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Mercados 15-01-20

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en PDF adjunto.

Crece el empleo mundial de cierres de rosca de aluminio para vino

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

La patronal europea de roscas utiliza como referencia las medallas concedidas en la cata de verano de Mundus Vini. (photo: Patrick Altenstrasser)

La patronal europea de roscas utiliza como referencia las medallas concedidas en la cata de verano de Mundus Vini.

Los tapones de rosca como cierres para vinos están en alza, según sostiene la patronal europea Aluminium Closures. Para ello toma como referencia las estadísticas extraídas del análisis de la cata de verano de Mundus Vini 2019, en la que el 23% de los vinos premiados (397 de 1.737 medallas concedidas) estaban cerrados con rosca de aluminio (screwcap). Ese porcentaje es superior al de la cata de verano 2018, que fue del 20%.

En vinos tranquilos premiados, el porcentaje de referencias cerradas con rosca se situó en el 25%. La asociación empresarial destaca que, en la categoría de Medalla de Oro, el número de vinos tranquilos premiados sigue creciendo año tras año y se situó en 2019 en el 23% del total.

Aluminium Closures incide, en un comunicado, en que los mercados vitivinícolas más “modernos”, como Australia, Austria, Alemania y Nueva Zelanda, el cierre de rosca es el “dominador claro”. “Sus vinos tienden a favorecer este estilo de cierre, independientemente de la categoría de precio por razones de calidad, seguridad y conveniencia”, explican los productores de cierres de rosca que argumentan que, dado que la cuota de mercado de estos países a nivel mundial ha aumentado de forma importante desde principios del siglo XXI, “la cantidad de cierres de aluminio en uso ha aumentado en consecuencia”.

Mientras tanto, en marcados considerados como “tradicionales” (como Italia, Francia y España), en los que tradicionalmente los vinos con rosca han sido una minoría, el número de vinos con screwcap que ganaron una medalla prácticamente se duplicó.

Estadísticas recientes de Meininger, empresa responsable de algunos de los certámenes vitivinícolas más importantes a nivel mundial, referidas al periodo 2009 a 2018 revelan que los cierres de aluminio para vinos tranquilos blancos y rosados representan ahora más del 50% de todos los cierres utilizados en estas categorías. Para los vinos tintos, el tapón de aluminio es el segundo tapón más popular, con un 18% del total, mientras que los tapones tradicionales siguen siendo predominantes, especialmente en Francia, Italia y España. Los datos también muestran que, en la última década, a nivel mundial, el porcentaje de vinos que utilizan roscas de aluminio ha aumentado del 19% al 34%.

A juicio de Marika Knorr, directora ejecutiva adjunta de Aluminium Closures, una de las tendencias más importantes en el sector del cierre de rosca es la premiumización. Con su empleo en vinos de los rangos más elevados de calidad. Al tiempo que destaca que el cierre de rosca es un “cierre de futuro” que no afecta en nada al contenido de la botella, con ventajas ambientales y de conveniencia.

Acciones sobre el packaging secundario del vino para ganar ventas

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Artículo completo con tablas y figuras en pdf adjunto (para suscriptores)

El packaging secundario podríamos definirlo como aquellos elementos del packaging que no están en contacto directo con el producto, en este caso el vino; y que agrupa a una o varias unidades del packaging primario (el ejemplo más claro sería la tradicional caja de cartón o madera con varias botellas de vino).

Cada vez más, este packaging secundario, cuya función primordial es la de proteger, contener y facilitar el transporte y almacenaje del primario, va ganando importancia en el sector del vino en su contacto con el consumidor final. Y, por tanto, se somete a un tratamiento de diseño y gráfico por parte de las bodegas.

A continuación, información para suscriptores.

Involucrar al consumidor en el proceso de diseño del envase

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Foto: Rafael Barquero en Unsplash. (photo: Rafael Barquero en Unsplash)

Foto: Rafael Barquero en Unsplash.

Es una especie de “mantra” budista que todo empresario debería repetir: “no perder de vista al consumidor, sus gustos y necesidades”. Una de las mejores formas de conseguir adaptarse a sus preferencias es convertirlo en partícipe de todos los procesos productivos y el packaging no debería ser ajeno a ello.

Al respecto, el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) ha desarrollado recientemente dos metodologías para incorporar la percepción del consumidor al proceso de diseño del envase.

La primera de ellas es aplicable al diseño de un nuevo envase y la segunda para rediseñar un envase ya existente.

