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Toda la personalidad del Bages a través de las experiencias Abadal

 Publicado el por Abadal (colaborador)

Patrimonio y autenticidad.
 (photo: jordielias@jordielias.net)

Patrimonio y autenticidad.

Abadal nace con la ilusión de poner en valor el potencial vinícola del Bages y de transmitir su esencia y su personalidad. De espíritu innovador y vinculados al mundo del vino desde hace más de nueve siglos, elaboran unos vinos expresivos y auténticos, con la voluntad de trasladar las sensaciones que se desprenden del paisaje boscoso que les rodea.

Con el objetivo de transmitir estos valores y el alma y la autenticidad de sus vinos, ofrecen experiencias enoturísticas de proximidad que contribuyen a generar una cultura del vino y que acercan al visitante al origen de la esencia de Abadal. Experiencias de proximidad para disfrutar del vino, del paisaje, de la gastronomía y de la buena compañía.

Entre ellas destacan la visita guiada a la bodega con degustación de vinos (visitando también la masía Roqueta, del siglo XII), indispensable para conocer el origen de la esencia de Abadal; la “visita gourmet”, con una degustación de los mejores vinos de la bodega; la “Ruta de las barracas de viña”, para conocer el patrimonio de estas construcciones únicas de piedra seca; o el “Silencio entre viñas”, una experiencia para dos de máxima conexión con el entorno y el vino.  Este año tendrá lugar la tercera edición del Abadal Christmas Market & Wine Experience, donde el vino, las visitas a bodega, la gastronomía y la Navidad son los protagonistas.

Destacar también el Club de Amigos Abadal, una comunidad que disfruta de la vida, el enoturismo y la cultura con ventajas y privilegios durante todo el año.

Abadal

08279 Santa Maria d’Horta d’Avinyó (Barcelona)

Información y reservas de enoturismo:

Tlfs. +34 666 732 969 y +34 93 820 38 03

Email: visita@abadal.net

www.abadal.net

La OMT destaca el papel del turismo enológico para el desarrollo rural sostenible

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

La 3ª Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico se celebró en Moldavia, del 6 al 7 de septiembre. (photo: )

La 3ª Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico se celebró en Moldavia, del 6 al 7 de septiembre.

La Organización Mundial de Turismo (OMT), con sede en Madrid, demandó que el enoturismo se integre en las políticas nacionales de turismo y desarrollo rural. Y así lo pidió en la 3ª Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico que organizó los pasados días 6 y 7 de septiembre en la República de Moldavia, en colaboración con el gobierno de este país productor del Este de Europa.

En este evento, expertos de una treintena de países participaron durante los dos días de deliberaciones, en los que se abordó la prioridad de la OMT de mejorar los beneficios socioeconómicos del turismo, centrando la atención en segmentos específicos, como el turismo enológico.

Al respecto, se llegó a la conclusión de que, para que el turismo enológico sirva de herramienta para el desarrollo rural, las comunidades locales han de participar en toda la cadena de valor del turismo y beneficiarse de la misma.

Asimismo, se instó a aplicar modelos de gobernanza que podrían ayudar a que los gestores del destino ofrezcan los productos y servicios enoturísticos, como parte de un enfoque integral de turismo rural y cultural.

Todos los participantes en esta Conferencia expresaron la convicción de que, con el “refuerzo de alianzas”, desarrollo de capacidades, investigaciones empíricas y apoyo a las pequeñas empresas y a los empresarios, se puede transformar el turismo enológico en un segmento que genere empleo, favorezca la innovación y fomente nuevos modelos de colaboración.

Modelos innovadores

Para el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, “la complejidad del desarrollo del turismo enológico y la diversidad de las partes interesadas concernidas exigen modelos innovadores de colaboración” y (en este sentido), “necesitamos derribar muros y promover nuevos grupos”.

El propio primer ministro moldavo, Pavel Filip, que inauguró esta Conferencia, incidió en la misma línea de la necesidad de realizar más investigaciones para evaluar las tendencias del turismo enológico, entenderlas y comprender a los consumidores de este segmento, así como de comparar a escala internacional los destinos conforme a idénticos criterios.

