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Costes de producción del vino en diferentes regiones y países

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

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Uno de los elementos claves en la competitividad y el posicionamiento de los vinos en un mercado tan globalizado como el vitivinícola lo constituyen los costes de producción. Suponen los cimientos sobre los que edificar un armazón sectorial, que se irá completando con otros aspectos como imagen de marca/país, valor añadido intangible y que esconde, entre otros, las verdades de la sostenibilidad económica del sector productor. Supone una tarea ingente descifrar esos costes de producción, más aún si pretendemos que sean unos costes que representen de forma cercana a la realidad los costes medios del sector. Confrontar las estructuras de costes de unas regiones/países con otras es un ejercicio enriquecedor.

Ofrecemos aquí los datos publicados a finales de 2016 por FranceAgriMer, para que los suscriptores de La Semana Vitivinícola puedan realizar ese ejercicio. Hay que tener en cuenta que son datos referidos en su mayoría al año 2014, pero aunque pueden haber variado ligeramente en estos dos años transcurridos, su valor informativo y la poca variabilidad de su estructura les confieren gran interés informativo.

En el caso de España, los informes que maneja FranceAgriMer sitúan el coste de producción en la región de Castilla-La Mancha en 1,04 euros por litro, de los que el 30% corresponden al coste de la uva (0,31 euros por litro). Desconocemos el detalle de los costes de transformación contabilizados, pero son extremadamente bajos en el caso castellano-manchego, llegándolos a cifrar FranceAgriMer en 0,07 euros por litro (el más bajo, con mucha diferencia de toda la serie aquí estudiada y que son del orden de los 0,20 €/l en Francia, 0,51 €/l en Chile, 0,49 €/l en N. Zelanda, 0,60 €/l en EE.UU., 0,35 €/l en Australia, 0,80 €/l en Italia o los 0,16 €/litro de China). En el caso de la región de Rioja, el coste de la uva por litro de vino es de 1,07 €, el 50% de un coste total de producción de 2,13 €/litro; mientras que los costes de transformación son de 40 céntimos de euro por litro.

De entre todos los países/regiones analizados, el coste de la uva más económico es el de una bodega de tamaño medio en el Valle de Colchagua (Chile), con un coste de 0,21 euros por litro.

Artículo completo con tablas aquí


La existencia de Xylella fastidiosa en Balears mantiene a los agricultores expectantes

 Publicado el por Norka López (colaborador)

La detección de la plaga Xylella fastiosa en las Illes Balears (Wells et al.) ha puesto en alerta a agricultores y sectores relacionados, a la espera de conocer el alcance y el avance que pueda tener la enfermedad, aunque, de momento, sin excesiva alarma. De acuerdo con los últimos datos presentados por la consejería de Agricultura se han detectado 92 positivos de esta bacteria, 71 en Mallorca y 21 en Ibiza, mientras que en Menorca se ha constatado la existencia de acebuches (olivos silvestres) con síntomas visuales similar a los de la afección. La más reciente medida del Govern balear ha consistido en la aprobación de una resolución por la cual se declara la existencia de la plaga de Xylella fastidiosa en todo el archipiélago, el cual, además, tendrá la consideración de zona demarcada.

Los cultivos de olivo y de viña están entre las especies susceptibles de infectarse de Xylella fastidiosa, lo que acarrearía la muerte de muchas plantas y las correspondientes pérdidas económicas. “Por ahora no hay indicios en las viñas de esta bacteria y tampoco es el momento de ver alguna sintomatología porque no hay hojas en las plantas”, explica Margalida Amat, secretaria técnica del Consejo Regulador de la D.O.P. Binissalem.

Por su parte, Antoni Bennassar, presidente del Consejo Regulador de la D.O.P. Pla i Llevant, también indica que hasta el momento no se ha detectado ningún caso de Xylella en las viñas de su zona, aunque indica que el sector se encuentra “vigilante” ante la evolución de la plaga y de las medidas de prevención o contención.

