempeña un papel transcendental en todo este asunto; debería hacernos reflexionar sobre dónde se encuentra el verdadero valor de la producción. Y yendo un poco más allá, cuál sería la estrategia que España, como país, y todas sus regiones, como núcleos de producción con características muy variopintas, deberíamos adoptar de cara a establecer una planificación común.

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Mercados 07-11-18

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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