Topic:

La industria de la alimentación y bebidas confía en recuperarse del Covid-19 en 2022

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El Consejo de Dirección de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), celebrado el 11 de junio por videoconferencia, ha contado con la participación de la vicepresidenta tercera y ministra de Economía y Transformación Digital, Nadia Calviño.

La Federación ha trasladado a la ministra su preocupación ante la crisis económica a la que se enfrenta nuestro país debido a las consecuencias derivadas de la pandemia y ha transmitido a Calviño la importancia de fomentar la colaboración de la Administración y las empresas para trabajar en la pronta recuperación del sector y de la economía española en su conjunto.

Según estimaciones de la Federación, la crisis del coronavirus podría poner en peligro entre 4.000 y 11.000 puestos de trabajo de manera directa, así como amenazar la supervivencia de aproximadamente 800 empresas, en su gran mayoría pymes. También podría suponer la pérdida de hasta 10.000 millones de euros en producción y caídas de entre un 6% y un 11% en las exportaciones.

Teniendo en cuenta este escenario, el Consejo de FIAB ha instado a Nadia Calviño a adoptar medidas que fomenten la competitividad de la industria. Entre otras, la Federación pide promover la unidad de mercado y evitar regulaciones que resten competitividad a la Industria de Alimentación y Bebidas.

Asimismo, FIAB pide al Ejecutivo trabajar en la recuperación de la confianza de los ciudadanos para el impulso del consumo, la reapertura de la hostelería en condiciones de seguridad, la atracción del turismo y la promoción de los productos españoles en el extranjero.

Entre otros aspectos, la Federación ha señalado la importancia de que el Gobierno desestime la imposición de impuestos al consumo con el objetivo de mantener una mayor renta disponible para los ciudadanos, contribuyendo así a la recuperación económica.

Además, FIAB ha solicitado a Nadia Calviño que se tengan en cuenta las propuestas de la industria de alimentación y bebidas para la toma de decisiones, como sector estratégico. Dotar de liquidez a las empresas y flexibilizar las medidas laborales para favorecer la rápida restauración de empleo, son algunas de las propuestas que FIAB viene demandando para garantizar la viabilidad del sector industrial.

Motor de la recuperación económica

Después del Consejo de Dirección, FIAB ha celebrado su Asamblea General por vía telemática en la que se ha debatido el escenario sobre el que la industria de alimentación y bebidas deberá empezar a reconstruir el sector para acercarse a las cifras que venía consolidando en los últimos ejercicios. El presidente de FIAB, Tomás Pascual Gómez-Cuétara, ha querido agradecer la ejemplar actuación de los trabajadores, empresarios y asociaciones sectoriales que “en momentos de gran incertidumbre han reaccionado de manera rápida y responsable para garantizar el abastecimiento de productos en los hogares”, ha dicho.

Además, el presidente de la Federación ha reivindicado el papel de las empresas como motor de la recuperación en los próximos meses. “Para la pronta recuperación de nuestro país es necesario contar con las empresas, y aún más con un sector como el nuestro, que a lo largo de la cadena suma más de dos millones de trabajadores y que proporciona estabilidad en prácticamente la totalidad de localidades de España”, ha asegurado Tomás Pascual Gómez-Cuétara.

Por su parte, el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo, ha destacado que “la industria de alimentación y bebidas ha puesto una vez más de manifiesto su valor estratégico y la tranquilidad que aporta a los ciudadanos gracias a su oferta de productos variada, segura y de calidad”.

Un buen 2019, empañado por el Covid

Días atrás, se presentaba el Informe Económico Anual de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) correspondiente al ejercicio 2019, según el que la industria de alimentación y bebidas registró datos positivos en producción, empleo y exportaciones en 2019, pero este año va a sufrir el impacto de la crisis económica global generada por el Covid-19.

“El mundo entero ha cambiado en unos meses y la industria de alimentación y bebidas también ha comenzado a sufrir la crisis del coronavirus. Este año tendremos un gran impacto en empleo, producción y exportaciones y esperamos empezar a recuperarnos el año que viene. Confiamos que en 2022 volvamos a cifras similares a las de 2019”, afirma Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB.

Así, en cuanto al empleo, en 2019 el sector alcanzó un total de 436.700 afiliados (+2,5%), generando datos positivos por sexto año consecutivo. La tasa de empleo femenino alcanzó el 36%, con un récord en puestos de investigación ya que el 52% de los puestos en I+D+i en el sector son mujeres.