En todo caso, recuerda que las sospechas de que la Xylella haya acabado con algunos árboles de almendros que lucían descuidados muestra la posibilidad de que la plaga pueda afectar con mayor facilidad a plantaciones prácticamente abandonadas, por ser especies vulnerables o contar también con otras enfermedades.

“A día de hoy no se ha detectado la plaga en plantas bien cuidadas y la viña es un cultivo muy activo. Personalmente creo que no nos va a afectar, pero estaremos pendientes cuando se inicie nuevamente el ciclo”, agrega Bennassar.

El sector ya se prepara para las tareas de prevención, sin embargo, han asumido que, debido a la aprobación de medidas fitosanitarias cautelares por parte del Govern balear, no se podrá sacar material para injertos a la península, ya que desde el 2 de febrero quedó prohibida la salida desde el territorio de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears de todos los vegetales para la plantación, excepto las semillas, que estén incluidos como vegetales especificados en la Decisión de ejecución (UE ) 2015/789, de acuerdo con la Orden APM / 21/2017, todo ello a causa de la Xylella.

De momento, tanto Amat como Bennassar coinciden en que no hay alarma por las posibles consecuencias de la plaga. “Los controles serán exhaustivos ya que somos conscientes de que la viña es una cultivo susceptible de ser atacado, pero también es uno de los más cuidados”, en palabras de Amat.

En el caso de los olivicultores la situación es parecida. A pesar de que algunos de los positivos detectados se han dado a olivos, el presidente del Consejo Regulador de la D.O. Oli de Mallorca, Sebastià Solivellas, asegura que en estos momentos el sector teme más al protocolo de actuación que se pueda aplicar que a la bacteria misma. “La recomendación europea es la erradicación de todo tipo de plantas en un radio de 100 metros cuando se detecte un positivo, mientras que la propuesta de la Conselleria sería la eliminación únicamente del positivo. La primera opción podría tener unas consecuencias devastadoras no sólo para los agricultores sino también para la industria turística, porque se estaría afectado al paisaje, y no ha dado resultados en Italia donde la plaga ha causado estragos”, refiere.

Solivellas destaca que técnicos y agricultores trabajan sobre hipótesis y que podría ser que la plaga estuviera asentada bastante tiempo atrás, o incluso que esté presente en la península, cabe destacar que el primer positivo detectado en Mallorca era de unos cerezos que habían llegado de Tarragona.

El presidente del Consejo Regulador de la D.O. Oli de Mallorca ha añadido que los agricultores se preparan para poner todos los medios posibles en la prevención de esta bacteria, aunque creen que se trata de una plaga con la que tendrán que aprender a convivir. “En California tienen experiencia con la Xylella fastidiosa desde el siglo XIX y han aprendido a convivir con la ella y a mantenerla a raya”. Bennassar, que además es biólogo, comparte opinión con Solivellas en este último punto. “al final puede llegar a haber una co-evolución. Si se mata el patógeno la planta puede llegar a ser más resistente y con ello la enfermedad se hace menos virulenta”, indica.

 

Cubiertas vegetales en viñedos de clima cálido

 Publicado el por José Ángel Amorós (colaborador)

Imagen de viñedo con cubierta vegetal espontánea en Castilla-La Mancha. (photo: )

Imagen de viñedo con cubierta vegetal espontánea en Castilla-La Mancha.

La utilización de cubiertas vegetales (espontáneas o sembradas), como sistema alternativo de mantenimiento del suelo, se viene estudiando desde hace mucho tiempo en cultivos leñosos (Pérez, 2015). Este sistema se ha impuesto en climatologías sin restricciones de humedad, con suelos profundos y en cultivos leñosos de porte mediano a grande (de tipo arbóreo).