Filip concluyó que la creación de oportunidades de trabajo, a través del enoturismo, depende del desarrollo de recursos humanos calificados en nuevas tecnologías y sostenibilidad, además de habilidades sociales que faciliten el trabajo en equipo y permitan transmitir la historia del vino.

Por su parte, el secretario general de la OMT alentó a Moldavia a aprovechar, además de la estrategia nacional para atraer inversiones extranjeras, otras plataformas de promoción del turismo y aumentar la conectividad con importantes mercados emisores, asegurando el pleno apoyo de esta organización a la estrategia de desarrollo del turismo del país.

En la 3ª Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico de la OMT se establecieron ocho ámbitos fundamentales de acción: estrategia y gobernanza del turismo enológico; alianzas; participación de la comunidad; apoyo a pequeñas empresas y a empresarios; turismo enológico en aras del desarrollo rural; investigación de tendencias y consumidores; desarrollo de habilidades, y alineación del turismo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Tales ámbitos de acción serán abordados más en profundidad en la 4ª Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico de la OMT, que se celebrará en Chile en 2019, mientras que Portugal será la sede nacional que acogerá la siguiente edición de 2020.

Spain Trough its Wineries

Por otro lado, el proyecto “Spain Trough its Wineries” (http://www.debodegas.com/), formado por una alianza del Foro de Marcas Renombradas y 9 de los principales grupos bodegueros del país se presentó la pasada semana en Galicia, con una travesía en barco a las Islas Cíes, en las que se degustaron vinos de los tres grupos con bodegas en esta Comunidad: Terras Gauda, Ramón Bilbao (“Mar de Frades”) y Freixenet (“Vionta”).

El objetivo de este proyecto es servir de foco de atracción turística y ofrecer un valor añadido; difundir la riqueza vitivinícola, cultural y gastronómica nacional, con un planteamiento global de calidad; dar a conocer el país, a través de la cultura del vino; potenciar internacionalmente el turismo de calidad y singular y situar a España como referente mundial del enoturismo. Con este fin se quiere aprovechar que más de 80 millones de turistas la visitan cada año y un 20% de ellos están interesados en  la cultura del vino.

Este planteamiento global permite al viajero recorrer España de Norte a Sur y de Este a Oeste, a través de los viñedos de las 31 bodegas pertenecientes a los nueve grupos bodegueros empresariales: el Grupo Terras Gauda (Terras Gauda y Pittacum), Barbadillo, Bodegas Familiares Matarromera, González Byass, Grupo Freixenet, Osborne, Pagos del Rey (Grupo Félix Solís), Ramón Bilbao (Zamora Company) y Dinastía Vivanco.

Con la colaboración de la OMT e Innova Tax Free, Spain Trough its Wineries promueve adentrarse en la idiosincrasia de Galicia, Jerez, Rueda, Toro, Penedés, Ribera del Duero, Rioja, Somontano y Toledo, con vivencias únicas en torno al mundo del vino, con las peculiaridades de los procesos de elaboración en cada bodega y las variedades autóctonas características de cada zona.

Cultura, gastronomía, paisaje y medio ambiente son las grandes fortalezas de estas 8 zonas de importante tradición vitivinícola, en la que se plantea hacer un turismo innovador con la calidad como referente, generando, por otra parte, una nueva fuente de riqueza y atracción basada en tres ejes, como son la sostenibilidad (medioambiental, económica y social), la desestacionalización y el desarrollo rural.

¿Cómo es y qué demanda el enoturista en España?

 Publicado el por SeVi (colaborador)

FOTO: Acevin/RVE (photo: )

FOTO: Acevin/RVE

El último “Análisis de la demanda turística de las Rutas del Vino de España”, elaborado por Acevin y que analiza datos recogidos durante el segundo semestre de 2017 y el primer semestre de 2018 (periodo de un año), permite trazar un perfil bastante certero del enoturista en nuestro país, tanto en hábitos, como en composición del grupo de viaje, alojamiento escogido, actividades realizadas y gasto.

