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VinoBalkanika 2014 (Bulgaria)

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

El jurado de VinoBalkanica, en su ascensión al castillo. (photo: )

El jurado de VinoBalkanica, en su ascensión al castillo.

Una de las razones por las que participo en tantos concursos internacionales es que son una forma fantástica para aprender sobre los vinos y la enología en diferentes países y eso se acentúa cuando todos esos países tienen variedades autóctonas que son poco conocidas internacionalmente. Por tanto, la invitación para acudir a Bulgaria, un país que no había visitado a mis 77 años, fue especialmente bienvenida. Se trataba de la cuarta edición de VinoBalkanika, un pequeño concurso organizado por la Unión Búlgara de Enólogos, presidida por Stanimir Stoyanov.

El concurso es todavía pequeño, pero está muy bien organizado. Se celebró en la localidad natal de Stanimir, Veliko Tarnovo, que es la antigua capital de Bulgaria, antes de que lo fuera Sofía, cuando todavía había un rey, denominada a menudo la ciudad de los zares. Volé desde Burdeos a París y a Sofía, donde me recogieron y me llevaron en un viaje de tres horas hasta un hotel rural muy cómodo, el Hotel Bolyarski, con magníficas vistas al río Yantra y a las ruinas del castillo Tsarevets, residencia de los antiguos reyes.

Vinos atesorados bajo el mar

 Publicado el por A. Palacios (colaborador), J. Ortuondo (colaborador), B. Saracho (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

El envejecimiento de bebidas sumergidas en el mar tiene su origen en las botellas de diferentes bebidas (vino, champagne, destilados…) encontradas en bodegas de barcos naufragados hace décadas e incluso siglos que tras su degustación se ha podido comprobar que seguían presentando unas características sensoriales aceptables tras periodos de tiempo tan largos bajo las aguas del mar.

Un ejemplo de lo anterior lo constituyen las periódicas subastas de botellas encontradas en barcos naufragados, como la que tuvo lugar no hace mucho tiempo, en septiembre de 2011, en Singapur, en la que, según se puede leer en varias páginas de internet, se vendió una botella de champagne recuperada en el 2010 en el mar Báltico. Dicha botella, cuya antigüedad se estimó en 170 años, fue vendida por 40.000 dólares y, a tenor de los comentarios referidos por los enólogos que la evaluaron, las características organolépticas, siendo diferentes a lo que se podría esperar de un champagne, eran adecuadas.

Con base en estas experiencias se puso en marcha en el año 2010 una iniciativa de la empresa Bajoelagua Factory y el Ayuntamiento de Plentzia consistente en la creación de un Laboratorio Submarino de Envejecimiento de Bebidas (LSEB), empresa domiciliada en Bilbao y dedicada a diversas actividades relacionadas con la oceanografía (inspección subacuática, actividades con escolares, divulgación web, producción audiovisual). El laboratorio está ubicado a unos 20 metros de profundidad en la bahía de Plentzia (Bizkaia) y está dotado de sistemas de medición de temperatura y movimiento del agua.
Dicho laboratorio consta de varios módulos en los que se ubican las botellas para su almacenamiento submarino en contacto directo con el agua circulante. Desde hace dos años, se cuenta ya con experiencias de atesoramiento submarino de vinos tintos y blancos procedentes de diferentes DD.OO., desde vinos jóvenes a grandes reservas y de diferentes variedades de uva. También el estudio de Underwater Celler se hizo extensivo a otras bebidas, como sidra, cerveza y licores. El estudio que aquí se detalla es único en el mundo entero y cuenta ya con una gran experiencia y know how del proceso de envejecimiento submarino, lo que permite después de tres años volcados en la investigación, comercializar ya vinos atesorados y elaborados de forma óptima para ser atesorados bajo el mar.

Actualmente se puede afirmar que el enclave de la bodega submarina en el Cantábrico es un lugar idóneo e inimitable, ya que es de vital importancia contar con sus características únicas: la fuerza de sus olas, que chocan con la corriente de la Ría de Plentzia, creando una constante turbulencia que impide el paso de la luz, las intensas mareas y la viveza del mar en general. Todo ello hace que el atesoramiento submarino buscado cuaje en la obtención de vino de altísima originalidad y calidad.

En relación a los supuestos efectos del mantenimiento en inmersión sobre las características sensoriales de los vinos, pueden encontrarse algunas referencias en prensa y en internet. Habitualmente se indica que los vinos sumergidos presentan unas características algo diferenciadas cuando se comparan con vinos mantenidos en bodega, y basadas en diversas expresiones relativas a los olores, al equilibrio, etc., ganadas bajo el mar. Asimismo, el efecto beneficioso de la inmersión se suele justificar en base al hecho de la temperatura de conservación (relativamente baja y sin apenas fluctuaciones), a la ausencia de luz y al movimiento ejercido por el agua marina sobre las botellas. Sin embargo, no se ha encontrado ninguna publicación científica que describa los efectos de dicha práctica. 

Cada 7 dias 06-08-14

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

Cada 7 dias 30-07-14

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

La Unión de Uniones pide que se facilite a las pequeñas bodegas su participación en las medidas de promoción de vino en países de la UE

 Publicado el por SeVi (colaborador)

De cara a la modificación que el Ministerio de Agricultura está preparando del Plan de Apoyo al Sector Vitivinícola, la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos considera que debería favorecerse la participación de las bodegas pequeñas y medianas en las ayudas para internacionalizar sus vinos y abrir la medida también a la promoción en el entorno comunitario.

Las propuestas de la organización se alinean con el Informe del Tribunal de Cuentas Europeo sobre la gestión realizada entre 2009 y 2011 de las medidas de inversión y promoción en el sector vitivinícola. Entre las conclusiones del mismo, el Tribunal afirma que en dicho período el grueso de la finan­ciación para promoción del período 2009-2011 se concedió a una serie reducida de grandes empresas. Un total de 69 empresas obtuvieron ayudas por un valor de 15,2 millones de euros, de los cuales el 88 % se concentraron en solo seis de ellas.

Contrariamente las recomendaciones del Tribunal de Cuentas, el Ministerio plantea en el nuevo Plan de Apoyo en el que se enmarcan las ayudas a la promoción, rebajar el nivel de prioridad de las micropymes y pymes. Dicha decisión es rechazada por la Unión de Uniones que pedirá al Ministerio que a éstas últimas se les otorgue una puntuación mucho más alta en las valoraciones de sus proyectos de promoción.

Por otro lado, la nueva versión del Plan de Apoyo continúa sin apoyar la promoción en los Estados miembros de la UE, algo que permitiría la reglamentación comunitaria para informar a los consumidores sobre el consumo responsable del vino y de los sistemas de Denominaciones de Origen y de Indicaciones Geográficas europeas. La Unión de Uniones considera que es precisamente este tipo de acciones, que el Ministerio no contempla, a las que las pequeñas empresas, y entre ellas las cooperativas de viticultores, podrían tener más fácil acceder para mejorar su proyección internacional y su comercialización, ya que requieren de una estructura y de unos presupuestos inferiores a los necesarios para llegar a los países de fuera de la UE.

Para ello, la organización solicitará al Ministerio que se abra la submedida de promoción en los Estados miembros y que además, entre las entidades que podrían solicitarla según la reglamentación comunitaria, se priorice a las organizaciones de la producción primaria, con el fin de dar respuesta a los desequilibrios existentes actualmente en la cadena alimentaria, en la que estos tienen mayores dificultades para acceder al mercado que las grandes firmas industriales.