En el actual escenario de calentamiento global, agricultura sostenible, elevados costes energéticos, secuestro de CO2, tendencia a productos ecológicos y de calidad, etc… cabe preguntarse si las cubiertas vegetales pueden ser de aplicación en cultivos leñosos de desarrollo medio (vid), en clima semiárido (aunque con posibilidad de riego deficitario) y en suelos poco profundos (Entisoles o Inceptisoles), con materia orgánica escasa y decreciente y susceptibles a erosión (Amorós et al. 2015).

Castilla-La Mancha es la mayor concentración vitícola del mundo: con cerca de 500.000 ha de viñedo sería el tercer o cuarto “país” en el ránking mundial de extensión de viñedo. Además, con una producción de más de 20 millones de hectolitros anuales, sustenta un tejido industrial, económico y social de capital importancia. A pesar de los cambios en variedades, aporte hídrico, sistemas de conducción y técnicas de cultivo, el sistema de mantenimiento del suelo predominante de forma abrumadora es el laboreo tradicional. Este laboreo consiste, básicamente y simplificando mucho las cosas, en mantener el suelo mullido y libre de las injustamente denominadas “malas hierbas” mediante el paso de aperos arrastrados por tractor. Como alternativa no muy extendida se ha probado con cierto éxito la utilización de herbicidas para el control de la vegetación espontánea y para reducir costes energéticos en la explotación. Sin embargo, la otra gran alternativa para el mantenimiento del suelo, que es la que nos ocupa, ha sido rechazada tradicionalmente sin realizar estudios científicos serios y de larga duración.

Los principales inconvenientes aducidos para la no implantación de las cubiertas vegetales son:

- Competencia con el cultivo en agua.

- Competencia con el cultivo en nutrientes.

- Incremento de algunas plagas y enfermedades.

- Si no se controlan los inconvenientes anteriores, inevitablemente se producirá una bajada sensible en la producción.

- Necesidad de cambio de maquinaria para la gestión del cultivo y de mejora en la formación del viticultor.

Siendo importantes los problemas señalados anteriormente, cabría destacar las siguientes ventajas:

- Incremento de la biodiversidad del agrosistema vitícola.

- Incremento de la materia orgánica en el suelo, con las consiguientes consecuencias en secuestro de CO2.

- Mejora de la estructura del suelo con aumento de la capacidad de infiltración y disminución de la erosión.

- Mejora de la actividad biológica del suelo con activación del ciclo natural de nutrientes y la disminución de necesidad de fertilizantes de síntesis.

- Control del vigor de la plantación con regularidad en las producciones y posible incremento de la calidad de la uva, resaltando la tipicidad y la huella del “terroir”.

- Incremento de fauna útil que puede ayudar al control de ciertas plagas.

- Ahorro de maquinaria pesada y en consumo de combustibles fósiles.

- Mejora de las posibilidades de tránsito por la parcela (acceso y recolección mecánica).

- Mejora paisajística (enoturismo).

- Incremento en la tecnificación de la viticultura y cambio de mentalidad en el viticultor.

A la vista de lo expuesto anteriormente, debemos afirmar que la utilización de cubiertas vegetales, incluso en las condiciones de Castilla-La Mancha, se muestra como una alternativa interesante en las plantaciones de viñedo (y de otros cultivos leñosos como el olivo o el almendro). Las ventajas parecen evidentes y esperanzadoras. Los inconvenientes aunque serios, podrían ser superados. Además, la tendencia general de la agricultura en la Unión Europea está marcada por el “greening” expresado en la PAC y por la lucha contra el cambio climático. En este contexto, el cambio hacia técnicas más sostenibles, más respetuosas con el medio ambiente y más eficientes en la utilización de los recursos del agrosistema parece una tendencia irreversible.

Integrar esta estrategia en la política vitivinícola global es necesario para su éxito y para ello se sugieren las siguientes actuaciones:

- La inclusión de medidas compensatorias de posible pérdida de renta directa (en un principio) en los Planes de Desarrollo Rural que se puedan desarrollar.

- La posible disminución de excedentes de producción que desequilibren los mercados vitivinícolas.

