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Ramondin lanza la e-cap, la única cápsula de complejo sin plástico

 Publicado el por Ramondin (colaborador)

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Microplástico, la voz que designa los pequeños fragmentos de plástico que se han convertido en una de las principales amenazas para el medioambiente y la salud de los seres humanos, ha sido elegida el pasado mes de diciembre como palabra del año 2018. Un término que pone el acento en la toma de conciencia en torno a uno de los grandes problemas medioambientales, pues cada año 8 millones de toneladas de plástico acaban en el mar.

Con estos datos, no nos sorprenden las medidas legales que paulatinamente van limitando y penalizando el uso de materiales plásticos. Esta prohibición, “formal o legal”, tendrá un recorrido que probablemente será reactivo respecto a la dinámicas sociales de protección del planeta.

En el mundo del vino, licor y espumosos, en 1992, las cápsulas y los coiffes presenciaron la prohibición del plomo y el consecuente advenimiento del estaño como alternativa. Años atrás ya se hablaba sobre esta medida restrictiva pero siempre se consideraba muy difícil su materialización. Pues bien, en menos de un año en EE.UU., y en dos en Europa, el plomo fue completamente prohibido.

Pero además, hay otro factor diferencial entre 1992 y 2018: internet y las redes sociales. Estas han traído muchos cambios en nuestra forma de recibir información y de comunicarnos con nuestro entorno, tanto en velocidad como en intensidad. Por ello, el movimiento anti-plástico se puede extender entre los consumidores libre de cortapisas y hacer avanzar decisiones de las empresas basadas no tanto en el marco legal como en las expectativas de esos consumidores, que tienen voz y voto directo.

Los clientes trasladaron a Ramondin esa necesidad de presentar sus vinos y licores de la forma más sostenible posible. En las gamas altas de vinos el problema está resuelto con la cápsula de estaño, que es 100% reciclable y además está decorada con tintas al agua. Sin embargo, en los vinos más competitivos hacía falta una respuesta clara a esa necesidad de sostenibilidad.

Ante esta situación, Ramondin desarrolló una nueva cápsula: e-cap, que se define de forma muy sencilla, ÚNICA CÁPSULA DE COMPLEJO SIN PLÁSTICO. Es una cápsula compuesta de 3 capas de aluminio que ha eliminado totalmente el plástico y que además está decorada con tintas al agua.

En resumen, la e-cap, de Ramondin es hoy la alternativa al complejo y mañana, probablemente, la sustitución del mismo. Además tiene las mismas posibilidades de decoración que el complejo tradicional así como un precio ajustado a su proceso productivo, asequible para todos los vinos.

Está totalmente patentada y Ramondin ha donado un 5% de las ventas de 2018 a un proyecto de reforestación que será llevado a cabo con la plantilla de nuestra empresa dentro de las celebraciones del Día de la Responsabilidad Social. Su lanzamiento comercial no ha podido ser más exitoso: más de 20 pedidos en 4 países distintos, en menos de 2 meses, avalan que la nueva cápsula ecológica de Ramondin ha llenado un hueco que no hará más que crecer.

Más información en www.ramondin.es

Personas y máquinas que imprimen valor

 Publicado el por Etygraf (colaborador)

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El mundo del envase es fascinante, y todo el proceso que se lleva a cabo en Etygraf es muestra de ello. Se trata de una empresa de producción de etiquetas autoadhesivas ubicada en Sueca (Valencia), en la que como ellos afirman ‘se imprime valor y se sirve diferencia’. En 2018 Etygraf apostó por invertir en dos tipos de máquinas: Por una parte, una máquina destinada para todo tipo de acabados, especialmente destinada al sector de la enología, licor y cava. Es la máquina Digicon 3 de la firma AB Graphic. ‘Con ella somos capaces de poder fabricar una etiqueta que lleve dos tintas flexográficas, lámina de estampación, relieve de golpe seco, barniz serigráfico, plastificado y troquelado’, afirma Jorge Baldoví, director comercial de Etygraf. Estas implementaciones suponen nuevos objetivos para el año 2019. ‘Pensamos que va a ser un año exigente, la situación en el mercado cada vez es más competitiva, los márgenes están más ajustados’.

