Topic:

La campaña 2018/19 cerró con una exportación vitivinícola española un 3,3% inferior a la anterior

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

 (photo: )

La campaña vitivinícola 2018/2019 se cerró el pasado 31 de julio, con una exportación de 2.630 millones de litros, lo que supone un retroceso del 3,3% en comparación con el acumulado en la campaña precedente. Así lo recogen los últimos informes al respecto, elaborados por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), que pueden adquirirse en su web. En términos económicos, el total de lo exportado entre agosto de 2018 y julio de 2019 queda en 3.110,2 millones de euros (-6,5%); dejando el precio medio del producto vitivinícola español en los mercados internacionales en 1,18 euros por litro (-3,3%), con las lógicas diferencias según productos, presentaciones y calidades.

Si nos referimos exclusivamente a vino (descontando del total los vinos aromatizados, mostos y vinagres), el volumen total exportado queda en 2.085,6 millones de litros, con un retroceso del 1,9%. También es inferior la caída en valor, con 2.779,4 millones de euros (-5,6%); aunque el diferencial en precio medio se mantiene en un -3,38% respecto a la campaña 2017/18, con una cotización media de 1,33 euros por litro.

A continuación, información para suscriptores.

La Agencia Tributaria ultima la orden que regulará los libros contables de Impuestos Especiales en el sector vitivinícola a partir de 2020

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

 (photo: )

Borrador del proyecto de Orden completo en pdf adjunto (para suscriptores)

La Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) del Ministerio de Hacienda ha dado a conocer el borrador final de la Orden que regulará a partir de enero de 2020 el cumplimiento de la obligación de llevanza de la contabilidad de los productos objeto de los Impuestos Especiales (II.EE.) de Fabricación, que afecta, entre otros productos, a los del sector vitivinícola.

Como ya avanzó la SeVi en su día, a partir del 1 de enero del próximo año, los libros de contabilidad de II.EE. deberán llevarse de manera electrónica a través del portal web SILICIE de la AEAT, según establece la redacción actual del artículo 50 del Reglamento de los II.EE. (modificado por RD 1512/2018).

Al respecto, la propia AEAT ha decidido hacer público la versión final del citado borrador de Orden ministerial con los contenidos de los nuevos libros contables, que serán obligatorios a partir de la fecha citada, para que los operadores dispongan de tiempo suficiente a la hora de adoptarse al nuevo sistema contable.

A continuación, información para suscriptores.

La nueva normativa que regula el potencial vitícola aviva la ‘guerra política’ del cava

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

La decisión del Ministerio de Agricultura de asumir directamente todas las recomendaciones de limitación de autorizaciones de plantación de viñedo que presenten los Consejos Reguladores de las DD.OO. supra-autonómicas (Cava, Rioja y Jumilla), en vez de tener que esperar a la resolución administrativa de este departamento, ha reavivado la soterrada “guerra del cava”, principalmente en el plano político. No ha sido así ni en Jumilla, que no ha fijado limitaciones, ni en Rioja.

Como es conocido, las bodegas catalanas dominan amplia y claramente el Consejo Regulador de la D.O.P. Cava, que ampara también a las superficies y bodegas de otros territorios de otras CC.AA. y, por tanto, cuentan con la mayoría de votos para adoptar las decisiones que consideren más oportunas.  Esto que, legal y democráticamente, es así, no es del agrado de los viticultores y bodegas de otras CC.AA., que también son elaboradoras de cava y que están dentro de esta D.O.P., principalmente de los municipios de Almendralejo (Extremadura) y Requena (Comunidad Valenciana), cuyo objetivo es continuar creciendo en número de hectáreas y producción, bien con nuevas plantaciones o con replantación (que exige arranques previos de cepas), porque con el cava les va económicamente mejor que con la producción de vino tranquilo o mosto.

A continuación, información para suscriptores.

Unos días de gran transcendencia

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

¿Recuerdan lo que pasó hace unos años con China y las placas fotovoltaicas alemanas, conflicto comercial por el que algunas bodegas españolas se vieron obligadas a facilitar su “know how” a las bodegas chinas, además de grandes costes en despachos de abogados y seminarios a los dirigentes de las bodegas chinas? Pues, para aquellos con tan poca memoria que ya lo hayan olvidado, les diré que fue un duro y traicionero golpe al comercio vitivinícola español.

Ahora es EE.UU., el otro gran contendiente de esta guerra comercial, que han emprendido las dos mayores potencias mundiales, el que amenaza con subidas del veinticinco por ciento de los aranceles a productos agroalimentarios españoles, afectando de manera muy especial al vino. Y todo porque el Sr. Trump ha decidido declararle la guerra a Europa, la que otrora fuera su gran aliada comercial y militar. Una Vieja Europa que otorgó ayudas a la compañía aeronáutica Airbus en algunos países de la Unión Europea (Francia, España, Alemania y Reino Unido) en contra del otro gran fabricante mundial, la norteamericana Boeing.

La imposición de un arancel adicional del 25% a los vinos tranquilos de menos de 14 grados y envases de capacidad inferior a dos litros, procedentes de algunos de los cuatro países mencionados se aplicaría a partir del 18 de octubre y afectaría no solo al vino a Estados Unidos que con datos interanuales julio 2019 se presenta como el principal país importador por precio, 4,14 €/litro, cuarto destino mundial por valor con un total de 301,4 millones de euros y 73 millones de litros de vino español, de los que 240 millones de euros serían los que se verían afectados. También otros muchos como el olivar, cítricos o textiles se verían afectados de manera directa.

A continuación, información para suscriptores.

Por la vertebración del sector

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Si queremos ser un sector potente y tener alguna posibilidad de hacerlo atractivo para generaciones futuras, lo primero que debemos conseguir es hacerlo sostenible económicamente. Se hace muy difícil imaginar que aquellas personas que tengan una alternativa de futuro laboral escojan quedarse cultivando la viña si no reciben unos ingresos suficientes como para obtener una renta digna de ella.

Lo de la sostenibilidad medioambiental es posible que sea mucho más importante que la económica y sus consecuencias, sin duda, mucho más transcendentales para el futuro de la humanidad. Pero no nos equivoquemos, que los ideales, sin un plato caliente garantizado, lo tienen muy difícil para salir adelante.

Y eso, que dicho así puede llegar a sonar obsceno, es una realidad que mejor haríamos en asumir cuanto antes si queremos encontrar la forma de avanzar.

Para ello hay que seguir insistiendo en eso de “valorizar” el producto. Lo que como objetivo a largo plazo está genial. Pero, para llegar a ello, tenemos que ir cubriendo ciertas etapas que resultan ineludibles. Y aún con todo y con eso, todavía seguiríamos teniendo el mayor de los problemas sin resolver: su venta. Porque, no lo olvidemos, producimos vino para venderlo, no para almacenarlo, quemarlo o retirarlo temporalmente del circuito. Nuestro objetivo es que la gente consuma nuestros vinos.

A continuación, información para suscriptores.