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El potencial vitícola español bajó un 1,34% al final de la campaña 2015/16

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Responsables del Ministerio de Agricultura (Magrama) dieron a conocer el sector vitivinícola en su última reunión del pasado 11 de octubre el análisis de la superficie y del potencial de producción vitícola al final (31 de julio de 2016) de la campaña pasada 2015/16, según los datos aportados por los registros oficiales de las Comunidades Autónomas y del propio Inventario del potencial vitícola.

De acuerdo a estos datos, como se refleja en los cuadros adjuntos, la superficie plantada de viñedo a finales de la pasada campaña se elevaba a 959.535 hectáreas, un 0,09% y 838 hectáreas más apenas que al final de la campaña anterior 2014/15 (958.697 ha). Castilla-La Mancha contaba con el 47,7% de las plantaciones, con un aumento del 1,7% y de 7.653 ha más en relación a un año antes, hasta 457.893 hectáreas.

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Las bebidas con contenido alcohólico reclaman mantener la fiscalidad actual para seguir contribuyendo al crecimiento económico

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: www.davidsuarez.com.es)

El sector de bebidas con contenido alcohólico ha reclamado de forma conjunta -en un acto sin precedentes en el que han participado representantes de toda la cadena de valor (sector agrícola, industrial, distribución comercial y canal HORECA)- el mantenimiento de la fiscalidad en los términos actuales, con el objetivo de seguir aportando al crecimiento de la economía española y su competitividad, a la generación de empleo y a la contribución retributiva a la hacienda pública.

La defensa del mantenimiento de los niveles de fiscalidad actual se apoya en el análisis del informe “El sector de bebidas con contenido alcohólico y su relevancia en la economía española”, elaborado por AFI (Analistas Financieros Internacionales) para Cerveceros de España, la Federación Española del Vino (FEV) y FEBE (Federación Española de Bebidas Espirituosas) y suscrito por más de una veintena de asociaciones representantes de la cadena de valor, en el que se detallan y cuantifican los efectos del mantenimiento de la política fiscal actual en el sector, en términos de contribución a la economía, la generación de empleo y la recaudación fiscal, así como el impacto de un hipotético incremento de la fiscalidad en estos ámbitos.

En un escenario de mantenimiento de la política fiscal y con las previsiones* de crecimiento actuales, tomando como base 2014 -2017:

  • la actividad económica (VAB, Valor Añadido Bruto) se incrementaría en 3.448 M€ (representaría un incremento del 8,6% sobre la contribución actual del sector al PIB);
  • podrían generarse 64.061 empleos en toda la cadena de valor; y
  • la contribución fiscal de la cadena de valor del sector aumentaría en 1.718 M€.

*Las previsiones económicas consideradas en el informe sitúan el crecimiento del PIB en el entorno del 3% para 2016 y de 2,2% para 2017. Asimismo, se ha previsto un crecimiento conjunto del 2,9% en 2016 y del 2,3% en 2017 para las actividades de distribución (canal HORECA y comercio minorista)

Previsión de impacto del sector en un escenario de mantenimiento de la fiscalidad 2014-2017

Fuente AFI a partir de INE y fuentes del sector

Incremento fiscal = pérdida de contribución fiscal por caída de la actividad

“La subida fiscal incide o bien en los márgenes empresariales, lo que induce a cesar actividades o reducir inversiones, con la consiguiente pérdida de VAB y empleo; o bien se traslada a los precios finales de los consumidores, que si no reducen su consumo cambian el canal (consumo hogar vs hostelería, que genera más recaudación) y adquieren productos de menor precio o categoría, en detrimento de aquellos de mayor valor añadido o precio, que son los que mayor retorno fiscal generan”, explica el informe.

Asimismo, potenciales incrementos del tipo del IVA podrían afectar a aquellos segmentos sociales de menor renta (efecto regresivo en la distribución de la renta) y al turismo, atendiendo a la sensibilidad del precio en el consumo.

“El efecto combinado de la sustitución del canal y del patrón de consumo se traduce en una reducción en el valor añadido de la actividad, que lleva aparejada una menor necesidad de trabajadores y una menor recaudación asociada -en la medida en que la base de aplicación del IVA se ve reducida- sin que por ello se vea particularmente afectado el consumo global”, apunta el informe.  

En las situaciones en que la industria no pueda repercutir el Impuesto Especial sobre la distribución, este se traslada al precio pagado por las materias primas, con la consiguiente insostenibilidad de las explotaciones agrícolas -con márgenes muy ajustados- y la desincentivación de la actividad.

