Topic:

Quizá deberíamos plantearnos qué hacer

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Más pronto que tarde deberemos abordar el tema de la ordenación del sector de una forma seria, responsable y siendo conscientes de la importancia que ello representa para el futuro de nuestros viticultores y bodegueros. Mantener precios que no permiten obtener una renta digna, es inasumible por un sector que quiera tener una cierta proyección. Solo cuando la viticultura se desarrolla como actividad secundaria a la que se obtiene la renta vital es posible enfrentarnos a esta situación, pero ni es factible desarrollar un sector basándonos en esta estructura productiva, ni imaginable que el relevo generacional no lleve parejo una profesionalización del sector que acabe con estas aberraciones comerciales.

Para cuando esta situación se haya dado la vuelta, será imposible mantener los actuales precios de las uvas en una parte muy importante de nuestra producción, los vinos deberán ser exportados a precios muy encima de lo que lo estamos haciendo, viéndose mermada de manera muy importante nuestra competitividad, y la producción tendrá que ser ajustada de manera imperativa.

Esta reconversión industrial, para la que hemos gastado insultantes cantidades de fondos en la reestructuración y reconversión de nuestro viñedo, inversiones en bodegas y desarrollo de mercados; expulsará del mercado a la gente que no haya sido capaz de ajustarse y cuando esto llegue las protestas de las organizaciones agrarias clamarán por la intervención de las administraciones que hagan menos dolorosa la situación.

Y yo me pregunto: ¿y si este proceso ya estuviéramos viviéndolo?

A continuación, información para suscriptores.

¿Qué estamos dispuestos a hacer?

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

El mercado es libre y sus operadores, desde el viticultor hasta el distribuidor, pasando por la bodega, tienen derecho a actuar de la mejor manera que consideren para defender sus intereses. Esa al menos es la teoría que todos exigimos. Aunque llegado el momento de ser la parte que sufre las consecuencias ya no estemos tan de acuerdo con esta libertad y lleguemos a exigir cierto grado de intervencionismo.

De esta manera, cada parte busca lo mejor para ella, alcanzando un punto de equilibrio en el que los intereses del conjunto pueden operar. Esa es la teoría del libre mercado y la forma en la se desarrollan económicamente las sociedades capitalistas.

Lo que provoca que no siempre valor y precio coincidan, generando distorsiones en su sintonía, que pueden llegar a resultar chirriantes e incluso inasumibles, poniendo en peligro la propia supervivencia de aquellas empresas que no alcanzan el nivel de competencia exigido.

En el sector vitivinícola sabemos bastante de esto. Nuestros viticultores se quejan de que los precios a los que son adquiridas sus uvas no permiten obtener una renta digna. Las bodegas, de que los precios a los que pueden vender sus elaborados no les dejan margen para incrementar sus costes de elaboración. Y los distribuidores, de que el consumidor no está dispuesto a pagar un mayor precio por unos productos que tiene catalogados como de “calidad muy aceptable y bajo precio”.

La forma de romper este círculo vicioso, yo la desconozco. A pesar de lo cual, y si me lo permiten, lo que sí creo es saber la forma en la que no se soluciona. Y es bajando y bajando los precios.

A continuación, información para suscriptores.

Mercados 10-10-18

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en PDF adjunto.

Mercados 03-10-18

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

Información de Vendimias 10-10-18

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

A continuación, presentamos a los suscriptores de La Semana Vitivinícola la información actualizada de la información de las vendimias en España a fecha de 10-10-18. En el pdf adjunto, encontrarán información sobre estimaciones de producción y precios más generalizados de las uvas.

Sin que debamos asustarnos, al menos de momento, sería conveniente ir planteándonos la posibilidad de que la cosecha esté muy por encima de los cuarenta y cuatro millones de hectolitros que se barajaban al inicio de vendimia.

El transcurrir de estas semanas no ha sido fácil, primeras lluvias generalizadas que ponían en peligro la calidad de muchos de los abundantes racimos con los que se presentaba la cosecha, y luego unas temperaturas que no acababan de subir; nos hacían temer lo peor en cuanto a la calidad de fruto, con importantes y generalizados brotes de podredumbre. Afortunadamente, las últimas semanas permitieron que los apretados y numerosos racimos que presentaba la cepa, se secaran, haciendo posible que, en aquellos casos donde los brotes no habían superado la barrera de la amenaza, se transformasen en sólidas esperanzas de una abultada cosecha de una calidad mucho más que aceptable.

En aquellos casos donde el tiempo resultó menos generoso, o simplemente la propia evolución no permitió superar la aparición de los brotes, el trabajo de los enólogos y la actual tecnología con la que cuentan nuestras bodegas, es previsible que permita pasar por alto estos incidentes, sin más reflejo en la producción que la elaboración de productos muy diferentes.

A continuación, información para suscriptores.