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Reino Unido descarta aranceles al vino, pero saldrá de la UE con o sin acuerdo el 1 de enero de 2021

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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Reino Unido

Al margen de lo que dé de sí este 15-J la reunión de alto nivel entre el presidente del Reino Unido, Boris Johnson, y los mandatarios de la Unión Europea, la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, del Consejo, Charles Michel, y de la Eurocámara, David Sassoli, el ministro del Gabinete británico, Michael Gove, dejó claro el pasado viernes 12 de junio que da por cerrado el debate sobre un nuevo retraso del “Brexit”, previsto para el 31 de diciembre, y que no habrá más prórrogas. Es decir, el próximo 1 de enero de 2021, Reino Unido saldrá de la UE, con acuerdo o sin él, y rechaza prorrogar por más tiempo el plazo de negociación como plantea la Comisión.

Lo positivo es que Reino Unido descarta ahora también introducir aranceles a las importaciones agroalimentarias de la Unión Europea, como las avanzadas por la SeVi en concreto para el sector del vino, y que se limitará a establecer un régimen temporal más ligero de control en los principales puertos a partir del mes de enero.

Esta decisión supone una “vuelta atrás” y un cambio notable en la estrategia original del Gobierno de Johnson, que ya en febrero anunció que todos los productos, incluidos los agroalimentarios, procedentes de la Unión Europea, recibirían un estricto y exhaustivo control en las fronteras británicas, al igual que se hace ahora con los bienes que llegan de países terceros extra-comunitarios, a fin de “tratar a todos por igual y mantener nuestras fronteras seguras”, aseguraba entonces Michael Gove.

Como reveló el pasado 12 de junio el ‘Financial Times’ y recogieron distintas agencias, es que Reino Unido ha abandonado sus planes originales de introducir controles aduaneros completos a las importaciones de la UE a partir del 1 de enero, cuando terminará el periodo de transición acordado, debido al impacto del Covid-19 en las empresas y a un posible desorden en la frontera.

Según el diario económico británico, en su lugar, el Gobierno británico introducirá un régimen temporal más ligero en los puertos del país, sobre todo en el de Dover (Sureste de Inglaterra) para los productos que vengan de la UE, ante un nuevo escenario, con acuerdo o sin acuerdo en la negociación.

Se desconoce aún si la UE aceptará la postura del Gobierno de Boris Johnson y si procederá a hacer algo similar con los productos de origen británico que lleguen al mercado comunitario. Hay que dudar que vaya a ser así, pues la Unión siempre se ha opuesto a un acuerdo a la carta, en la que solo se acepte la parte de la negociación que puede resultar beneficiosa y se rechace el resto. Además, la UE ya propuso una prórroga amplia de uno o dos años, ante la práctica imposibilidad de poder llegar a un acuerdo completo y en condiciones, también en el plano comercial, antes del final del plazo transitorio.

Decisión delicada

Al parecer, con su propuesta, las autoridades británicas estarían aceptando que las mercancías del Reino Unido puedan sufrir controles cuando entren en territorio comunitario. Según señalaron fuentes gubernamentales al FT, “reconocemos el impacto que el coronavirus ha tenido en los negocios del Reino Unido. Al asumir el control de nuestras leyes y fronteras a finales de este año, vamos a tener una actitud pragmática y flexible.”

A pesar de conocerse que el PIB del Reino Unido se desplomó un 20,4% en abril por el impacto de la pandemia del Covid-19, el Gobierno de Johnson ha tomado una decisión muy delicada, que ya ha sido respondida por los ministros principales de Escocia y Gales, que la consideran “extraordinariamente imprudente”, pues supone echar más leña al fuego de la incertidumbre en caso de no vaya a alcanzarse un acuerdo al final del periodo transitorio, como parece en estos momentos, máxime teniendo en cuenta que no se ha avanzado nada en las rondas de negociación de estos últimos meses.