Por el contrario, si se internaliza el impuesto por parte de la industria, se produce un menor margen empresarial, que reduce las expectativas de beneficios y merma la capacidad de inversión.

Incremento fiscal: 3.660 M€ menos de VAB, 52.000 empleos menos y pérdida fiscal neta de 46 M€

Un aumento de las figuras impositivas del sector (el informe establece como hipótesis un incremento del 10% del impuesto especial y un IVA del 21% en la Hostelería, frente al 10% actual) generaría un efecto cascada sobre el conjunto de la cadena de valor que provocaría en el primer año:

  • una disminución de la actividad económica (VAB) de 3.660 M€, equivalente al 9,2% de la contribución total del sector;
  • una pérdida de 52.734 puestos de trabajo en el conjunto de la cadena de valor (un 7,1% del total de puestos del trabajo actuales); y
  • una pérdida fiscal neta para las arcas públicas de 46 M€.

“De esta forma, el efecto perseguido por la política fiscal de aumento de la recaudación por impuestos especiales e IVA a las bebidas de contenido alcohólico se vería más que contrarrestado por la pérdida de contribución fiscal asociada a la caída general de la actividad en el resto de figuras tributarias (IRPF, IVA, Impuesto de Sociedades y Cotizaciones Sociales), tanto en la cadena de valor del producto (efectos directos e indirectos) como en el conjunto de la economía (efectos inducidos)”.

Balance entre ambos escenarios

El balance entre ambos escenarios, en base a las hipótesis establecidas, muestra que el mantenimiento de la fiscalidad actual generaría una contribución de 3.977 M€ más al PIB (0,4% del total), 73.879 empleos y 709 M€ adicionales de recaudación fiscal para el período 2014-2017.

“El análisis comparativo de escenarios muestra que la mejor estrategia para maximizar la actividad económica y la recaudación fiscal del sector de bebidas con contenido alcohólico es mantener el statu quo fiscal actual”, defiende el informe.

El sector recuerda que existen referencias, tanto a escala nacional como internacional (el reciente caso de Portugal, o el de Dinamarca), que muestran que la fiscalidad, a partir de un cierto umbral, es un instrumento ineficaz. “El aumento de precio que genera hace que este se desvíe hacia otros canales de menor valor añadido o, en el peor de los casos, hacia canales de consumo menos transparentes”.

El sector de bebidas con contenido alcohólico, clave para España

El sector de las bebidas con contenido alcohólico es clave para España, para su economía y su competitividad.

Las actividades que integran su cadena de valor -agrícolas, industriales y de distribución al consumidor- generan un Valor Añadido Bruto (VAB) directo, indirecto e inducido de 39.872 M€ anuales; el equivalente al 4% del PIB de España en 2014.

Asimismo, su cadena de valor contribuye al mantenimiento de 740.746 puestos de trabajo (el 4,3% del empleo total en 2014) y a la recaudación impositiva para las arcas públicas: en 2014, la recaudación fiscal en el sector se elevó a 19.868 M€; el 5,4% de la recaudación impositiva total:

  • En 2015, el sector agrícola produjo 6,1 M ton. para la producción de bebidas con contenido alcohólico. Los cultivos juegan un papel fundamental en la vertebración territorial de España y son el sustento principal de regiones como Aragón, Castilla-La Mancha y Castilla y León y muy relevante en zonas como Asturias, La Rioja y Navarra;
  • La producción de bebidas posee un elevado efecto tractor sobre las actividades manufactureras y de servicios y es especialmente relevante en regiones como Andalucía, Cataluña, Galicia y Madrid, donde se sitúan la mayoría de los 12.500 centros de producción en España. Asimismo, la actividad conlleva un efecto cascada sobre otras actividades, como la producción de papel, corcho, vidrio, aluminio; servicios como las artes gráficas, la publicidad, financieros, inmobiliarios, seguros y  actividades relacionadas con la provisión de equipamientos para la fermentación y destilación, el almacenamiento o el embotellado;
  • En el último eslabón de la cadena, las bebidas con contenido alcohólico constituyen un input  crítico para el canal HORECA, aportando cerca de un tercio de los ingresos de las actividades de Hostelería y Restauración. Este segmento es un indiscutible motor del crecimiento económico en España y tiene un marcado carácter estratégico, por su elevada vinculación al turismo, la primera industria nacional (15% al PIB español).

La diferenciación del producto español y el reconocimiento de su calidad han reforzado su actividad exportadora, que realizan cerca de 4.500 empresas (un 88% del total en el sector en 2015), generando una balanza comercial netamente positiva de 2.145 M€ en 2015 para la economía española.

