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Impresiones sobre el 19º Berlin Wine Trophy

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

Berlín es un lugar muy, muy frío a principios de Febrero, pero afortunadamente el Berlin Wine Trophy es un concurso cálido que se lleva a cabo en un cómodo hotel.

Solo unas palabras antes de empezar con el concurso. Como cada año, nos alojamos en el mismo hotel en el que se celebra el concurso, el Best Western en Borsigturm, un barrio al norte de Berlín. Es un hotel muy bien gestionado. Cuenta con ordenadores de libre acceso conectados a una impresora, ofrece café, té y chocolate caliente gratuitamente 24 horas al día y la comida, clásicamente alemana, es abundante, bien cocinada y con deliciosos guisos de lentejas y patatas. Las habitaciones son impecables, funcionales, tranquilas y muy bien atendidas, con una botella de agua mineral de cortesía cada día. Cuando uno está catando duro día tras día, estas pequeñas comodidades se vuelven muy importantes. Otro gesto de generosidad: yo llegué tarde tras un largo viaje, más tarde de las 23.00 horas, pero el buffet todavía permaneció abierto hasta la medianoche, lo que agradecí profundamente.

En 2014, más de 14.000 vinos fueron catados y puntuados en los concursos Berlin Wine Trophy, Portugal Wine Trophy y Asia Wine Trophy, todos bajo la bandera del Deutsche Wine Marketing (DWM).

La cata se prolongó durante cuatro días y este año logró un gran hito. Mientras que la mayoría de los concursos internacionales han visto como el número de muestras presentadas disminuía, el Berlin Trophy registró un incremento y batió su propio récord. Por primera vez se alcanzó el número de 5.000 vinos, lo que lo convierte en uno de los mayores concursos en el mundo (5.021 muestras para ser precisos).

Se siguieron las normas de la OIV y el representante de esta institución fue Dominique Foulon. Un concurso totalmente maduro en su 19 edición, que ha tardado algo más que otros en alcanzar la fama internacional y la reputación que merece, pero ahora lo ha logrado definitivamente. Ha ocupado su lugar por derecho propio entre los principales concursos de vino del mundo.

El Comité de Dirección estuvo compuesto por Edmund Diesler, Peter Scheib y Wolfgang Haupt; y Henk Gibramczik fue el responsable de la organización.

Algunas cifras: 5.021 muestras de 30 países para catar en cuatro días por parte de 151 catadores de 28 países, divididos en 25 jurados de 6 o 7 jueces cada uno. Los vinos se dividieron en 12 categorías y se empleó la ficha de cata de la OIV/UIO.

Se respetó un máximo de 18 vinos en cada ronda y los vinos se ordenaron en un estricto orden de contenido en azúcar. Con 82 puntos se lograba la medalla de plata, se necesitaban 85 para un oro y 92 para un gran oro. Tal y como recogen las normas de la OIV, solo el 30% de los vinos a concurso recibieron medalla y las puntuaciones más altas y más bajas se descartaron antes de hacer la media final.

Un aspecto inteligente y que podría ser adoptado por otros concursos fue que no solo se aplicó la regla del 30% sobre el total de las 5.021 muestras, sino que se aplicó a cada una de las 12 categorías. Esto impidió la habitual avalancha de medallas para los vinos dulces en los certámenes. La norma de la OIV señala que si un concurso lo desea puede aplicar normas más estrictas que las suyas.

Otra decisión muy cómoda fue que cada panel de cata era responsable de su propio ritmo y horario, salvo en la hora de comienzo. Pudo hacer pausas entre rondas y del tiempo que considerase. Pudo también para comer cuando quisiera, dejando más o menos vinos para catar tras la comida. Eso supuso, de hecho, que cada panel pudo catar a su velocidad y, en mi opinión, con la máxima concentración para una cata óptima.

En concreto, mi jurado fue el número 17 y mi presidente fue Klauss Hermann (Alemania). Había también un francés, una dama alsaciana, una dama búlgara con el impronunciable nombre de Snezhana Mutafchiyska, un italiano y yo mismo, ¡catando bajo bandera francesa!

Las mesas de cata fueron totalmente correctas. Mantelería blanca, escupideras negras, cuatro buenas copas, servilletas de papel, agua mineral, galletitas y un gran contenedor con todas las fichas de cata necesarias para los cuatro días de cata y copias adicionales.

El programa social incluyó dos eventos muy originales. El primero bajo el título “El estilo de vida coreano”, que consistió en una noche de karaoke en un inmenso local con un gigantesco bufet coreano, combinados, cócteles, vino y diversión. Tardamos un poco en animarnos, pero cuando lo hicimos la noche se volvió divertidísima y ruidosa. Los miembros coreanos de la fiesta fueron los mejores y demostraron sus habilidades con el karaoke. Cantaron con gusto y con voces muy agradables en ocasiones. Había muchos coreanos, pues la misma organización del Berlin Wine Trophy celebra un concurso en Corea y muchos de sus catadores fueron invitados a Berlín.