Sin embargo, y como consecuencia de la crisis del Covid-19, la industria de alimentación y bebidas perderá entre 4.000 y 11.000 empleos directos según estimaciones basadas en las fuentes oficiales relativas a la afiliación media publicadas por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, así como en las previsiones realizadas por FUNCAS y CEOE y el comportamiento que el mercado laboral ha tenido en la industria durante los últimos años.

De las 30.730 empresas del sector repartidas por todo el territorio nacional durante 2019, la crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus provocará el cierre de alrededor de 800 empresas, en su mayoría pymes.

“El cierre del canal Horeca y la paralización del turismo afecta gravemente a nuestra industria, que destina un 30% de su oferta a la hostelería. Incluso muchas de nuestras empresas destinan la totalidad de su producción a este canal y algunos sectores más del 80% de su facturación”, afirma el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo.

En cuanto a la producción, en 2019 la industria española de alimentación y bebidas alcanzó los 119.224 millones de euros, aportando el 2% del PIB, dato que demuestra la fortaleza del sector en un escenario de incertidumbre en que la economía europea mostró una importante desaceleración.

Sin embargo, la crisis del Covid-19 podría provocar una caída de entre un 3,8% y un 8%. En el peor de los escenarios, en el que se contempla un rebrote del coronavirus, las pérdidas en producción podrían llegar a los 10.000 millones de euros este año.

Las exportaciones son otra de las magnitudes que experimentaron un importante crecimiento en 2019, llegando a los 32.363 millones de euros, a pesar de la incertidumbre mundial y las trabas al comercio internacional. La UE fue el destino del 63,9% de las exportaciones de nuestros productos, mientras que el 36,1% restante fue exportado a terceros países.

Pero el Covid-19 se une a otras amenazas a la exportación de los productos alimentarios españoles provocando caídas de entre un 6% y un 11% con valores inferiores registrados en 2017.

La industria de alimentación y bebidas es hoy por hoy el primer sector industrial del país con una producción en 2019 superior a los 119.000 millones de euros y más de 32.000 millones de euros en exportaciones. Además, la IAB da empleo directo a más de 500.000 personas en España y a 2,5 millones de manera indirecta.

#SoyPatrimonio2020

Hostelería de España, AECOC y FIAB, organizaciones que representan a la cadena de valor de la hostelería, han puesto en marcha a través de la Plataforma Juntos por la Hostelería la campaña #SoyPatrimonio2020 en la que postula a la hostelería de España como candidata a ser declarada Patrimonio de la Humanidad 2020. El objetivo de esta iniciativa es proteger y homenajear a los bares y restaurantes de todo el territorio nacional, uno de los sectores más afectados por la crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus. Se puede votar en www.soypatrimonio2020.org

Villafranca (OIVE) recuerda que los 90 M€ para que el vino supere el Covid “no es dinero nuevo”, sino presupuesto del sector

 Publicado el por Efe (colaborador)

El presidente de la Organización Interprofesional del Vino, Ángel Villafranca, ha pedido “fondos extraordinarios” para ayudar a paliar la crisis por el coronavirus, y ha señalado que las ayudas de 90 millones aprobadas por el Gobierno “no son dinero nuevo” sino dotaciones que ya estaban en el presupuesto para el sector.

Villafranca, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias, ha reaccionado así al conjunto de medidas aprobadas por el Ejecutivo, para apoyar al sector vitivinícola ante las dificultades por la pandemia.

“Es una crisis extraordinaria y necesitamos medidas y fondos extraordinarios, no ordinarios”, ha subrayado Villafranca, quien ha indicado que los 90 millones proceden de presupuesto que ya estaba asignado al sector y que la novedad es que se han reprogramado, para poder aplicar las medidas con el fin de solventar la crisis en esta producción.

Entre ellas, figuran la “destilación de crisis” o la autorregulación, que, para el presidente de la interprofesional son “positivas” y buenas, porque contribuyen a solucionar el problema de exceso de oferta.

Pero el sector “sigue demandando una solución definitiva” y que el viñedo entre dentro de los planes de recuperación de la Unión Europea (UE) tras la pandemia.

El consumo (especialmente el hostelero) y “la normalidad” no se van a recuperar a corto plazo y existe “mucha preocupación” en las bodegas, según el responsable de la interprofesional.

Villafranca ha añadido que el sector seguirá reclamando un fondo extraordinario, con financiación de la UE. Las medidas aprobadas por el Gobierno incluyen la destilación de 2 millones de hectolitros de vino, el almacenamiento de otros 2,25 millones y la aplicación de la cosecha en verde para las comunidades autónomas que lo deseen.