Además de la exportación de productos, su consumo en el país por docenas de millones de turistas extranjeros posiciona internacionalmente a las marcas españolas. El 80% de los turistas que visitan España lo hacen por motivos de ocio, elevándose esta cifra al 92% en las zonas insulares y la costa mediterránea. Estos turistas destinan el 13% de su presupuesto al consumo de bebidas con contenido alcohólico.

El PSOE demanda una ley específica que prevenga y evite el consumo de alcohol por menores y adolescentes

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El Grupo Parlamentario Socialista solicitó en la Cámara Alta (Senado) el pasado 14 de noviembre el registro y tramitación de la moción ante la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales para que el Gobierno, de acuerdo con las Comunidades Autónomas y organizaciones profesionales, y de padres y madres, promueva en el plazo de seis meses una legislación específica que contenga las medidas necesarias para prevenir y evitar el consumo de alcohol por menores y adolescentes.

La iniciativa, promovida por el senador socialista por Granada, José Martínez Olmos, incide otra vez en la necesidad de que nuestro país cuente con una legislación específica al respecto, justificada por “las recientes noticias sobre los efectos del consumo de alcohol en la población adolescente, que han sembrado de preocupación de nuevo a la sociedad española por las consecuencias dramáticas que para la salud de nuestros niños y niñas adolescentes tiene dicho consumo”.

El senador Martínez Olmos señaló que “casos, como el de la joven de 12 años, que falleció hace unas semanas, el pasado 1 de noviembre, de un coma etílico en el municipio de San Martín de la Vega (Comunidad de Madrid), no se vuelvan a repetir”, añadiendo que “estas tragedias nos deben hacer reflexionar y nos obligan a trabajar para evitar que vuelven a suceder casos similares, dado el perjuicio irreversible que el consumo de alcohol produce en la salud de los menores”.

Según el portavoz socialista, “la accesibilidad que los menores tienen al consumo de alcohol hace que este asunto, así como las consecuencias sobre la salud de los mismos, sea un problema de salud pública”.

Se trata, añadió, de “un fenómeno complejo en el que influyen factores sociales o factores educativos, entre otros, al tiempo que elementos que han de regular con eficacia tanto el acceso y venta de alcohol en esta población, como la exposición a la publicidad que sobre los productos de contenido alcohólico reciben los menores adolescentes en su vida cotidiana”.

Pasada legislatura

Hay que recordar que las últimas elecciones legislativas pospuso el desarrollo y aprobación del anteproyecto de ley de Prevención del Consumo de Bebidas Alcohólicas por Menores y sus Efectos, que había sido propuesto por el Ministerio de Sanidad y que había contado con la participación del Ministerio de Agricultura, dados los intereses que había en juego para una parte de la industria de bebidas alcohólicas, entre ellas la vitivinícola.

El texto legal estaba entonces, en 2015, bastante avanzado y consensuado con los sectores económicos implicados, pero faltó tiempo para que pudiese ser tramitado en el Parlamento, antes de la convocatoria de las elecciones generales del 20 de diciembre.

Desde la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) también se solicitó que esta bebida tuviese un tratamiento específico dentro de la legislación, sin menoscabo de que se garantizase el cumplimiento de los objetivos de la Ley, que le permitiera establece un código de autorregulación propio y obligatorio para todo los operadores del sector, a través de una extensión de norma solicitada por la propia interprofesional.

En este sentido, el borrador de anteproyecto de ley incluía entonces un reconocimiento específico para el vino (junto a las bebidas aromatizadas a base de vino), que se aplicaría en lugar de las restricciones en materia de publicidad y comunicaciones comerciales incluidas en el texto, con una casuística y unos mensajes diferenciados de otras bebidas con contenido alcohólico.

Fiscalidad

Por otra parte, varias organizaciones y asociaciones de la industria de bebidas con contenido de alcohol, entre ellas las del sector vitivinícola, han empezado a cerrar filas ante cualquier pretensión del actual Gobierno de querer aumentar los gravámenes impositivos al sector, incluido el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) en la restauración.

De hecho, en declaraciones a la agencia EFEAgro, el secretario general de la Federación Española del Vino (FEV), Pau Roca, considera que el principal temor que, en general, tiene esta categoría es que el Gobierno decida subir el IVA en la restauración, actualmente en el 10%, lo que repercutirá en un incremento de los precios.