La importancia de la marca

La diferenciación es lo que permite a una marca sobrevivir. La etiqueta contribuye de una manera directa y notable a la diferenciación del producto y por lo tanto a generar un valor añadido del mismo. Baldoví tiene una postura muy clara al respecto: “Siempre hemos tenido muy presente que la primera venta, o la primera compra por parte del consumidor final de un determinado producto, viene en gran parte motivada por su packaging, por la apariencia con la que el consumidor percibe este producto”. Esta apariencia en gran medida se la proporciona la etiqueta. La etiqueta asimismo, debe ser capaz de poder transmitir al consumidor, posible comprador de ese producto, la esencia de ese producto.

Etygraf no solo tiene una maquinaria que brinda total precisión, también cuenta con  un equipo humano responsable de todas las etiquetas que salen de la fábrica. En Etygraf se da una importancia muy grande a la gestión de los recursos humanos de la empresa. En Etygraf tienen un programa formación perfectamente organizado por sus coordinadores y responsables de departamentos en el que se especifica claramente una serie de sesiones mensuales con cada uno de los gaps o células de trabajo dentro de la estructura de Etygraf, tanto en el departamento de producción, como en el de preimpresión, o en el departamento administrativo y comercial.

Fruto de estas sesiones de formación, se genera un proceso de mejora continua, en el que cada uno de los miembros de la empresa se ven perfectamente involucrados y tenidos en cuenta. Lógicamente, un empleado se va a sentir mucho más motivado cuando se le pregunte y se le reclame la aportación de mejoras en su puesto de trabajo, en su proceso productivo. “¿Y por qué lo hacemos así? Pues por una sencilla razón. Muchas veces los directivos caemos en la tentación de querer imponer nuestras ideas, nuestros procedimientos, nuestras maneras de trabajar… en todos y cada uno de los puestos de nuestra empresa”.

Etygraf, una empresa muy familiar y tradicional en su origen (su andadura comenzó en 1981), pero con mirada vanguardista en sus procesos tanto técnicos como humanos. Con un equipo que es capaz de llevar a cabo su trabajo de la forma más óptima posible con el fin de cumplir el propósito de Etygraf: “imprimir valor y servir diferencia”.

Más información en www.etygraf.com

Vargas, la madera que sueña ser vino

 Publicado el por Vargas (colaborador)

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En una época en la que el ser humano convive con lo efímero, con imágenes mediáticas que expresan la aceleración de un ritmo de vida que afecta a nuestra convivencia, conviene parar para reflexionar sobre nuestros compromisos con la naturaleza, el cuidado del medio ambiente, lo simbólico e imaginado y, por qué no, con nuestros sueños.

El ser humano es un ser simbólico que necesita la imaginación para seguir construyendo la realidad.

En Vargas nada nos parece mejor que hacerlo gracias al vino. A su relación con la naturaleza y el medio ambiente, que lo soporta y a la vez lo crea. El vino, dotado de un potencial simbólico tan rico como su propio bouquet. El vino, que nos permite retomar nuestra relación con la naturaleza, de forma imprevisible, no repetitiva ni anticipada. Precisamente lo contrario que buscamos en nuestro día a día.

Por esa razón queremos contar a los lectores de La Semana Vitivinícola una historia de la madera que usamos para hacer nuestras cajas y estuches.

*Sopla un viento suave y el sol lanza destellos en las vías que atraviesan el Barrio de la Estación. Llega el último tren del día, bajan y suben viajeros, hay remolinos de abrazos y maletas. Se dispersan los que llegan, vuelve el silencio y, por un instante, parece que nada ha sucedido.

Pero huele a verano y fruta madura y, en ese momento mágico, cuando la caída de la tarde tiñe el lugar de sosiego y colores fascinantes, de pronto hay cosas que sueñan ser otras cosas, que sueñan ser lo que no son o lo que pueden ser. Y hay madera que sueña sentir y respirar.

Ahí mismo, en la estación, hay madera que ve pasar la vida, en las traviesas de esas vías sinuosas que contemplan el transcurrir de siglos y personas a su alrededor, temblando en cada traqueteo de un vagón hacia cualquier lugar.

Las traviesas también viajan, de vía en vía. Se cuentan unas a otras los destinos desconocidos que unen sin nunca visitarlos, las conversaciones e historias que se escurren sobre ellas al paso del tren, como un rastro remoto de vapor y hollín.

