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Brasil apuesta por la calidad de sus uvas para vino

 Publicado el por Paola Perticarari (colaborador)

Toda la industria vitivinícola brasileña está decidida a mejorar sus estándares de calidad. Esto quedó demostrado tras la firma de un acuerdo donde tras varias reuniones, productores de uva, cooperativas, bodegas y elaboradores de zumo y mosto definieron una estrategia para modernizar la producción de vino y sus derivados en Río Grande do Sul, estado que es el principal productor del país.
El documento fue firmado a fines del año pasado y tiene el propósito de estimular al agricultor a proporcionar uvas con un mejor nivel de sanidad y madurez, a la vez que prohíbe el uso de frutas con bajo nivel de azúcar para la elaboración de vinos. Por otro lado, se busca fortalecer los lazos de bodegas con sus proveedores con el fin de garantizar la recepción y el pago de la cosecha.
El acuerdo incluye la definición de parámetros a través de una tabla que dispone la graduación mínima para que las empresas estén habilitadas para recibir las uvas. Esta cuenta con valores progresivos que en principio, se irán incrementando en 0,5° cada año.

El Gobierno de Vietnam ya permite la importación de vino por vía aérea

 Publicado el por ICEX (colaborador)

El Ministerio de Industria y Comercio de Vietnam ha promulgado la resolución 301/TB-BCT, en vigor desde el 1 de enero de 2013, que permite importar vino, productos cosméticos y teléfonos móviles a través de las terminales aeroportuarias internacionales del país. Esta medida forma parte de la reforma administrativa del Gobierno para eliminar las dificultades a las que se enfrentan las empresas locales. Muchas de estas habían interpuesto quejas, ya que, en su opinión, la prohibición interfería en sus oportunidades de negocio debido a los elevados tiempos e intervalos de transporte.
Desde mayo de 2011 estaba en vigor la resolución 197/TB-BCT, que permitía las importaciones de vino, cosméticos y teléfonos móviles únicamente a través de los puertos marítimos internacionales de Haiphong, Danang y Ho Chi Minh City. El objeto de la misma era proteger la salud y los intereses legítimos de los consumidores y evitar las falsificaciones, los fraudes y los productos de baja calidad.
El 1 de enero de 2013 también entró en vigor el Decreto 94/2012/ND-CP, que regula la producción y las actividades comerciales, entre ellas las importaciones, de vino y otras bebidas alcohólicas.

Alemania arrancó 2012/13 con 10,8 Mhl de existencias

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Artículo con tablas en documento pdf adjunto.

El Instituto Alemán del Vino (DWI) ha declarado 10,8 millones de hectolitros de vino y espumoso como el nivel de existencias con el que comenzó la campaña 2012/13, un 1,8% inferior a la anterior campaña y el dato más bajo desde la reunificación alemana. No obstante, desde el DWI señalan que el enlace entre campañas está garantizado. En las últimas campañas, Alemania nunca ha superado los 13 Mhl: registró 12,9 en la 2009/10, 12,7 Mhl en 2010/11, bajó a 11 millones de hectolitros en 2011/12 y se situó en 10,8 Mhl en 2012/13.

