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Descenso del 26% en la producción española en 2019

 Publicado el por Fernando Villena (colaborador)

La vendimia de 2019 en España comenzó el pasado 19 de julio, como todos los años en la zona sur, con la recogida de uva de Montilla Moriles y actualmente se encuentra finalizada, prácticamente, en todas las zonas productoras. La ausencia de lluvias, principalmente en el centro y sur peninsular, ha provocado un descenso considerable de las producciones, estimándose el recorte en un 26% respecto a la cosecha de 2018 que alcanzó los 50,3 millones de hectolitros. La producción este año podría situarse entre los 37 millones de hectolitros de vino y mosto, cosecha inferior a la media de últimas 5 campañas, que es de 43 millones de hectolitros.

Por otro lado, el MAPA, comunicó a finales de septiembre a la Comisión Europea, una estimación de producción de vino y mosto para la campaña 2019/20, de 38,1 millones de hectolitros, una cifra un 24% inferior a la de la campaña anterior, o lo que es lo mismo 12,2 Mhl, menos. De esos 38,1 millones de hl. 34,3 millones serían de vino y los 3,8 millones restantes de mosto. Dentro de la producción de vino y según las previsiones del MAPA, 12,6 Mhl serían de vinos con D.O.P.; 3,4 millones de vinos con I.G.P.; 7,1 millones de vinos con indicación de variedad y 11,2 de vinos sin ninguna indicación.

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La calidad, valor seguro

 Publicado el por David Palacios Algarra (colaborador)

Tanto para los profesionales del sector, como para los consumidores, la vendimia es y debe ser siempre un tiempo de homenaje, en una doble dirección. Por un lado, a la materia prima, a la uva de vinificación, a nuestras variedades, a ese fruto que constituye la base y un porcentaje importante de la calidad del producto final. Y, por otro, y sobre todo, a quienes están detrás de la materia prima: a nuestros viticultores y viticultoras. Son quienes ejercen de contrapeso de las, cada vez más a menudo, imprevisibles condiciones meteorológicas. Su saber hacer permite asegurar la mejor materia prima posible, independientemente de las circunstancias atmosféricas que hayan podido condicionar el ciclo vegetativo del fruto durante los meses previos a la cosecha.

Los viticultores de una zona geográfica delimitada son uno de los dos pilares esenciales de una D.O. Estos y estas forman, junto a las bodegas de dicha zona, el binomio necesario para que las denominaciones de origen constituyan lo que son: un marco estable en el que poder construir valor para todos.

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Una campaña de calidad excepcional para afrontar un escenario convulso en los mercados internacionales

 Publicado el por José Luis Benítez (colaborador)

Cuando defendemos que el vino es un producto especial si lo comparamos con otras bebidas, no solo es porque defendamos su carácter de alimento que forma parte de nuestra dieta desde hace (literalmente) miles de años; o porque se elabore en todas las regiones de nuestro país, convirtiéndose así en un producto que trasciende de su justo interés económico para convertirse en un verdadero factor de cohesión social y lucha contra la despoblación de las zonas rurales.

Cuando decimos que el vino es una bebida con unas características singulares también lo es porque los importantes vaivenes en la producción como consecuencia de las condiciones meteorológicas anuales lo convierten en un producto que es único e irrepetible cada vendimia, cambiante en calidad y cantidad.

Y este año es buena muestra de ello. Con una calidad de la uva que de manera generalizada es entre muy buena y excepcional, en cantidad, y aunque aún no hay datos definitivos, todo apunta que la cosecha quedará finalmente bastante por debajo de los 40 millones de hectolitros, cerca de los 38 millones de hectolitros, lo que significaría más de una 10% por debajo de la media de los últimos cinco años y en muchos casos más de un 30 o 40 por ciento menos que el año 2018.

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Vendimia 2019, corta pero de calidad

 Publicado el por Ángel Villfranca. Pres. Coop-Agro-alimentarias España (colaborador)

Estamos finalizando una vendimia 2019 con una producción mucho más corta de lo esperada en los meses de julio, e incluso en agosto, cuando todo hacía presagiar que tendríamos una cosecha media. Pero, pese al resultado, hay que destacar la gran calidad obtenida por el buen estado sanitario del viñedo.

En la reducción de la producción, ha influido, sin duda alguna, la sequía generalizada que hemos padecido. El año hidrológico (que comenzó el 1 de octubre de 2018 y finalizó el 30 de septiembre de 2019) ha sido el cuarto más seco de este siglo. Sin embargo, las lluvias de abril fueron muy beneficiosas para el viñedo y nos hicieron pensar que obtendríamos una mayor cosecha. La falta de humedad ha evitado la incidencia de plagas y las tormentas, granizo e incluso inundaciones importantes que se produjeron afectaron solo a zonas muy concretas.

La climatología ha contribuido a conformar una uva compleja, de pequeño tamaño, concentrada, llena de matices, con mucho equilibrio entre pH y acidez, buena graduación y sanitariamente perfecta, por lo que la calidad de la uva es muy destacable.

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La campaña 2019/2020 contará como aliada con una nueva Extensión de Norma del Vino

 Publicado el por Interprofesional del Vino de España (colaborador)

Esta vendimia 2019/2020, además de uva de gran calidad en las cantidades adecuadas tras la abundante cosecha anterior, también ha traído una nueva Extensión de Norma para el sector del vino en España. Así, el pasado 1 de agosto, coincidiendo con el inicio de campaña, entraba en vigor la Orden AAA/806/2019 por la que se extiende el acuerdo de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) al conjunto del sector durante las próximas cinco campañas.

