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El Celler del s. XIII de Proava recibe a más de 1.000 visitantes en su primer año abierto al público

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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La noche del viernes 14 de diciembre el Celler del s. XIII  se vistió de gala para celebrar su primer aniversario abierto al público y recibir a las bodegas ganadoras del Concurso Oficial de Cavas y Espumosos de la Comunitat Valenciana de 2018 organizado por Proava. En un acto central conducido la periodista Silvia Soria, Félix Cuartero, presidente de Proava, acompañado de Isabel Gomís, subdirectora de Desarrollo Rural; Miquel Clemades, de la Dirección General de Comercio y Consumo; y José Vicente Guillem, director del Panel de Cata del Concurso, hicieron la entrega de los galardones a las bodegas ganadoras. En esta ocasión, el Gran Premio Proava ha recaído en el cava Adriano, de Bodegas Haya.

Además desde el Equipo Técnico de la entidad se adelantaron datos de cierre del año del Celler, con en torno a 1.000 visitantes y la gran variedad de actividades realizadas tanto de carácter público, de mano de la Administración, como privadas, grupos, empresas, etc.

De mano del Centro de Artesanía y de la arqueóloga Carmen Marín se presentó la puesta en marcha de un proyecto que dotará al Celler de recreaciones de vasijas, utensilios agrícolas, etc. de la época medieval, que podrán verse durante el 2019 en el Celler del s. XIII.

Para finalizar con las jornadas de puertas abiertas Proava organizó el sábado 15 por la mañana una macrocata popular de la mano de José Vicente Guillem y Rosa Vázquez, del Equipo Técnico de Proava. Acto cultural en el que se democratizaba la cultura del vino  y se daban a conocer las nociones básicas de la cata de vinos en un taller ilustrativo en el que participaron firmas de vinos de todas las DD.OO. de vinos de la Comunitat Valenciana, Alicante, Utiel-Requena y Valencia.

Proava agradece a todos los medios y colaboradores el apoyo en la difusión de estas jornadas y especialmente a todo el público proveniente de diferentes puntos de la Comunitat Valenciana que acudieron a visitar el Celler medieval como muestra de apoyo al sector.

Desarrollan una herramienta con algoritmos matemáticos sobre trazabilidad y certificación del origen de los vinos gallegos

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El control de la calidad del vino, así como de la veracidad de su origen y procedencia es el objetivo principal del Grupo Operativo (GO) autonómico, Galivino, del que forma parte la Fundación Empresa-Universidad Gallega (Feuga), contando para su desarrollo con el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) Valdeorras, que actúa de coordinador, y con la Universidad de Vigo (UVi), a través del Grupo de Investigaciones Agroambientales y Alimentarias, y la Axencia Galega de Calidade Alimentaria, a través de la Estación de Viticultura y Enología de Galicia (Agacal-Evega).

Estos objetivos son una demanda creciente en los consumidores, al ser, además, el sector vitivinícola vulnerable frente a posibles fraudes.

Esta situación exige, por tanto, una permanente puesta a punto de nuevas metodologías de análisis y control que permitan llevar a cabo la trazabilidad/predicción de origen de los vinos.

El objetivo global del proyecto Galivino es el diseño e implementación de una herramienta que permita la certificación de origen de los vinos gallegos en las diferentes zonas geográficas para evitar el fraude, garantizar la trazabilidad de la producción vitivinícola en Galicia y poner en valor las variedades autóctonas.

Más en concreto, el GO autonómico persigue entender las diferencias entre las características analizadas en los vinos, ya sean blancos o tintos, atendiendo a la interacción entre las variables Denominación de origen, variedad de uva, y añada.

También se pretende obtener una base de datos con perfiles (huella digital) de los vinos gallegos de las diferentes Denominaciones de Origen (DO); desarrollar e implementar una metodología rápida y eficaz y protocolos de tomas de decisión para autentificar el origen de los vinos gallegos, y la elaboración de un informe de resultados y recomendaciones para la administración reguladora y sector vitivinícola para la transferencia de la herramienta a desarrollar.