Wojciechowski afirma en el PE que adoptará “antes de verano” medidas adicionales en apoyo del sector vitivinícola europeo

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Tras la presión de los principales países productores de la Unión Europea, Francia, España e Italia, el comisario de Agricultura y Desarrollo Rural, Janusz Wojciechowski, avanzó en la Comisión de Agricultura (Comagri) del Parlamento Europeo que, antes del verano, presentará un nuevo reglamento de acto delegado, en el que se incluyan medidas adicionales de apoyo para el sector vitivinícola europeo. Un sector que se está viendo bastante golpeado en su economía por la crisis sanitaria del Covid-19 y, en parte también, sobre todo Francia y en algo menor medida España, por el incremento del 25% de los aranceles de entrada del vino tranquilo envasado de igual o menos de 14% vol. alc. en el primer mercado tercero, Estados Unidos por el contencioso comercial de Airbus.

Aunque habrá que esperar a ver en qué se concretan esas nuevas disposiciones, Wojciechowski señaló a los parlamentarios que permitirá, por ejemplo, elevar los porcentajes de cofinanciación para las medidas de promoción, vendimia en verde y reestructuración y reconversión de viñedo. Lo que no comentó es si ese aumento del porcentaje de cofinanciación se hará con el mismo presupuesto que existe actualmente, asignado en “sobres” por países en sus Programas de Apoyo porque, de ser así, supondrá sí, destinar más dinero comunitario, pero a un menor número de proyectos y de beneficiarios apoyados.

El comisario comentó también en la Comagri que podrá ampliarse el periodo para la plantación de viñedo desde el año 2020 hasta julio de 2021, una medida que extiende plazos por las dificultades de cumplir con los mismos, pero que tampoco supondría ningún aporte financiero extra por parte de Bruselas.

Asimismo, Wojciechowski se mostró dispuesto a activar las medidas referentes a las exigencias de calidad y de promoción conjunta, aunque se desconoce qué alcance real pueden tener tales medidas para paliar la crisis de este sector.

La eurodiputada del Partido Popular Europeo, Anne Sander, que fue la que divulgó los compromisos del comisario de Agricultura, indicó también que espera que puedan salir adelante otras medidas planteadas, como el apoyo al enoturismo o la flexibilidad para el etiquetado de la añada de 2020.

Por el momento, no se sabe si estas promesas serán suficientes para que el Parlamento Europeo dé luz verde a la adopción del reglamento de acto delegado sobre la flexibilidad de las medidas de los programas nacionales de los sectores del vino y hortofrutícola, anunciado dentro de un paquete de urgencia para la agricultura presentado por la CE ya en el mes abril.

No se ve por ningún lado que este sector vaya a contar con un presupuesto comunitario adicional de apoyo en el ejercicio 2021, que se inicia el próximo 16 de octubre, pero sí con “ingeniería financiera”, de la que es tan dada la Comisión Europea, para trasladar fondos de un sitio a otro como para parecer que algo se hace al respecto.

La importancia que para el comisario europeo de Agricultura, el polaco Januzs Wojciechowski, y, en conjunto, para la Comisión tiene el sector vitivinícola europeo, a la sazón primer sector agroalimentario exportador en valor de la UE, recordemos, queda demostrada en la práctica, entre otras cosas, por la paralización e inactividad del denominado Observatorio Europeo del Mercado del Vino, organismo de supervisión y control de la evolución de este sector, que lleva sin actualizar sus datos de seguimiento estadístico desde octubre-noviembre de 2019.

Plan urgente de recuperación

Por otro lado, la Asamblea de Regiones Vitivinícolas Europeas (AREV), presidida desde 2017 por el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emilio Garcia-Page, remitió en días pasados un escrito a la presidenta del Parlamento Europeo, Ursula von der Leyen, solicitando un plan de recuperación urgente, con un presupuesto extraordinario para el sector del vino, ante la preocupación existente por la situación provocada por el Covid-19. 

Así lo señaló Francisco Martínez Arroyo, consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, quien añadió que esta misiva es una de las acciones acordadas en las últimas reuniones mantenidas por videoconferencia con los representantes de esta Asamblea Europea.

En su escrito a Von der Leyen, el presidente de la AREV recuerda que el vino es “un sector dinámico, con un fuerte vínculo de identidad con los territorios europeos, y merece un verdadero plan de recuperación urgente, que pueda potenciar el doble rendimiento -tanto económico como ambiental- del sector vitivinícola”.