En alguna casa cercana suenan notas cálidas, vibrantes y saltarinas, de una guitarra que un día también fue solo madera pero quiso ser música y ahora arranca voces, sentimientos y aplausos. Como la de los violines y las violas, los pianos, las flautas y hasta las castañuelas.

Madera que es diario de vida porque guarda secretos en puertas y ventanas, atesora recuerdos, noticias felices, ausencias y algún llanto en cajones de cómodas, en cabeceros de camas y en escritorios cubiertos de papeles y lápices.

Y también, en algún rincón de esa casa o de cualquier otra, hay madera-balancín que sueña ser caballo de carreras, de indio o de vaquero, correr por praderas infinitas y sentir la velocidad, la libertad y la lluvia, el peso del jinete en el lomo y el crujir de la tierra bajo los cascos.

Madera que edifica fantasías, que construye barcos pirata y patas de palo y vive mil aventuras en parajes lejanos y exóticos. Madera que surca mares, lucha contra tormentas, recorre islas solitarias y descubre tesoros.

En esas historias infantiles, incluso, hay madera que se convierte en marioneta y después en niño, gracias al amor infinito y las manos expertas de un carpintero de cuento que huía de la soledad. Madera querida y cuidada, como un hijo.

Y, todavía más allá, detrás de esas casas, cerca del río, hay madera que sueña lo que ha sido: un ciclo infinito de flor, fruto, semilla, brote y, ahora, árbol que se mece bamboleante y conversa con quien pasea en un susurro de hojas y trinos.

Madera que acaricia el cielo con sus ramas y que ha sido herida por las estaciones tantas veces que sus nudos y sus vetas saben mucho de otras épocas, cuando todo era más lento, más indómito, puede que también más sencillo.

Sobre todos estos sueños hechos de astillas va descendiendo el sol que baña de vida la Rioja Alta, sus meandros, sus sierras, sus campos y sus pueblos, en un atardecer que moldea el paisaje y es moldeado por sus gentes.

En esos últimos minutos antes de que termine el día, escondida entre las viñas donde se alargan las sombras vespertinas, una madera sueña ser saboreada, olida, compartida y hasta derramada en un descuido, en un brindis lleno de sonrisas por pasados, presentes y futuros felices.

Madera que sueña ser el líquido más preciado en una copa, revolotear contra las paredes de cristal, soltar sus aromas y ser bebida, para formar parte de ti, de tus recuerdos en esta tarde casi noche de verano, donde aún resuena el tren a lo lejos.

Vargas, la madera que sueña ser vino.

*Esta historia fue publicada en junio de 2018 en un cuaderno editado por Vargas para homenajear el Barrio de la Estación de Haro y a sus bodegas centenarias.

Más información en www.vargas.es

Estrategia de packaging para aumentar ventas, reducir costes y minimizar riesgos

 Publicado el por DS Smith (colaborador)

Javier Hermida. (photo: )

Javier Hermida.

DS Smith, líder en Europa en la fabricación de embalajes, con presencia en 37 países, 29.000 colaboradores y con más de 200 centros de producción, está especializada en el diseño y fabricación de embalajes avanzados, además de ofrecer un servicio adecuado a las circunstancias locales, teniendo presencia cerca de las instalaciones de los clientes. Para maximizar las oportunidades que ofrece el packaging, en este caso para el sector vitivinícola, tanto en aspectos técnicos relacionados con la protección del producto, económicos para evitar y reducir costes sobrevenidos y de imagen, para incrementar ventas, Javier Hermida, director comercial de la planta de DS Smith en Madrid, considera esencial contar con una adecuada estrategia integral en packaging.

El packaging “ha de estar orientado al negocio en global, teniendo en cuenta todas las áreas a las que afecta de nuestro cliente (compras, marketing, producción, logística, ...)” y para eso es esencial contar con un socio como DS Smith, que sea capaz de evaluar todo el proceso de packaging (diseño, cadena de suministro, procesos de producción, …) para ayudarnos a tomar las decisiones oportunas. “Analizamos todo el proceso, puesto que se pueden optimizar costes en todas las operaciones”, señala Hermida. Por ejemplo, “sabemos que el espacio es coste”, por ello DS Smith cuenta con un nuevo diseño de onda en el cartón que permite ahorros del 20% del espacio “en camión y almacén”. “A nadie le interesa almacenar, ni transportar aire”.

