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Superficie de viñedo plantado en España por variedades

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Cepa de Airén. FOTO: D.O.P. La Mancha. (photo: )

Cepa de Airén. FOTO: D.O.P. La Mancha.

Desglose varietal en pdf adjunto

La composición varietal del viñedo destinado a vinificación en España se mantiene relativamente estable. Con datos a 31 de julio facilitados por el MAPA, el 51% de las variedades de uvas plantadas en España eran tintas, destacando entre ellas la variedad Tempranillo, que representa un 41% del total de variedades tintas y un 21% (200.936 hectáreas) de la superficie total de viñedo. El 47%, de la superficie la ocupan las variedades blancas, lideradas por la variedad Airén (208.697 hectáreas), que es, a la sazón, la primera variedad de vid en España, pues representa el 22% de la superficie total del viñedo existente en nuestro país y supone el 47% de la superficie total de uva blanca plantada en España. El 2% de la superficie restante correspondería a parcelas con mezcla de variedades imposibles de clasificar en una u otra categoría.

Tras la variedad Tempranillo, dentro de las variedades tintas, por orden de importancia, se encuentran las variedades Bobal (57.584 hectáreas), Garnacha tinta (53.492 hectáreas), Monastrell (38.642 hectáreas), seguidas por Garnacha tintorera (33.566 hectáreas), Cabernet Sauvignon con cerca de 19.000 hectáreas y Syrah con 18.500 hectáreas. En su conjunto, estas siete variedades representan el 87% de la superficie total de variedades tintas y el 44% del total de la superficie de viñedo de nuestro país.

En blancas, tras la variedad Airén, encontramos la Macabeo (54.400 hectáreas), Verdejo (24.854 hectáreas), Pardina-Jaén Blanco (23.220 hectáreas) y Cayetana Blanca (10.897 hectáreas), estas cinco variedades en su conjunto representan el 73% de la superficie total de variedades blancas y el 34% del total de la superficie nacional.

Se detectó una tendencia a la baja en las variedades blancas, hasta el año 2006, pasando en ese año a representar el 43% del total nacional cuando en el año 2000 su peso era del 50%. Tras un periodo de crecimiento moderado posteriormente su peso sobre el total nacional se ha mantenido constante, entorno al 44-45%. En los últimos años se observa un leve crecimiento de variedades blancas, alcanzando en 2019 el 47% sobre el total nacional.

En cuanto a las variedades tintas, la tendencia ha sido creciente hasta el año 2012, pasando de un 39% de importancia sobre el total nacional en el año 2000 a un 53% en el año 2012. Sin embargo, en las últimas campañas se observa un cambio de tendencia en estas variedades, estabilizándose su valor respecto al total nacional en alrededor al 51%.

Con respecto a la campaña anterior, el MAPA informa de que el porcentaje de variedades blancas y tintas se mantiene similar a la campaña pasada, manteniéndose el porcentaje de tintas en el 51% y aumentando en un punto el de blancas, del 46 al 47%.

Evolución varietal

Entre las variedades que más han incrementado su superficie desde el año 2000, se encuentran, la variedad Tempranillo con 83.079 hectáreas más, la variedad Syrah con un aumento de 17.709 hectáreas, y le siguen las variedades Verdejo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Palomino con 19.474, 13.424, 8.509 y 7.896 hectáreas más respectivamente. De entre las variedades de uva para vinificación que más han visto reducida su superficie desde el año 2000 se puede destacar la variedad Airén con 129.938 hectáreas menos, la variedad Bobal con un descenso de 35.045 hectáreas, la Garnacha tinta con una reducción de 27.096 hectáreas con respecto con las que contaba en el año 2000 y la Monastrell con 26.470 hectáreas menos.

Cada 7 Días 17-06-20

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado...

Cada 7 Días 10-06-20

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado...

Casi todas las CC.AA. solicitan al MAPA acogerse a las ayudas por vendimia en verde en parcelas amparadas por una D.O.P.

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Vendimia en verde. FOTO: D.O.P. La Mancha. (photo: )

Vendimia en verde. FOTO: D.O.P. La Mancha.

Prácticamente casi todas las Comunidades Autónomas comunicaron en fecha (hasta el 14 de junio) al Ministerio de Agricultura su intención de establecer en su territorio ayudas a la cosecha en verde en parcelas amparadas por una Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) para la próxima vendimia de la campaña 2020/21, que se iniciará entre agosto y septiembre.