La CE recuerda que el 1 de enero de 2021 deben estar pactadas todas las condiciones del acuerdo de divorcio entre Reino Unido y la UE para se produzca una salida ordenada del club comunitario y pueda aplicarse el marco de relación futura entre ambas partes. Es más, Bruselas considera que el acuerdo debería llegar antes de octubre para dar tiempo a su tramitación legal y a ratificar el texto para que pueda entrar en vigor en esa fecha.

Las partes han revisado ya el calendario de negociaciones y decidido nuevas rondas de negociación en los meses de julio, agosto y septiembre, incluso presenciales, siempre que las condiciones sanitarias del Covid-19 permitan realizar esos viajes entre Londres y Bruselas. Aunque durante este tiempo, a lo que más podría llegarse en diciembre es a un acuerdo comercial básico, algo que está por ver también, según algunos expertos.

Perspectivas

Por otro lado, en un interesante y amplio informe de la Oficina Económico y Comercial (Ofecomes) de la Embajada de España en Londres, se apunta que el “Brexit” es una de las grandes incógnitas de momento sin resolver, cuando se intentan definir las perspectivas del sector vitivinícola. En el peor escenario -Brexit sin acuerdo- existe la posibilidad de que se introduzcan aranceles y otras medidas no arancelarias, que se traducirían en mayores costes para los productos importados, con impacto negativo sobre las exportaciones de vino español.

El futuro del sector del vino en el Reino Unido, señala este análisis, pasa por dos sustantivos: diversificación y responsabilidad. Ambos conceptos interrelacionados, ya que la mayor preocupación por la salud, el medio ambiente, junto a otras cuestiones éticas y la búsqueda de productos nuevos ha dado cabida a toda una gama de productos. “Donde hace tan solo unos años, estos vinos suponían un porcentaje anecdótico en las producciones, hoy día se han hecho un hueco a largo plazo en el mercado británico.”

Como se menciona en las nuevas tendencias de la demanda, el vino es un producto cuyo volumen de consumo está en declive, aunque, no obstante, como los consumidores, en especial las generaciones más jóvenes, están dispuestos a pagar un precio mayor por una botella, el valor del consumo podría permanecer estable a más largo plazo. Además, el producto “premium” tiene una mejor respuesta en este tipo de situaciones.

Asimismo, el informe apunta a que el vino espumoso sigue su imparable crecimiento, debido a que los consumidores buscan atributos como el frescor, más aún en época estival, y “proporcionar opciones refrescantes y afrutadas es fundamental para que la categoría sobreviva en el largo plazo.”

También hay que tener en cuenta que los modelos de comercialización y marketing están cambiando o evolucionando. La era de las TICs (tecnologías de información y comunicación) está en pleno apogeo y el sector vinícola no es ajeno a esta cuestión. Y añade que “están siendo desarrolladas multitud de aplicaciones móviles (apps), que ayudan a los consumidores a adoptar sus decisiones de compra (destacan las que ofrecen consejos sobre maridajes, información sobre las características de los vinos y entrega a domicilio) y llevan el producto hasta la puerta de sus casas. Los canales tradicionales de distribución están dejando paso a la venta online.

Como en otros países, como el nuestro, “las perspectivas descritas del sector del vino en Reino Unido se han visto drásticamente afectadas a raíz de la crisis provocada por el Covid-19”. Aunque se reconoce que es difícil conocer las consecuencias que la nueva situación tendrá en el medio y largo plazo, sí es posible comentar, añade el informe, las acciones que está llevando a cabo la industria para intentar adaptarse de la mejor manera posible a esta “nueva realidad”.

En primer lugar, remarca este análisis, se está produciendo un cambio de modelo de negocio: aquellas empresas que vendían a otros negocios -modelo Business to Business (B2B)- están reorientando sus ventas hacia el consumidor final -modelo Business to Consumers (B2C). Además, muchas empresas han abierto un canal de venta online. En el canal Horeca, los envíos a domicilio y la comida para llevar (food delivery) se han convertido en una opción usual.