DS Smith cuenta con un departamento de diseño, tanto gráfico, como de concepción y estructura del packaging, con capacidad de impresión en flexografía y offset. Tenemos que aprovechar el packaging como elemento de comunicación: “tienes que conseguir captar la atención del cliente final y las oportunidades se miden en décimas de segundo, el embalaje tiene que aplaudir”.

En cuanto a los riesgos, el especialista señala que hay muchos “costes ocultos”, que conviene conocer para poder atajar, por ejemplo, se está incrementando de forma importante la exportación, y por lo tanto, “debemos tener en cuenta que los procesos de transporte son más largos y con condiciones muy variables, que pueden generar contratiempos y perjuicios económicos”. DS Smith dispone de herramientas innovadoras que desarrollan embalajes que contemplan estos aspectos críticos de concepción.

La firma, y como elemento diferenciador en el sector del Packaging, cuenta con una división propia especializada en la construcción de maquinaria para formado, encajonado y llenado (Packaging System) que, tras analizar las necesidades de los clientes, propone la solución más óptima en productividad, mantenimiento y seguridad, “aparte de la posibilidad de que nuestra maquinaria puede trabajar con embalajes más originales en imagen y más óptimos en costes”.

DS Smith ha sido testigo de excepción del incremento del e-commerce a través de los canales de venta online y se ha posicionado como referente. “El packaging en el comercio online tiene requisitos propios”, explica Javier Hermida, quien incide en que uno de los aspectos más importantes es minimizar las mermas (el embalaje sufre mucho más que en la distribución tradicional), aparte de que se debe aprovechar para maximizar la imagen del vino. “Un punto a tener en cuenta es que en e-commerce no debemos olvidar trabajar la opción de la devolución del producto, por ello nosotros ofrecemos soluciones al respecto”, incide. DS Smith, “más que un proveedor al uso, se convierte en un asesor en continuo, que genera propuestas generales de valor al cliente”, sentencia.

Más información en www.dssmith.com

Bag-in-Box®, envases con un mínimo impacto ambiental

 Publicado el por Smurfit Kappa (colaborador)

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Smurfit Kappa Bag-in-Box se esfuerza constantemente en mejorar sus productos, incluyendo en materia de desarrollo sostenible y reciclaje. En un momento en el que el mundo se plantea la relación entre envasado y medioambiente, Smurfit Kappa aspira a ofrecer a sus clientes envases con un mínimo impacto medioambiental. Esta aspiración se ha convertido en un factor clave en la actividad de la empresa. Actualmente todos los procesos de investigación, desarrollo y mejora de productos y componentes integran plenamente los principios del desarrollo sostenible para reducir o mejorar el impacto medioambiental del sistema Bag-in-Box® y de sus componentes. Estamos 100% comprometidos con la filosofía de la economía circular y compartimos la idea de que los materiales y sistemas de recogida, selección y reciclaje de residuos deben mejorarse para reducir la contaminación y las emisiones de dióxido de carbono.

Así pues, procuramos reducir nuestro impacto medioambiental de todas las maneras posibles.

Aunque en la actualidad el foco está puesto en el final de la vida útil de los envases, es importante tener en cuenta el ciclo completo y no únicamente su final. Bag-in-Box® es actualmente una solución de envasado con múltiples ventajas medioambientales.

- Se compone en un 80% de cartón ondulado completamente reciclable y solo un 20% de plástico. Ambos elementos son fáciles de separar tras el consumo del producto (sin ninguna pérdida gracias a la flexibilidad del envase). El cartón ondulado es 100% reciclable y biodegradable. El 82% de los envases de papel se reciclan en Europa.

- El Bag-in-Box® no es un envase individual de un único uso. No debe considerarse como tal, ya que los Bag-in-Box® tienen una capacidad de entre 1,5 L y 20 L y, una vez abiertos, se utilizan durante varias semanas.

