Topic:

La CE insta a Francia a respetar las normas sobre destilados

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La Comisión Europea (CE) ha solicitado formalmente a Francia que cambie sus normas sobre la elaboración y comercialización de determinados productos vínicos obtenidos mediante destilación de las lías y orujos. En concreto, se refiere a la autorización otorgada por las autoridades francesas a sus destiladores para producir, de modo experimental, aguardientes y destilados vínicos a partir de la destilación de subproductos de vinificación (orujos y las lías), para su comercialización bajo la denominación de “espirituosos de vino” (eaux-de-vie de vin) y “destilados de vino” (distillats de vin).
La CE entiende que, con la aceptación de la comercialización de estos productos bajo una denominación que hace referencia al vino, cuando las materias primas para su elaboración son productos derivados de la elaboración del vino (subproductos), Francia no cumple con las obligaciones que marca el Reglamento (CE) nº 110/2008, relativo a la definición, designación, presentación, etiquetado y protección de las indicaciones geográficas de las bebidas espirituosas.
Requerimientos
Después de que la Comisión enviara un primer requerimiento, las autoridades francesas se comprometieron a cesar la práctica en cuanto a los productos obtenidos a partir de orujos, pero la mantuvieron para aquellos otros elaborados a partir de las lías. Por ese motivo, la CE ha decidido enviar un dictamen motivado (segundo paso del procedimiento de infracción) a las autoridades francesas en el que se insta a modificar las normas en cuestión, según informaron desde Bruselas el pasado 27 de febrero. Si no se cumple este requerimiento en el plazo de dos meses, la Comisión podrá remitir el caso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Impacto económico
La práctica contraria a las normas de la UE ha tenido un impacto económico para los productores de los sectores de los aguardientes de vino y de destilados de vino, así como para los productores de vino destinado tradicionalmente para estos productos de otros Estados miembros, que han perdido cuotas de mercado significativas.
La Comisión Europea señala, de hecho, que el uso de una materia prima obtenida a un precio irrisorio (se trata de subproductos) confiere una ventaja competitiva en la comercialización a los aguardientes y destilados franceses, frente a los otros países productores de la UE que utilizan para ello vino, de conformidad con el Reglamento vigente.
Tanto el sector español de la destilación, como el anterior Ministerio venían desde hace tiempo denunciando esta situación.

España compró vino en 2011 por valor de 228,26 M€

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Las importaciones de vino de España durante 2011 alcanzaron un crecimiento importante. Así, las compras de vino alcanzaron 69.187.024 litros y supusieron un desembolso por parte del sector del 228,26 millones de euros, según el último informe elaborado por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV). Estas cifras suponen una progresión del 42,2% en volumen y del 69,1% en términos de valor.

Un estudio de la Arev cuestiona los beneficios de la liberalización

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La Asamblea de Regiones Europeas Vitivinícolas (Arev) ha publicado un informe titulado “Estudio sobre los impactos socioeconómicos y territoriales de la liberalización de los derechos de plantaciones vitícolas”, en el que cuestiona los supuestos beneficios de la supresión de los derechos de plantación en Europa y sus efectos sobre los desequilibrios en el mercado. Así, el estudio, que analiza los casos de Australia, Argentina, Portugal, España y Francia, aborda si los derechos de plantación incrementan los costes de producción, frenan la racionalización de las estructuras de explotación y cómo ha funcionado la liberalización de los derechos en los denominados países del Nuevo Mundo.

Dos buenas noticias

 Publicado el por

No por esperada es menos importante la decisión que ha tomado la Comisión Europea con respecto a Francia y sus prácticas de utilizar los alcoholes procedentes de la destilación de lías y orujos en la elaboración de aguardientes y destilados vínicos. Cuestión que ponía en clara desventaja a las empresas destiladoras del resto de la Unión Europea, cuyos alcoholes debían proceder de la destilación de vinos y que, como consecuencia, se enfrentaban a un coste mucho más elevado. Amén del fraude que supone para el consumidor, al estar comprando un producto cuyo alcohol procede de subproductos.
Aún así, habrá que esperar a conocer cuál es la reacción de las autoridades galas, a las que se les ha da un plazo de dos meses para que cumplan con lo establecido reglamentariamente.
 

Un ejemplo a seguir

 Publicado el por

A vuela pluma, decir que nuestras importaciones de productos vitivinícolas durante el pasado año hayan crecido más de un 30% por ciento en volumen y más del 60% en valor podría parecer una mala noticia. Especialmente si consideramos que esto ha supuesto que el precio medio al que hemos pagados los vinos, mostos y vinagres de fuera ha sido de 2,81 euros el litro, un 23% más de lo que lo hicimos el año 2010.
Lo que pasa es que si consideramos que el total de lo importado no ha llegado al millón de hectrolitros, 867.110 para más señas, o que en total hemos pagado apenas 244 millones de euros; podemos ver con algo más de perspectiva la importancia que tienen estos datos. Especialmente si los comparamos con los de nuestra exportación, en los que hemos superado los 22 millones de hectolitros y facturado algo más de 2.400 millones de euros.