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Influencia del alcohol en potencia y de la concentración inicial de sulfuroso en la formación de sulfitos durante la fermentación de vinos

 Publicado el por Josep Martínez (colaborador), Camilo Chirivella (colaborador), José Luis Aleixandre-Tudó (colaborador), José Luis Aleixandre (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

Tradicionalmente, en el sector vinícola el sulfuroso se ha utilizado para controlar el desarrollo de microorganismos no deseados así como para inhibir la oxidación enzimática mediante la acción de la polifenol-oxidasa (PPO). De este modo se controla el proceso oxidativo del vino así como la aparición de fermentaciones alternativas (Ribéreau-Gayon et al., 2006).

Debido al riesgo que puede suponer para la salud, también existe un interés creciente en la investigación y desarrollo de alternativas al sulfuroso. Dichas alternativas deben asegurar la protección del medio, tanto frente a ataques microbianos como frente a la acción oxidativa, manteniendo intactas o alterando mínimamente las características organolépticas del vino (Aleixandre y Alvarez, 2003).

El objetivo del presente trabajo fue determinar la influencia del alcohol en potencia y de la concentración inicial de sulfuroso sobre la producción de sulfitos durante la fermentación de un vino blanco.

Efecto del riego en la respuesta agronómica y enológica de Treixadura

 Publicado el por Emiliano Trigo-Córdoba (colaborador), José Manuel Mirás-Avalos (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

De las cinco Denominaciones de Origen (DD.OO.) gallegas, la D.O. Ribeiro destaca por la importancia que presenta la variedad Treixadura. Se trata de una variedad blanca de brotación tardía, producción media y resistente a Botrytis cinerea [1]. Sus vinos son aromáticos y equilibrados, de graduación alcohólica media-alta y con acidez elevada. Cruz et al. [2] han puesto de manifiesto la importancia del cambio climático en Galicia, ya que se han incrementado las temperaturas, especialmente las máximas, de forma acusada en las estaciones en que la demanda hídrica del viñedo es más acuciante.

Además, la distribución temporal de las precipitaciones es más irregular, con periodos de sequía cada vez más frecuentes [2]. Esta situación ha llevado a actuar sobre las técnicas de cultivo, estableciendo sistemas de riego en el viñedo cuyo uso puede alterar los componentes de producción así como el crecimiento vegetativo de la vid [3], ya que tanto un exceso de agua como una carencia de la misma en fases críticas pueden ser muy perjudiciales para el buen desarrollo del ciclo del cultivo. Por tanto, el riego se debe utilizar racionalmente, de manera que no produzca un efecto negativo sobre las características organolépticas de la uva y, por consiguiente, del vino [4].

En este contexto, el objetivo de este estudio es evaluar los efectos del riego sobre la respuesta agronómica y parámetros de calidad en mostos y vinos de Vitis vinifera (L) var. Treixadura en la D.O. Ribeiro.

Impacto de la implantación de cubiertas vegetales en la presencia de agentes de control biológico en viñedo

 Publicado el por I Vicente-Díez (colaborador), M.G Sáenz-Romo (colaborador), R Blanco-Pérez (colaborador), S Ibáñez-Pascual (colaborador), E Martínez-Villar (colaborador), V.S Marco-Mancebón (colaborador), I Pérez-Moreno (colaborador), R Campos-Herrera (colaborador)

Artículo con ilustraciones en PDF adjunto.

El uso de productos fitosanitarios ha sido durante largo tiempo un factor clave para aumentar y estabilizar el rendimiento y calidad de la producción en la mayoría de los agroecosistemas vitícolas. Paradójicamente, el uso irracional de esta práctica convencional no sólo no ha conseguido reducir la presencia de plagas en el cultivo, sino que, en muchas ocasiones, está relacionada con un aumento de las mismas [1]. Por ello, diversas iniciativas gubernamentales y sociales instan a corregir el modelo de producción vitícola a nivel mundial, implementando un modelo de Manejo Integrado de Plagas (IPM) que, entre otros aspectos, apueste por la salvaguarda de la biodiversidad en el viñedo, logrando reducir las aplicaciones de agroquímicos en campo.

El proyecto de investigación “Efecto de la implantación de cubierta vegetal en viñedo sobre la comunidad de enemigos naturales de plagas de la vid” (CUVEGENAT), liderado por el Departamento de Agricultura y Alimentación de la Universidad de La Rioja, planteó la hipótesis de que aumentando la biodiversidad vegetal en el agroecosistema vitícola a través del mantenimiento del suelo mediante cubierta vegetal se favorecerá el control biológico de las plagas de la vid al fomentar la presencia de sus enemigos naturales (artrópodos depredadores y parasitoides) (Fig.1). Además, en colaboración con el grupo IN-Vid del Instituto de las Ciencias de la Vid y el Vino (ICVV), se amplió el rango de organismos beneficiosos analizados, incorporando agentes de control biológico presentes en el suelo, como son los nematodos entomopatógenos (Fig.2).