Así, aunque durante este periodo han vuelto a destacar los viajes en pareja, que son los mayoritarios (con el 45,4% de los encuestados), esta modalidad de grupo de viaje pierde importancia relativa, frente a los viajes en grupos más amplios y en familia. De este modo, los grupos organizados representan un 35,6% del total, mientras que también incrementan su importancia los viajes familiares: las familias con niños representan un 12,2% del total, mientras que las familias sin niños alcanzan un 5,4% en este periodo. El porcentaje de personas que viajan solas continúa siendo reducido, aunque ha aumentado un 0,5% respecto al periodo anterior (hasta el 3,8% de los encuestados).

El tamaño medio de la unidad de viaje es de 7,46 personas. El tamaño medio de los grupos de tamaño reducido (familias, grupos de amigos y compañeros de trabajo) es de 3,66 personas, lo que supone un leve retroceso respecto al año anterior. El tamaño medio de los grupos organizados (grupos de viajes organizados de mayor dimensión) es de 31,66 personas, manteniendo un valor muy similar al del periodo anterior. Según el informe de Acevin, existe una ligera tendencia a viajar en grupos más reducidos.

El medio de transporte más utilizado por los turistas del vino continúa siendo el vehículo propio o alquilado (82,6%), y vuelve a presentar un leve ascenso tras la importante caída que tuvo el periodo anterior. Entre los medios de transporte colectivos más utilizados, vuelve a destacar el autobús, aunque retrocede levemente respecto a las cifras de 2017 (14,8% frente al 16,3% del periodo anterior). Entre las respuestas englobadas bajo la etiqueta “otros”, destaca un año más el elevado número de encuestados que manifiestan desplazarse a pie, ya sea realizando rutas senderistas, excursiones o peregrinación (Camino de Santiago, Camino de Caravaca).

Estancia media y alojamiento:

La estancia media del enoturista en las Rutas del Vino es de 2,43 días frente a los 2,65 días del periodo anterior. Se ha producido, una reducción de la estancia media respecto al año pasado, aunque continúa muy por encima de los 2,19 días del primer semestre de 2016 o los 2,07 días de 2015. La estancia media corresponde por tanto a la duración característica de una escapada de fin de semana largo o puente. El dato a la baja revela que es necesario seguir innovando y desarrollando propuestas complementarias atractivas en las rutas del vino que inciten a los turistas a pasar un mayor número de días en el destino descubriendo diferentes formas de disfrutar de la cultura del vino y otros atractivos. Para ello, Acevin destaca que es “fundamental distribuir flujos turísticos por todos los municipios que componen las rutas, trabajar en red y fomentar la colaboración entre todos los agentes, con la intención de construir y consolidar destinos enoturísticos llenos de actividades que inviten al turista a incrementar la estancia”.

Los alojamientos hoteleros de categoría superior continúan siendo los más utilizados por los turistas que visitan las Rutas del Vino de España. Concretamente, el 25,1% de los encuestados se ha alojado en hoteles de 4 estrellas durante su viaje enoturístico. Durante este periodo, los alojamientos rurales han sido elegidos por el 19% de los visitantes, situándose por primera vez como el segundo alojamiento preferido por los enoturistas y superando en importancia a los hoteles 3 estrellas (17,1%). Este dato pone de manifiesto un cambio en las tendencias de la demanda que elige cada vez en mayor medida alojamientos rurales, y es que, cada vez más, se valoran aspectos como el contacto con el medio, el trato cercano y la autenticidad que ofrecen este tipo de establecimientos. El alojamiento en casa de amigos y familiares representa el 15,6% del total, experimentando un leve descenso respecto a años anteriores. En menor medida, los enoturistas también se alojan en apartamentos turísticos (7,1%), hostales y pensiones (4%), hoteles 5 estrellas (3,7%) y hoteles de 1 y 2 estrellas (3,4%). En el apartado “otros”, los encuestados han mencionado en numerosas ocasiones los campings.