Para revertir esta situación, la AREV insta a la Comisión Europea a que se dote al mercado vitivinícola de un presupuesto extraordinario, tal y como se ha hecho con otros sectores como el de la carne o el lácteo, sugiriendo, además, la creación de grupo de alto nivel sobre el vino, en el que se cuente con representantes de la CE, del Parlamento Europeo y de las partes interesadas para proponer medidas, que sean capaces de promover la reactivación del sector vitivinícola y asegurar el desarrollo sostenible de las regiones vitícolas.

Con sede en Bruselas, la AREV, que cumple este mismo año su 32º Aniversario desde su constitución, está conformada por regiones de más de una docena de países, entre ellos, además de España, de Francia, Italia, Portugal o Alemania, principales productores de vino en la Unión Europa que, en conjunto, representan el 45% de la superficie vitícola, el 65% de la producción, el 57% del consumo mundial y el 70% de las exportaciones en términos globales.

El objetivo de este proyecto colectivo, subrayó Martínez-Arroyo, es “defender” los intereses del sector vitivinícola en la Comisión Europea, más aún en una situación excepcional como la que se está viviendo.

Además de este escrito enviado esta misma semana a la presidenta de la Comisión Europea, la AREV va a solicitar también una reunión al comisario de Agricultura y Desarrollo Rural del órgano ejecutivo comunitario, el polaco Janusz Wojciechowski.

---

La Semana Vitivinícola ha decidido, además, dado su compromiso con la información, ofrecer en abierto sus noticias mientras dure el estado de alarma nacional propiciado por la pandemia de coronavirus. Nuestros suscriptores seguirán disfrutando, en exclusiva, del acceso a las revistas en PDF y la información de Mercados.

Unión de Uniones ve insuficiente la dotación de las medidas para el vino por la crisis del Covid-19

 Publicado el por Unión de Uniones (colaborador)

 (photo: )

Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, ante la publicación en el BOE de las medidas extraordinarias para el sector vitivinícola para paliar los efectos de la crisis generada por el coronavirus, valora que el Ministerio haya recogido alguna de sus propuestas en el Real Decreto 557/2020, pero estima que la dotación de 90 millones de euros se va a quedar corta para atender todas las necesidades.

Unión de Uniones, quien ya había transmitido sus propuestas, considera que, si bien las medias coinciden con las planteadas por la organización – destilación, almacenamiento y vendimia en verde -, no se ajustan a las prioridades, que la de vendimia en verde, ni al montante financiero.

En este sentido, pone de manifiesto que Francia ha apostado casi el doble, poniendo sobre la mesa un total de 170 millones de euros. Así, considera que el margen debería haber sido mayor para ampliar la superficie acogible a vendimia en verde y el volumen de destilación.

Por otra parte, la organización valora que el vino que se destile o almacene cumpla las mismas condiciones que si fuera a ser comercializado, tal y como había reclamado. “No sería razonable beneficiar con ayudas a productos que no merecen ni el nombre de vino y que ni siquiera deben entrar en el mercado”, comentan desde Unión de Uniones.

Asimismo, en la norma publicada se ha delimitado que el destilador solo puede quedarse con la parte de la ayuda correspondiente a los costes de la operación, “aunque nosotros proponíamos que la ayuda fuera directamente al productor de vino que lo suministra”.

La posibilidad de que se puedan almacenar ciertos tipos de vino embotellados y el aumento de las compensaciones por vendimia en verde al 60 % de la pérdida de ingresos y costes de eliminación de la uva son, igualmente, propuestas de Unión de Uniones que han sido incorporadas.

Vendimia en verde y limitación de rendimientos

De acuerdo con lo reflejado en el BOE, las CC.AA deben comunicar al Ministerio y hacer público si pondrán en marcha o no la vendimia en verde en sus territorios, y para ello Unión de Uniones pide mucha agilidad, ya que tienen de plazo para ello hasta el 14 de junio, mientras que los viticultores dispondrán hasta el 23 de junio para presentar las solicitudes.

La organización reclamó la puesta en marcha de la vendimia a primeros de abril e insiste en la celeridad en la tramitación y la resolución, tanto para esta medida como para la destilación y para el almacenamiento.

Unión de Uniones lamenta por último que se haya aprovechado este Real Decreto para poner en marcha la limitación de rendimientos que prohíbe la vinificación de uvas procedentes de parcelas con rendimientos por encima 18.000 kg/ha para uva tinta y 20.000 kg/ha para uva blanca. Para la organización, esta medida se debía haber medido más: comprobar a cuántos viticultores afecta, cual es el impacto sobre el volumen global de producción y si va a tener un efecto real en mejorar los mercados. “Se ha impuesto la medida sin sopesar si el perjuicio que se va a ocasionar a viticultores va a servir para algo o no”, opinan desde la organización, que solicita también que haya controles para que los especuladores no se aprovechen de esta situación.