Roca recuerda que a ciertas referencias de Jerez, Condado de Huelva y Levante español de vinos de licor y aromatizadas se les aplica ya un impuesto especial como productos intermedios y que las dudas y el temor están ahora en que el Gobierno pretenda hacer lo mismo con el resto de vinos.

La organización agraria ASAJA, la Asociación de Empresas Elaboradoras de Vermouth  y Aperitivos Vínicos (ANEV) y las patronales de los distintos sectores de bebidas alcohólicas (Cerveceros de España, FEBE, FEV y Fedejerez) participan esta semana en la presentación de un estudio sobre la contribución fiscal que las compañías de estos sectores hacen a la economía española y, lo más probable, es que valoren y cuantifiquen los efectos que una hipotética mayor carga fiscal tendría para las mismas.

Como es conocido, el vino, como categoría genérica y salvo excepciones, está exento de estar gravado con una imposición esencial (la tasa es del 0%) al tener menos de 15º vol. de alcohol, a diferencia de las bebidas de alta graduación, que llega hasta los 9 € por litro de alcohol puro.

Según defienden las organizaciones del sector, no tendría sentido y sería contradictorio e incoherente que ahora se impusiera un gravamen al vino cuando, por otra parte, se están dando fondos públicos para la promoción, modernización del viñedo y mejora de la calidad dentro del Programa de Apoyo al sector (PASVE) y cuando se trata de un producto agroalimentario que forma parte de la denominada Dieta Mediterránea.

Vendimiador, el oficio agrícola mejor pagado en julio, sube un 24% desde 2014

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El oficio de vendimiador fue el trabajo agropecuario mejor remunerado en julio pasado, con un salario medio nacional que alcanzó 75,33 euros/día, un 1,49 % más respecto al mismo mes de 2015 (74,22 euros/día) y un +24,18 % si se compara con los 60,66 euros/día correspondientes a julio de 2014.

Según el último informe de Indicadores de precios y salarios del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), todos los salarios aumentaron excepto el de encargados y capataces (43,48 euros/día), cosechadores de herbáceos (51,53 euros/día) y preparadores de terreno (44,19 euros/día).

Si la horquilla salarial tiene como techo el oficio de vendimiador, el de peón fijo, con 37,73 euros/día, se sitúa en el lado opuesto.

Por encima de los 50 euros/día también se encuentra la remuneración media nacional en julio de 2015 por labores de recolección de frutales y cítricos (51,52 euros/día).

Los jornales con salarios entre 45 y 50 euros/día correspondieron a las labores de plantación y tala de árboles (48,27 euros/día), regadío (48,05 euros/día), tareas complementarias (47,63 euros/día) y siembra y abonado (46,65 euros/día).

Por debajo de los 45 euros/día se situaron las labores de tratamiento de plagas (44,65 euros/día), hortelanos (43,56 euros/día), guardas y caseros (43,36 euros/día), manejo del ganado (43,34 euros/día), pastores (43,09 euros/día), tractoristas y maquinistas (41,13 euros/día) y vaqueros y porqueros (40,50 euros/día).

El sector del vinagre de vino español alerta de una campaña difícil

 Publicado el por Asociación Española del Vinagre (colaborador)

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A la espera de que el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente haga públicas las cifras de producción vitivinícola, el sector analiza los datos que se conocen a través de las publicaciones especializadas referidos a los precios de compra de la uva. Desde la Asociación Española del Vinagre (AEVIN) y a la vista de los primeros datos de la nueva vendimia analizábamos la situación de campo. Con una lluvia escasa en el momento más esperado y las específicas condiciones de temperatura previas a la vendimia en zonas concretas, se obtenía un desigual volumen según regiones, si bien la previsión del total español se situaba algo inferior que la campaña pasada.

Dentro de lo previsible y que parecía conducir a la relativa estabilidad en relación con la serie de campañas anteriores, situando una media productiva nacional en torno a los 40 millones de hectolitros. También destacábamos en nuestras valoraciones el efecto inicial y de futuro de la entrada paulatina en producción de las plantaciones que han sido objeto de reestructuración y reconversión, como otra herramienta que facilite al viñedo español alcanzar y mantener la competitividad, la diversificación y el equilibrio.

Incremento de precios de materia prima:

La evolución de la campaña 2016/2017 poco tiene que ver con los elementos conocidos y la situación actual. En apenas unas semanas, sin que se tenga noticia de situaciones imprevistas, debacle fitosanitaria o del mercado internacional, el comportamiento sobre el precio de la uva desconcierta las previsiones de los operadores, nacionales e internacionales. La traslación inmediata de incremento en el importe de la materia prima del vinagre, tomando como muestra las variedades de vino más comunes como Tempranillo y Airén, supone una media entre el 25 y el 35%.

