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Producción

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La campaña 2016/2017 arrancó el 1 de agosto de 2016 con unas existencias de algo más de 29 millones de hectolitros de vino y 1,4 Mhl de mostos sin concentrar. A las que habría que sumar las existencias de otros productos como los mostos concentrados, los mostos concentrados rectificados y los mostos parcialmente rectificados (categorías que en total sumaban 251.712 hectolitros), según la información del Infovi que se ha puesto en marcha en esta campaña, con el objetivo de contar con una estadística lo más actualizada posible y que todavía debe pulir algunos aspectos operativos para ganar en eficiencia y eficacia.

De ese total de existencias de vino, el 27% correspondía a Castilla-La Mancha, con 7,74 Mhl. Le seguían en volumen Cataluña cerca de 5 Mhl y el 17,1% del total y La Rioja, con 3,8 Mhl. Por tipos de vino, el mayor volumen de existencias con el que arrancó la campaña era lógicamente el de vinos con D.O.P., con un volumen cercano a los 20 Mhl, el 68% del total.

La gran mayor parte de las existencias de vino a 31 de julio de 2016 estaban en manos de productores (27 Mhl), mientras que casi 2 millones de hectolitros estaban en poder de almacenistas, según los datos del Infovi.

En cuanto a las existencias de mostos sin concentrar con las que se inició la campaña 2016/2017, estas alcanzaban los 1,4 millones de hectolitros, en su inmensa mayoría en Castilla-La Mancha (1,3 Mhl).

A esas existencias vitivinícolas totales vino a sumarse una producción de 43,6 millones de hectolitros de vino y mosto (44,2 Mhl según el último dato del avance de producción del Ministerio, que recoge el dato de producción de los pequeños productores/autoconsumo, no sujetos a la obligación de presentar declaraciones de producción).

Estructuras

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Debido a la dimensión tan elevada del sector vitivinícola, no es sencillo encontrar una forma sintética que lo pueda definir en su integridad. Para realizar una aproximación a la estructura sectorial del vino, podemos acudir a los datos que presenta el Directorio Central de Empresas (DIRCE) del Instituto Nacional de Estadística (INE). Según esta fuente estadística, en España, a 1 de enero de 2016, figuraban registradas 4.025 bodegas (-0,7%), lo que suponía el 14,3% del total de empresas registradas en la industria alimentaria española (28.101). El vino solo es superado en este apartado por las firmas del subsector del pan y las pastas alimenticias. Se trata, en su inmensa mayoría de bodegas pequeñas (microempresas) y de carácter familiar. Como muestra, un dato: de las 4.025 bodegas españolas, 1.234 (el 30,7%) carecían de asalariados (frente a un porcentaje del 25,9% en el caso del total de la industria alimentaria).

Por estrato de asalariados, a esas 1.234 en las que se supone que el único trabajador es el titular, le siguen 2.155 bodegas con entre uno y nueve trabajadores asalariados (el 53,5% del total y el estrato más representativo); otras 546 empresas del vino contaban con entre 10 y 49 trabajadores asalariados (14% del total); 66 bodegas están dentro de la amplia horquilla de 50 a 249 trabajadores (1,6%); otras 5 figuran con entre 250 y 499 asalariados (0,1%) y tan solo una bodega aparece registrada con 500 o más trabajadores.

En comparación con los datos del DIRCE a 1 de enero de 2015, España ha perdido 27 bodegas (-0,7%), fundamentalmente del estrato de 1 a 9 trabajadores (era de 2.215 firmas en 2015, frente a las 2.115 de 2016), que han “migrado” al de sin asalariados. Las bodegas más grandes (de 50 a más de 500 trabajadores) sumaban entonces 69 y a 1 de 2016 la cifra era de 72 (aunque el incremento se da en el estrato de 50 a 259 asalariados y gracias a que ahora aparece una empresa de más de 500 trabajadores). 

Precios de la tierra

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El precio medio de la superficie de viñedo se mantuvo estable durante 2015, según la tradicional Encuesta del Ministerio de Agricultura sobre la evolución de los precios de la tierra de cultivo agrícola o aprovechamiento ganadero. Apenas varió un 0,2% y en 29 €/hectárea, hasta una media de 15.127 €/ha, frente al 3,2% de subida del valor general (+325 €, hasta una media de 10.451€/ha), mientras que el de las parcelas viñedo de transformación en secano, el que más pondera en este cultivo (3,3% sobre 4), apenas subió 4 €/ha de media, hasta 14.010 €/ha.

La evolución de los precios fue bastante variable según Comunidades Autónomas. En algunas marcó récord histórico, en otras bajó de forma considerable. Probablemente, el ser el pasado año 2015 el último con vigencia del anterior régimen de derechos de plantación de viñedo, también influyó en la compra-venta de derechos en algunas zonas, aunque es difícil determinar hasta qué punto repercutió también en la variación del precio de la superficie de viñedo.

Por tipos de cultivo de viñedo, en viñedo de uva mesa se produjo durante el año anterior un importante descenso del precio medio de las parcelas en secano, que fue del 5,4% y de 904 €/ha, hasta quedar en 15.929 €/ha. Por el contrario, en las parcelas en regadío, la variación fue ligeramente al alza en un1,6% y 532 €/ha, hasta marcar 32.912 €/ha. En uva de transformación en superficie de secano, el precio medio se mantuvo muy estable, hasta un nivel de 14.010 €/ha, unos 4 euros tan solo por encima de la media de 2014, mientras que el precio de las parcelas de transformación en regadío mejoró un ligero 0,6% y en unos 115 €/ha, hasta las 19.160 €/ha. Todos ellos a precios corrientes.