El Gobierno aprueba destinar 90,5 M€ a las medidas extraordinarias para paliar los efectos del Covid-19 en el sector del vino

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

RD completos al final del texto.

El Consejo de Ministros aprobó este 9 de junio, a propuesta del Ministerio de Agricultura, un paquete de medidas extraordinarias para el sector del vino, que contempla destilación de crisis, ayudas al almacenamiento privado y cosecha en verde, destinando 90,5 millones de euros, cuyo objetivo es tratar de paliar la difícil situación por la que atraviesa este sector a causa de la crisis sanitaria del Covid-19.

1) Destilación de crisis

Por un lado, se financiará una destilación de crisis para vino a granel con grado alcohólico mínimo de 11% en volumen producido en territorio nacional, en la campaña 2019/20, para un volumen inicial de 2 Mhl de vino, que tendrá cupos separados para vinos con Denominación de Origen (0,5 Mhl) y para el resto de vinos (1,5 Mhl). Excepcionalmente, podrán ser objeto de destilación los vinos base para la D.O.P. Cava, con un contenido alcohólico mínimo de 9,5% en volumen.

A esta medida de regulación del mercado se prevé destinar 65,5 millones de euros, con importes de ayuda de 40 €/hl en el primer caso y de 30 €/hl en el segundo.

Además, para que todas las zonas vinícolas puedan optar a la ayuda (una demanda que se había hecho desde Castilla y León, principalmente), se abonarán suplementos adicionales cuando la distancia a la destilería sea superior a 150 kilómetros.En concreto, los importes señalado se verán incrementados en 0,005 €/l de vino para aquellos volúmenes de vino para los que la distancia entre los 150 y los 300 km, y en 0,01€/l de vino para los que haya más de 300 km de distancia entre el almacén de origen del vino y la destilería de destino.

Esta ayuda incluye tanto los costes de suministro, como los de destilación del vino, es decir, beneficiará tanto a bodegas, como a destiladores autorizados de productos vitivinícolas, que transformen vino en alcohol, con un impacto inmediato en los viticultores, según el MAPA.

El destilador deberá abonar al suministrador de vino el importe de la ayuda, una vez descontados los costes de destilación, pudiendo atender a bonificaciones y depreciaciones derivadas del tipo de vino, la graduación del vino entregado y otros hechos objetivos, pero siempre respondiendo en su cálculo a los principios de objetividad y no discriminación. No obstante, el suplemento por transporte será abonado por el destilador de forma íntegra al suministrador.

El volumen de vino a destilar por solicitante deberá justificarse mediante los contratos celebrados entre la destilería y el productor de vino que lo entregue a tal fin, por un mínimo de 10 hectolitros por contrato, admitiéndose solicitudes de ayuda por parte de los destiladores por un volumen mínimo de 50 hl por solicitud.

El alcohol vínico obtenido deberá utilizarse exclusivamente a fines industriales, incluida la fabricación de desinfectantes y productos farmacéuticos, y energéticos, pero nunca de boca o alimentarios.

Las solicitudes de ayuda deberán presentarse ante el órgano competente de la C.A. donde radiquen las instalaciones de destilación a más tardar el 23 de junio de 2020. En caso de que el volumen total de vino solicitado para destilar supere las limitaciones establecidas para alguna de las categorías o para ambas, se aplicará para cada una de las excedidas una reducción de volumen con ayuda concedida por solicitud, que sería proporcional al volumen excedido, pudiendo asignarse trasvases de volumen entre una y otra categoría, a razón de 1,33 litros de vino sin D.O.P. por cada litro con D.O.P. y de 0,75 litros con D.O.P. por cada litro sin D.O.P., salvo que existiese disponibilidad presupuestaria para aumentar el volumen de vino a destilar.

Las CC.AA. comunicarán al FEGA antes del 13 de julio de 2020 los listados de las solicitudes admitidas, uno para vinos con D.O.P. y otro para el resto, con referencia del volumen de hectolitros y el importe de ayuda correspondiente. El FEGA comunicará a las CC.AA., a más tardar el 17 de julio de 2020, si procede el pago de toda la ayuda solicitada por los beneficiarios o, en su caso, si se debe aplicar algún coeficiente de reducción.