- La previsible mejora en la calidad y tipicidad de los vinos obtenidos puede repercutir en mejoras en su comercialización, incluso complementando su inclusión en la etiqueta “ecológico”. Esta mejora debería ir acompañada de una campaña publicitaria y tal vez con un sello de calidad.

- Valorizar ante la sociedad los beneficios “intangibles” (secuestro de CO2, disminución en uso de carburantes y productos de síntesis, mejora del paisaje y la calidad de los suelos, etc…) de forma que el esfuerzo del viticultor sea percibido por el conjunto de los ciudadanos.

- Para facilitar ente cambio de tecnología y de mentalidad se presenta como imprescindible el incremento de la investigación y la transferencia de conocimiento al sector: una investigación aplicada rigurosa que proponga soluciones a los inconvenientes apuntados y ponga de manifiesto las ventajas obtenidas.

Por lo tanto, merece la pena que reflexionemos sobre este asunto todos los que estamos implicados en el sector vitivinícola y lo tengamos en cuenta como oportunidad en el escenario tan cambiante al que estamos sometidos en los últimos años.

Referencias

Amorós, J.A., Bravo, S., García-Navarro, F.J., Pérez-de-los-Reyes, C., Chacón, J.L., Martínez, J., Jiménez-Ballesta, R. (2015). Atlas de suelos vitícolas de Castilla-La Mancha. ISBN: 978-84-608-1398-9. Ed.UCLM, IGea y Globalcaja. 318 pp.

Pérez Álvarez Eva Pilar (2015). Tesis Doctoral: “Influencia del uso de cubiertas vegetales sobre la fertilidad del suelo, la expresión vegetativa de la vid y la composición de la uva y el vino en un viñedo de Tempranillo (Vitis vinífera L.) de la D.O.Ca. Rioja”. 379 pp.

España lidera la superficie de viñedo ecológico en la UE

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Viñedo ecológico navarro. FOTO: CPAEN. (photo: )

Viñedo ecológico navarro. FOTO: CPAEN.

La mayor parte de las explotaciones vitivinícolas ecológicas de la Unión Europea se encontraban en los “viejos” países de la Unión Europea a 15 (UE-15). España cultivaba unas 96.591 hectáreas de viñedo orgánico, un 34,3% del total comunitario, seguido de Italia, con 83.643 ha (30,8%) y de Francia, con 70.496 ha (25,2%). Estos tres países, principales productores de vino de la UE representaban en conjunto más del 90% del total del área de viñedo ecológico.

Entre los otros productores, le seguía Alemania, que presentaba en 2015 una superficie de 6.766 ha (2,4%); Grecia, de 5.431 ha (1,9%); Austria, de 5.100 ha (1,8%), unas superficies que están en una tendencia ascendente, y Portugal, con 2.719 hectáreas (1%), que se mantenía estable o con ligera tendencia a la baja.

Entre los “nuevos países de la Unión (UE-13), destacan Bulgaria, con 4.199 hectáreas de viñedo ecológico, un 1,5% del total comunitario, seguido de Hungría, con 1.325 ha (0,5%); República Checa, con 1.021 ha (0,4%), y Croacia, con 913 ha (0,3%).

La tendencia de la superficie de viñedo ecológico en los tres principales países mencionados (España, Italia y Francia) parece seguir una tendencia creciente, según concluye el estudio “Facts and figures on organic agriculture in the European Union” (“Hechos y cifras de la agricultura ecológica en la Unión Europea”).

La Unión Europea contaba con 281.722 hectáreas de superficie de viñedo orgánico o ecológico en 2015, lo que representaba un 21% del área total ecológica del conjunto de cultivos permanentes, principalmente cultivos leñosos, que contaba con una superficie total de 1.334.000 hectáreas. Estaba por detrás de la superficie de olivar (454.227 ha, un 34% del total), de otros frutales no citrícolas (333.569 ha, un 25% del total).

