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La mayor pluviometría complica a los olivos uruguayos

 Publicado el por Marcela Baruch (colaborador)

Recogida de aceituna en Finca Babieca (Uruguay). (photo: )

Recogida de aceituna en Finca Babieca (Uruguay).

La carrera de los olivos en Uruguay parece haberse frenado. Con casi 10.000 hectáreas plantadas de olivar, los productores comienzan a desanimarse debido a algunas vicisitudes climatológicas. “Si en el país caen habitualmente 1.200 mm de agua anuales, en 2014 hemos llegado a los 1.800 mm, un 40% más de lluvias respecto al promedio histórico”, afirmó el ingeniero agrónomo Alejandro Echevarria, responsable de Finca Babieca y asesor de otros pequeños productores. Por esta razón, gran parte de los 105 socios de la Asociación Olivícola Uruguaya (Asolur) espera una cosecha 2015 complicada y menor a la de este año.

El Ministerio avanza una cosecha de aceite de oliva de 824.235 toneladas

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: Vicent)

Avance completo en pdf adjunto.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), en su último avance de producción sitúa el volumen de aceite de oliva previsto para la campaña 2014/2015 en 824.235 toneladas, un 53,5% inferior a la campaña pasada, que fue excepcional.

Para Andalucía, principal región elaboradora, el Ministerio vaticina una producción de 645.379 toneladas, un 56,1% menos que en 2013/14.

Cada 7 dias 05-12-14

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

Cada 7 dias 26-11-14

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

La FEV lamenta que el exceso de trabas y control dificulte un mayor aprovechamiento de los fondos del Plan de Apoyo

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Tal y como ha publicado SeVi, el sector vitivinícola consumió 191,7 millones de euros de los fondos europeos del Programa de Apoyo al sector de Vino en el ejercicio 2014, un 8,6% menos de la cantidad total incluida en el programa para dicho ejercicio (209,8 millones). Para la Federación Española del Vino (FEV), es una mala noticia que no se hayan aprovechado todos los fondos asignados y demuestra que la definición que nuestro país ha hecho de las medidas a través del Real Decreto de Ayudas al Sector Vitivinícola es demasiado compleja y dificulta el acceso de las bodegas españolas a estos fondos, lo cual supone una desventaja frente a nuestros vecinos europeos.

En los últimos meses, la FEV ha venido trabajando intensamente en realizar alegaciones al proyecto de Real Decreto para la aplicación de las medidas del programa de apoyo 2014-2018, tratando de simplificar los requisitos de acceso y eliminar al máximo las trabas que llevan a muchas empresas a renunciar a estas ayudas.

En concreto, según los datos del FEGA, en la medida de promoción del vino en terceros países las empresas gastaron un total de 39,44 millones de euros frente a un techo de gasto de 50 millones, quedándose sin cubrir cerca de un 20% de los fondos. A juicio de la FEV, el exceso de burocracia y el estricto control por parte de la Administración, así como la disparidad de criterios a nivel autonómico a la hora de justificar las ayudas ha frenado a muchas empresas a la hora de pedirlas.

Pese a todo, algunas de las demandas que la FEV ha realizado en beneficio del sector sí han sido escuchadas, como por ejemplo la petición de rebajar el grado de ejecución mínimo del 75% al 50% para poder optar a la ayuda de forma gradual. También se ha logrado que se incluyan nuevos países en el listado de posibles destinos de las acciones de promoción, como es el caso de Cuba, Vietnam, Tailandia, Filipinas, Perú, Venezuela o Ucrania, entre otros, permitiendo a nuestras bodegas diversificar sus actividades de promoción exterior.

Sin embargo, otras solicitudes no solo no han sido atendidas sino que han empeorado su planteamiento respecto al primer borrador de Real Decreto, como en el caso del límite de costes de personal subvencionables, que ha pasado del 15% al 13%. Una limitación difícil de entender teniendo en cuenta que abrir un nuevo mercado para una empresa requiere una dedicación de personal propio que es claramente mucho más intensa que el límite contemplado en el borrador.

Asimismo, se mantiene el límite de ayudas por beneficiario al 3% del presupuesto total, lo cual supone una discriminación hacia las bodegas de mayor tamaño, que en muchas ocasiones son precisamente el motor del sector en materia de promoción exterior. También se discrimina a las marcas privadas frente a las colectivas, ya que estas últimas han sido excluidas de la limitación en las ayudas.

En el caso de la medida de inversión, la FEV lamenta que después tres años en vigor apenas se hayan solicitado 9,3 millones de euros en el ejercicio 2013/14 con respecto a un techo de gasto de 56 millones. De nuevo, la falta de flexibilidad en los criterios de aplicación y, en este caso, la discriminación hacia las grandes empresas que ni siquiera estaban incluidas en el anterior Real Decreto y, por tanto, no podían acceder a las ayudas, han sido un factor clave a la hora de explicar el bajo nivel de ejecución de esta medida.