La fecha límite para realizar la entrega del vino a la destilería será el 10 de septiembre de 2020 y antes del 15 de ese mismo mes el beneficiario de la ayuda deberá presentar solicitud de pago, junto con la documentación de prueba de destilación de vino y prueba de pago por parte del destilador, en su caso, de los gastos de transporte, así como la justificación de destino del alcohol.

Finalmente, el pago de la ayuda se efectuará antes del 15 de octubre de 2020, que es cuando concluye el actual ejercicio financiero FEAGA 2020 en la Unión Europea.

2) Almacenamiento privado

En segundo lugar, se darán ayudas al almacenamiento privado para 2,25 Mhl de vino, orientadas exclusivamente a vinos de calidad a granel, almacenados en depósito, barrica o almacén precintables, que, con la recuperación del mercado, retomarán su cotización y ritmo de ventas, según el MAPA. De este volumen, unos 2 millones podrán retirarse coyunturalmente de vino con D.O.P. y otros 250.000 hl de vino con I.G.P.

Es decir, esta medida queda limitada a vinos con Denominación de Origen Protegida e Indicación Geográfica Protegida (D.O.P./I.G.P.) y está dotada con 15 M€, teniendo a las bodegas o empresas vitivinícolas como beneficiarias, con un importe de ayuda de 0,027 €/hl de vino y día de almacenamiento (mínimo de 50 hl por solicitante con carácter general, salvo en Illes Baleares, Galicia, Región de Murcia y Comunidad de Madrid, en donde el mínimo será de 25 hl por solicitante).

El periodo inicial de almacenamiento será de 180 días en todos los vinos, que puede ampliarse hasta los 270 o 360 días en caso de los vinos tintos, aunque todos ellos podrán interrumpirse si las condiciones del mercado así lo aconsejan, según el MAPA, que deberá permitirlo mediante una resolución publicada en el BOE.

El beneficiario de la ayuda podrá sacar al mercado el vino almacenado, objeto de esta ayuda, antes de la finalización del periodo comprometido, siempre y cuando esta fecha sea posterior al 10 de septiembre de 2020. Eso sí, con una penalización proporcional al importe de ayuda correspondiente al tiempo restante del periodo al que se había comprometido, incrementada en un 10%.

De forma excepcional podrán retirarse del mercado también los vinos espumosos que, por su particular proceso de elaboración, se almacenan en botella. En este caso, las botellas deberán estar ubicadas en soportes o almacenes precintables que garanticen la integridad del producto objeto de la ayuda.

Según el calendario previsto, las solicitudes se presentarán ante el órgano competente de la C.A. donde radique el mayor volumen de vino para el que se solicite la ayuda al almacenamiento privado a más tardar el 23 de junio de 2020. Y, en caso de que el volumen total de vino solicitado para almacenamiento supere las limitaciones establecidas para cada una de las categorías, se aplicará una reducción de volumen con ayuda, aunque en caso de existir disponibilidad presupuestaria podría incrementarse el volumen de vino objeto de esta retirada coyuntural del mercado.

Antes del 13 de julio de 2020, las CC.AA. deberán remitir al FEGA los dos listados de solicitudes admitidas (uno para vinos con D.O.P. y otro para vinos con I.G.P.), con datos sobre el volumen de hectolitros y el importe de ayuda. El FEGA comunicará a las CC.AA. su resolución a más tardar el 17 de ese mismo mes y éstas “emitirán resolución al respecto, que notificarán al beneficiario en los cinco días hábiles siguientes a la comunicación del FEGA”.

El pago de la ayuda se realizará cuando se hayan celebrado los contratos, tras haber realizado los controles y el precintado de los depósitos o almacenes, y se efectuará antes del 15 de octubre de 2020.

3) Cosecha en verde

El paquete de medidas incluye, además, por primera vez en la regulación del sector vitivinícola, la posibilidad de aplicar en España, la cosecha en verde en aquellas CC.AA. que así lo decidan. En este caso, para parcelas amparadas bajo Denominaciones de Origen Protegidas (D.O.P.s).

La medida estará dotada con 10 M€, que se abonarán directamente a los viticultores en los ejercicios presupuestarios 2020 y 2021 para la cosecha en verde de la vendimia de este año de parcelas completas de viñedo amparadas por una DOP. De este importe, unos 4 millones se abonarán con cargo al ejercicio FEAGA 2020 y el resto al de 2021. Aunque, si existen sobrantes de presupuesto, podrán abonarse con cargo al ejercicio 2020 la totalidad o parte de los 6 M€, cuyo abono está inicialmente previsto para 2021.

Esta ayuda se podrá conceder en las CC.AA. que así lo soliciten al MAPA a más tardar el 14 de junio de 2020.