Viñedos y vinos en Polonia

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

He de confesar que no tenía el más mínimo conocimiento sobre los vinos ni el viñedo en Polonia, y no tenía ni idea de lo que iba a encontrar, cuando me pidieron que visitara Cracovia y sus viñedos cercanos. Pensaba, en mi gran ignorancia, que Polonia no era un país muy productor de vino. Descubrí que no lo es, pero que sí lo fue. Estaba en lo cierto en un aspecto, tiene aparentemente el consumo per cápita más bajo de Europa, solo tres litros por habitante y año.
Puede que produzca muy poco vino hoy en día, pero tiene una importante historia de producción de vino acumulada durante siglos. Por supuesto, Polonia era antes mucho mayor y comprendía grandes superficies de lo que hoy en día es Ucrania, hasta la frontera con Moldavia. Además, desde el siglo XIII hasta el principio del último siglo había hasta 2.000 hectáreas de viñedos en sus regiones del norte, Zielona Gorez, Grünburg, en la frontera con Alemania. Cracovia y las estribaciones de los Cárpatos, no muy lejos, también tenían una multitud de viñedos y muchos nombres de poblaciones todavía así lo reflejan, como Winnagóra (Montaña de vino) o Moszczenica (cuyas seis primeras letras significan “mosto”).
Cracovia era el mayor centro vitivinícola del país. No debemos olvidar que fue la capital de Polonia hasta 1.596. Vastos volúmenes de vino Húngaro accedía al mercado europeo a través de Cracovia, particularmente durante los siglos XVI y XVII. No hay modo, por tanto, de menospreciar o ignorar la historia vitivinícola polaca, pero la producción de vino fue gradualmente disminuyendo más y más y bajo el comunismo se derrumbó completamente y dejó de existir. La producción comercial cesó por completo hace 40 años. El país fue comunista desde 1945 hasta 1989.
Hoy en día, después de ese vacío de 40 años, Polonia está de nuevo volviendo a la vida y empieza a producir vino comercialmente. Durante el vacío, los únicos viñedos eran de particulares que no comercializaban su producción. En 2005, tras una petición por parte del Gobierno polaco, Polonia fue reconocida oficialmente como país productor de vino por la UE. En 2008, unos pocos productores solicitaron el derecho a comercializar su producción, según los reglamentos comunitarios. En los últimos años, más viticultores han solicitado el permiso y hoy hay unos 20 viñedos registrados para producción comercial. La superficie total de viñedo está todavía por debajo de las 200 hectáreas. En 2012, la OIV invitó a Polonia a adherirse a ella. No es muy probable que lo haga, puesto que la tasa por ser miembro es de unos 50.000 euros y Polonia presenta una producción total de unas 50.000 botellas.
Hablo mucho sobre producción comercial. Es porque los controles son draconianos en estos pequeños viñedos (la mayoría de ellos de tres hectáreas o menos). Hay al menos cuatro órganos de control: el Ministerio de Agricultura y Alimentación, la Agencia de Control de Variedades y el Control de Calidad de Pesticidas, Consumo y Alimentación. Un pequeño productor en Silesia tiene al menos 40 visitas de control de estas organizaciones al año.
Estuve al cuidado del notable Wojciech Bosak. Un hombre que ocasiona grandes sonrisas y gestos de aprecio de cualquiera involucrado en viñedos o vinos en cualquier lugar al que fuimos. Me recogió al bajar del destartalado tren (como si fuera para ganado) en el que llegué desde Praga y me llevó directamente a mi hotel en el centro histórico de Cracovia, el Dom Goscinny, Hotel Jagiellonski Universytet, perteneciente a la universidad del mismo nombre, fundado en 1.364. La universidad es uno de las más importantes, centros culturales en Polonia, si no el que más y posee muchos edificios históricos. Por este motivo fue tratada con relativa indulgencia bajo el régimen comunista. El encantador hotelito está reservado a invitados de la universidad y profesores visitantes y Bosak logró el permiso del rector de la universidad para alojarme por el módico precio de 20 libras por noche.
Bosak es un hombre satisfecho y afortunado. Vive en el parque nacional de Ojców, una fabulosa belleza natural a unos 25 kilómetros de Cracovia. Sus antepasados eran burgueses de Cracovia y compraron su encantadora vivienda directamente al rey Stanisław August Poniatowski, propietario del parque, en 1787. Uno de sus ancestros se enemistó con los líderes de la ciudad al introducir los juegos de cartas en Cracovia a finales del siglo XVI, que estaban vistos por la Iglesia como obra del diablo. La vivienda está en el pueblecito de Ojców, cerca de las ruinas del castillo del siglo XIII y del monasterio. Un arroyo atraviesa la propiedad y la familia tenía antes un molino para producir pergamino, que ahora está demolido.
El viñedo de la Universidad
Tras cenar la primera noche sopa fría de cerezas y hojas de repollo estofadas con trigo, ciruelas, champiñones y cebollas, seguido de ricos pasteles con crema agria; nos pusimos en marcha la mañana siguiente para visitar el viñedo de la Universidad, en las estribaciones de los Cárpatos, a unos 50 kilómetros de Cracovia, gestionado por Adam Kiska y su mujer Elżbieta. Un auténtico modelo de pequeño viñedo de 3,3 hectáreas y 12.000 vides. Fue el primer viñedo polaco que se registró para producción comercial en 2007 (ver lo dicho anteriormente).
Las viñas, plantadas en algunos lugares con tres metros de separación entre hileras y de dos metros en toros, estaban maravillosamente sanas y vigorosas. Han descubierto que una densidad de 3.000 viñas por hectárea les va bien. No había ni rastro de coulure o millerandage y las variedades blancas estaban listas para ser vendimiadas. Casi todas las variedades no eran viníferas, como sucede en toda Polonia. La vinífera les resulta demasiado frágil. Polonia disfruta de un clima continental, pero las temperaturas en invierno pueden alcanzar los 30 grados negativos y el récord fue de -32ºC durante el verano de 2005/2006. Cualquier vinífera debe ser cubierta completamente en invierno, pero las no viníferas pueden soportar estos fríos.
