El maratón toscano de 2013 (y III) Benvenuto Brunello

 Publicado el Por John Umberto Salvi

Brunello tuvo la oportunidad de demostrar su valía y pasamos tres noches en la antigua ciudad de Montalcino, con dos jornadas completas de cata. Stefania Tacconi es muy ordenada y la organización fue magnífica. Sus habilidades organizativas son legendarias. Este año nos alojó muy amablemente en el Hotel Dei Capitani, en el corazón de la ciudad con vistas inmejorables de la campiña. Además, nos proporcionó a un joven encantador para los traslados hasta el claustro del Museo di Montalcino, donde casi todo, incluidas todas las catas, se llevó a cabo.
Este año se celebró la salida de la añada 2010 al mercado, después de su paso obligado por barrica y botella. La uva Sangiovese es conocida aquí como Brunello. Estuvieron, por tanto disponibles para ser catados, junto con añadas anteriores y reservas. Los dos días las catas se prolongaron de 9.30 horas hasta las 17.00 horas, y además de centenares de vinos, se sirvió un buffet enorme a la hora de la comida en el Pallazzo Arcivescoville. En la segunda de las noches se celebró la palaciega cena de gala, con suntuosos platos y una interminable lista de vinos para escoger.
El sistema de cata fue el mismo que en Chianti y Montepulciano. En mesa sentado, con servicio de sumiller; o caminando y catando con productores detrás de sus mesas en salas separadas. Naturalmente, como en Chianti y Montepulciano, mi mujer optó por la primera fórmula y yo por la última. De esa forma, podemos comparar nuestras notas y catar el doble de vinos. A las 11.00 horas del segundo día, Giampiero Maracchi, el presidente del Consorzio; y el señor Fiore (reputado enólogo) presentaron la añada de 2012 y le concedieron cinco estrellas. Me sorprendió que Fiore estuviera de acuerdo con ello, puesto que la añada no tiene de ninguna forma méritos para ser cinco estrellas y no se trata solo de mi opinión personal, sino la de casi todos los productores con los que charlé durante los dos días. Igual que en el caso de Montepulciano, esto va en detrimento de la credibilidad del Consorzio y de los famosos enólogos que avalan la calificación. Tengo una duda, ¿cuántas estrellas tendrá que dar el Consorzio cuando llegue una añada realmente grandiosa?
Un total de 135 productores mostraron sus vinos en las mesas, pero fue, naturalmente, la añada 2008 la que ocupó el lugar de honor. En cualquier caso, vuelvo a la añada 2012. Fue una añada fascinante a causa de su dificultad. La Toscana es la Toscana, aunque de hecho sea un área enorme, y el clima en las tres regiones de Chianti, Montepulciano y Brunello es relativamente similar a pesar de diferencias locales y es, por tanto, innecesario repetir cosas que ya he dicho en otros escritos. Por lo menos sabemos ahora sin dudas que el vino con estatus de D.O.C.G. es 100% Sangiovese y se nos informó de nuevos métodos de análisis químico que lo pueden confirmar.
La viña tuvo un arranque tardío. La primavera fue relativamente húmeda, pero desde mayo se volvió tremendamente seca. Fiore calificó el clima como extraño y anómalo. Los rendimientos fueron menores a causa de la sequía y el calor. Las temperaturas estivales superaron en ocasiones los 40 grados. La lluvia salvó la situación a inicios de septiembre. Las viñas viejas, con raíces profundas resistieron, naturalmente, mejor que las más jóvenes con las raíces poco profundas, que sufrieron una barbaridad. La uva Sangiovese demostró su destacable adaptabilidad en comparación con la Merlot y la Cabernet.
Los rendimientos fueron un 10% inferiores en comparación con 2011 y un 20% menores que en 2010, caídas inferiores a las pronosticadas. Las vendimias fueron tardías, atrasadas por la sequía, pero con menos parada que en Chianti Classico. Las pepitas maduraron lentamente y los antocianos y polifenoles fueron elevados. Es el modo natural de “autodefensa” de la viña.
El color fue intenso en comparación con los habituales vinos de Sangiovese (relativamente ligeros de color). La añada 2012 será apta para largos envejecimientos gracias a sus elevadas acideces y sus taninos voluminosos. Si el calor va llegando de forma gradual la viña puede adaptarse a él en buena medida, pero si llega de forma brutal y rápidamente, entonces la viña entra en shock y trata de parar su ritmo, como ocurrió en 2012. Este año las hojas fueron menores, con menor masa vegetal y menor alcohol. No hubo ningún problema con enfermedades fúngicas gracias a la sequía.
En cuanto a la Merlot, esta variedad sufrió profundamente y algunos productores me indicaron que ni siquiera la vendimiaron de tan pasificadas como estaban las uvas. Muchos no hicieron poda en verde este año. Como dije al comienzo: “una añada extraña y anómala”.
La hospitalidad de Brunello es legendaria y este año no fue una excepción. Nos cuidaron como si fuéramos de la realeza y lo disfrutamos enormemente. Es triste que esta fabulosa región con magníficos vinos haya sido golpeada en años recientes por escándalos y vandalismo. Quiero simplemente asegurar al Consorzio que ninguna de estas cosas ha minado en modo alguno nuestro aprecio y admiración hacia una de las regiones vitivinícolas con más visión de futuro, que elabora alguno de los mejores vinos de Italia.

Traducción: Vicent Escamilla


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “El maratón toscano de 2013 (y III) Benvenuto Brunello ”

Comentarios disponibles para usuarios registrados