Todo ello ha sido posible gracias al proyecto CONSUPACK, desarrollado entre enero de 2018 y junio de 2019 y financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Estas metodologías, recogidas en una guía disponible para su descarga, se pueden transferir con facilidad al conjunto de personas involucradas en las distintas fases de creación de un envase y, además, incorporan técnicas estandarizadas, fáciles y asequibles que permiten reducir los tiempos y costes asociados a la etapa de validación sin necesidad de fiarse solo de la intuición del diseñador y basándose en un público objetivo concreto.

Esta iniciativa parte de la base de que el packaging es una herramienta fundamental que actúa como un “vendedor silencioso” y las sensaciones que el consumidor experimenta son de vital importancia en el proceso de compra. Se considera que cuando un consumidor se sitúa frente al lineal en el que están expuestos los productos de un punto de venta emplea tan solo 7 segundos de media en tomar una decisión de compra. En ese tiempo entran en juego variables como el precio, la marca, la percepción de la calidad de producto y el vendedor.

Para incluir en ambas metodologías la percepción del consumidor se han aplicado diferentes técnicas de análisis sensorial que se utilizan tradicionalmente en marketing sensorial durante el desarrollo de nuevos productos, como focus group, preguntas Check All That Apply (CATA) o visual product evaluation questionnaire.

Estas técnicas, aplicadas como paso previo a determinadas fases del proceso de diseño, como la fase de diseño conceptual o la fabricación de un prototipo, permiten que el diseñador conozca qué opina el consumidor sobre determinados atributos del envase tales como el color, la forma, el material o la textura, así como qué aspectos se podrían mejorar o potenciar.

Guía completa aquí

El Bag-in-Box® se prepara para su reciclaje integral

 Publicado el por Smurfit Kappa (colaborador)

El Bag-in-Box® ha demostrado ser una solución sostenible y fiable para el envasado de líquidos. (photo: )

El Bag-in-Box® ha demostrado ser una solución sostenible y fiable para el envasado de líquidos.

Smurfit Kappa se presenta al mercado con el principal objetivo de proveer soluciones de envasado sostenible a sus clientes.

Durante más de 50 años el Bag-in-Box® ha demostrado ser una solución realmente sostenible y fiable para el envasado de líquidos gracias a sus impresionantes ventajas medioambientales:

Bag-in-Box® tiene muy bajo impacto en el cambio climático

El calentamiento global es actualmente el tema más crítico de cara a nuestro futuro.

Bag-in-Box® evita el despilfarro alimentario gracias a su larga conservación

Según la FAO, en el mundo se desperdicia un 33% de los alimentos.

Bag-in-Box® es ligero y utiliza poco plástico

En comparación con los envases rígidos de plástico, la reducción de plástico es superior al 75%, de media.

Bag-in-Box® está hecho de cartón ondulado en un 75%, un material 100% reciclable y biodegradable

La Visión Sostenible de Smurfit Kappa recoge su ambición de desarrollar sus logros en el ámbito de la sostenibilidad. Su visión consiste en integrar la sostenibilidad en cada detalle de sus productos y su empresa, porque una mayor sostenibilidad crea valor para los clientes y para todas las partes interesadas, haciéndoles más eficientes e innovadores. Smurfit Kappa está trabajando en la reducción de la materia prima, incorporación de materiales reciclados y la reciclabilidad.

Reducción de la materia prima

Reducir la cantidad de embalaje utilizado es el objetivo principal en el que debería focalizarse cualquier empresa o particular. Smurfit Kappa ha reducido el espesor de sus películas en un 15% en los últimos 15 años y, en la actualidad, está desarrollando una nueva generación de bolsas que ofrecen una reducción adicional del 30%.

Incorporar materias primas recicladas

Las políticas nacionales y europeas en materia de plásticos obligarán a incluir un determinado porcentaje de materia prima reciclada en los envases de plástico. Aunque todavía no se conocen los detalles de estas políticas, especialmente en materia de contacto alimentario (no se permiten materias primas recicladas en los envases flexibles para contacto alimentario), Smurfit Kappa está estudiando diferentes posibilidades.

El 75% de su composición es carton ondulado, un material totalmente biodegradable y reciclable.

El 75% de su composición es carton ondulado, un material totalmente biodegradable y reciclable.