- Un BIB con una capacidad de 3 litros pesa tan solo 179 gramos: 144 gramos de cartón ondulado y 35 gramos de plástico (incluyendo la bolsa y el grifo). En Europa, con un total de 20 millones de toneladas de envases plásticos al año, la solución Bag-in-Box® representa aproximadamente un 0,4%, esto es, 80.000 toneladas, una cifra pequeña en relación a la cantidad de envases plásticos flexibles, que es de un millón de toneladas al año.

- Bag-in-Box® es un excelente ejemplo de reducción del envase. Un BIB de 3 L equivale a 4 botellas de vidrio. Ejemplo: un Bag-in-Box® de 10 L pesa solo 359 g (59 g la bolsa y 300 g la caja), mientras que un bidón de 10 L pesa 2,5 kg y las 13,3 botellas necesarias para envasar 10 L de vino pesan hasta 5,5 kg; a saber, 15 veces más. Además, en los últimos años, nos hemos esforzado en reducir el material utilizado, como el grosor del film o las dimensiones del grifo sin alterar las altas prestaciones de nuestros productos.

El 80% de un BIB es cartón completamente reciclable.

El 80% de un BIB es cartón completamente reciclable.

Además, estamos ante el envase con mejor huella de carbono en su categoría según un análisis de ciclo de vida (ACV). Tomemos como ejemplo el sector del vino. La huella de carbono de una botella de vidrio de 75 cl clásica es de 875 kgCO2 mientras que la de un Bag-in-Box® de 5 litros es tan sólo de 170 kgCO2, esto es, 8 veces menos.

En la actualidad los análisis de ciclo de vida (del inicio al final de su vida útil) son los estudios más completos para evaluar el impacto total de un envase en el medioambiente, En un estudio realizado en 2010 por BioIntelligence, Bag-in-Box® presentó claramente los mejores resultados en cuanto a potencial de calentamiento global, utilización de agua, utilización de energía primaria, agotamiento de recursos abióticos y acidificación de la atmósfera. De media el 90% de la huella de carbono alimentaria proviene de los alimentos envasados y solo un 10% del envase (fuente CITEO). Utilizar un envase que impida el desperdicio es, de hecho, mejor para el calentamiento global que no utilizar ningún envase.

Gracias al Bag-in-Box® se optimizan también la cadena producción y la cadena logística.

El transporte de BIB plegados requiere seis veces menos vehículos que el transporte de botellas clásicas de vidrio de 75 cl; por 1.000.000 de litros, hacen falta 36,8 camiones en el caso de las botellas frente a 6,4 camiones en el caso del BIB. Por otro lado, hemos adaptado los centros de producción para optimizar el transporte: por ejemplo, nuestra fábrica de Ibi (Alicante) ha integrado la producción de grifos y bolsas (próximamente también el film) generando un ahorro de más de 250 camiones, que habrían recorrido 343.000 km al año. Las dimensiones de los productos también se mejoran para reducir el consumo de materia prima, sin alterar sus prestaciones mecánicas y de barrera.

La producción de BIB ofrece igualmente múltiples ventajas respecto a la producción de botellas de vidrio, en particular en cuanto a consumo de energía y agua. Además nos esforzamos por que nuestras fábricas sean a cada vez más modernas y eficientes aplicando las normas medioambientales más estrictas. De hecho, varias de nuestras 8 fábricas en todo el mundo ya cuentan con la certificación ISO 14001 de gestión medioambiental, la cual se basa en el principio de mejora continua de la eficiencia medioambiental mediante el control de los impactos de la actividad de la empresa en su entorno.

Pese a todas estas ventajas medioambientales de Bag-in-Box®, somos conscientes de que queda mucho por hacer. El Bag-in-Box® es un envase muy técnico y sujeto a una estricta normativa que requiere un alta barrera contra el oxígeno, excelentes prestaciones mecánicas y, sobre todo, ser apto para el contacto alimentario (hoy por hoy, los materiales biodegradables o 100 % reciclables simplemente no han alcanzado este nivel de efectividad y el desarrollo de nuevos materiales requiere tiempo con el fin de garantizar su seguridad alimentaria).

Banco realizado con los residuos de tapones y BIB de la planta de Ibi.

Banco realizado con los residuos de tapones y BIB de la planta de Ibi.