Estas ayudas se incluyen en el marco de las contempladas en Real Decreto 557/2020, de 9 de junio, por el que se adoptan medidas extraordinarias en el sector del vino para hacer frente a la crisis causada por la pandemia de Covid-19, y por el que se fija una norma de comercialización en el sector del vino y se modifica también la regulación sobre declaraciones obligatorias en el sector vitivinícola y el Programa de Apoyo al Sector del Vino.

Salvo Islas Canarias, Cantabria y Principado de Asturias, el resto de las CC.AA. productoras mostraron su disposición a aplicar una medida, cuyo presupuesto máximo previsto es, por ahora, de unos 10 M€. Región de Murcia, Cataluña, La Rioja, Aragón, Extremadura, Castilla la Mancha, Castilla y León, Galicia, Andalucía, Comunidad Valenciana, País Vasco, Islas Baleares, Comunidad Foral de Navarra y Comunidad de Madrid comunicaron al MAPA su intención de aplicar por vez primera esta medida de regulación de la oferta de uva para vinificación.

La medida de la cosecha en verde viene ya recogida en el RD 1363/2018, aunque nunca se ha aplicado en nuestro país (sí, por ejemplo, en Italia) y consiste en la eliminación o destrucción total de los racimos de uvas cuando aún están inmaduros, de tal forma que se reduzca totalmente el rendimiento de la parcela de viñedo en cuestión. No pueden, por tanto, existir uvas que queden sin vendimiar en la parcela que vaya a ser objeto de ayudas.

Aunque la intención de buena parte del sector vitivinícola era flexibilizar la medida, de modo que se pudiera vendimiar en verde solo en un porcentaje determinado de la parcela, la decisión del MAPA ha sido que esa labor debía realizarse en el total de la parcela, debido a la imposibilidad de control que ello hubiese supuesto, que ya de por sí es bastante complejo.

Se trata de una medida voluntaria y los beneficiarios deberán ser viticultores inscritos en una D.O.P., afectando a las parcelas completas de viñedo, que estén registrada en la misma, cuya producción de uva se destine a vinificación y donde las cepas no hayan sido plantadas en las tres campañas anteriores a la actual 2019/20.

A esta medida se destinan un presupuesto máximo de 10 M€ (4 millones de fondos comunitarios del FEAGA, procedentes del Programa de Apoyo de 2020 y 6 millones de fondos comunitarios del FEAGA del PASVE 2021, aunque habrá que esperar a ver la demanda de esta medida y de las otras restantes (destilación de crisis y almacenamiento) para adoptar una decisión definitiva sobre dicho presupuesto. Según el MAPA, si existiesen sobrantes de presupuesto, podrán abonarse con cargo al ejercicio 2020 la totalidad o parte de los 6 M€, cuyo abono está inicialmente previsto para 2021.

Superficie y ayuda

Con carácter general la superficie mínima que podrá acogerse a la vendimia en verde será de igual o más de 0,3 hectáreas, aunque también podría tenerse en cuenta la dimensión media de las explotaciones en las zonas más minifundistas (caso de Galicia, País Vasco o Baleares).

El importe de la ayuda será un porcentaje por costes directos de destrucción y pérdida de ingresos, vinculada a la destrucción de los racimos, a determinar en cada Comunidad Autónoma, dependerá también si la cosecha en verde se hace de forma manual, mecánica o química.

La ayuda a la cosecha en verde se calculará sumando una compensación por los costes directos de destrucción o eliminación de los racimos de uvas y otra por la pérdida de ingresos (lucro cesante), que se vincula a la destrucción o la eliminación de estos racimos, como se establece en el reglamento comunitario.

Las CC.AA. que soliciten esta ayuda fijarán la compensación por la pérdida de ingresos, calculándola como el 60% del valor medio de la uva de las tres últimas campañas en el ámbito territorial donde se ubique la parcela de viñedo objeto de la cosecha en verde, que la Comunidad deberá definir.

Además, las CC.AA. deberán fijar un importe máximo por hectárea de los costes directos de destrucción o eliminación de los racimos de uva para cada una de las formas de eliminación: manual, mecánica o química. La compensación a conceder por este concepto será del 60% del coste directo antes mencionado.