Como ya señalamos para los precios de un año antes, el Ministerio modificó, atendiendo a los criterios del Servicio de Estadística de la Unión Europea, Eurostat, el periodo base, que es el que se toma como referencia para medir la evolución de los precios, pasando a considerar como tal el del año 2011, en vez de el del año 1997. Por tanto, el índice para 2011 es 100.

Superficie

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Desde el pasado 1 de enero de 2016 está en vigor el nuevo régimen de autorizaciones para plantaciones de viñedo, que sustituye al sistema anterior de derechos de plantación de viñedo. El nuevo sistema tiene, en principio, una duración hasta el 31 de diciembre de 2030. Básicamente consiste en que solo se podrá plantar viñedo de uvas de vinificación con fines comerciales si se tiene una autorización de plantación, conseguida por una de las siguientes vías:

- Obtenida a partir del cupo de nuevas plantaciones por el que se puede optar anualmente (autorizaciones para nueva plantación);

- A partir de un viñedo arrancado (autorizaciones por replantación de viñedo);

- A partir de un derecho de plantación que el titular tiene en el registro vitícola correspondiente y convierte en autorización (autorizaciones por conversión de derechos de plantación de viñedo).

A diferencia del sistema anterior de derechos, las autorizaciones de plantación ya no son transferibles.

Cada año se deben poner a disposición autorizaciones para nuevas plantaciones de viñedo por una superficie equivalente al 1% de la superficie plantada del país, pudiendo los Estados miembros fijar un límite inferior de forma debidamente justificada. Para el primer año de aplicación (2016), según recoge el informe sobre la aplicación del nuevo régimen de autorizaciones para plantaciones de viñedo, elaborado por la Subdirección General de Frutas y Hortalizas, Aceite de Oliva y Vitivinicultura del Mapama, las concesiones para autorizaciones para nuevas plantaciones en España se fijaron en el 0,43% de la superficie plantada a 31 de julio de 2015, lo que equivale a 4.173 has (por medio de la Resolución de 27 de enero de 2016 de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios del Mapama).

Las nuevas autorizaciones de plantaciones pueden limitarse para evitar crecimientos que puedan causar desequilibrios en zonas geográficas de una D.O.P. o I.G.P. que tienen riesgo de devaluación del prestigio. Esas limitaciones las pueden proponer al Ministerio los Consejos Reguladores de las D.O.P.s y las interprofesionales. El Ministerio resolvió tener en cuenta las recomendaciones presentadas por los Consejos Reguladores de Rioja (también por la interprofesional de Rioja), Ribera de Duero, Chacolí de Bizkaia y Navarra. En cuanto a las nuevas plantaciones dichas recomendaciones establecían una limitación para el año 2016 de 387 ha para la D.O.Ca. Rioja, 314 ha para la D.O.P. Ribera del Duero, 56 ha para la D.O.P. Navarra y 3,92 ha para la D.O.P. Chacolí de Bizkaia.

Perfil agroclimático y seguros agrarios

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El año 2016 ha sido muy cálido en España, con una temperatura media de 15,8ºC, valor que supera en 0,7ºC al normal (periodo de referencia 1981-2010). Se ha tratado del sexto año más cálido desde el comienzo de la serie en 1965 y el quinto más cálido de lo que llevamos de siglo XXI. Según recoge la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en su Resumen Anual Climatológico 2016, El año ha tenido carácter muy cálido o extremadamente cálido en Cataluña, Valencia, Murcia y centro y este de Andalucía, y entre cálido y muy cálido en el resto de la Península y Baleares.

Las anomalías térmicas se situaron en la mayoría de las zonas entre 0,5ºC y 1ºC, superándose el valor de 1ºC en algunos puntos de la costa mediterránea y del Pirineo. En Canarias el año resultó cálido en promedio, con anomalías en general inferiores a 0,5ºC. El año comenzó con un mes de enero extremadamente cálido, que resultó el mes de enero más cálido desde el comienzo de la serie en 1965 (las temperaturas medias mensuales superaron en más de 2ºC a los valores medios normales en gran parte de España). Seguido de un febrero también cálido.

El episodio de temperaturas bajas más importante se observó, no obstante, entre los días 15 y 20 de febrero, en los que se produjo una entrada de aire polar que afectó a todo el territorio español, incluyendo Canarias. La primavera, en cambio, tuvo un carácter frío, con una temperatura media 0,5ºC inferior a la media de la estación. El verano resultó muy cálido, siendo el tercero más cálido desde 1965, con una temperatura media que quedó 1,2ºC por encima de la media de esta estación. El otoño tuvo también un carácter muy cálido, con una temperatura media 0,9ºC por encima de la media de esta estación.

Los dos primeros meses del otoño resultaron muy cálidos, con temperaturas medias que se situaron 1,4ºC por encima de la normal en septiembre y 1,5ºC en octubre. Destacó el episodio de temperaturas anormalmente elevadas de comienzos de septiembre y que tuvo su máximo de intensidad entre los días 3 y 7 de septiembre. Noviembre, en cambio, tuvo un carácter normal o ligeramente frío.