Según el informe de la Comisión Europea, la superficie dedicada a la agricultura ecológica ha aumentado de forma considerable en la UE en los últimos años, pese a que representa aún un porcentaje muy reducido de la Superficie Agraria Útil (SAU) comunitaria. A la vez que ha crecido la superficie, también han crecido las explotaciones y el número de operadores dedicados a la transformación y comercialización de este tipo de productos agrícolas.

Evolución de la superficie de viñedo ecológico en los principales países de la Unión Europea. 2002-2015

País

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

Italia

37.379

31.709

31.170

33.885

37.694

36.684

40.480

Francia

15.013

16.259

16.428

18.133

18.808

22.509

27.869

España

16.038

16.453

14.928

15.991

16.832

17.189

30.856

Alemania

0

0

0

0

0

3.500

4.400

Grecia

2.599

3.168

3.303

3.955

4.603

4.561

5.024

Austria

1.114

1.536

1.657

1.791

1.766

2.477

2.773

Portugal

575

839

1.002

1.240

1.178

2.021

2.028

 

País

2009

2010

2011

2012

2013

2014

2015

Italia

43.164

52.273

52.812

57.347

67.973

72.361

83.643

Francia

39.146

50.268

61.056

64.801

64.610

66.211

70.946

España

53.959

57.232

79.016

81.262

83.932

84.381

96.591

Alemania

4.700

5.200

6.900

5.153

5.900

6.300

6.766

Grecia

4.875

5.001

4.807

4.997

4.718

4.388

5.431

Austria

3.218

3.863

4.178

4.259

4.414

4.677

5.100

Portugal

1.804

2.667

2.523

2.974

2.783

2.772

2.719

Fuente: Eurostat, en base al Reglamento (EC) 834/2008 sobre producción orgánica.

 

 

Superficie de viñedo ecológico en la UE (2015)

Unión Europea

2015 (ha)

(%) total

Italia

83.643

30,8

Francia

70.946

25,2

España

96.591

34,3

Alemania

6.766

2,4

Grecia

5.431

1,9

Austria

5.100

1,8

Portugal

2.719

1,0

Bulgaria

4.199

1,5

Hungría

1.325

0,5

Rep. Checa

1.021

0,4

Croacia

913

0,3

Resto UE

3.068

1,1

TOTAL

281.722

100,0

Fuente: Eurostat.

 

Datos generales

En 2015, la UE contaba con un total de 11,1 millones de hectáreas cultivadas de forma ecológica, un 6,2% de la SAU y unas 5 millones más que en 2002, con un incremento de 500.000 ha anuales.

En ese año había casi 185.000 explotaciones dedicadas a este tipo de producción, un 81% de las mismas ubicadas en los “viejos Estados miembros de la UE-15 aunque el número aumentaba de forma rápida también en los nuevos países que se incorporaron a la órbita comunitaria a partir de 2004.

El conjunto de operadores (productores, transformadores, comercializadores e importadores) era de 307.500 en toda la UE durante 2015. Más de la mitad (58%) de la superficie ecológica corresponde a pastos permanentes; seguida de los cereales (20%) y de los cultivos permanentes (15%), donde se encuentra el viñedo.

De acuerdo a este informe, España es el primer país de la UE en superficie ecológica, con cerca de 2 millones de hectáreas en 2015, un 18% del total comunitario, seguido de Italia, con casi 1,5 Mha), Francia (1,36 Mha) y Alemania (1,05 Mha).

Entre 2007 y 2013, la agricultura ecológica comunitaria contó con un apoyo en la UE de unos 23.800 millones de euros a través de los Programas de Desarrollo Rural, dentro del marco de los “pagos agroambientales”, mientras que en el nuevo periodo 2014-2014, estos programas cuentan ya con una medida específica de ayuda a la agricultura ecológica.

Cada 7 Días 25-01-17

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado de cualquiera de las doce regiones que aglutinan el viñedo español.