En el RD se señala que, en el caso de que haya que aplicar un coeficiente reductor por falta de suficiente presupuesto, se dará prioridad a las parcelas de mayor superficie (y, por tanto, de mayor producción a eliminar), mientras que sobre las parcelas restantes se priorizarán las de titularidad compartida de mayor a menor superficie. También se dará prioridad a las solicitudes que impliquen una mayor retirada potencial de producción de vino (es decir, a las de mayores rendimientos por hectárea).

Las solicitudes de ayuda podrán presentarse hasta el próximo martes 23 de junio, inclusive, aportando como mínimo sus datos de identificación y la localización y superficie de la o las parcelas sobre las que se quiere realizar dicha operación.

La notificación de la resolución a los viticultores se realizará hasta 5 días hábiles después del 17 de julio. A los diez días hábiles siguientes a dicha notificación, si ésta es favorable, deberá ejecutarse la vendimia en verde, mientras que el pago se realizará directamente a los viticultores, una vez efectuados los controles, pero antes del 15 de octubre de 2020, antes de que concluya el actual periodo financiero 2020 del FEAGA.

Programas de control

Por otro lado, el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha publicado sendas circulares de coordinación sobre el Plan Nacional de Control de la ayuda al almacenamiento privado de vino y el Plan Nacional de Controles de las ayudas a la destilación de crisis, en aplicación del artículo 36 del RD 557/2020, cuyo objeto es garantizar una aplicación armonizada de la reglamentación comunitaria y de la normativa básica de desarrollo de competencia estatal, así como la igualdad de tratamiento entre los posibles solicitantes de las ayudas y los beneficiarios de las mismas, marcando unos criterios mínimos de actuación coordinada de los organismos pagadores.

Aunque el FEGA, como organismo de coordinación, ha consensuado ambas circulares con las CC.AA., serán éstas, en todo caso, las que adoptarán, para el pago de estas ayudas, las medidas oportunas para la correcta disposición de los fondos comunitarios y para asegurar el cumplimiento de la normativa, tanto comunitaria como nacional, relacionada con la ayuda a la destilación de crisis, y a la de concesión de subvenciones.

Consulta aquí la circular sobre almacenamiento privado.

Consulta aquí la circular sobre destilación de crisis.

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¿Cómo gestionar las vendimias en coyuntura de pandemia?

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

El sector vitivinícola se encuentra, con total seguridad, entre los más globalizados. También es pionero en el intercambio de conocimiento a nivel global, de ahí que los productores del Hemisferio Norte puedan aprovechar la experiencia vivida por sus colegas del Hemisferio Sur en lo relativo a vendimiar en coyuntura de pandemia por Covid-19. Para articular este intercambio, la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) celebró un seminario online, en el que profesionales de Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Chile y Argentina expusieron cómo se afrontó la vendimia 2020 en pleno pico del virus.

Nueva Zelanda

En Nueva Zelanda, el sector vitivinícola y el Gobierno colaboraron estrechamente. Según Jeffrey Clarke, director general de Asuntos Jurídicos de New Zealand Winegrowers, el Gobierno neozelandés respondió de forma “muy eficaz y ha demostrado confianza en el sector”, lo que permitió concluir la campaña con éxito. En palabras de Clarke, vendimiar y vinificar bajo las estrictas medidas que impone el confinamiento para evitar la transmisión de Covid-19 fue “muy difícil” pero “posible”. Pese al evidente éxito de la gestión, se observó “cierta reducción en el volumen de la cosecha en los casos en los que no fue posible la vendimia manual”, así como “un aumento considerable de los costes y el estrés”.

Australia

En Australia, ha sido fundamental “contar con una única fuente oficial de información”. Tony Battaglene, director ejecutivo de Australian Grape and Wine Incorporated (AGW), explicó cómo la AGW ha actuado como interlocutor ante los medios y el Gobierno en relación con las medidas de alivio. En su opinión, “sin dichas medidas, no habría sido posible mantener las empresas abiertas y terminar la vendimia”. A su juiio, el flujo de mano de obra, mercancías y suministros del sector vitivinícola australiano se mantuvo durante la crisis provocada por el virus gracias a la adopción de medidas como los planes de gestión de riesgos, protocolos de limpieza, higiene y adecuada disponibilidad de productos desinfectantes, distanciamiento social y trabajo por turnos y laaplicación de protocolos de trazabilidad.