Los tres tratamientos evaluados durante la primavera y el otoño de 2017 fueron: 1) laboreo; 2) cubierta vegetal espontánea; y 3) cubierta vegetal florícola sembrada (Fig.3), dispuestos en una parcela de Vitis vinifera var. Tempranillo situada en la finca institucional de La Grajera (Logroño, La Rioja), siguiendo un diseño completamente aleatorizado (tres repeticiones por tratamiento), y abarcando cada unidad experimental una extensión aproximada de 1.200 m2 y unas 360 cepas.

El proyecto consorciado de I+D Globalviti entra en su última fase con resultados ya tangibles

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Mireia Torres, de Familia Torres, grupo que lidera el consorcio de Globalviti. (photo: )

Mireia Torres, de Familia Torres, grupo que lidera el consorcio de Globalviti.

Estudiar los efectos del cambio climático en el viñedo para mejorar la producción de vino a través de nuevas tecnologías; elaborar estrategias biotecnológicas, y el manejo de la explotación son los principales objetivos de los ocho socios del proyecto Globalviti, que entra en su última fase antes de su conclusión en julio de 2020.

El consorcio de Globalviti lo componen las empresas Familia Torres, que lidera el proyecto, Pago de Carraovejas, Juvé&Camps, Pellenc Ibérica, Martín Códax, Viveros Villanueva Vides, Grupo Hispatec I.E y Bodegas Ramón Bilbao, que están en alianza con trece organismos de investigación de referencia nacional.

Dispone de un presupuesto global de 8,8 millones de euros y, además, cuenta con el apoyo financiero del programa CIEN (Programa Estratégico de Consorcios de Investigación Empresarial Nacional) del Centro para el Desarrollo Tecnológica e Industrial (CDTI) del Ministerio de Economía.

El proyecto entra en su última fase antes de su conclusión, prevista para julio de 2020 y, hasta el momento, ha desarrollado una plataforma digital que, aplicando la inteligencia artificial y un algoritmo generado por uno de los socios empresariales, permite evaluar el estado sanitario de cada una de las plantas de vid de forma continua.

Este sistema se basa en el desarrollo de un algoritmo específico que va a ser calibrado durante los próximos meses sobre la base de un conjunto de más de 30.000 imágenes tomadas “in situ” en las parcelas de las bodegas del consorcio.

Estas imágenes de cada planta de vid van a ser previamente clasificadas por investigadores expertos, desde el punto de vista de su estado sanitario (plantas enfermas, muertas o sanas).

A partir de esta clasificación, se “enseñará” al sistema a revisar y clasificar, de forma automática, el estado de cada planta de vid en función de las imágenes tomadas y sin necesidad de la presencia in situ de un experto.

Sin duda, según se declara desde Globalviti, esta nueva plataforma digital constituirá una importante novedad tecnológica para el sector, así como una alternativa real y económica para los productores.

Hoy por hoy, esta revisión anual de los viñedos es una labor manual, rutinaria y costosa para las bodegas y los viticultores, que se debe realizar para marcar las plantas muertas o enfermas.

Esta plataforma integraría tecnologías de machine learning para diagnosticar el estado sanitario del material vegetal, en función de las imágenes fotográficas captadas para su clasificación, siempre de forma geo-referenciada.

Aplicación de fitosanitarios

Por otro lado, se ha desarrollado un novedoso sistema inteligente, a nivel prototipo, para la aplicación de fitosanitarios en viñedo, que incorpora soluciones innovadoras para mejorar la eficiencia de los tratamientos.

Este prototipo se ha validado en los viñedos de dos de las bodegas del consorcio y ha mostrado una alta homogeneidad en las aplicaciones. Su eficiencia final se contrastará con el análisis de resultados en campo durante la última anualidad del proyecto, así como con otros sistemas atomizadores ya en uso.

En su último año de ejecución, el proyecto continúa con su apuesta por el aprovechamiento de las nuevas tecnologías digitales para diseñar soluciones a algunos de los problemas más importantes causados por los efectos del cambio climático en los viñedos nacionales.

Entre estos problemas destacan igualmente las enfermedades de la madera y la necesidad de desarrollar nuevas estrategias de gestión del viñedo para paliar los perjuicios causados por estas patologías.

En este sentido, Globalviti está valorando el uso de la inteligencia artificial y el aprendizaje automatizado para desarrollar un novedoso sistema inteligente para la detección de plantas afectadas por las enfermedades de la madera en campo.

Todos estos resultados se están poniendo en común a través de los Comités Ejecutivo y Técnico del consorcio Globalviti, con el objetivo de que la transferencia de tecnología y la búsqueda de sinergias entre los socios abran nuevas expectativas a la hora de hallar soluciones a los problemas existentes en la viticultura nacional, muchos de ellos provocados por el cambio climático.