En segundo lugar, las empresas del vino han intentado seguir fidelizando a los consumidores (los cuales, a raíz del confinamiento, utilizan las redes sociales durante más tiempo) a través, entre otras iniciativas, de catas online, visitas online a los viñedos, numerosos encuentros virtuales, la utilización de “hashtags” en RR.SS., promoción de ayuda y apoyo a sectores fundamentales que combaten la pandemia y una mayor actividad en general en estas redes. Todo ello en un negocio, como el del sector del vino, que está tan asociado con la socialización y la experiencia, y que depende tanto del canal Horeca.

Oportunidades

La dualidad entre tradición y modernidad del mercado británico posibilita, según el análisis de la Ofecomes/ICEX, que aquellos que quieran entrar en el mismo encuentren su segmento adecuado. Además de la innovación y las tendencias en torno a la responsabilidad, las opciones bajas o sin alcohol se muestran también como una oportunidad de negocio, dado que nuestro país es uno de los mercados europeos que más ha desarrollado este segmento, en el que se espera un crecimiento del 19,8% entre 2018 y 2022.

De acuerdo a los distintos tipos de vinos que más están aumentando sus ventas en Reino Unido, se abren oportunidades de negocio para el vino vegano, pero también para las formas sostenibles de producción y en vinos con certificados ecológicos. Los nuevos envases, como la lata o las botellas más pequeñas, apunta el informe, no dejan ser formas de innovar y de buscar un nicho de mercado rentable en ese país.

La diferenciación, con bodegas que buscan volver al terruño y recuperar uvas que habían sido apartadas por variedades más comercializadas, representa también una oportunidad de negocio, con un producto singular, genuino y original, con encaje en la tendencia de consumir vinos “premium” de forma cada vez más frecuente.

Por último, se insiste en las oportunidades de negocio que ofrece el canal online, más allá de los contactos o de los socios potenciales que las bodegas puedan encontrar a través de la web. Es cada vez más una práctica habitual en Reino Unido la pertenencia a los clubs de vino online, que son suscripciones electrónicas a una plataforma de venta de vinos, donde los miembros o socios adquieren estos productos a precios más ventajosos que fuera del club. O son vinos que, de no pertenecer al club, les saldrían a precios más elevados si los quisieran adquirir individualmente. Al no existir intermediarios, los márgenes para los productores son más elevados que a través de otras vías, concluye el informe.

 

El beso del ángel

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Camino, hija de un afamado chef, lo tenía todo: riqueza, belleza, inteligencia y el convencimiento de que estaba destinada a brillar. Mientras forjaba una carrera de periodista en el extranjero se vio obligada a volver a su ciudad natal, donde nada era como recordaba.

Su madre pasaba los días cuidando a su padre, en estado vegetal tras un ataque sufrido después de que su otro hijo, Lucas, arruinara a la familia.

Mientras Camino se viene abajo, incapaz de encontrar su sitio, su hermano reaparece para pedirle un favor que hace aflorar un secreto enterrado hace mucho tiempo.

Todo se complica cuando una jovencísima celebrity local es brutalmente asesinada en el evento de inauguración de una bodega (Bodega 1521, inspirada en Bodegas Franco-Españolas) y la investigación apunta a Lucas como autor de la carnicería.

Si ese dramático hecho es el tren al que Camino ha de subirse para relanzar su carrera, está más que dispuesta a no dejarlo pasa... aunque le conduzca al mismísimo infierno.

Pedidos a la editorial.

Autor: Andrés Pascual

Editorial: Espasa

Precio: 19,90 euros

Cooperativas Agro-alimentarias CLM manifiesta que el 95% de la ayuda a la destilación de crisis la debe percibir la bodega

 Publicado el por Cooperativas Agro-alimentarias CLM (colaborador)

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Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, tras analizar el texto definitivo que finalmente el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) publicaba el pasado día 10 de junio el Real Decreto de medidas extraordinarias en el sector del vino para paliar la crisis causada por la pandemia de Covid-19, no entiende que se deje en manos únicamente del sector destilador para que de forma unilateral determine el precio que finalmente pagará a cada bodega por una destilación de crisis cuyos fondos son europeos, y cuyo reparto debe responder a criterios objetivos y no discriminatorios.

