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La D.O. Navarra afronta la segunda jornada en EE.UU. tras la buena acogida de sus vinos en Nueva York

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La andadura americana contemplada en el plan de promoción internacional de la Denominación de Origen Navarra tiene a los Estados Unidos como uno de los principales objetivos. Mañana, 6 de marzo, el hotel Westin St. Francis, uno de los edificios más emblemáticos de San Francisco, ubicado en la céntrica Union Square, acoge la segunda cita de los vinos Navarra en EE.UU., después de la gran acogida que tuvieron sus vinos en la muestra del 4 de marzo en Nueva York.
Bodegas Piedemonte, Bodega Inurrieta, Bodegas Príncipe de Viana, Bodegas Marco Real, Bodegas Orvalaiz, Quaderna Via, Bodegas y Viñedos Alzania, Bodegas Chivite, Bodegas San Martín, Pago de Larrainzar, Bodegas Tandem, Abadía de la Oliva y Bodegas Camilo Castilla darán de nuevo a conocer sus vinos blancos, rosados y tintos componiendo así una amplia visión de la Denominación.
En San Francisco, el experto y reconocido profesional americano, Paul Wagner será el encargado de ofrecer el seminario en el que se catarán vinos de todas las empresas participantes. En este contexto, tras la celebración de la muestra, las bodegas mantendrán de nuevo reuniones con comercializadores de la región.
El 4 de marzo en el exclusivo espacio Apella del Alexandria Center de Nueva York, a orillas East River, tuvo lugar una muestra con la participación de las 13 bodegas, a la que acudieronprofesionales del sector, distribuidores, importadores, hosteleros y prensa de la zona. Más de 50 vinos pudieron catarse y se celebró un seminario será impartido por el gerente del Consejo Regulador de la D.O. Navarra, Jordi Vidal.
 

Monastrell, sí, pero mucho más: la D.O. Jumilla presenta sus novedades en Valencia

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

La D.O. Jumilla ha venido desarrollando en los últimos años una auténtica revolución: elaboraciones nuevas, centradas, la mayoría, en la variedad Monastrell. Los profesionales de la hostelería y del sector en Valencia pudieron conocer estas nuevas elaboraciones en el Salón de los Vinos de Jumilla, que se celebró el 26 de febrero. Como reza el titular, Monastrell, sí y sobre todo, pero mucho más: tintos de Syrah, Petit Verdot, Cabernet... monovarietales o aportando a la “reina” Monastrell; blancos de Airén, Chardonnay..., dulces... Las bodegas de la D.O. Jumilla volvieron de nuevo en bloque a Valencia, tras dos años, para reforzar su presencia en este mercado.
Según informaron fuentes del C.R.D.O. Jumilla, el 55% de la producción de este marchamo de calidad se consume en España (el 45% restante, se exporta) y para sus bodegas, el crecimiento potencial en la Comunidad Valenciana juega un importante papel. En el salón pudimos catar incluso vinos de Monastrell que saldrán al mercado en unas semanas y quedó patente la diversidad de elaboraciones, en un ambiente cordial en el que los elaboradores pudieron mantener una relación directa con hosteleros y comercializadores.

Nuevas fechas y ubicación para el Cinve 2013

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Las sesiones de cata del Concurso Internacional de Vinos y Espirituosos (Cinve 2013) y la Cata Internacional de Aceites de Oliva se celebrarán los días 25, 26 y 27 de junio, en la Cúpula del Milenio, de Valladolid.
Con este adelanto en las fechas, la organización del concurso responde a la opinión unánime del sector, pues las vendimias tardías de estos últimos años impedían que muchos productores pudieran presentar sus novedades a tiempo al concurso. Cinve ha destacado desde sus inicios por constituir un concurso ventajoso comercialmente para los participantes, prueba de ello es la composición de sus jurados.
Como en todas las ediciones, el panel de cata estará compuesto por enólogos, sumilleres, periodistas especializados, miembros de la Fijev (Federación Internacional de Periodistas y Escritores del Vino), así como por comercializadores de vinos, espirituosos y aceites.
La nueva ubicación que acogerá las sesiones de cata también es otra gran novedad: La Cúpula del Milenio de Valladolid, edificio galardonado en la 4ª edición de los Premios de Construcción Sostenible de Castilla y León, que fue trasladado desde la Expo Zaragoza 2008. Reubicado en Valladolid, se abrió al público en mayo de 2011.
Cinve promueve la participación de todos los vinos embotellados y etiquetados, tanto nacionales como extranjeros, siempre que los productos y su etiquetado se ajusten a la normativa de la Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV) y de la Unión Europea.
Asimismo, los aceites tendrán un lugar muy destacado en esta edición, mediante la Cata Internacional de Aceites de Oliva Virgen. La participación de empresas aceiteras ha ido en aumento en las últimas ediciones y se espera un fuerte incremento en la presentación de muestras de este producto, tanto nacionales como internacionales.
La concesión de premios del concurso Cinve se rige por la normativa de la OIV. Se concederán diplomas de medalla de oro (vinos que alcancen de 90 a 100 puntos) y de plata (80 a 89 puntos). El número total de premios será inferior al 30% del número de muestras presentadas. Por otro lado, se otorgará el Gran Premio Cinve 2013 y menciones de gran oro, bien por medio de la realización de una segunda cata, entre los vinos que hayan conseguido la medalla de oro, o bien por decisión unánime del jurado.
Otro atractivo de Cinve son las Mesas de Exposición (Tasting Tables), donde la organización permitirá exponer los vinos, aceites u otros productos relacionados con ambos sectores, en el mismo recinto donde se celebrará el concurso y con el mismo horario.
La responsable de la organización de Cinve InsocFerial, que preside Jesús M. Guirau. María Isabel Mijares, vicepresidenta de la Unión Española de Catadores, y el enólogo Pascual Herrera serán los directores técnicos del concurso. El Ayuntamiento de Valladolid ha respaldado la celebración de esta edición de Cinve.
Más información en la página web del certamen: www.cinve.es

