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Los salones Enomaq, Oleomaq, Tecnovid y Oleotec 2019 abren el plazo de preinscripción

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Feria de Zaragoza se convierte en el escaparate de referencia internacional del sector agroalimentario con la celebración conjunta de Enomaq, Oleomaq, Tecnovid y Oleotec, del 26 de febrero al 1 de marzo de 2019. La maquinaria más puntera de la industria del vino, así como la maquinaria y tecnologías aplicadas a la industria del aceite, se exhibe en este salón, de talla y referencia internacional, en el que los profesionales tienen una oportunidad inmejorable para descubrir y conocer in situ los principales equipos, proyectos de investigación y propuestas técnicas.

El comité organizador de Enomaq, Oleomaq, Tecnovid y Oleotec, formado por más de veinte empresas, asociaciones y entidades del sector, entre las que figura La Semana Vitivinícola desde su primera edición, se reunió el pasado 6 de febrero para diseñar las líneas de actuación de la edición de 2019. En la reunión se presentó la edición más ambiciosa del certamen, en la que destaca un amplio programa de jornadas, actividades y debates técnicos.

En las páginas web de los salones es posible ya descargar los formularios para realizar la preinscripción en estos encuentros internacionales. Enomaq | Oleomaq

Más información en la página web www.enomaq.es

Modificación de la pared celular de diferentes variedades de vid mediante el uso de elicitores

 Publicado el por D.F. Paladines-Quezada (colaborador), A.B. Bautista-Ortín (colaborador), J. D. Moreno-Olivares (colaborador), J. I. Fernández-Fernández (colaborador), J.A. Bleda-Sánchez (colaborador), R. Gil-Muñoz (colaborador)

Artículo con gráficos en PDF adjunto.

Uno de los requisitos para la obtención de vinos tintos de calidad es la presencia en alta concentración de compuestos fenólicos (CF) procedentes de las uvas, ya que juegan un papel fundamental en las características funcionales y sensoriales de los mismos. Este hecho ha sido corroborado en numerosos estudios realizados en los que se ha demostrado su relación con el color, uno de los aspectos organolépticos más importantes o astringencia, cuerpo o amargor [1]. Además, a estos compuestos se les ha atribuido propiedades antioxidantes, de tal manera que una elevada ingesta de estos compuestos, confiere cierta protección ante enfermedades cardiovasculares [2] entre otras.

Existen estrategias para incrementar el contenido de CF en las uvas, tales como diferentes prácticas culturales (poda, riego deficitario, aclareo de racimos) [3] u otras más novedosas como la mejora genética clásica (obtención de híbridos), selección clonal de variedades [4], o uso de elicitores [5].

El uso de elicitores se ha empezado a utilizar en los últimos años con dos objetivos diferenciados: por un lado como agentes de defensa frente el ataque de patógenos en sustitución de los fitosanitarios convencionales, y por otro lado como una estrategia para incrementar la síntesis de metabolitos secundarios como es el caso de la vid, mangos, melocotones, manzanas, etc., tal como se menciona en Ruiz-García y Gómez-Plaza [6].

Bodegas con una diversidad biológica extraordinaria

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Biome Makers, una compañía nacida en San Francisco (EE.UU.) y con sede en Valladolid, lanza un estudio del índice de diversidad microbiológica de más de 600 viñedos analizados a nivel mundial, y pone en valor a las bodegas que cuentan con parcelas de una diversidad biológica extraordinaria.  Este ránking de biodiversidad mide y valora la estructura global de las comunidades microbianas como base de la actividad biológica de los suelos e indicador de su sostenibilidad. Este es un aspecto derivado del respeto al terroir y de la aplicación de buenas prácticas en el viñedo.

El ránking se ha establecido a partir del cálculo y aplicación de índices de biodiversidad, tradicionalmente aplicados en ecología y otras ciencias afines, en base a la riqueza, complejidad y el equilibrio de las comunidades de microorganismos que habitan en el suelo del ecosistema del viñedo.

Las bodegas con viñedos que han presentado una diversidad microbiológica extraordinaria, en base a los resultados obtenidos, han sido agrupadas en un top 10 en el ranking de biodiversidad del año 2017.