En relación a las actividades que realiza el enoturista en los destinos que comprenden las Rutas del Vino de España, vuelven a destacar un año más las visitas a bodegas (86,8%), que se consolidan como las protagonistas indiscutibles de los viajes enoturísticos. Durante este periodo, los visitantes de las Rutas del Vino han visitado una media de 1,94 bodegas en el destino. Este dato se ofrece por primera vez en este informe de 2018. Otras de las actividades favoritas de los enoturistas son disfrutar de la gastronomía local (56,8%) y degustar vinos locales (54,4%). La compra de vinos se mantiene en valores cercanos a periodos anteriores (52,5%) y continúa siendo la cuarta actividad favorita de los enoturistas, que aprovechan sus viajes para comprar vinos directamente en las bodegas y en los comercios locales.

Cabe destacar el importante ascenso que ha experimentado la visita a los municipios vitivinícolas respecto al periodo anterior (48,8% frente al 31,7%), lo que pone de manifiesto el interés creciente de los enoturistas por descubrir el patrimonio y la huella histórica de la cultura del vino, así como las tradiciones de los pueblos vitivinícolas y sus gentes.

La realización de actividades culturales (28,9%), la visita a museos del vino (28,7%) y la realización de actividades en la naturaleza (26,0%) durante los viajes enoturísticos también experimentan un ligero ascenso, aunque no logran superar la barrera del 30%.

En menor medida, los visitantes de las Rutas del Vino también realizan visitas y actividades en viñedos (17,0%), participan en eventos enoturísticos (10,7%) y asisten a cursos de cata (8,0%).

Gasto medio:

El gasto medio diario que realiza el enoturista en los destinos que componen las Rutas del Vino continúa creciendo ligeramente, aunque como veremos a continuación, comienza a estabilizarse en determinados capítulos.

Tal y como ocurrió en el pasado año, el mayor gasto corresponde al capítulo de restauración (41,55€/día), al que le sigue el gasto en alojamiento (35,87€/día) y en compras de vino (32,26€). Los visitantes de las Rutas también gastaron 20,01€ en visitas a bodegas y 17,09€ en compras de regalos, y aunque en menor medida, también gastaron, 10,14€ en museos y 4,97€ en otros conceptos.

Por tanto, el gasto medio total diario del enoturista asciende a 161,9€/día (incremento de 5,25 €/día). Si multiplicamos el gasto medio diario por la estancia media en los destinos, obtenemos que el gasto medio por estancia en las rutas del vino es de 393,38€, lo que supone un leve descenso respecto al periodo anterior, en el que se alcanzaron los 397,83€ de gasto medio por estancia.

En cuanto al gasto medio diario del enoturista, cabe destacar que la cantidad ha aumentado considerablemente en los últimos años. En este periodo se ha alcanzado la cifra de 161,9€ por persona y día, frente a los 156,63€/día de 2017 y los 144,34 €/día de 2016. El dato también es superior al gasto del turista general extranjero (gasto medio diario de 137 € según último dato publicado por el INE – EGATUR correspondiente al año 2017). Este dato es aún mayor si lo comparamos con los 45,34€/día de media que gasta el turista nacional en sus viajes en España (último dato disponible FAMILITUR correspondiente al año 2017, viajes de los españoles dentro de nuestras fronteras).

Motivaciones:

El enoturismo vuelve a destacar como la principal motivación del viaje para los turistas que visitan las Rutas del Vino (37,9%), aunque ha sufrido un ligero descenso respecto al porcentaje del pasado año (38,3%). Los motivos de ocio y vacacionales (37,3%) continúan siendo la segunda motivación para la realización de viajes a las Rutas del Vino, aumentando levemente su importancia respecto al periodo anterior. Otros aspectos que han motivado el viaje a nuestras rutas del vino han sido la gastronomía (6,1%), aproximarse a la cultura de los territorios vitivinícolas (5,7%) y la visita a amigos y familiares (4,6%).

Las recomendaciones de amigos y familiares (46,5%) y los vinos (27,5%) continúan siendo los principales factores que determinan que el enoturista conozca las Rutas del Vino. Vuelve a destacar por tanto el papel del propio visitante como prescriptor del destino enoturístico, recomendando a familiares y amigos la ruta visitada cuando regresa a su lugar de residencia. No obstante, el informe de Acevin revela que las fuentes de información online aumentan su importancia respecto al periodo anterior, acaparando un total de 35,6%, lo que supone un 2% más que el periodo anterior. Concretamente, el 18,7% ha conocido la Ruta visitada a través de internet y el 16,9% lo ha hecho a través de la página web y de las redes sociales. En menor medida, los encuestados manifiestan haber conocido la Ruta del Vino visitada a través de los medios de comunicación (9,3%), de las Oficinas de Turismo (8,2%) y por sus folletos informativos (7,6%).