17º Berliner Wein Trophy

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

Palmarés español completo en documento adjunto.
Lo que creo que debo decir en primer lugar es que el Berliner Wein Trophy proclama haber sido el mayor concurso internacional de vinos de todo 2012 bajo el patrocinio de la OIV. El concurso de Londres es más grande, pero nunca ha solicitado el patrocinio de la OIV y nunca lo podría obtener aunque quisiera, puesto que Gran Bretaña no es miembro de la Organización Internacional de la Viña y el Vino. En 2012, en Berlín se presentaron más de 7.000 muestras a concurso.
El concurso se desarrolla en dos partes, una a principios de cada año, que es sobre la que estoy escribiendo ahora; y la otra en verano. Todo tiene lugar en el Best Western Premier Hotel, en Borsigturm (Berlín) y antes de que continúe debo emplear unas palabras para alabar este hotel, extremadamente bien dirigido, práctico y funcional. No se trata de lujo, sino de calidez y auténtico confort. La comida es directamente alemana, copiosa y buena. Hay suministro gratuito e ilimitado de chocolate caliente y de cualquier tipo imaginable de café en un banco de máquinas dispensadoras, ordenadores a tu disposición y cuenta con unos accesos cómodos y directos al centro de Berlín gracias al tren U6. La recepción es servicial y atenta y las salas de cata en la primera planta son espaciosas, bien iluminadas, cálidas y cómodas. Esto es muy importante, puesto que en Berlín hace mucho, mucho frío en febrero. Unos pocos miembros del jurado se alojaron también en el cercano Dorint Hotel.
Peter Anthony es el organizador, mientras que Wolfgang Haupt, Klauss Herrmann (director del jurado) y Peter Scheib configuraron el comité de dirección.
Para esta cata en particular había 3.700 muestras (un poco menos que en 2012 pero un logro muy considerable bajo la crisis actual). Había 152 catadores registrados, con 20 presidentes en 20 mesas de jurado, con seis o siete jueces cada una. Los catadores llegaron de todas las partes del mundo, al igual que las muestras. Contabilicé jueces de 28 nacionalidades diferentes. Todo en este concurso fue tan internacional como fue posible. Con tantas referencias, tuvimos que catar durante cuatro días y seguimos estrictamente las reglas de la OIV bajo cuyo patronazgo se celebra. De hecho, el director general de la OIV, Federico Castelluci, acudió en persona y supervisó todo el concurso y comprobó que los jurados no catáramos más de 45 vinos por día, divididos en tres series de 15 vinos cada uno.
Una cosa que encontré particularmente inteligente, práctica y conveniente fue la flexibilidad. Otros concurso. Otros concursos podrían tomar nota del Berliner Wein Trophy y adaptar un sistema similar. La comida fue un abundante y delicioso buffet que permanecía abierto hasta las 15.00 horas. El presidente de cada jurado, junto con sus jueces, podía decidir cuándo querían comer o cuándo hacer pausas. Todos los jueces no estaban obligados a comer juntos. Puesto que las catas comenzaban a la altamente civilizada hora de las 10.00 horas, la comida se podía realizar después de catar dos series (30 vinos) o comer después de haber catado las tres series y tomársela como un acontecimiento relajado y dilatarla en el tiempo. Esto además suponía que la velocidad de cata no tenía importancia, puesto que cada jurado no tenía porqué catar al mismo ritmo que los demás y podía establecer su propia marcha. Este sistema funcionó perfectamente.
Las condiciones de cata fueron profesionales. Había de todo y correctamente: grandes mesas, mucho espacio, buena luz, mantelería blanca, dos copas por jurado, escupideras, panes, agua mineral y las fichas de cata de la OIV, así como las normas. Como he dicho antes, fue todo muy cálido. Los profesionales sabrán qué difícil es catar y concentrarse cuando uno está tiritando de frío. No obstante, este año la temperatura exterior fue algo menos dura que el año pasado, cuando el termómetro alcanzó los -25ªC.
Se aplicaron las normas habituales. Las puntuaciones extremas tanto por arriba como por abajo se eliminaron y se realizó la media de las resultantes para obtener la nota final. En nuestro panel esta regla demostró su valía puesto que teníamos un jurado que daba más de 90 puntos (de 100) a prácticamente cada vino, bueno, malo o indiferente en nuestra opinión. Por otra parte, al quitar las notas más extremas significan que la nota final siempre suele quedar en el medio.
Esta regla es más cuestionable cuando dos o tres jueces han dado la misma nota y es la extrema, pero no tengo ninguna razón para cuestionar el control inteligente por parte del comité de dirección. Esta no es una cuestión que afecte solo al Berliner Wein Trophy, sino a todos los concursos. Se requirieron 82 puntos para una medalla de plata, 85 para una de oro y 92 para un oro Premium. La norma de la OIV que indica que no se puede conceder medalla a más del 30% de las muestras presentadas se aplicó muy inteligentemente, no solo al 30% de las muestras totales, sino que también se restringió al 30% de cada categoría. Todos sabemos que cuando llegan los vinos dulces, las notas se disparan y empiezan a llover las medallas. Esta regla anula esta descompensación de forma muy eficaz.
El programa social fue interesante. La primera noche consistió en una tertulia alrededor de la mesa del buffet. Lo que me impresionó y me agradó fue el hecho de que aunque llegué muy tarde, pasadas las 23.00 horas, el buffet estaba todavía abierto y pude cenar cómodamente y bien antes de retirarme, a medianoche. La noche siguiente un autobús nos llevó a través de la nieve hasta Postdam donde disfrutamos de una gran cena (en todos los sentidos del término), en el restaurante Schloss Sanssouci
Durante la tercera de las noches tuvimos tiempo libre y cené con amigos. En la cuarta, sábado, fuimos trasladados a cenar y a un espectáculo. El show fue Stars in Concert y el lugar fue el Estrell Festival Centre.
La última de las tardes, domingo, tuvimos libro, puesto que muchos catadores se marchaban esa noche. Aproveché la oportunidad para acudir a la más magnífica producción del Lohengrin de Wagner, en la Deutsche Oper, con una duración de cuatro horas y media y, por tanto, regresé al hotel pero ya muy tarde para la cena. El espectáculo se había terminado.
El Berliner Wein Trophy es el más agradable de todos los concursos internacionales de vino. La mezcla de trabajo y ocio, tiempo de cata y tiempo libre, catas serias y comidas más campechanas, está bien equilibrada y es inteligente. El concurso es eficiente y está bien dirigido. Debe continuar y así lo hará y espero que sigan contando conmigo como jurado.