En España, las bodegas con mayor diversidad microbiológica (en orden alfabético) son: 3 Ases Bodegas y Viñedos (Ribera del Duero), Bodegas y Viñedos Gancedo (Bierzo), Bodegas Riojanas (La Rioja), Bodegas Roda (La Rioja), Finca Tobella (Priorat), La Garoña (viticultor en Palencia), Mas Blanch y Jové (Costers del Segre), Mas de Sella (Alicante), Pago de Carraovejas (Ribera del Duero) y Vinos Alex (Navarra).

El Mapama regula las autorizaciones de replantación de viñedo en la D.O.P. Cava

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El Ministerio de Agricultura publicó el pasado jueves 15 de febrero en el BOE una Resolución de la D.G. de Producciones y Mercados, por la que modifica la del pasado 27 de diciembre de 2017 sobre la fijación para este año de las autorizaciones de nuevas plantaciones de viñedo en la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) supraautonómica Cava.

En la citada Resolución se indica que las CC.AA. que figuran en el ámbito geográfico de la D.O.P. Cava comunicarán a la citada Dirección General, antes del próximo 26 de febrero, las solicitudes de autorizaciones de replantación o de conversión de derechos de replantación, presentadas hasta el 20 de febrero ante esas administraciones competentes, o antes de esa fecha “cuando las solicitudes presentadas excedan de la superficie total disponible”.

En la documentación, las CC.AA. deben indicar día y hora de presentación, superficie solicitada admisible y NIF del solicitante para que el Mapama comunique posteriormente el orden correspondiente de admisión de las solicitudes “por riguroso orden de entrada, hasta agotar la superficie máxima” permitida, es decir, las 57,4 hectáreas para las peticiones de replantación e idéntica superficie para las de conversión de derechos en autorizaciones de plantación.

Las CC.AA., antes de la notificación de la propuesta de resolución correspondiente, en el trámite de audiencia, aceptarán las comunicaciones de desistimiento de la solicitud que sean presentadas por los ciudadanos o, en su caso, de modificación de las mismas para que la autorización no se refiera a la producción de vinos dentro de la D.O.P. Cava.

En el caso de que se produzca superficie liberada por desistimientos, añade la resolución, la Comunidad Autónoma donde tenga lugar enviará una comunicación sobre la misma a la D.G. de Producciones y Mercados Agrarios del Mapama, a fin de que pueda ser tenida en cuenta en la estimación de solicitudes siguientes por orden de puntuación.

El Mapama recuerda que, el artículo 11.2 del Real Decreto 772/2017, por el que se regula el potencial de producción vitícola, dispone que a cada solicitud de nueva autorización de plantación de viñedo con mayor puntuación se le concederá toda la superficie solicitada, antes de pasar a la siguiente solicitud, hasta que se agote la superficie disponible.

Y si concurre la misma puntuación, y no hay superficie disponible, se distribuye la superficie a prorrata. Ese mismo criterio es el que, por seguridad jurídica, es el que quiere el Mapama aplicar a las solicitudes de autorizaciones de replantaciones de viñedo o autorizaciones de conversión de derechos de replantación que pretenden desatine su producción a la elaboración de vinos con la citada D.O.P. Cava.

Rechazo extremeño

Por su parte, la consejera de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio de la Junta de Extremadura, Begoña García, volvió a reiterar su rechazo ante la citada resolución del Mapama de limitar las nuevas plantaciones de viñedo para la producción de uva destinada a la elaboración de cava e insistió en que recurrirán a los tribunales si en un mes no contesta a su requerimiento previo, que se presentó el 29 de enero pasado, antes de acudir a la vía judicial.

En concreto, la intención de la Consejería regional es acudir en mayo a los juzgados de Madrid por la vía contencioso administrativa si no se atiende la solicitud de la Administración extremeña de considerar nula la decisión de limitar las hectáreas de cava este año, tanto por la vía de nuevas plantaciones, como por la de replantaciones y de conversión de derechos.

Según García, “si el Gobierno no contesta antes del 1 de marzo a ese requerimiento, se entiende que hay silencio negativo, tras lo cual hay dos meses para interponer recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, ya que la resolución del Mapama de 29 de diciembre incumple toda la normativa y es “nula de pleno derecho”, bajo nuestro criterio.”

