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Perspectivas negativas para la próxima cosecha en Jaén

 Publicado el por Francisco Acedo (colaborador)

Tanto responsables de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía como de la UPA y los sindicatos han coincidido en apuntar que la próxima cosecha de aceite de oliva, en la provincia de Jaén, será “inferior en cantidad y, posiblemente en calidad, con respecto al pasado año”. En la última campaña los datos se situaron en 677.000 toneladas, lo que significó el 45% del total de España.

Los P. Bajos compraron un 29% más de aceite español en 2011

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Los aceites de oliva son un producto de moda en los Países Bajos. Se trata de un mercado que crece con fuerza en las últimas décadas, según indicaron desde la Interprofesional del Aceite de Oliva Español. Así, si durante el ejercicio 2000 apenas importaba 8.000 toneladas de aceites de oliva; el ejercicio 2011 lo cerró con unas 16.000 toneladas adquiridas, lo que representa que ha duplicado su volumen importador. Cabe destacar el fuerte crecimiento de las importaciones desde España, que en 2011 superaron las 6.000 toneladas, un 29,23% más que en ejercicio anterior. Asimismo, España representa, por tanto casi el 40% de las importaciones de este producto agroalimentario.

Durante el último mes MFAO ha negociado 7.775.000 kg de aceite

 Publicado el por MFAO (colaborador)

Los vencimientos que han tenido una negociación más activa en MFAO en estas semanas han sido, por orden de contratación, los de mayo 12, enero 13, julio 12 y noviembre 12. Para el mes de mayo 12 se han realizado 5025 contratos, a un precio de entre 1.530 €/t y 1.560 €/t. En el vencimiento de enero 13 se han realizado 800 contratos y el precio osciló entre los 1.600 €/t y los 1.690 €/t. En julio 12 se cerraron 450 contratos a un precio que estuvo entre los 1.510 €/t y los 1.580 €/t.
Por último en el vencimiento de noviembre 12 se realizaron 425 contratos a unos precios entre los 1.600 €/t. y los 1.640 €/t.
En las tablas de abajo se muestran el resumen de operaciones, las tres últimas operaciones registradas en MFAO durante estos días y la estructura temporal de precios de las últimas semanas.

Olivar y rentabilidad: cuando el enemigo somos nosotros

 Publicado el por José Manuel de Las Heras (colaborador)

