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Por un gran embajador del vino

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Estos últimos días, la noticia de que el jugador del Barça Andrés Iniesta ha decidido dejar el equipo que lo vio nacer y crecer como futbolista, para irse a China, ha ocupado las páginas de todos los periódicos. Los deportivos, por supuesto, pero incluso aquellos de información general o las revistas del corazón. Aquí y en todos los lugares del mundo. Y es que está claro que el balompié es un deporte de masas que entusiasma y mueve multitudes.

No sé si se notará que no soy muy aficionado a este deporte, por lo que ya pido disculpas por aquellas inexactitudes que pueda decir. Pero es evidente que esta noticia puede ser de gran relevancia para el sector vitivinícola español.

Y es que, por extraño que pueda parecer, el jugador manchego parece haber optado por pasar los últimos de años de su carrera futbolística en el país mandarín llevado por la gran oportunidad que ese mercado representa para sus vinos.

Aunque reconozco que no sé muy bien lo que esto puede llegar a suponer para el Barça o incluso la enorme legión de seguidores españoles que se ha ido ganando a lo largo de su carrera en toda España, especialmente con el gol que nos dio el único Mundial que tiene el país que presume de tener la liga más importante del mundo. Lo cierto es que estar activo, seguir en las primeras páginas de los diarios deportivos chinos por su notoriedad futbolística, ayudará mucho a incrementar la venta de sus vinos, los de la D.O.P. Manchuela a la que pertenece su bodega, y los de España por la extensión geográfica que le toca.

A continuación, información para suscriptores.

Mercados 18-04-18

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en PDF adjunto.

Enoturismo con bici eléctrica en Rioja de mano de Bodegas Izadi

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Bodegas Izadi, ubicada en Villabuena de Álava, ha creado una experiencia enoturística en la que se puede disfrutar del entorno natural que envuelve esta zona vinícola gracias a un tour guiado en bicicleta eléctrica.  Esta experiencia enoturística conduce hasta su viñedo más emblemático: Finca El Regalo, uno de los viñedos viejos más singulares de la zona, donde el enoturista podrá catar este vino de parcela. El Regalo fue el vino elegido para la coronación de Felipe VI y es el vino icono de Izadi, cuyo viñedo es cultivado de manera ecológica. La experiencia se podrá disfrutar hasta el 15 de noviembre, bajo reserva previa (945 609 086). Los horarios para esta actividad son: de lunes a viernes a las 12.00 y 16.00 horas, mientras que sábados y domingos se desarrolla a las 11.00 horas.

Tecnología de gestión de gases disueltos Liqui-Cel de 3M

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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La compañía 3M ha desarrollado la tecnología Liqui-Cel de gestión de gas en líquidos, con grandes aplicaciones para el sector vitivinícola. Los contactores de membrana Liqui-Cel emplean una membrana de polipropileno hidrófobo para eliminar los gases disueltos que pueden permanecer en los líquidos.

El agua fluye desde un lado de la membrana y un gas de vacío, o gas de barrido, se introduce desde el otro extremo de la membrana. Al controlar las presiones de los gases en contacto con el líquido, se consigue una elevada efectividad para la gestión de los gases disueltos.  El líquido entra en el contactor y fluye por el exterior de las membranas de fibra hueca. El deflector central fuerza al agua a fluir radialmente a través de las fibras huecas. El área de alto contacto y el diseño interno único permiten a un control de gas altamente eficiente.

El sistema Liqui-Cel, modular y de diseño compacto, puede ser instalado fácilmente en bodegas, sin modificaciones importantes y sin necesidad de depósitos o bombas adicionales. Además, su consumo de energía está muy optimizado.

Entre las aplicaciones para el sector vitivinícola, sus responsables destacan su utilización en procesos  control del oxígeno, para preservar la calidad del producto final, la carbonatación (adición de CO2); así como para ajustar el nivel alcohólico del producto. Además de la desoxigenación, descarbonatación o nitrogenación. Los contactores de membrana Liqui-Cel  son mundialmente reconocidos en aplicaciones de transferencia de gases en  líquidos y su utilización está ya muy extendida.

En un periodo de 20 años han desplazado a nivel mundial el uso de torres de vacío, torres descarbonatadores y el uso de químicos.