Sudáfrica

En Sudáfrica, desde el inicio de la pandemia y hasta el 23 de marzo, la vitivinicultura no estuvo incluida entre las actividades agrícolas esenciales. Este hecho, unido a la prohibición de vender bebidas alcohólicas, complicó la situación del sector en el país. El 26 de marzo, “las actividades de cosecha y conservación se incluyeron entre las actividades esenciales para evitar pérdidas de productos agrícolas primarios”. Según Yvette van der Merwe, directora ejecutiva de South Africa Wine Industry Information and Systems (Sawis), ante “la respuesta variable del Gobierno en relación con las ventas nacionales y las exportaciones, se señalaron varios aspectos clave”, vinculados, sobre todo, a encontrar formas nuevas y creativas de afianzar la relación con el cliente y potenciar la digitalización y las ventas online.

Argentina

Daniel Rada, director del Observatorio Vitivinícola Argentino, analizó cómo ha afrontado el sector vitivinícola argentino la crisis de Covid-19 y enumeró las medidas aplicadas. Rada alertó al Hemisferio Norte de la importancia de la previsión. Entre las medidas adoptadas durante la crisis, destacó la utilización de herramientas digitales como elemento clave para mantener la actividad, el aumento de la proporción de uso de la tecnología disponible, la difusión de información entre todos los integrantes de la cadena industrial, la concesión de préstamos gubernamentales para sufragar los gastos laborales de las bodegas, mantener las tasas de empleo y la formación y enseñanza.

Chile

Por su parte, Aurelio Montes, presidente de Vinos de Chile, explicó que, en febrero, cuando comenzó la crisis sanitaria, en Chile ya se estaba recogiendo uva blanca. En marzo, ante la gravedad de la pandemia, “pisaron el acelerador”. Ante la posibilidad de que se empezaran a tomar medidas, la asociación Vinos de Chile celebró varias reuniones con autoridades chilenas para exponer la importancia de garantizar la movilidad de los trabajadores durante el periodo de vendimia. Según Montes, era primordial evitar que se detuviera la actividad en los viñedos: “Las autoridades se mostraron receptivas y entendieron que obstaculizar en exceso la movilidad de los trabajadores tendría graves repercusiones. Seguimos trabajando, pero aplicamos medidas para garantizar la seguridad de los trabajadores: distanciamiento social, mascarillas, guantes, lavado de manos, turnos de trabajo (principalmente en las bodegas), etc.”.

Por todo ello, y a pesar de la amenaza de la pandemia, la vendimia ha sido buena en Chile. Montes señaló que “la vendimia terminó la tercera semana de abril, cuando el número de casos en Chile era muy pequeño”. En cuanto a las consecuencias de la crisis, según Aurelio Montes, el problema está más en la parte comercial, con el descenso de las ventas del canal Horeca.

El moderador, Antonio Graça, secretario del Grupo de expertos “Desarrollo Sostenible y Cambio Climático” de la OIV, abrió el capítulo de conclusiones subrayando la importancia de la transparencia en la gestión de la crisis del Covid-19, uno de los argumentos del ponente neozelandés, y añadió que “la transparencia en todos los procesos, no solo durante esta crisis, sino también en previsión de cualquier otra, infunde confianza a todos los agentes y partes interesadas de la cadena de valor”. En este sentido, Graça recordó otra de las claves apuntadas por Yvette van Der Merwe: la coordinación. “Además de una buena planificación, es esencial la coordinación de todos los agentes. De ella puede depender el éxito o el fracaso de cualquier intento de solución”.

La coordinación de todos los agentes del sector es importantísima. Se necesitan mecanismos y herramientas de comunicación claros para transmitir el mensaje de que el sector vitivinícola es esencial y desempeña un papel importante en la vida de las zonas rurales, desde el punto de vista del empleo, la actividad económica, el paisaje, etc. Es necesario coordinarse con los gobiernos para garantizar, por un lado, la continuidad segura y eficaz de las operaciones durante la crisis y, por otro, el apoyo financiero e institucional posterior a la crisis, para que las empresas puedan recuperarse de sus consecuencias.