Este año 2012, tuvieron una helada con -5ºC el 18 de mayo y la brotación había empezado desafortunadamente a finales de abril. La única vinífera comercializada tan lejos son la Muscat Ottonel y Saint Laurent. Tienen en el viñedo hasta 20 variedades. Están experimentando con unas pocas viñas viníferas: Cabernet, Merlot, Syrah y Pinot Noir, en una construcción cerrada, pero incluso con ellas están teniendo problemas de maduración. Cuando las viñas fueron plantadas estaban destinadas a ser podadas con el sistema Lyre pero ha sido adaptado al sistema de cordón alto. La mayoría de las híbridas y de las no viníferas están injertadas, pero la Swenson, por ejemplo, no lo necesita.
La filoxera llegó a Polonia con injertos importados hace unos 20 o 30 años. La antigua invasión de filoxera fue confinada a Sajonia. Otros problemas importantes son el mildiu, los ciervos, las avispas y los jabalíes. Recientemente, además, los tornados han llegado a Polonia y algunas regiones en 2012 contabilizaron hasta 40, con algunos viñedos totalmente destruidos.
La bodega tiene una capacidad para 10.000 litros. En esta inmaculada micro bodega me ofrecieron una cata de diez vinos, incluyendo de las variedades Bianca, Hibernal (Geisenheim), Seyval Blanc, Jutrzenka (Seyve Villard 12-375xPinot Blanc), Serena, Léon Millot, Regent, Swenson Red y Rondo. Los vinos estaban bien elaborados, limpios, afrutados y sin rastro de trampas.
El viñedo albergará también una estación de investigación, por el momento en construcción, para el estudio de la radiación cósmica y analizar cómo afecta el clima y el tiempo y el calentamiento global.
En la cima del Mons Aurea
Una sopa simplemente fantástica llamada zurek, elaborada con centeno molido grueso fermentado, seguido de arenques en aceite de linaza con cebollas y setas encurtidas y un Kotlet Schabowy na cały talerz (una variación del escalope vienés schnitzel) nos llevó a la visita del magnífico y antiguo (400 años) Monasterio de los Camaldules, en Bielany (parte de Cracovia), colgado en la cima del Mons Aurea. El viñedo, que es el segundo más grande en Polonia, con 12 hectáreas, se registró en 2012, tras ser plantado en 2010. El mayor es Winnice Jaworek, en Miekinia, con 18 hectáreas.
El viñedo en Mons Aurea se encuentra en tierras arrendadas al monasterio y el propietario de la bodega es Mirosław Jaxa Kwiatkowski. El nombre del viñedo es Winnica Srebrna Góra por el lugar. La enóloga (uno de los solo dos enólogos cualificados que ejercen en Polonia) es Agnieszka Wyborek Rousseau (casada con un francés). Es además vicepresidenta de Mujeres y Vinos del Mundo, un concurso internacional que se celebra en Mónaco. Tiene una dispensa especial del monasterio para trabajar puesto que la estricta orden de los Cameldonianos lo prohíbe. Interesantemente, el monasterio mantiene un pequeño viñedo de su propiedad pero solo para comer las uvas.
Aquí empezaron la vendimia el día que llegué y les vi recolectar y prensar a mano las uvas de la variedad Solaris. El mosto sabía muy limpio, con una acidez brillante y tonos verdosos.
Tienen pequeñas plantaciones de Pinot Noir, Pinot Gris, Riesling, Gewürztraminer y Zweigert, pero todavía no están en producción. Catamos una muestra de sus 500 botellas de Regent/Cabernet Cortis. Su vendimia se prolongó durante siete semanas.
Había sido un día muy completo y después de esta segunda visita, fuimos a la preciosa casa de Bosak. Aquí hablamos sobre viticultura y tomamos té y pastel. Más tarde volvimos a Cracovia, pero no teníamos hambre. Bosak recordó un antiguo restaurante polaco de sus días de estudiante y allí pasamos una noche tranquila, cenando frugalmente algo más de sopa zurek y una salchicha blanca en salsa de rábano picante.
Apuesta enoturística
Bosak hizo un cálculo interesante. Si un productor tiene un viñedo de unas tres hectáreas y vende el 60% de su producción en la misma bodega por unos 8,5/10 euros y elabora entre 10.000 y 12.000 botellas al año, entonces puede lograr suficiente beneficio como para vivir de ello. Esta es quizá la producción óptima y la mayoría de los viñedos son de este tamaño o menores. Él cree que el vino polaco raramente pueda hacer dinero con la exportación.
Considera que el futuro en Polonia está en el enoturismo (bodegas con restaurante, lugares para picnic, tiendas, visitas guiadas y catas para los cientos de miles de enoturistas, principalmente polacos). Este es el modo en el que probablemente irán las cosas y la exportación está en lo más bajo de la lista de prioridades del sector polaco.
Fue muy intenso para un solo día, pero todo el mundo fue tan acogedor, hospitalario, atento e informativo que aprendí muchísimo en muy poco tiempo, a la vez que disfruté en cantidad. Mis más profundas y sinceras gracias a Wojciech Bosak, el caballero que es Mr. Vino en Polonia.
Traducción: Vicent Escamilla

España aumenta un 20% la compra de graneles italianos

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Artículo con tablas en pdf adjunto.

Las previsiones de una producción corta en España y en los principales países productores europeos, junto con el repunte de precios obligó al sector español a mirar a mercados exteriores para abastecerse de vino. En el caso de Italia, en los tres primeros trimestres de 2012, exportó a nuestro país 17,6 millones de litros de productos vitivinícolas (de ellos, solo 190.433 litros de mosto), según información facilitada a SeVi por ‘Il Corriere Vinicolo’, medio de comunicación de la Unione Italiana Vini (UIV) (corriere.uiv.it).
El vino a granel fue el que experimentó mayores incrementos, con 4,73 millones de litros (+19,8%) en este periodo; y un valor total de 2,99 millones de euros (+52,6%); quedando el precio medio pagado por España en 0,63 euros por litro, una revalorización de un 27,4% respecto al mismo periodo de 2011.