La Junta de Extremadura se opone a los criterios de reparto del Mapama de las “escasas” 57,4 hectáreas autorizadas para nuevas plantaciones en todo el país, dado que había solicitado que no se optase por un único criterio, el del orden de llegada de las solicitudes, para decidir ese reparto de hectáreas, como recoge la resolución publicada en el BOE el pasado 15 de febrero.

Según García Bernal, se concederán las hectáreas al primero que llegue si pide 57,4 hectáreas, aunque indicó que la Junta no entra a valorar el criterio de reparto, sino el fondo, la resolución de limitación de finales del mes de diciembre.

Hay que recordar que la resolución del Mapama de 29 de diciembre aplicaba a la D.O.P. Cava una limitación del 0,52% de la superficie plantada de viñedo, que es el máximo acordado de autorización de nuevas plantaciones de viñedo en el ejercicio de 2018. Esto se traduce en un máximo de 172,2 hectáreas, aplicable a las solicitudes de 2018, contabilizando las peticiones de nuevas plantaciones, replantaciones y conversiones de derechos de replantación, a razón de un máximo de 57,4 hectáreas en cada caso.


Vitivinicultura de precisión: el futuro que ya es presente

 Publicado el por Antonio Egido (colaborador)

Los avances en resonancia magnética permiten, por ejemplo, certificar la trazabilidad del vino. FOTO: Gobierno de La Rioja. (photo: )

Los avances en resonancia magnética permiten, por ejemplo, certificar la trazabilidad del vino. FOTO: Gobierno de La Rioja.

Si la mecanización del sector vitivinícola, a finales del siglo XX, fue, más que un avance en las labores del campo, una necesidad; vivimos momentos en los que el mundo del vino no puede permanecer ajeno a las nuevas herramientas que la tecnología nos permite, para mejor llevar la labores del campo, bodega y comercialización, en una trazabilidad total del producto que asegura al consumidor no solamente su calidad. Bienvenida pues sea la vitivinicultura llamada de precisión, que si bien será el futuro, ya es presente.

Las TIC en la bodega

Las nuevas tecnologías también se pueden aplicar a las distintas fases de producción del vino, sin olvidar el embotellado ya que estas herramientas también pueden ayudar a la detección de posibles alteraciones en sus componentes, como los corchos.

Las llamadas Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), han creado ya una serie de elementos de software para el control de la bodega que ayudan a que sus instalaciones sean más sostenibles, avanzadas y competitivas en los mercados globales. Ahora mismo hay soluciones para todas y cada una de las exigencias actuales y futuras del sector (viñedos, vendimia, elaboración, producción, comercialización, CRM, existencias, administración…) y además las empresas suministradoras de estos programas ofrecen un servicio personal, integral y completo a sus clientes. Aplicaciones que no están vedadas para ninguna bodega, por pequeña que sea, pues gracias a la generalización de la tecnología “cloud” (en la nube), la que ofrece servicios a través de Internet, y las fórmulas de licenciamiento en suscripción de las soluciones de software, los procesos de renovación tecnológica se han hecho económicamente mucho más accesibles a bodegas y cooperativas de tamaño medio y familiar.

La transformación digital en el sector vitivinícola supone, ahora mismo, un ahorro de tiempo y trabajo para el control de cada tarea, de cada suceso o de los recursos utilizados desde el viñedo hasta la entrega del producto al cliente final, siguiendo perfectamente su trazabilidad.

Pero esta tecnología sobre la que se viene trabajando desde hace tiempo, también ha llegado hasta el consumidor, en los procesos de cata. Para hacer más objetiva la percepción del vino podemos echar mano de las bocas, narices y hasta ojos electrónicos, que garantizan una mejor valoración de sabores, olores y un más adecuado aspecto del vino.