Se entenderá por cosecha en verde, “la destrucción o eliminación total de los racimos de uvas, cuando todavía están inmaduros, de manera que se reduzca a cero el rendimiento de la parcela, sin que puedan existir uvas sin vendimiar en la parcela de viñedo objeto de la ayuda.”

A esta ayuda podrán acogerse los viticultores inscritos en alguna DOP, para aquellas parcelas de viñedo registradas en esa DOP que se destinen a la producción de uva de vinificación.

Solo podrán acogerse a la ayuda a la cosecha en verde las solicitudes de parcelas completas de viñedo registradas en una D.O.P. que se destinen a la producción de uva para vinificación siempre y cuando no sean parcelas de viñedo plantadas en las tres campañas anteriores a la presente campaña 2019/2020. Las solicitudes se realizarán por parcelas cuya superficie mínima sea igual o superior a 0,3 hectáreas. La cosecha en verde podrá realizarse de forma manual y/o mecánica y/o química.

La ayuda a la cosecha en verde se calculará sumando una compensación por los costes directos de destrucción o eliminación de los racimos de uvas y otra por la pérdida de ingresos vinculada a la destrucción o la eliminación de estos, como establece el reglamento comunitario.

Las CC.AA. que soliciten esta ayuda fijarán la compensación por la pérdida de ingresos calculada como el 60% del valor medio de la uva de las tres últimas campañas en el ámbito territorial donde se ubique la parcela de viñedo objeto de la cosecha en verde, que la Comunidad deberá definir.

Además, las CC.AA. deberán fijar un importe máximo por hectárea de los costes directos de destrucción o eliminación de los racimos de uva para cada una de las formas de eliminación: manual, mecánica o química. La compensación a conceder por este concepto será el 60% del coste directo antes mencionado.

Los viticultores de las CC.AA. donde se vaya a aplicar esta medida podrán presentar solicitud de ayuda para la cosecha en verde a más tardar el 23 de junio de 2020, aportando como mínimo sus datos de identificación y la localización y superficie de la o las parcelas sobre las que se quiere realizar dicha operación.

Las fechas de comunicación, resolución y pago de la ayuda por parte de las CC.AA. y del FEGA son las mismas que para las anteriores medidas de destilación de crisis y almacenamiento privado.

El objetivo de estas tres medidas, según el Ministerio de Agricultura, es tratar de paliar la difícil situación que está atravesando el sector vitivinícola por la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, agravada inicialmente por el cierre, y actualmente por las limitaciones a la capacidad, en el canal Horeca (hostelería y restauración), que es la salida principal de muchos de nuestros vinos, principalmente, aunque no solo, de los que incorporan mayor valor añadido.

Regulación del mercado

Además de estas medidas de apoyo para reequilibrar el mercado, el Real Decreto aprobado incorpora otras medidas de regulación, como limitaciones de los rendimientos máximos de uva por hectárea para vinos con D.O.P., que deberán comunicarse por el Consejo Regulador a los vitivinicultores antes de este 30 de junio, así como, en su caso, un posible incremento del volumen de alcohol exigido en los subproductos resultantes de la elaboración del vino (destilación de prestaciones vínicas), si la situación del mercado en cada campaña así lo recomendase.

Respecto a este último punto, el RD señala en concreto, en una disposición adicional quinta, que “cuando las disponibilidades de vino para una campaña determinada sean superiores a la media de las últimas cinco campañas, el MAPA podrá incrementar el volumen de alcohol que deben de contener los subproductos hasta una cantidad no superior al 15% del volumen de alcohol contenido en el vino del que procede. A estos efectos, las disponibilidades de vino se establecerán a partir de la información sobre existencias y cosecha estimada disponibles a 15 de agosto.

Norma de comercialización

El real decreto recoge también en una disposición final la modificación del RD 774/2014, por el que se desarrolla la aplicación del artículo 167 del Reglamento (UE) 1308/2013 y se fijan los requisitos y el contenido de una norma de comercialización en el sector del vino.

Esta medida, que se aplicaría en caso de necesidad a todas las parcelas y a todas las campañas, contempla que las uvas de vinificación que se destinen a bodegas para su transformación en vino, deberán proceder de parcelas en las que los rendimientos por hectárea nunca superen los 18.000 kg/ha para uva tinta y 20.000 kg/ha para uva blanca.