Por tanto, Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha apela a la coherencia del sector alcoholero y les insta a no crear agravios comparativos entre las distintas bodegas cooperativas de Castilla-La Mancha, y pague por todos los vinos al menos el 95% del precio de la ayuda que el Real Decreto indica (0,40 €/litro para vinos con denominación de origen, y 0,30 €/litro para el resto de vinos).

No es de recibo que el propio Ministerio haya consentido que arbitrariamente cada destilador negocie libremente y de forma separada con cada bodega, la comercialización de los vinos objeto de la ayuda tras su destilación, con fondos de la Unión Europea que además han sido generados por el propio sector vitivinícola, y que discrecionalmente haya puesto en manos del sector destilador la potestad de influir en el mercado del vino, tras una crisis que ha sobrevenido y que el propio sector no ha provocado.

En definitiva, si las destilerías, además de percibir la ayuda íntegra para la compra del vino a las bodegas para esta destilación de crisis, van a quedarse en propiedad el alcohol obtenido para usos industriales, energéticos o sanitarios, por los que van a ser compensados en el mercado del alcohol, no deben distorsionar e influir de forma unilateral la bajada del mercado del vino.

Asaja Ciudad Real urge al Gobierno a poner en marcha la destilación de vino de forma inminente

 Publicado el por Asaja Ciudad Real (colaborador)

La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja) de Ciudad Real urge al Gobierno central a poner en marcha, y de forma inminente, medidas excepcionales para hacer frente a la crisis que atraviesa el sector vitivinícola como consecuencia del Covid-19. Ante una vendimia próxima, con una previsión de cosecha de gran producción, la organización agraria asegura que es de imperiosa necesidad que se comience a retirar vino del mercado y corregir así el desajuste entre la oferta y la demanda provocado por el cierre del canal Horeca y del descenso del consumo tras la crisis sanitaria.

Ya hace un mes desde que el sector supo del compromiso del Gobierno central de poner en marcha un Real Decreto que recogiera mecanismos para ayudar a los viticultores a afrontar el oscuro panorama que el Covid-19 les ha dejado: destilación, almacenamiento privado y vendimia en verde. Desde entonces, viven pendientes de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que daría luz verde a estas medidas. Sin embargo, hay que lamentar la dejadez del Gobierno porque la normativa no llega. Esto está generando mucha preocupación en el sector, de gran peso en la economía de Castilla-La Mancha. Un sector que genera numerosos puestos de trabajo directos e indirectos al encontramos en la región más grande del mundo en superficie de viñedo y con más del 50% de la producción nacional.

Asaja insiste en que se deben tomar medidas a la altura de la grave parálisis que vive el sector. La organización agraria asegura que la destilación de 2 millones de hectolitros, como se prevé, no solucionaría esta crisis. Para que sea efectiva se deberían superar con creces los 5 millones de hectolitros, ya que nos encontramos ante una cosecha que puede ser muy importante en Castilla-La Mancha.

Tampoco se ayuda al sector estableciendo precios de la uva por debajo de los costes de producción, como también se contemplaba en el borrador del Real Decreto. Según la organización agraria, todo lo que sea un precio por debajo de los 0,35 euros/kilogramo, estaríamos hablando de venta a pérdidas.

Asaja lamenta que el Gobierno tampoco vaya a aportar prácticamente fondos propios, sirviéndose de los fondos PAC para ejecutar estas medidas. La organización agraria recuerda que solo con un presupuesto suficiente se podrá abordar realmente la crisis del sector; tal y como ha hecho Francia, aportando fondos propios y directos al sector vitivinícola francés.

Los enólogos catalanes analizan el golpe del Covid-19 en las bodegas

 Publicado el por Col-legi d’Enòlegs i Enòlogues de Catalunya / Associació Catalana d’Enòlegs (colaborador)

En los últimos meses hemos vivido una montaña rusa de emociones, que comenzó con la cancelación del congreso anual del ACE-CEEC, junto con la noche de la enología. Luego, casi toda la agenda vitivinícola se pospuso, para acabar con la cancelación de muchos de los actos.