Huellas cromatográficas

En declaraciones recientes a ‘El Faro de Vigo’, los expertos del grupo de Investigaciones Agroambientales y Alimentarias de la Uvi señalaron que se utilizarán huellas cromatográficas, que permiten ver por separado los distintos elementos de una muestra, obtenidas a partir de extractos de compuestos volátiles y semivolátiles del vino. “Con ellas entrenaremos algoritmos matemáticos de redes neuronales y clasificaremos de manera robusta vinos blancos y tintos de Valdeorras”, explicó el catedrático de Nutrición y Bromatología, Jesús Simal, director del equipo y coordinador de este proyecto.

Posteriormente, añadió Simal, “estas reglas matemáticas de decisión se validarán frente a vinos procedentes de otras denominaciones de origen gallegas o de CC.AA. limítrofes, además de la vecina Portugal.”

Durante todo este proceso será clave asegurar que todas las trazas cromatográficas se obtienen en las mismas condiciones, de forma que los investigadores utilizarán patrones internos para reforzar la seguridad en los análisis, con el objetivo de estandarizar dichas huellas y corregir variaciones ajenas a las muestras. Según Simal, los propios algoritmos matemáticos seleccionarán las partes del cronomatograma más representativas del grupo de muestras.”

El “entrenamiento” de las redes neuronales artificiales se hará con el 80% de los cronomatogramas de las muestras y el 20% se reservarán para testar la herramienta y su grado de eficacia en la clasificación de vinos de origen desconocido.

Según declaró Simal, “los algoritmos validados se utilizarán como modelo de predicción del origen de los vinos a nivel de denominación, pero se ensayarán también diferencias en cuanto a las variedades de uva, tanto de las blancas, como de las tintas, así como de años de cosecha.”

El C.R.D.O.P. Valdeorras, según recoge ‘El Faro de Vigo’, facilitará las muestras de sus vinos y, a través de la Estación de Vitivinicultura de Galicia, los investigadores tendrán acceso a las de los vinos del resto de las D.O.P.s de Ourense, Lugo y Pontevedra. La herramienta permitirá asegurar la trazabilidad y autenticidad de los vinos gallegos, evitar su falsificación y certificar su origen y su calidad.

El grupo de Investigaciones Agroambientales y Alimentarias, del campus de Ourense de la Uvi está especializado, precisamente, en las separaciones cromatográficas, así como en técnicas de biología molecular y proteómica. Su responsable, Jesús Simal, destaca que la inteligencia artificial, como técnica de reconocimiento de patrones en trazas digitales, tiene aplicaciones en prácticamente todos los campos.

La creación de los Grupos Operativos es una de las herramientas clave en la ejecución del Programa Nacional de Desarrollo Rural (PNDR) 2014-2020, en materia de agricultura productiva y sostenible para impulsar la innovación en el sector agroalimentario y forestal.

Los proyectos están financiados por las ayudas para la ejecución de proyectos de los grupos operativos de la Asociación Europea de la Innovación (AEI), cofinanciado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), en el marco del Programa de desarrollo rural (PDR) de Galicia 2014-2020. El proyecto Galivino cuenta con una financiación comunitaria de este fondo de prácticamente 100.000 euros, que corresponde al 75% de la inversión prevista.

Proyecto AppFitoVit, aplicación móvil para dar servicio gratuito de información fitosanitaria en tiempo real al viñedo gallego

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

La Estación de Viticultura y Enología de Galicia (EVEGA), centro dependiente de la Consellería de Medio Rural de la Xunta, llevará a cabo un proyecto piloto denominado “AppFitovit”, que consiste en desarrollo una aplicación para telefonía móvil, que dará servicio de información fitosanitaria para el viñedo en tiempo real. Esta acción está incluida dentro de las líneas estratégicas de investigación de la Agencia Gallega de Calidad Alimentaria (Agacal) y está financiada en un 75% con fondos comunitarios de Desarrollo Rural del FEADER.

Este proyecto piloto se presentó el pasado 28 de noviembre durante la Jornada técnica “Financiaciación y logros de la innovación en el sector vitivinícola gallego”, celebrada en el Centro de Formación y Experimentación Agroforestal de Monforte de Lemos (Lugo) y al que acudió Manuel Rodríguez, director de la Agencia Gallega de Calidad Alimentaria (AGACAL), en un evento que contó también con la colaboración del Consejo Regulador de la D.O.P. “Ribeira Sacra”, la propia Agencia y la Fundación Juana de Vega.