Esta nueva Orden Ministerial amplía sus líneas de actuación, trayendo nuevos retos a la organización y oportunidades al sector, y contempla también una reducción de un 20% de las cuotas a los operadores. Y es que tras tres años de trabajo intenso, se ha visto la necesidad de continuar este proyecto de unidad y esfuerzo conjunto y coordinado, que ha contado con el refrendo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Se abre, por tanto, una nueva etapa no solo para OIVE, sino para el sector en general porque esta herramienta está destinada a jugar un papel importante en estos momentos tan convulsos, con amenazas importantes, sobre todo en ciertos mercados clave para nuestras exportaciones.

Esta Orden de “Extensión de Norma” recoge las líneas de actuación que marcará la actividad de la organización en los próximos cinco años. Algunas de ellas continúan con respecto al periodo anterior, por ser “estructurales” y requerir continuidad. En definitiva, constituye un plan para la mejora de la competitividad y funcionamiento del sector mediante una combinación de medidas que trabajará en aspectos estructurales, de oferta y de demanda. Y todo ello, aplicando los principios de transparencia y buen gobierno en la gestión de los fondos que con gran esfuerzo aportan los operadores.

Actividades que continúan

Tras más de dos años invirtiendo en campañas para acercar el vino al consumidor, que comienza a dar sus frutos, se hace necesario continuar con estas actuaciones. Así en el mes de noviembre estrenaremos nueva campaña, que se complementa con activaciones en punto de venta y de consumo (Horeca) iniciadas en primavera de 2019. Dicha campaña se emitirá en televisión y tiene una parte importante de inversión en medios digitales, que son los más cercanos a nuestro público objetivo, entre los 25 y los 45 años.

Continuamos también con la mejora de la información sectorial a disposición de los operadores, bajo el epígrafe de “inteligencia económica”. En breve verán la luz dos interesantes informes. Por un lado, uno sobre el mercado del vino en España identificando los canales por los que llega el vino a los consumidores y cuantificándolos, además de los tradicionales de “alimentación” y “Horeca”. Por otro, el estudio orientado a los vinos a granel, que constituyen una parte muy importante de nuestras exportaciones, y que busca cómo valorizarlos.

Desde OIVE seguimos apostando por la I+D+i como un pilar fundamental del desarrollo del sector y como herramienta para afrontar retos como el cambio climático, las enfermedades de la madera o el empleo del cobre en viticultura, cada vez más restringido, que puede amenazar nuestra producción de vino ecológico.

Mención especial merecen la apuesta por la defensa del vino como alimento o ingrediente fundamental de la saludable dieta mediterránea, que seguirá ocupando un lugar destacado en la actividad de OIVE. Además, queremos que la sociedad sea consciente de la importancia de nuestro sector y por ello se iniciarán acciones para poner en valor al vino ante la sociedad no solo en su papel económico sino cultural, social y medioambiental. Por supuesto, se continuará potenciando la comunicación responsable a los consumidores a través del Código de Comunicación Comercial en aplicación desde el 1 de agosto de 2018. Otro aspecto importante es el fomento y la mejora del funcionamiento de la cadena de valor del vino con actuaciones como los contrato tipo homologados que ya se ha puesto en marcha recientemente con el contrato homologado para la compraventa de uva para vinificación.

Nuevas líneas de actuación

Esta Extensión de Norma, como ya se ha señalado, también incluye otras novedades que comienzan por el inicio de actuaciones de promoción en el mercado exterior en el seno de OIVE, a donde destinamos dos tercios de nuestras ventas. Para ello, contamos con un Comité de Promoción Exterior que tendrá que fijar las prioridades y buscar la mejor estrategia para apoyar y complementar lo que ya se está haciendo por parte de operadores e instituciones.

Por otro lado, OIVE desde el lado estructural del sector y bajo el epígrafe “vertebración sectorial”, viene ya trabajando en contar con una verdadera estrategia sectorial que nos traiga estabilidad y garantice la calidad de nuestras producciones. Así, el pasado mes de septiembre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación anunciaba la Hoja de Ruta con medidas para dotar de estabilidad y calidad al sector, a instancias de la propuesta que le presentó OIVE y sus organizaciones el pasado mes de junio. Es un primer paso para esta apuesta del sector por valorizar sus productos y ser más competitivos, y en los próximos meses toca trabajar conjuntamente para la consecución de dichas medidas.

La Hoja de Ruta girará sobre tres ejes: la calidad, con una norma que recoja una serie de requisitos mínimos de calidad para uva de vinificación fuera de indicaciones geográficas de calidad (D.O.P. o I.G.P.); la estabilidad, para activar mecanismos en caso de desequilibrios de mercado por los dientes de sierra en nuestras producciones; y medidas para la intensificación del control de subproductos para destilación. Esta última se complementará con el control reforzado para mejorar la trazabilidad que se tiene previsto abordar desde OIVE.

El sector en España necesita un marco estable de trabajo y la Interprofesional del Vino de España con su nueva Extensión de Norma es una herramienta de consenso, trabajo conjunto y estrategia común para lograr los objetivos del sector.

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