Vivimos tiempos excepcionales y nuestro sector se ha visto más afectado que beneficiado. Intentaremos ser positivos y empezar por la parte buena: nos hemos digitalizado, las redes han echado vino en lugar de humo. Como sector primario, nos hemos visto obligados a ponernos las pilas con la tecnología. Hemos sacado la parte más solidaria, nos hemos ayudado los unos a los otros y hemos trasladado la agenda del vino a las redes, hemos vendido por internet y nos hemos sentido más próximos, pese a estar confinados.

Pese a ello, no podemos obviar la parte que afecta, especialmente, a las bodegas y, de rebote, a la viticultura. Las repercusiones de la crisis del coronavirus vienen dadas, principalmente, por la parada del sector de la restauración, junto con la dificultad en las exportaciones y la caída del turismo.

Desde ACE-CEEC hemos querido hacer un pequeño análisis de la situación, hablando con algunos de nuestros miembros asociados y/o colegiados para ver cuáles son las experiencias que han vivido, cómo le ha afectado esta crisis y cuál es la visión que tienen de cara al futuro.

Una crisis llena de incertidumbres, preocupaciones y adaptación constante

Esta pandemia nos ha cogido a todos por sorpresa y la capacidad de adaptación ha sido la clave para mantener la calma y poder seguir adelante. Mireia Torres, de Jean Leon, nos explica que la crisis sanitaria se ha convertido en un grave problema para la bodega y que se ha encontrado trabajando online “de un día para otro”. Josep Anton Llaquet, de Cellers Unió, recuerda el problema que llegó por sorpresa y que “obligó a tomar decisiones y medidas de seguridad en toda la empresa para evitar infecciones y contagios de un día para el otro”.

Por otra parte, Carme Casacuberta, de Vinyes d’Olivardots, explica que al ser una bodega pequeña y con pocos trabajadores les ha sido fácil poder continuar trabajando y organizándose en las diferentes tareas (bodega y viñedo), llevando a cabo las medidas de seguridad sanitaria recomendadas. Cèsar Torrijos añade que en la bodega Buil&Gine han vivido diversas sensaciones. “Primero con sorpresa, de repente no podíamos ir a trabajar y todo quedaba paralizado; luego reaccionando y reconduciendo la manera de trabajar y, finalmente, con incertidumbre y preocupación por ver como encaramos el futuro”. Sin duda, incertidumbre, preocupación y adaptación serían las palabras que mejor se adecuan a la situación que han vivido las bodegas grandes y pequeñas, aunque lo hayan vivido desde perspectivas y necesidades diferentes.

La digitalización del sector es vital para seguir adelante

Los enólogos, en general, están de acuerdo con la necesidad de la digitalización del sector. El confinamiento les ha obligado a meterse de lleno en este mundo y muchos no estaban preparados. Otros sí, y como añade Casacuberta, “nosotros ya teníamos una tienda online, pero hasta ahora no nos habíamos dado cuenta de la importancia que tuvo tomar la decisión hace un año y tenerla activa desde el minuto cero en esta situación”. Torrijos comenta que la digitalización es “una ayuda más a la comercialización de nuestros productos, que ahora ha cobrado más importancia a causa de las circunstancias, puede ser que cuando pase este episodio la gente sea más proactiva a la hora de comprar digitalmente”.

A partir de esta situación han surgido diferentes iniciativas en las redes sociales para reinventarse, hacer frente al Covid-19 y, al mismo tiempo, promocionar los productos de las bodegas. Los enólogos entrevistados coinciden en el hecho de que la venta en línea y, sobre todo, la activación de las redes sociales para hacer difusión de producto y de marca han sido imprescindibles durante estos meses. En el caso de Vinyes d’Olivardots, la realización de directos a través de las redes sociales junto con tiendas de vino y comunicadores les ha ayudado a “divulgar información, participar en todos los actos posibles para dar visibilidad, realizar formaciones o catas de vino”. También comenta que han montado packs específicos de sus productos y junto a otros productos de proximidad durante las pasadas semanas para llegar “a todo tipo de cliente”.