Esta iniciativa da repuesta a una vieja demanda del sector vitivinícola gallego de contar con un sistema de avisos climatológicos y fitosanitarios, que sea homologable para toda Galicia. Su consecución permitirá contar con una herramienta fundamental para predecir episodios adversos, relacionados con enfermedades de la vid, con especial atención a las provocadas por hongos, como el mildiu, y así evitar posibles pérdidas económicas derivadas de tales fenómenos.

Para el desarrollo de este proyecto, la Estación de Viticultura y Enología de Galicia cuenta con los servicios de una empresa especializada en el diseño de plataformas digitales para la agricultura y la viticultura de precisión, así como con la colaboración de 33 entidades, entre las que se incluyen los cinco Consejos Reguladores de las denominaciones de origen vitivinícolas de esta Comunidad.

La aplicación móvil “AppFitoVit” se desarrollará en tres fases. La primera, que se prevé concluir en el año 2019, establecerá una red interna entre los técnicos correspondientes y las entidades colaboradoras, con el fin de diseñar y validar una estructura de aplicación móvil.

En una segunda fase se comprobará la validez de los datos climatológicos, edafológicos y fenológicos manejados y comenzará la emisión de boletines de avisos fitosanitarios territorializados de forma interna.

En una última fase del proyecto, y una vez validado el funcionamiento de la aplicación móvil (app), esta pasará a ser pública y abierta a todo el sector, y de forma totalmente gratuita.

Informe de vendimia de la Familia Torres en Pazo Torre Penelas (Rías Baixas)

 Publicado el por Víctor Cortizo - enólogo (colaborador)

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Informe completo aqui.

La vendimia 2018 en Rías Baixas ha seguido la tendencia de los últimos años. Hemos tenido un mes de agosto muy seco y unos primeros días de septiembre con temperaturas de entre 35 y 40 grados, lo que ha provocado un adelanto de 10 días en el inicio de la vendimia con respecto a un año normal. Comenzábamos pues el día 12 de septiembre por la parte alta de la finca del pazo Torre Penelas, que es un terreno más seco y arenoso, siendo de las primeras bodegas en empezar la cosecha con la voluntad de conservar la acidez de la uva, tan importante en los albariños del Valle de Salnés.

Nuestro viñedo amurallado ocupa un total de seis hectáreas con cepas de entre 12 y 35 años. Mientras que la primera vendimia del 2017 sirvió para conocer todo el potencial del viñedo y parcelarlo en tres zonas según la orientación y edad de las cepas, este año ya hemos podido determinar el momento óptimo para la cosecha y seleccionar los mejores lotes para elaborarlos por primera vez en la pequeña bodega que hemos instalado bajo la torre del pazo. Como es tradición y tal como marca la normativa en la DO Rias Baixas, la cosecha se ha realizado a mano y terminábamos el 28 de septiembre.

El clima está cambiando en todo el mundo, y en las Rias Baixas se nota especialmente. Hemos tenido un invierno con temperaturas muy suaves y lluvias escasas, y una primavera e inicio de verano con una elevada pluviometría.

Esto ha favorecido el nacimiento de inflorescencias, que han cuajado bien y han tenido agua abundante para seguir su proceso de crecimiento hasta llegar al envero. A partir de ahí, ya ha empezado el calor y la sequía, que ha hecho que se acelerara la maduración.

La primavera ha sido complicada debido a la lluvia y hemos tenido que estar atentos con los tratamientos fitosanitarios para evitar ataques fúngicos. Afortunadamente, no hemos tenido que aplicar tantos como de costumbre porque las condiciones meteorológicas durante el verano han sido favorables y tampoco hemos tenido que lamentar pérdidas de cosecha por botrytis ni mildiu.