Destaca, asimismo que el 56,1% de los enoturistas son “reincidentes”, pues manifiesta haber visitado anteriormente alguna de las Rutas del Vino existentes.

Organización del viaje:

En cuanto a la forma en la que organizan el viaje los visitantes de las Rutas del Vino, cabe destacar que durante este periodo, la mayoría (concretamente el 53,5%) han efectuado sus reservas a través de internet, lo que supone un crecimiento de más de un 2% de este canal de reserva.

Sin embargo, se ha reducido considerablemente el porcentaje de personas que reservan de forma telefónica en más de un 4%, situándose en un 32,4%. El porcentaje de personas que llegan al destino sin reservar ningún servicio previamente también ha experimentado un fuerte descenso (33,6% al 20,1%), lo que puede deberse entre otras razones a una mejor preparación de la oferta y por otra parte a la facilidad con la que se pueden efectuar reservas a través de nuestros smartphones, mediante aplicaciones móviles y páginas web responsive, cada vez más utilizadas por los diferentes agentes que componen el Club de Producto. Las agencias de viaje también han descendido considerablemente (5,5% en 2017).

El nivel de satisfacción del enoturista en las rutas del vino, presentado en una escala de 0 a 10, es elevado, alcanzando en la mayor parte de los aspectos puntuaciones de notable alto, rozando en algunos casos el sobresaliente. La satisfacción global es de 8,47 puntos, lo que supone un aumento considerable desde los 8,30 puntos de 2016 y 8,39 de 2017.

La proporción entre los viajeros encuestados que pernoctan en el destino (58,78%) y los que no pernoctan (41,22%) continúa siendo bastante equilibrada. Sin embargo, cabe destacar el importante ascenso que ha sufrido el número de visitantes que pernoctan en las Rutas del Vino respecto al periodo anterior, en el que se situaba en torno al 53,7%. No obstante, el excursionismo (no pernoctan) continúa siendo un fenómeno de gran importancia en las rutas del vino. La mayoría de los excursionistas viajan acompañados por un grupo de amigos o compañeros de trabajo (43,3%), a diferencia de los visitantes que pernoctan, que en su mayoría suelen hacer este tipo de viajes en pareja (47,4%).

Retrato del enoturista:

El turista del vino de las Rutas del Vino de España corresponde a una mujer en un 55,3% y en un 44,7% a un hombre. La mayoría de los enoturistas encuestados (el 37,9%) tienen una edad comprendida entre los 46 y los 65 años, aunque cada vez son más las personas entre 36 y 45 (28,8% frente al 27,2% registrado en el periodo anterior). El intervalo de 26 a 35 años continúa retrocediendo hasta representar el 21,8% del total, lo que supone una disminución del 4% de este segmento de edad. No obstante, el público más joven (18 a 25 años) ha experimentado un crecimiento de más del 2%, representando actualmente el 6,9% del total de visitantes.

Los turistas del vino, con carácter general, no son grandes entendidos del mundo del vino. Mayoritariamente (46,4%) se declaran aficionados, es decir, que conocen ciertas características del producto y su cultura, y disfrutan catando vino, visitando bodegas y territorios vitivinícolas desde su enfoque más vivencial y de disfrute. Un 21,7% se consideran principiantes, personas que con escasos conocimientos enológicos buscan aproximarse a la cultura del vino de una forma lúdica. Por tanto, el enoturismo para ellos representa una oportunidad de introducirse en el mundo del vino, de aproximarse al producto y a toda la cultura que lo rodea. Solamente un 19,3 % se consideran apasionados o entusiastas, personas que conocen mucho mejor el producto y sienten verdadera atracción por el vino. A este perfil le interesa la perspectiva más cultural e incluso formativa, ya que normalmente buscan ampliar sus conocimientos enológicos y descubrir nuevas variedades y terruños. Un 5,8% son profesionales del sector, mayores conocedores de este apasionante mundo y un 6,7% no guardan ninguna relación con el mundo del vino.