La segunda cita fue una visita nocturna al magnífico Jardín Botánico de Berlín. Inmenso y lleno de invernaderos. El evento se llamó “Música bajo palmeras” y “Palmen Sinfonie”. Teníamos libertad de ir de invernadero en invernadero y en cada uno de ellos había un grupo diferente tocando diversos estilos musicales. Música para todos. Una idea muy original que disfrutamos todos.

En resumen, este año volvió a ser un concurso de gran éxito. Es uno de los concursos más importantes, de mayor número de muestras y mejor organizados del circuito mundial. Se está haciendo más fuerte cada año que pasa y espero poder seguir su ritmo.

Traducción: Vicent Escamilla

Bta se denominará Alimentaria FoodTech para reforzar su posicionamiento internacional

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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El salón Bta despidió el pasado 24 de abril una exitosa edición que fue también la última en que se denominará Barcelona Tecnologías de la Alimentación. El salón recibió junto a Hispack la visita de cerca de 38.000 profesionales y contó con la participación de más de 570 empresas. Una vez concluida su edición 2015, la feria cambia de nombre en línea con la estrategia de posicionamiento de su organizador, Alimentaria Exhibitons. Así, Alimentaria FoodTech es la nueva marca para el salón que, una convocatoria más, ha vuelto a revalidar su condición de referente para el sector de tecnología y equipamiento para la industria alimentaria.

Alimentaria FoodTech capitaliza y refuerza la marca Alimentaria, actualmente principal activo de Alimentaria Exhibitions, empresa de Fira de Barcelona especializada en la organización internacional de salones vinculados a la industria alimentaria, la gastronomía, restauración y tecnologías de la alimentación. Además, esta acción de rebranding permitirá que Alimentaria FoodTech optimice el potencial de extensión internacional de la marca Alimentaria, ya sea en aquellos mercados en los que se ha implantado con éxito, como Portugal y México, o en otros países en los que la compañía detecte oportunidades de expansión.

De este modo, Alimentaria FoodTech podrá multiplicar sinergias con el resto de salones de la compañía y optimizar su posicionamiento internacional. Con esta nueva marca Alimentaria FoodTech "se pretende reforzar la proyección internacional del salón", afirma J. Antoni Valls, director general de Alimentaria Exhibitions.

Signos de reactivación

Hispack&Bta clausuraron el 24 de abril su tercera edición conjunta, confirmando un cambio de tendencia sectorial y económica que apunta ya a la recuperación. Ambos salones congregaron 1.250 empresas, un 6% más que en 2012, y alcanzaron una cifra de visitantes cercana a los 38.000 profesionales, un 8% por encima de las expectativas iniciales. Los expositores destacaron la calidad de los asistentes y el aumento de la internacionalidad, con la presencia de visitantes de 112 países, que suponen el 10,6% del total.

Llucià Casellas, presidente de Bta, remarcó que a diferencia de años anteriores, los visitantes han asistido a Bta con proyectos concretos de inversión, realizando visitas que se concretarán en operaciones comerciales.

La próxima edición Alimentaria FoodTech volverá junto a Hispack en 2018. El salón forma parte del portfolio de Alimentaria Exhibitions, responsable también de Alimentaria & Horexpo Lisboa, Alimentaria México, Barcelona Degusta y Alimentaria Barcelona, este último uno de los salones de alimentación y bebidas más importantes y reconocidos a escala internacional.

Efectos de la vendimia mecánica sobre la calidad de la uva

 Publicado el por Ana. M. Martín (colaborador), Jesús Lasheras (colaborador), Juan Manuel León (colaborador), Pilar Ramírez (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