La uva ha llegado a la bodega en un estado sanitario óptimo con un grado probable medio de 12,8 % y una acidez media de 10 g/l. Hemos seleccionado los mejores mostos provenientes de cada zona de nuestro viñedo y los hemos vinificado en la bodega del pazo. Cada tipo de mosto lo hemos vinificado por triplicado en depósitos de Inox, hormigón y granito gallego, y uno de los lotes además en barrica de roble francés de 600 Litros.

Los vinos presentan matices frutales y florales propios del albariño, con una acidez potente e integrada que aportará longevidad. En boca, muestran un gran equilibrio entre acidez fresca y volumen sedoso. Los vinos elaborados en hormigón presentan una nariz más aromática, mientras que los elaborados en granito gallego muestran más la tipicidad de nuestros suelos, con una mineralidad y salinidad que le confieren al vino un gran volumen en boca.

Los diferentes lotes empiezan ahora una crianza sobre lías que durará entre 6 y 8 meses. Nuestra intención es hacer un vino con personalidad que muestre la singularidad de las seis hectáreas del viñedo amurallado del pazo y de sus suelos graníticos que pueden producir vinos con potencial de larga guarda.

Nuestra bodega

Este año hemos estrenado bodega en el Pazo Torre Penelas. Es una bodega muy pequeña, situada en el sótano de la torre del pazo, con una capacidad de 12.000 litros. Hemos decido trabajar con depósitos de diferentes materiales y capacidades. Así, disponemos de 3 depósitos ovoides de granito gallego de 735 litros, 3 depósitos ovoides de hormigón de 700 litros y 5 depósitos de inox de 700, 1000 y 2000 litros. También tenemos una barrica de 600 litros.

Los depósitos de granito gallego son únicos y representan una clara apuesta por la innovación. Optamos por este tipo de material con buena inercia térmica para crear un vino que solo hubiera estado en contacto con el granito: desde que es fruto, en el viñedo sobre suelos graníticos, hasta que es fermentado y luego criado en depósitos de granito. A los depósitos les adatamos un sistema de refrigeración para controlar la temperatura de la fermentación. La porosidad de la piedra permite una microoxigenación constante del vino, facilitando la generación de aromas y mineralidad, mientras que la forma ovoide favorece el movimiento del vino en el interior del depósito y hace que las lías se mantengan en suspensión.

Meteorología

En Rías Baixas, las condiciones meteorológicas durante el ciclo vegetativo del viñedo (de abril a septiembre) se han caracterizado por las temperaturas ligeramente superiores y las precipitaciones dentro de la media. Así, durante este periodo, se han acumulado 448 ml frente a los 447 ml de media de la última década. En cuanto a las temperaturas, han subido medio grado con respecto a la media, llegando a los 17,2 °C frente a los 16,7 °C de media desde el 1999. En cambio, durante el periodo de maduración, es decir de agosto a septiembre, las temperaturas se han disparado en comparación a la media: 20,6 °C frente a 18,7 °C de media de la última década. Además, este año también se ha caracterizado por ser el más seco de la última década durante el periodo de maduración: 18 ml frente a la media de 100 ml.

Informe de vendimia de la Familia Torres en La Carbonera (Rioja Alavesa)

 Publicado el por Julio Carreter (colaborador)

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Informe completo en pdf aquí.

La vendimia 2018 ha comenzado en fechas habituales en la Denominación de Origen Calificada Rioja, pero entre dos y tres semanas más tarde que la cosecha 2017, que fue la más temprana de la historia de esta región. La producción se ha recuperado después de la caída del año pasado debido a las heladas y se ha situado algo por debajo de la cifra récord del año 2000.

El ciclo vegetativo de este año ha venido marcado por la lluvia y el frío. Después de un invierno húmedo, la primavera se ha caracterizado por la presencia de lluvias y de temperaturas bajas durante varios meses. Esto ha provocado la aparición de brotes de mildiu que han requerido de un trabajo exhaustivo en el viñedo para poder controlarlo. Finalmente, con la llegada del calor y el buen trabajo de los viticultores, se ha alcanzado el verano con un buen estado sanitario y una cantidad de uva en las viñas que ya hacía prever una gran cosecha en La Rioja.

Debido a la humedad en el viñedo y la presión de plaga existente, las intervenciones de aclareo de racimos, tan necesarias para asegurar una correcta maduración y un buen estado sanitario del fruto, se han retrasado más que otros años.