Llevamos tiempo quejándonos del precio del aceite de oliva, se han pedido medidas a Bruselas para que financie que una parte del aceite se almacene y deje de estar en el mercado por un tiempo, se ha acusado a las empresas de la distribución y grandes centros comerciales de utilizar la venta “a perdidas” con este producto, se han realizado denuncias, se han hecho conferencias, artículos de opinión, estudios sobre los costes de producción, manifestaciones y todo ello sin aparentes resultados. Pero habiendo influido todas esas circunstancias en el precio ¿son esas las verdaderas razones de los bajos precios del aceite y de la falta de rentabilidad en el olivar? En mi organización, nos hemos hecho una serie de preguntas y creemos que no.
¿Es cierto que en las últimas dos décadas se ha mejorado las técnicas de producción y extracción del aceite de oliva y que en la actualidad en España es de una calidad media muy superior a la de antes? Es evidente que sí, el tanto por ciento de aceite virgen y virgen extra que se obtiene sobre el conjunto de la producción, es sensiblemente más alto en todas las regiones productivas y nuestras calidades medias están entre las mejores del mundo.
¿El mercado del aceite es un mercado de grandes excedentes donde la producción no se vende y se acumula año tras año sin encontrar consumidores internos o externos para consumirse? No, eso no es lo que ocurre. Si bien es cierto que la producción ha aumentado y se ha estabilizado de un año para otro como consecuencia del mayor número de hectáreas de regadío, el consumo también, lo que hace posible que todo el aceite producido se venda.
¿Vendemos en origen a un precio inusualmente alto, al cual es imposible acceder por una buena parte de los operadores comerciales y de los consumidores? No, precisamente vendemos muy barato y nos quejamos de eso, mientras que en muchos casos, otros obtienen una buena parte del valor añadido de nuestro aceite por medio del precio final que pagan los consumidores en España, Italia y otros países consumidores del mundo.
¿Tenemos otros países como grandes competidores capaces de producir mejor, más barato y con más calidad? Globalmente no, aunque nunca hay que menospreciar a la competencia de fuera y sobre todo a la competencia que nos hacen con aceites de peores calidades y con “mezclas varias” que no deberían permitirse por las autoridades.
Si hemos hecho en el sector olivarero y de producción de aceite un gran esfuerzo tecnológico y financiero, si tenemos un producto de muy buena calidad a un precio competitivo, si estamos en un mercado mundial que no es excedentario y si no hay verdaderos competidores que puedan hacernos temblar, ¿dónde está el problema? ¿Por qué no obtenemos rentabilidad?
El problema, lamento decirlo, somos nosotros mismos. Vendemos barato porque entregamos el producto cada año al precio que nos quieren pagar y no al que negocian con nosotros. Simplemente vendemos barato porque hemos decidido no esperar a vender más caro. La verdad es así de simple y de ofensiva para la inteligencia y para que nos replanteemos nuestro comportamiento como sector productor.
Es muy probable que las soluciones a la problemática actual de este sector, no sean tan simples de aplicar como analizar lo que ocurre, pero quizá valga la pena preguntarnos por qué ocurren las cosas que nos llevan a la situación actual, dónde no queremos estar y qué podemos hacer para evitarlo.
Competencia desleal entre agricultores
Una Política Agraria Común injusta ha garantizado la competencia desleal entre olivareros haciendo posible que unos productores que tienen explotaciones de regadío, o en zonas de vega, con buenos olivos y altas producciones, cuenten además con un importante “colchón” de ayuda por ha acoplada a su subvención PAC anual.
Frente a esta realidad, hay otros olivareros de secano, de olivar tradicional, productores en laderas o en comarcas donde el olivar cumple una importante labor medioambiental pero no tan productiva. De estos últimos olivos se obtiene muy poca producción y escasa o nula rentabilidad y el llamado “colchón” de la subvención por hectárea, no existe o es irrelevante (en lugar de ser mayor, para compensar lo que el mercado no puede compensar). Este hecho ha permitido a unos productores y a sus cooperativas vender barato (si se suma la subvención obtenida) no perdiendo dinero, mientras que otros productores han perdido ya hasta la camisa. Por todo ello, en esta nueva PAC que se avecina, deberían revisarse todos esos conceptos.
No podemos culpar, al menos del todo, a las autoridades comunitarias de la aplicación de la actual PAC en este sector, ni de sus consecuencias; sobre todo si tenemos memoria o si nos remitimos a las hemerotecas para ayudarnos a recordar cuántos y con cuanta pasión defendieron que se aprobara lo que ahora tenemos. Encontraremos en muchos casos las mismas personas e instituciones que ahora se lamentan del resultado de la aplicación de lo que defendían.
De la misma forma que la panacea, para el sector, hace solo unos meses decían que era la aprobación comunitaria de la medida para almacenamiento privado; cosa que en su momento no compartimos y sin embargo día de hoy los mismos que la pedían como gran solución reconocen que no lo es tanto.
Un político venido a menos decía hace unos años que mientras que las cooperativas vendan el aceite en botellas de plástico como si fuera lejía y los italianos en botellitas de cristal, minúsculas, caras y atractivas, como si fueran de perfume, los productores españoles no tendríamos rentabilidad ni solución. Algo de razón tenía pero no toda, ya que una buena apariencia del envase de lo que se vende es importante, pero no lo resuelve todo.
Vemos como algunos dirigentes de cooperativas olivareras están más preocupados porque la cooperativa del pueblo de al lado no venda antes y mejor que la suya, que por cualquier otra cosa. Otros tienen una gran preocupación, no sea que al pedir un precio justo el comprador, este le castigue no adquiriendo su aceite, porque tiene otros sitios donde comprar (que normalmente son otras cooperativas de la zona). Estas estrategias solo hacen “el caldo gordo” a los industriales que compran y a la distribución y si tenían una cierta lógica hace 30 años, en el momento actual deberían estar obsoletas.
Entiendo que la inmensa mayoría de los dirigentes de cooperativas quiere que la situación cambie y espera una oportunidad real de hacerlo, a la vez que quiere mantener su empresa, pagar sus inversiones y dar una rentabilidad al socio, cumpliendo con su función. Tampoco nadie desea acabar desprestigiado ante el resto de sus convecinos, a los que cada día tiene que ver como así ocurre en la mayoría de los pueblos.
Sé de buena mano, que tanto la dirección estatal de la organización de las cooperativas como el propio Ministerio van a hacer una apuesta fuerte por aumentar el tamaño y la dimensión de las empresas cooperativas. Se pretende favorecer la toma de decisiones en conjunto y apostar por aquellas que estén dispuestas a pensar y ejecutar modelos que tengan “el tamaño” suficiente para poder hacer un papel protagonista en el mercado. Lo celebro y encontraran en ese proceso, si se hace con participación y transparencia, toda la colaboración y el respeto de nuestra organización.
No pretendo con mis opiniones culpar, ni mucho menos, a las cooperativas de los males del sector del aceite, las cooperativas al final están formadas por nosotros los agricultores y son nuestras empresas. Pero si somos serios, a la vez que somos capaces de denunciar a los enemigos de fuera del sector agrario; tenemos que reconocer nuestras propias equivocaciones.
Por muy cómodo que pueda parecer que los demás siempre tengan la culpa de todo lo malo que nos pasa, un poco de humildad para analizar nuestros propios comportamientos y aprender de nuestros errores estaría bien. Aunque solo fuera para no seguir cometiéndolos y con ello poder mejorar nosotros mismos, nuestra capacidad de negociación, nuestra propia autoestima como sector y ¿por qué no? también mejorar nuestro nivel de vida que bien merecido lo tenemos.