Laboratorios a la última

Entre la bodega y el consumidor están los laboratorios que en su mayoría trabajan con la última tecnología, como es la Resonancia Magnética Nuclear con la que se están realizando análisis de vinos para obtener la huella dactilar de la bodega, que será su sello único y particular. Esta huella dactilar, además de suponer su carta de presentación en cualquier mercado del mundo, también ayudará para detectar fraudes y sabotajes en sus vinos. Pero rizando el rizo, se puede emplear para el control de las compras de vino a granel, puesto que se podrá saber si el vino que se adquiere pertenece a la cosecha, variedad y origen que dice tener. Esta tecnología tiene usos clínicos para la identificación de marcadores de enfermedades; alimentarios, para la certificación del origen de alimentos y bebidas o el de la investigación vitivinícola dado que la enorme variedad de datos que permite manejar servirán para observar, por ejemplo, la evolución de las cosechas en función del clima, del suelo o como apoyo a otros estudios de investigación, para determinar las diferencias entre vinos procedentes de diferentes técnicas de cultivo, distintas variedades o diferentes técnicas de vinificación, con la finalidad de ayudar en la mejora en el proceso de elaboración del vino.

Y, cómo no, en el campo

En los últimos tiempos el agricultor está cada día más centrándose en el campo, pues es de ahí de donde sale el fruto que con un buen tratamiento en bodega se convertirá en vino de calidad. Por ello, nos detenemos en las variadas parcelas de este variopinto mundo del vino para recordar que las nuevas tecnologías están trabajando y desarrollando diferentes herramientas para tomar datos objetivos, que convertidos en conclusiones, sirvan para la toma de las mejores decisiones del viticultor.

Tenemos interiorizado que no todas las parcelas de un viñero son iguales, pero además sabemos ya que los comportamientos de la planta en una misma parcela no es uniforme, conocimiento que debe llegarle al agricultor para poder hacer actuaciones no solamente muy determinadas sino única y exclusivamente allí donde son necesarias. Y nos referimos a poder tener los datos exactos de un estrés hídrico, las condiciones más favorables para que se pueda desarrollar una enfermedad en la planta o incluso poder manejar los datos para una mejor distribución de los fitosanitarios según las necesidades reales de cada vid.

Por ello, y aunque posiblemente nos veamos sorprendidos, ya deja de extrañarnos ver por las viñas de la Denominación de Origen Calificada Rioja, la colocación de sensores en la propia planta o en un determinado suelo para recibir información en tiempo real sobre el estado de un cultivo y prevenir los ataques de alguna enfermedad; encontrarnos con estaciones agroclimáticas cada vez más versátiles pues pueden recoger datos relacionados con el clima (como una estación meteorológica al uso), pero además sobre la planta (lo que nos confirmará el estrés hídrico, o no) e incluso sobre el suelo del que podemos conocer datos como su salinidad, su temperatura o humedad. Podemos encontrar extraños artefactos como maquinaria autoguiada con aperos inteligentes para conseguir datos que nos puedan llevar a actuaciones, después de haber sido comparados con los modelos que ya se han ido estableciendo sobre las distintas variedades y terrenos y que sirven para ponernos en alerta, o no, ante lo que nos puede venir. O si preferimos tener la vista de pájaro de una parcela, ahora lo conseguimos a través de la teledetección por satélite, que ya se viene utilizando desde hace años y que nos permite obtener mapas de vegetación con los cuales ir descubriendo los posibles problemas en el cultivo o los más recientes drones que captan imágenes en infrarrojos que tras su interpretación, aportan la realidad del campo sin tener que recorrerlo a pie. 

Robot en viña, avance del proyecto Televitis.

Robot en viña, avance del proyecto Televitis.

Sistemas que no son incompatibles, por lo que se pueden combinar a través de distintas herramientas, con el objetivo de conseguir la información más completa que, además, nos la sirven en nuestro ordenador, en nuestro teléfono e incluso en el propio ordenador del tractor, que aunque pocos, algunos ya llevan, porque les resulta muy efectivo para las labores anuales en el campo.

Obviamente toda esta “cacharrería tecnológica” solo pretende facilitar las labores al agricultor y no complicarles aún más su ya abnegado trabajo, por lo que las empresas que diseñan, desarrollan y ponen en manos del usuario estas nuevas tecnologías, siempre van buscando que sean lo más intuitivas posible y por ello que cualquier persona pueda manejarlas y apreciar su rentabilidad.