Es muy difícil determinar las causas de una subida de precios tan marcada, pero sin embargo es sencillo determinar las consecuencias que ya afectan al sector del vinagre. Vendría a ser el primer indicador vitivinícola de la campaña de cómo repercuten las situaciones en todos los operadores de la cadena alimentaria, desde los elaboradores a los distribuidores.

Mercado interno:

A nivel nacional, y en el apartado de consumo, las grandes superficies y centros de distribución deben estar al tanto de la evolución de la campaña. El consumidor debe seguir teniendo a su disposición el vinagre español con la variedad y referencias con la que ahora se presenta, tanto de calidad como de cumplimiento de la normativa, en especial de seguridad alimentaria. Como se realiza desde hace varias campañas, se mantiene la colaboración desde AEVIN con el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) y con otros centros autonómicos, realizando las actividades que garanticen el cumplimiento de elaboración y comercialización del vinagre en los lineales. La repercusión de semejante subida de precios de la materia prima, afecta a toda la cadena alimentaria del producto desde la elaboración a la comercialización. Así, y conforme la actual Ley 12/2013 de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, el incremento en origen del producto obliga al sector de la distribución a comprender este escenario cumpliendo con la normativa que prohíbe expresamente las ventas por debajo de las cotizaciones en origen y de los costes de producción. En España contamos con la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) que desarrolla activamente la inspección y control coercitivo sancionador ante las conductas que infringieran las disposiciones, que dañan el sector y la competencia leal entre operadores.

Mercado exterior:

En el mercado internacional la exportación el vinagre de vino español va a sufrir un inevitable frenazo con la pérdida de los esfuerzos realizados durante muchos años y los logros conseguidos tanto en competitividad como en internacionalización. El súbito cambio de un elemento clave sin situaciones que lo prevean supone una variación grave. Nuestros principales compradores (Francia, Reino Unido, Italia, Países Bajos y Estados Unidos) se dirigen a otros proveedores internacionales que no les sorprendan con estas inasumibles variaciones que rompan una razonable estabilidad.

Como en su día valoró AEVIN, la campaña de 2015 supuso para el vinagre de vino español la exportación de cerca de medio millón de hectolitros. Esto marcaba respecto del año 2014 un aumento del 35,31% en cuanto a volumen y un 12,32% en valor. Tendencia creciente de las ventas al exterior que venía manteniéndose de forma consolidada. En la categoría de vinagre de vino envasado se incrementó su precio medio en un 2,64%. Y dentro de este, se destaca el producto gourmet cada vez más solicitado.

Estos valores de crecimiento, tanto en volumen como en valor, suponen el fiel reflejo de la confianza que la distribución y los consumidores internacionales depositan en nuestro vinagre y de la versatilidad de su uso. El valor añadido de este producto vitivinícola, siguiendo en el apartado del consumo, es su amplia aplicación alimentaria, ya que puede consumirse tanto como ingrediente directo, como de acompañamiento en otras elaboraciones culinarias. La posición del vinagre apreciado por el consumidor final, como venimos comprobando, es del efecto llamada a otros alimentos españoles, asociando directamente una dieta moderna, sana, equilibrada y natural.

Sin embargo, esta campaña 2016/2017 que ahora se nos se presenta y con tan importante modificación va a suponer una clara ruptura con nuestra sostenida tendencia alcista. Por mucha diversificación del potencial vitivinícola que se pretenda, si trasladamos a nuestros productos finales unas subidas inasumibles, que no permitan competir en un mercado global y sin tener herramientas de diversificación y equilibrio funcionando, el resultado será un problema encadenado.

Desde AEVIN y tal y como está avanzando la campaña advertimos estos signos preocupantes que trazan un año perdido que acaba de empezar, en el que veremos cómo se pierden clientes internacionales -que tanto costó afianzar- y en el que solo resta tratar hacer comprender a todos los operadores de la cadena, desde elaborador a distribuidor, que el sector vitivinícola (una vez más) ha vuelto de forma inexplicable a los dientes de sierra dando muestras de improvisación y falta de cohesión sectorial.

Las situaciones poco previsibles alejan a todos los operadores españoles de la competitividad internacional. Y aunque esta campaña se presenta muy difícil para nuestro sector, deberemos hacer un seguimiento de lo que ha pasado, determinar sus causas y dar razón que explique cómo un país que lo tiene todo para liderar el sector vitivinícola a nivel mundial se esfuerza en relegarse a las últimas posiciones.