Oleomaq y Oleotec vuelven a Zaragoza en febrero de 2013

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Enomaq, Tecnovid, Oleomaq y Oleotec pondrán, durante el mes de febrero de 2013, el acento en la innovación y los nuevos procesos para la elaboración de estos dos productos vitales (aceite y vino) para el desarrollo del sector agrícola español y la economía en general. La celebración conjunta de estas ferias, del 12 al 15 de febrero de 2013 en Feria de Zaragoza, responde a la demanda que desde hace años habían solicitado los agentes vinculados a este mercado.
Ambos sectores, el oleícola y el vitivinícola, presentan importantes sinergias entre sí, debido a la similitud de equipos y procesos para elaborar estos productos. Se trata de una nueva tendencia que comenzó en el sector vinícola gracias a la similitud de equipos a la hora de elaborar aceites de calidad. Por ello, los salones ofrecen un amplio universo de maquinaria y producto dirigido tanto a los fabricantes como para las bodegas y almazaras.
La garantía de éxito de estos salones convierten a Feria de Zaragoza en una cita de referencia que es capaz de responder a las necesidades de todos los agentes del mercado de todo el mundo: productores, proveedores y distribuidores.
Del 12 al 15 de febrero, en los pabellones de Feria de Zaragoza, se reunirán los fabricantes, industriales, importadores, exportadores, técnicos, especialistas, oleicultores y Consejos Reguladores de Denominación de Origen, entre otros.
En estos momentos se trabaja para perfilar las que serán las bases de las jornadas técnicas, presentaciones y ponencias que se llevarán a cabo en el marco de estas citas. Temas relevantes y de gran actualidad son el centro del debate sectorial. En este sentido, con el fin de estar situado junto al sector, Feria de Zaragoza trabaja codo con codo con las principales asociaciones e instituciones para marcar las líneas de trabajo. A estos cuatro salones, se les suma, como es habitual Fruyver, dedicado a la tecnología para frutas y verduras.
Éxito y negocio
Los salones de Feria de Zaragoza responden a las más altas exigencias del sector, lo que ha situado a Enomaq, Tecnovid, Oleomaq, Oleotec y Fruyver dentro de las más destacadas citas europeas con la presencia, en la edición de 2011, de 23.000 profesionales de 30 países y más de mil expositores.
Una de las principales bazas que juegan las ferias aragonesas es que, durante cuatro días, ofrecen la posibilidad de conocer los mayores avances en tecnología y maquinaria dentro de un espacio compacto y sectorizado.