Reciclabilidad

La reciclabilidad de la bolsa es un proceso complejo con múltiples etapas. Se considera que un envase es reciclable cuando su recogida es masiva, se clasifica en un flujo de reciclaje y se recicla realmente. En primer lugar, en muchos países, los envases flexibles ni siquiera se recogen (a diferencia del cartón o las botellas PET), lo que quiere decir que ni siquiera entran en el sistema de clasificación/reciclado. En segundo lugar, los sistemas y objetivos de clasificación y reciclado de residuos varían mucho de un país a otro, en especial en materia de envases flexibles, lo que quiere decir que lo que en Alemania se considera “reciclable”, en Francia quizás no lo sea. Por último, el Bag-in-Box® no siempre está técnicamente “diseñado para el reciclaje”, lo que quiere decir que consta de demasiados materiales que, aunque necesarios para su eficacia protectora o mecánica, perturban el sistema de reciclaje.

El reciclaje de envases flexibles todavía está en una etapa incipiente y faltan instrucciones concretas (en otras palabras, nadie sabe realmente lo que es aceptable o no). Un buen ejemplo es el porcentaje de EVOH en las películas de polietileno, según diferentes fuentes, el porcentaje admitido oscila entre el 1% y el 10%. No obstante, hay grupos de trabajo y pruebas en curso.

En el último año, Smurfit Kappa ha fortalecido sus conocimientos técnicos y su red en este entorno tan cambiante para poder entender todos estos retos e implicaciones.

Ha participado en diversos ensayos a gran escala liderados por Adelphe en Francia para entender el comportamiento de sus bolsas en diferentes centros de clasificación de residuos para su reciclabilidad. Los resultados han sido positivos, las bolsas pueden clasificarse correctamente en el flujo de PE flexible. Por lo tanto, se puede confirmar que las bolsas EVOH “están diseñadas para el reciclaje”.

Durante el próximo año, Cotrep e IPC (Francia) llevarán a cabo diversas pruebas de reciclado en las bolsas para confirmar el impacto de sus diferentes componentes en el flujo de reciclaje de PE flexible, principalmente en cuanto al porcentaje de EVOH, la presencia de grifos rígidos o de PP en el grifo y la válvula de elastómero. También han llevado a cabo pruebas junto con HTP Cyclos, consultora alemana, para determinar la puntuación de reciclabilidad de los envases en diferentes países europeos donde ya está implantada la recogida.

Al mismo tiempo, Smurfit Kappa está trabajando en diferentes desarrollos técnicos para hacer que la mayoría de sus bolsas estén “listas para el reciclaje” cuando los diferentes países hayan implantado sus sistemas de recogida, clasificación y reciclaje. Esto no ocurrirá hasta 2022 o incluso después. Estos desarrollos incluyen: nuevas estructuras laminadas, sin negro de carbón, grifos de PE, películas de un solo material, nuevos tipos de barreras.

Es un largo recorrido que requiere recursos considerables, así como conocimientos técnicos y colaboraciones y Smurfit Kappa está firmemente comprometido para lograr que sus bolsas sean reciclables al 100% para el año 2022.

Huella de carbono de los diferentes embalajes del vino

KgCO2 eq/unidad. Unidad

KgCO2 eq/unidad. Unidad

Better Planet Packaging

Un buen ejemplo del compromiso de Smurfit Kappa con la sostenibilidad es la iniciativa “Better Planet Packaging” que se lanzó en septiembre de 2018 para explorar y repensar el embalaje que necesitamos de cara a un mundo sostenible. Como líder mundial del embalaje, esta empresa se siente responsable de afrontar el reto de desarrollar soluciones más sostenibles. Y cree que esto solo puede lograrse si trabajan junto a sus clientes, abriéndose a ideas externas y atrayendo e inspirando a personas.

Smurfit Kappa Better Planet Packaging es una iniciativa pluridimensional que se basa en el diseño de productos futuristas, una amplia investigación y desarrollo y la colaboración con sus socios actuales y futuros.

El 21 de noviembre de 2019, todos los Experience Centre de Smurfit Kappa de 4 continentes, 18 países y 27 localidades celebraron el Global Better Planet Packaging Day. Fue una oportunidad para disfrutar junto a los clientes de una jornada de innovación, debate y desarrollo con la finalidad de diseñar envases 100% renovables, reciclables y biodegradables para un futuro más sostenible.

Smurfit Kappa sigue explorando todas las vías posibles de mejora para una economía circular y más responsable, y para seguir ofreciendo a sus clientes un “Better Planet Packaging”.

Más información en www.smurfitkappa.es/baginbox