La búsqueda de la máxima calidad de la uva, los vinos y demás productos enológicos, es uno de los principios del sector vitivinícola, pero nunca se ha de olvidar la rentabilidad y, por lo tanto, la viabilidad económica de las explotaciones.
El sector vitivinícola tiende a modernizarse, procurando hacer más eficiente el manejo del cultivo, buscando una gestión óptima de los recursos, reduciendo al máximo los insumos que incrementan su precio año tras año, como fertilizantes, fitosanitarios, combustibles o la mano de obra, y siempre procurando mejorar o mantener la calidad del producto final.
De todas las operaciones que se llevan a cabo a lo largo de una campaña en un viñedo, la recolección de la cosecha, junto con la poda son las que requieren más mano de obra y por consiguiente las más costosas. La mecanización de la vendimia sustituye un importante número de jornales por horas de trabajo de la vendimiadora mecánica.
La correcta utilización de la vendimiadora (Figura 1), implica un importante ahorro en los gastos de recogida, lo que supone un mayor margen de beneficio para el viticultor [1]. La vendimia mecanizada puede traducirse en un ahorro del 30% con respecto a la vendimia manual [2]. Gran parte del beneficio se deriva de poder cosechar en el momento óptimo de maduración de la uva, dada la elevada capacidad de trabajo de estas máquinas (una persona puede vendimiar unos 80-120 kg/hora, mientras que una vendimiadora autopropulsada bien regulada puede recoger 3.000-4.000 kg/hora [3]); de la mejora en la logística de entrada de uva en bodega, dado que el flujo de uva se hace más constante, así como la menor dependencia de la disponibilidad de mano de obra estacional [4].
Como principales inconvenientes de la vendimia bayas con la consiguiente liberación de mosto y también la presencia en la masa de vendimia de restos de la planta, como hojas y sarmientos, así como de otras impurezas. En el mosto liberado se pueden producir reacciones bioquímicas, enzimáticas, oxidación de compuestos fenólicos y crecimiento microbiano incontrolado que influyen negativamente en la calidad de los vinos elaborados con uva cosechada de forma mecánica.

Precios del aceite 07-05-15

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

Balance de campaña del aceite de oliva a 31 de marzo de 2015

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Tablas en pdf adjunto.

La producción de aceite de oliva en los seis primeros de la campaña 2014/2015 (octubre 2014 a marzo de 2015) supera ya las 829.000 toneladas, según los datos del balance de campaña oleícola difundidos por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA). La campaña se ha caracterizado por un importante adelanto de la producción, que ahora, en sus últimos coletazos, ya queda en cantidades muy reducidas (19.200 toneladas elaboradas en el mes de marzo de 2015, dato provisional). Esa producción de 829.000 toneladas en el ecuador de campaña supone una reducción del 53% respecto a las mismas fechas de la campaña 2013/14 (récord histórico de producción en nuestro país). Aún faltaría por conocer la producción de los meses de abril y de mayo, pero es de esperar que no alteren en demasía la cifra final.

La cifra de las declaraciones de las almazaras, algo más actualizada ya recogía el 29 de abril una declaración de producción correspondiente al cierre de marzo de 829.400 toneladas. Andalucía, principal región elaboradora de aceite de oliva, habría producido en esta primera mitad de campaña 665.500 toneladas, el 80% del total nacional, con 819 almazaras con actividad en la campaña.

Estas menores disponibilidades están afectando también a la comercialización del aceite de oliva español. Así, con datos provisionales para el mes de marzo, la exportación acumulada entre octubre y marzo quedó en 450.700 toneladas, un 14% inferior a la campaña precedente, pero por encima del dato de 2010/11, 2011/12 y 2012/13. A un ritmo similar cae también el mercado interior, con 248.900 toneladas en estos seis meses (-15,9%). De este modo, la comercialización total del aceite de oliva español (exportación más mercado interior) quedó en 699.600 toneladas, bajando un 14,7%.

Con estos movimientos de mercado, las existencias a cierre de marzo de 2015 ascendían a 689.100 toneladas, un 45,8% inferiores a los volúmenes almacenados por estas fechas en la campaña anterior e históricamente bajos. De hecho, varias organizaciones agrarias han alertado de que el “enganche” con la próxima campaña 2015/16 podría efectuarse con unas existencias nulas. Una situación que tenderá a regularse a través del precio del aceite de oliva. Las almazaras contaban con unas existencias de 468.100 toneladas, mientras que las envasadoras almacenaban 211.400 toneladas y el Patrimonio Común Olivarero contaba con un stock de 9.600 toneladas.

Como es lógico, Andalucía es la región en la que más existencias figuran. Sus almazaras declaran un volumen almacenado de 395.785 toneladas, prácticamente el 85% del total. La siguiente “reserva” de aceite de oliva es la que mantienen los molinos de Castilla-La Mancha, con unas existencias declaradas de 33.200 toneladas de aceite de oliva.

Aceituna de mesa

La AICA también ofreció los datos de balance de campaña de aceituna de mesa a 31 de marzo. La producción durante los primeros siete meses de campaña (comenzó el 1 de septiembre de 2014) fue de 541.800 toneladas.

Por su parte, la comercialización total asciende a 315.120 toneladas, de las que 219.520 han tenido como destino la exportación y las restantes 95.600 el mercado nacional.

Las existencias finales quedan en 542.130 toneladas de aceituna de mesa. Por variedades, de Hojiblanca, la de mayor volumen productivo esta campaña, se almacenan 246.910 toneladas, el 45,54% del total; mientras que de la variedad de aceituna Manzanilla se registraban unos stocks de 188.460 toneladas (el 34,76% del total). Unos niveles de existencias bajos, que son meramente testimoniales en el caso de otras variedades como la Carrasqueña, Cacereña o la Gordal, tal y como puede verse en el cuadro adjunto.