Así se señala que “en el caso en el que las uvas de las parcelas de viñedo destinado a la producción de vino no cumplan con el requisito descrito en el párrafo anterior y sean vendimiadas, no podrán destinarse a la producción de vino, y sólo podrán destinarse exclusivamente a la elaboración de mosto, vinagre o a la destilación para alcohol de uso de boca, usos industriales y energéticos. Para que puedan destinarse a dichos usos, el elaborador de mosto, de vinagre o el destilador deberá acreditar que el producto de la transformación de estas uvas ha sido eliminado totalmente del canal del mercado del vino”.

En el caso de uvas de vinificación amparadas dentro de una D.O.P., el rendimiento máximo admitido será el establecido dentro de cada Denominación, debiendo la autoridad competente en cada caso efectuar los controles necesarios para garantizar el cumplimiento de este precepto e imponer en caso de incumplimiento las sanciones que se deriven de la legislación vigente en la materia.

Según el MAPA, todas ellas consolidan el apoyo a un sector que, antes de esta crisis sanitaria, ya estaba siendo afectado desde el pasado 18 de octubre por los efectos de los incrementos arancelarios, activados por el gobierno de Estados Unidos, en relación a ciertos productos agroalimentarios, entre los que se encuentra el vino tranquilo envasado de graduación alcohólica igual o inferior a 14% vol.

Las medidas se adoptan con la mayor urgencia posible, aprovechando las posibilidades que ofrecen los reglamentos comunitarios, publicados con motivos de la pandemia, y que responden a muchas de las peticiones realizadas por España.

Con estos apoyos, el MAPA respalda decididamente a un sector fundamental para la economía agraria española, cuyo valor de producción, solo en origen, supera los 1.200 millones de euros, constituyendo más del 4% de la producción vegetal.

Flexibilización de requisitos

Por otra parte, el Consejo de Ministros aprobó también este 9 de junio, a propuesta del MAPA, la modificación de 4 reales decretos reguladores del sector de las frutas y hortalizas y el vino, con el fin de adaptar la normativa nacional a las excepcionales circunstancias vividas por estos sectores, derivadas de la pandemia producida por el Covid-19.

Estas modificaciones afectan al RD 532/2017, por el que se regula el reconocimiento y el funcionamiento de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas; al RD 1179/2018, por el que se regulan los fondos y programas operativos de estas mismas organizaciones de productores; al RD 1338/2018 por el que se regula el potencial productivo vitícola, y al RD 1363/2018 para la aplicación de las medidas del programa de apoyo 2019-2023 al sector vitivinícola español (PASVE).

Potencial productivo vitícola

En el régimen de autorizaciones de viñedo, las modificaciones introducidas evitarán, según el MAPA, que los viticultores y titulares de autorizaciones de viñedo vean mermados sus derechos, tras haberse visto abocados a inevitables retrasos en los procedimientos de autorización, y enfrentado a grandes dificultades para realizar las labores del cultivo del viñedo.

Con esta modificación de la normativa reguladora del potencial productivo vitícola se retrasan algunos plazos del procedimiento de concesión de autorizaciones de nuevas plantaciones.

Por una parte, se aplaza hasta el 4 de mayo de 2021 la vigencia de las autorizaciones de nueva plantación y replantación que vencen en 2020, así como el vencimiento de los arranques comprometidos en autorizaciones de replantación anticipada que caducan en 2020.

En segundo lugar, se amplía en una campaña más la vigencia de los derechos de replantación y las autorizaciones de conversión de derechos que caducan en la campaña 2019/2020, dándose la posibilidad a las CC.AA. para que realicen los controles sobre el terreno de los arranques de cepas, con posterioridad a la notificación de la resolución de arranque.

Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola

En lo relativo al Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola Español (PASVE), los cambios establecidos afectan a las medidas de promoción en terceros países, restructuración y reconversión de viñedo e inversiones, y vienen a resolver los problemas existentes para la ejecución de las operaciones y proyectos en curso, que finalizan en el ejercicio financiero 2020, y se han visto paralizados o afectados por el estado de alarma.

Según el MAPA, mediante la inclusión de la fuerza mayor, se aporta más seguridad jurídica a las entidades gestoras de las diferentes medidas a la hora de resolver expedientes, además de facilitar el acceso a la ayuda a los beneficiarios, y la flexibilización de determinados procedimientos y plazos consecuencia de la actividad paralizada por el estado de alarma.

Consulta los RD publicados en el BOE 10/06/20 aquí y aquí.

---

La Semana Vitivinícola ha decidido, además, dado su compromiso con la información, ofrecer en abierto sus noticias mientras dure el estado de alarma nacional propiciado por la pandemia de coronavirus. Nuestros suscriptores seguirán disfrutando, en exclusiva, del acceso a las revistas en PDF y la información de Mercados.