Al respecto, el impulso de la transformación digital del sector y su incorporación a la industria 4.0 serán dos factores clave para alcanzar los objetivos del proyecto y lograr resultados frente a la nueva realidad climática que podría limitar, a medio plazo, el cultivo de la vid en muchas regiones de España.

Aportación del ITACyL

Por su parte, el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) es uno de los 13 centros de investigación que participa como subcontratado por la bodega Pago de Carraovejas, y está trabajando en la subtarea “Estrategias enológicas para determinar la calidad de vinos tintos de crianza a partir de la microbiota de suelo, uva y vino”, dentro de la línea de trabajo destinada al diseño de estrategias enológicas con microorganismos autóctonos seleccionados que minimicen el impacto del cambio climático garantizando la máxima expresión aromática y singularidad de los vinos.

El principal objetivo de la investigación es establecer una relación entre la calidad del vino tinto, tanto desde el punto de vista químico como de salud, con las características del suelo y los procesos que ocurren en el vino.

Para ello, por un lado, se está realizando la caracterización química de los vinos tintos de crianza y de la madera de barricas y tinas en las que se llevan a cabo distintos procesos durante la elaboración de estos vinos (fermentación y/o crianza). Y, por otro, se está evaluando el contenido de aminas biógenas en los vinos tintos desde su elaboración hasta el final del proceso de envejecimiento.

Hasta el momento, según ITACyL, se ha conseguido una reducción drástica del contenido de histamina en los vinos tintos, un compuesto que presenta efectos tóxicos a determinadas concentraciones y en función de los individuos, lo que está relacionado con el vino y la salud.

Asimismo, se ha establecido la influencia de la composición de la madera de diferentes tonelerías en vinos tintos con una crianza de doce meses, dando lugar a vinos diferenciados lo que aporta un gran valor añadido en un sector muy competitivo y profesionalizado.

Aceite esencial de orégano para luchar contra la infección de moho en la vid

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Imagen de dominio público del libro de Prof. Dr. Otto Wilhelm Thomé “Flora von Deutschland, Österreich und der Schweiz”, 1885, Gera, Alemania. (photo: )

Imagen de dominio público del libro de Prof. Dr. Otto Wilhelm Thomé “Flora von Deutschland, Österreich und der Schweiz”, 1885, Gera, Alemania.

Un aceite esencial de orégano, utilizado en la fumigación continua para luchar contra el moho de la vid, es el descubrimiento de investigadores de la Escuela Superior de Viticultura y Enología de Changins y de la Escuela Superior de Paisaje, Ingeniería y Arquitectura (HEPIA) de Suiza, que fue publicado recientemente en la revista científica ‘PLOS ONE’.

Este estudio tuvo como objetivo evitar los inconvenientes de la aplicación directa de los aceites esenciales para determinar, por un lado, si una fumigación continua podría controlar el moho y, por otro, para descifrar los mecanismos moleculares involucrados en la efectividad de los aceites esenciales contra los patógenos, según información recogida en el Boletín ‘Noticias del Exterior’ del Ministerio de Agricultura.

Los experimentos fueron realizados en la variedad de uva Chasselas, particularmente susceptible al moho. Si bien los esquejes se infectaron con moho y se expusieron a la fumigación continua de varios aceites esenciales, los investigadores pudieron demostrar que, por primera vez, el tratamiento con vapor del aceite esencial de orégano durante las primeras 24 horas posteriores a la infección es capaz de reducir en un 95% el desarrollo del moho.

El análisis, mediante secuenciación del ARN mensajeros, de los esquejes tratados con aceites esenciales, demostró sin ambigüedad que el tratamiento desencadena muchos mecanismos de resistencia de la vid, que es muy probable que causen la efectividad del tratamiento.

Bioplaguicidas

Por vez primera, según se cita en este análisis, “un estudio transcriptómico muestra el efecto de un aceite esencial en la expresión de docenas de genes del sistema inmunitario de la vid.”

Además, estos resultados, según los investigadores, “son de una gran importancia para la producción y la investigación sobre los bioplaguicidas, los productos de estimulación vegetal, así como para las estrategias de selección de resistencia.”

Los plaguicidas sintéticos, aplicados en viticultura, representan una cantidad relativamente elevada en comparación con otros cultivos, debido a la alta sensibilidad de la vid a los hongos patógenos.

Para reducir los fungicidas, a fin de promover ecosistemas de vino sostenibles y satisfacer las demandas de los consumidores, los investigadores vienen trabajando en aceites esenciales para plantas, que se encuentran entre los productos fitofarmaceúticos naturales más poderosos.

Estas sustancias han demostrado ya sus propiedades antifúngicas contra diferentes enfermedades de las plantas, pero el rendimiento depende, sin embargo, en gran medida del momento y del método de aplicación. Además, los mecanismos moleculares, que están en el origen de su efectividad, aún están lejos de ser entendidos.