Más información en www.liqui-cel.com y filtracion.es@3m.com

La reinvención de la tinaja de barro: la originalidad del origen en el Celler del Roure

 Publicado el por Raúl Compés López (colaborador)

Tinajas soterradas en la “bodega fonda” de Celler del Roure. (photo: )

Tinajas soterradas en la “bodega fonda” de Celler del Roure.

Las bodegas españolas están haciendo un gran esfuerzo para aumentar el valor de sus vinos y para superar la caída del mercado interior. Son muchos los casos de creatividad y diferenciación que se están produciendo en casi todos los territorios vitivinícolas españoles. Uno de los más interesantes es el del Celler del Roure, bodega familiar de tamaño pequeño-mediano que está situada en la comarca de Terres dels Alforins, al suroeste de la provincia de Valencia. El Celler se mueve bajo la batuta de Pablo Calatayud, uno de los pioneros de la nueva vitivinicultura valenciana. Su Maduresa fue uno de los primeros vinos valencianos en ser reconocido y apreciado por parte del mercado local. Siempre inquieto, pero también obligado a consolidar la expansión del negocio iniciada hace poco más de una década, Pablo está volcado en su proyecto de reinvención de la vitivinicultura de barro.

El mundo del vino es uno de los más innovadores que existen en el sector agroalimentario. La elevada competencia empuja a las bodegas a ofrecer a los consumidores nuevos productos, lo que exige a su vez innovar en los procesos productivos. Pablo Calatayud, siempre sensible a la expresión de su tierra y su gente, busca la inspiración para el cambio en las lecciones del pasado. Es su conocimiento de la historia de la vitivinicultura local lo que le guía en el diseño de un modelo más sostenible. Su sentido musical del tiempo le ayuda a entender los movimientos cíclicos y adaptativos del vino a lo largo de los siglos. Desde hace unos años está comprometido con la idea de recuperar la autenticidad y la pureza que aporta al vino el barro cocido, ese humilde material que sirvió de soporte a su comercio en la Antigüedad. Los nuevos formatos tecnológicos del siglo XX y, en particular, el auge de la crianza en barrica, lo relegaron a un papel insignificante en la industria hasta, casi, desaparecer.

Como suele ocurrir, la Serendipia puso mucho de su parte. La adquisición de la que ahora es su nueva bodega llevaba bajo el brazo un regalo cuya trascendencia no podía imaginar cuando la compró. Ahí estaba, abandonada, la vieja galería subterránea de tinajas enterradas, cuyo destino más probable parecía ser el uso museístico. Y ahí es donde marca la diferencia el factor humano, la visión del hombre curioso espoleado a partes iguales por la reinvención de la tradición y la urgencia de la necesidad. En unos pocos años, rehabilitando las viejas tinajas, investigando sobre la viticultura que mejor se adapta a ellas y recuperando viejas variedades como la Mandó, Pablo Calatayud ha logrado completar una línea de vinos de tinaja cada vez más reconocida interna e internacionalmente.

Es un hecho incontrovertible que el mundo del vino está sometido a modas, y que prescriptores y guías tienen una influencia creciente sobre las estrategias de las bodegas. En este contexto, tendencias que han conducido a un abuso de la madera y a la hegemonía del conocido como “estilo Parker” parecen estar perdiendo fuelle. Frente a ellas, y con la amenaza de un agravamiento del cambio climático, son numerosas las empresas que están buscando otros paradigmas tecnológicos y gustativos. Los consumidores son cada vez más heterogéneos, lo que abre el campo a producir vinos diferentes. La reivindicación de las ánforas clásicas de barro no va a eliminar las barricas de madera, pero puede recuperar sabores y crear nuevos estilos. Con el tiempo se verá si su calidad es suficiente para mantener una cuota de mercado creciente y significativa.

Pablo Calatayud, uno de los nombres asociados a la revolución del vino valenciano que se inició a finales de los noventa, y que lideró hace unos pocos años la preservación del paisaje y el ecosistema vitivinícola de su comarca Terres dels Alforins, está demostrando ahora su capacidad para poner en valor vinos criados en tinaja de barro, más sencillos, pero más puros. Ya no es un experimento; se trata de una apuesta de fondo que está provocando un giro estratégico de su modelo empresarial. En la búsqueda de la esencia ha encontrado la originalidad en el origen. De familia emprendedora e innovadora, vuelve a ser fiel a su saga situándose en la vanguardia de búsqueda de nuevas fuentes de valor para la vitivinicultura local.