Informe completo de Acevin/RVE aquí

Bodegas BSI extiende sus actividades de “Vendimia en Familia” 2018 a los días de entre semana

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Con la llegada de septiembre, Bodegas BSI pone en marcha su Vendimia en Familia, actividad enoturística y de divulgación de la cultura del vino consolidada en esta bodega de la D.O.P. Jumilla. Se trata de una de las actividades con más éxito y que más demandan los visitantes. BSI fue pionera en ofrecer esta actividad en Jumilla y su éxito es rotundo. Tanto que, al finalizar la vendimia de un año, ya tienen reservado para la siguiente cerca del 70% del aforo.

La Vendimia en Familia de Bodegas BSI no solo está dirigida a los más pequeños, sino que se trata de una experiencia completa también para los adultos que podrán revivir el proceso de la vendimia y la “pisa” de la uva, tal y como se hacía antaño.

Como novedad este año, la Vendimia en Familia 2018 amplía sus horarios para atender a la demanda y no solo se realizará los fines de semana, como en años anteriores, sino que extiende su celebración a los días de entre semana.

El inicio se dio con la llegada de las uvas el primer fin de semana de septiembre y está previsto que se prolongue la ocasión de disfrutar de la Vendimia en Familia de BSI hasta finales de octubre, siempre que la climatología y la evolución de la recogida de la uva lo permitan.

La Vendimia en Familia consiste en una completa visita y vendimia al viñedo de BSI, la “pisa” de las uvas para extraer el mosto, tras lo que se servirá un almuerzo típico y concluirá con una visita guiada a las instalaciones de Bodegas BSI con degustación de un vino, tapa de embutidos y degustación de aceites de oliva virgen extra.

La Vendimia en Familia supone una tarea de divulgación de la cultura del vino en los más pequeños, a través de una experiencia sensorial, divertida y educativa. De hecho, cada vez son más los centros educativos de la Región de Murcia y asociaciones de padres y madres que se interesan por esta actividad.

La Monastrell, uva señera del Mediterráneo en general y de la D.O.P. Jumilla en particular, es la llave que guarda un legado único, de decenas de generaciones. Y la mejor forma de conocerla es a través de las variadas experiencias enoturísticas que ofrece BSI, salvaguarda de la variedad Monastrell desde 1934, como seña de identidad principal de la D.O.P. Jumilla.

Los interesados en ampliar la información pueden dirigirse al email enoturismo@bsi.es o realizar su consulta a través del teléfono 968 780 700 y redes sociales de Bodegas BSI (Facebook, Twitter e Instagram).

Un sector que exige libertad de competencia

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Exigimos y reclamamos que el mercado sea libre, que la libre circulación de mercancías sea una realidad y que la libertad de competencia impere. Todo en aras de disfrutar de mejores condiciones sobre las que desarrollar nuestra actividad económica, con la esperanza de que el mercado reconozca la calidad y sea recompensada en su valor.

Y un buen ejemplo de que esta política comercial funciona podría ser lo sucedido con Canadá, país norteamericano con el que la Unión Europea, firmó hace un año, un Acuerdo Económico y Comercial Global (AECG), conocido coloquialmente por sus siglas inglesas (CETA) y cuyos primeros resultados no pueden ser más esperanzadores. Nuestras exportaciones crecieron un 17,4% en volumen, alcanzado los treinta y siete millones de litros; y su valor lo hizo por encima del once por ciento superando los cien millones de euros.

La misma libertad y competencia que exigen las bodegas a la hora de fijar los precios a los que firman sus contratos con los viticultores para la compra de sus uvas y que es cuestionada por las organizaciones agrarias ante la gran similitud que existe entre las publicadas por los más importantes operadores. Pero que, al mismo tiempo, es esgrimida por estos sindicatos agrarios, para reclamar el cumplimiento de la normativa para la mejora de la cadena alimentaria que les obliga a conocer, antes de entregar su cosecha, el precio y vencimiento al que será pagada.

A continuación, información para suscriptores.