Tres grandes oros para los vinos españoles participantes
La representación española en la primera parte del Berliner Wein Trophy se hizo con tres medallas de gran oro, para los vinos Montesierra Crianza 2008, de Bodega Pirineos (D.O. Somontano); Pedro Ximénez 2011, de Spanische Quelle; y  Pedro Ximénez Fundación 1902, también de Spanische Quelle. A estos tres máximos galardones, se le sumaron 161 medallas de oro y otros 90 galardones de plata. Un palmarés total de 254 medallas para vinos españoles, que pueden consultar en www.sevi.net

Traducción: Vicent Escamilla
 

El Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas calienta motores

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Las incripciones para participar en el sexto Premio de Cata por Parejas Vila Viniteca, que tendrá lugar el próximo 10 de marzo en el Casino de Madrid, están ya agotadas. No obstante, para apuntarse a la lista de espera se puede envíar un correo electrónico con sus datos a comunicacion@vilaviniteca.es
Participarán 120 parejas internacionales. Este premio, único en el mundo, cuenta con una dotación económica de 20.000 euros para la pareja ganadora, 7.000 para la segunda clasificada y 3.000 para la tercera pareja finalista.
La principal característica de este premio radica en el hecho de catar en pareja, por lo que las puntuaciones son consensuadas.
Se estructura en dos partes: `Fase Clasificatoria` y `Gran Final`. En cada una de ellas se catan siete vinos: dos vinos blancos, tres tintos y dos vinos especiales (cavas, champagnes, jerez, oportos, vinos generosos y fortificados, etc).
Cada pareja tiene que descubrir la siguiente información de cada vino: país (1 punto), zona de origen (1 punto), D.O. (2 puntos), variedades de uva (3 puntos), añada (3 puntos), elaborador (3 puntos) y marca (2 puntos). Se valorará también el comentario de cata en el caso de tener que dilucidar un posible empate entre parejas participantes.
Las 10 parejas con mejor puntuación en la “Fase Clasificatoria” pasarán a la “Gran Final”, en la que se catarán siete vinos más. En caso de empate, el jurado tendrá en cuenta la puntuación obtenida en la “Fase Clasificatoria”.