Se han perdido los mejores meses para el enoturismo

Respecto a las previsiones para el enoturismo, estas no son las más esperanzadoras para este 2020. Mireia Torres comenta que tienen previsto “comenzar en junio, pero este año será muy complicado. De momento tenemos al personal del CDV en ERTE. Los mejores meses ya se han perdido”.

Carme Casacuberta comenta que esperan retomar parte de su actividad enoturística de cara a julio. “Sabemos que ya hemos perdido una buena parte de la temporada, pero creo que será cuestión de alargarla de cara a vendimia y a otoño, aunque para nosotros, que somos pequeños, suponga un gran esfuerzo para poder combinarlo todo”, añade.

¿Cómo salvar el vino?

Las exportaciones se han parado, la hostelería cerró y las ventas han caído. ¿Cuál es la vía para salvar el vino catalán? Desde las bodegas entrevistadas surgen diferentes puntos de vista.

 “Sinceramente, creemos que el vino catalán sufrirá el impacto mucho tiempo. De momento nos están ayudando mucho los consumidores locales y parece ser que pronto se abrirán los mercados de exportación, que ya han superado la pandemia”, nos explica Cèsar Torrijos.

“Lo que puede salvar al vino catalán es su calidad. Esta crisis ha servido, entre otras cosas, para que los consumidores conozcan otros vinos que se venden en grandes superficies y, seguramente, muchos de ellos se habrán sorprendido ante la calidad que hay en general en todos los segmentos de precios, muchos habrán visto que es posible beber vino a diario, una copa en las comidas, gracias a los formatos de bag-in-box. Pero no podemos olvidar que el sector del vino, en general, ya arrastraba una crisis muy importante, que el Covid-19 no ha hecho más que destaparla todavía más. Veníamos de años de mucho vino inmovilizado, con problemas de comercialización, problemas para defender el precio, etc. Por tanto, se necesita diálogo para alcanzar acuerdos y encontrar soluciones para lograr precios decentes para nuestros viticultores y nuestros productos”, afirma Llaquet.

 “Se debería dar más ayudas tanto a los viticultores, como a las bodegas, restauradores y hoteles, ya que, al abrir de nuevo, ni las condiciones, ni el trabajo serán las mismas”, añade Mireia Torres.

“Tenemos que confiar en que a partir de ahora y en el futuro crecerán las ventas al consumidor local, todavía estamos pasando (y pasaremos) una bajada muy importante, pero, poco a poco, iremos remontando en todos los mercados en los que ya estábamos y que están en la misma situación que nosotros”, agrega Carme Casacuberta.

El futuro del vino catalán busca la unión del sector para hacer frente a la crisis

La afección de esta crisis al futuro del vino catalán es, todavía, incierta, como todo lo que estamos viviendo últimamente. Lo que sí que se ve claro es que se necesita la unión y el apoyo del sector vitivinícola para poder buscar soluciones y seguir adelante con fuerza; y en momentos tan delicados, impedimentos y obstáculos no ayudan al mundo del vino. Cèsar Torrijos considera que habrá “un antes y un después de esta crisis”. “Pero tendremos que seguir trabajando y buscando soluciones para continuar adelante. Está claro que la crisis a escala general arrastrará al vino catalán, como a todos los otros sectores”, indica. La mirada puesta desde el mercado al por mayor y no desde la pequeña bodega la aporta Llaquet que espera que esta situación “nos ayude a poner más sensatez en general al mundo del vino. Pienso que este mundo es global y lo que pasa en Rioja, La Mancha o Argentina., nos guste o no, nos afecta aquí. Puede ser que a las bodegas pequeñas no tanto, pero al por mayor seguro que sí. Por tanto, sensatez, calidad y fuerza”.

De todas las opiniones, siempre se pueden extraer varios puntos de vista, como es el caso de Carme Casacuberta, que considera que a raíz de esta situación “e vino se verá reforzado y, a la larga, veremos un aumento de su consumo”. Por su parte, Mireia Torres comenta que “algunas medidas, como la destilación de crisis, la vendimia en verde, el mosto concentrado rectificado con uva, ayudas de financiación, más flexibilidad en campañas OCM, es algo que puede ayudar, pero está claro que estamos en un momento muy complicado”.