Nuestra empresa se adhiere a la estrategia del grupo Smurfit Kappa en materia de desarrollo sostenible adoptando sus requisitos y compromisos. Nuestra prioridad es minimizar el impacto medioambiental de nuestras operaciones y en todas las etapas de la vida útil del producto: desde el suministro de la materia prima hasta el reciclaje, pasando por la fabricación y la distribución. Creemos que gracias a nuestros esfuerzos incesantes, en particular en materia de innovación de productos y procesos, Smurfit Kappa Bag-in-Box reducirá de forma progresiva y continuada su impacto medioambiental en el mundo. El desarrollo sostenible y las innovaciones orientan nuestra actividad, nuestra forma de trabajar y crean valor añadido tanto para la empresa como para el entorno en el que nos movemos. Si tomamos como ejemplo el film, en los últimos 15 años hemos logrado reducir el grosor medio de la gama en un 15% aproximadamente, y no solo no hemos alterado su efectividad, sino que hemos mejorado sus propiedades de barrera contra el oxígeno y sus prestaciones mecánicas.

Colaboramos con diferentes organizaciones en el ámbito de la Economía Circular en Europa:

- Ceflex, una asociación de más de 100 agentes de toda la cadena de valor del envase flexible, incluyendo a empresas de reciclaje y marcas. Ceflex trabaja en temas técnicos relacionados con los materiales, los procesos de selección y reciclaje, las nuevas tecnologías de reciclaje, etc.

- Elipso, la organización del envase plástico en Francia.

- Adelphe, empresa de servicios a empresas del sector del vino implicadas en el reciclaje, ha creado un grupo de trabajo sobre Bag-in-Box® para vino, del que evidentemente formamos parte. Próximamente, Adelphe llevará a cabo ensayos reales de comportamiento del Bag-in-Box® en un centro de selección y reciclaje.

Los diferentes actores con los que trabajamos, en particular nuestros proveedores, cuentan con reconocimientos en materia medioambiental (FSE4Good, Carbon Trust, GRI) y trabajan constantemente por mejorar la calidad y el impacto de sus productos. Nuestro cartón también está certificado:

- FSC, garantía de responsabilidad medioambiental y social;

- PEFC, que es la certificación forestal: respeto de las dinámicas medioambientales, sociales y económicas del bosque;

- El sello SFI® (Sustainable Forestry Initiative®), que indica a los consumidores que la madera y el papel de los productos que están comprando proceden de bosques gestionados sosteniblemente, a través de una verificación independiente y rigurosa.

Exploramos todos los enfoques posibles para mejorar globalmente nuestra estrategia de desarrollo sostenible:

- Investigación y desarrollo con nuestros proveedores y socios (grandes empresas de la industria del plástico) sobre nuevos materiales más reciclables. Monitoreo continuo del mercado en busca de innovaciones.

- Investigación aplicada: participamos en dos proyectos europeos para el desarrollo de un Bag-in-Box® biodegradable: ForDemetra, proyecto en colaboración con Smurfit Kappa Papier y MUSIC-PLA Projet en colaboración con IPC.

- Por el momento, alrededor del 87% de nuestros residuos son tratados gracias a nuestros socios del sector de la selección y el reciclaje de residuos. Por ejemplo, en Buenos Aires, reciclamos y transformamos nuestros residuos en energía de manera autónoma y en la propia fábrica (antigua fábrica Baguin) y reutilizamos nuestros residuos al máximo, dentro de lo económica y técnicamente posible. En nuestra fábrica de Ibi, hemos conseguido producir un banco únicamente a partir de nuestros residuos de producción (80% de polipropileno reciclado procedente de los residuos de producción de grifos y 20% de residuos de producción de bolsas).

Estamos plenamente implicados en nuestro camino hacia la economía circular y compartimos la idea de que los materiales y sistemas de recogida, selección y reciclaje deben mejorarse para reducir la contaminación plástica y la cantidad de residuos que se envían al vertedero.

Por último, en los próximos años, Smurfit Kappa Bag-in-Box® seguirá invirtiendo mucho en investigación, así como en la mejora de los procesos, ya sea de producción o venta, en las materias primas e incluso en sus empleados, con el objetivo final de reducir siempre su impacto medioambiental e integrarse cada vez más en una dinámica de economía circular limpia e inteligente.

Más información en www.smurfitkappa.es/baginbox