En la parte final del ciclo, el tiempo nos ha acompañado y la maduración alcohólica y fenólica han ido bastante a la par. Hemos tenido un desarrollo de la vendimia irregular entre zonas y parcelas que ha hecho que vendimiáramos en muchos casos las fincas de más altura en primer lugar, al estar más maduras por tener menos carga de uva que las zonas más bajas, que normalmente son más tempranas. La vendimia la comenzamos el 6 de octubre con unos tempranillos de Azagra y Uruñuela, al mismo tiempo que empezábamos a recoger la graciano de Tudelilla y algún tempranillo de nuestra finca más emblemática, La Carbonera, en Labastida.

La helada del año pasado no nos permitió apenas recoger uva de La Carbonera. Este año hemos segmentado las 8 hectáreas plantadas de las 10 que tiene la finca en diferentes unidades de manejo, que hemos vendimiado separadamente, un esfuerzo que ha merecido la pena. También las estamos vinificando por separado y estamos realizando microvinificaciones de las distintas variedades blancas y tintas que posee la parcela para conocer su verdadero potencial. Además contamos con un fudre de 25 hls y un ánfora de barro de 375 litros con los que estamos experimentando.

La Carbonera es un viñedo excepcional, con cepas de 73 años plantadas en vaso entre las que predominan la tempranillo pero también encontramos algunas cepas de garnacha y variedades blancas como la viura, la malvasía y la garnacha blanca. Los últimos lotes de esta finca los entramos el 15 de octubre.

El Consejo Regulador la ha catalogado como Viñedo Singular, reconociendo su singularidad, por lo tanto este es el primer año que podemos elaborar vinos bajo esta nueva categoría, que se sumarán a los vinos de municipio y subzona que ya estamos elaborando. Las características de La Carbonera nos permiten ser optimistas con los vinos que estamos empezando a producir y que esperamos que nos den muchas alegrías.

El 27 de octubre terminamos de entrar la uva de esta campaña en nuestra bodega de Labastida. La última uva en llegar fue de La Fonsagrada, una finca de 6 hectáreas adquirida hace unos meses y que se encuentra justo debajo de la bodega. A estas alturas, podemos decir que los primeros vinos 2018 se presentan francos en nariz, con una concentración adecuada, menor graduación y algo menos de extracción que el año pasado pero con mucha fruta y una buena acidez.

Nuevo proyecto vitivinícola

El nuevo proyecto que estamos realizando en la Rioja Alavesa toma el nombre de La Carbonera porque se focaliza en éste y otros pequeños viñedos tradicionales que tenemos en propiedad como Salud de la Y, Los Arenales y La Fonsagrada, que suman un total de 18 hectáreas. Este proyecto, impulsado por la quina generación de la Familia Torres, marca una nueva etapa para los vinos que venimos produciendo desde 2006 en esta región y es el resultado del conocimiento adquirido a lo largo de estos años, identificando los diferentes terruños y las mejores parcelas y uvas.

Con este proyecto queremos rendir tributo a la historia vitícola de Labastida y la Rioja Alavesa, centrándonos en el origen y la tipicidad para elaborar vinos únicos que interpretan el paisaje de esta histórica región. Presentamos el primer exponente de este proyecto, que hemos bautizado con el nombre de Las Pisadas, a mediados de octubre en un acto con periodistas en el propio viñedo en el que, además de vendimiar, hicimos una representación del pisado y prensado en los lagares de piedra que coronan el viñedo y que son sin duda un valioso patrimonio de Labastida que hay que preservar.

Meteorología

El ciclo vegetativo de las plantas, es decir de abril a septiembre, ha estado marcado por la lluvia y las temperaturas dentro de la media. Los valores finales de precipitaciones durante este periodo han sido superiores a la media desde 1999, situándose en 303 ml frente a 215 ml de media. En cuanto a las temperaturas, se han registrado los mismos valores que la media durante este periodo, 17,7 °C. Durante los meses de maduración, de agosto a septiembre, los valores han sido superiores a la media de los últimos años, registrando 20,6 °C cuando la media es de 19,5 °C.