Topic:

Se nos presenta una gran oportunidad

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

En un periodo más o menos breve, al confinamiento al que nos han sometido para luchar contra la propagación del Covid-19 se le pondrá fin y con él pasaremos de tener que preocuparnos por el colapso de la Sanidad y los grandes esfuerzos para atender a los afectados; a tener que hacerle frente a una profunda recesión y a la obligación de reactivar nuestro tejido productivo.

Con una diferencia y es que, hasta ahora, cuando la economía se frenaba lo hacía de manera involuntaria, consecuencia en cadena de situaciones sobre las que no se tenía la capacidad de actuar directamente. En esta ocasión, han sido los propios Estados los que la han frenado, haciéndolo, además, de la manera más brusca que han podido.

Dado que es la primera vez que sucede, lo que vaya a pasar es una incógnita. Por más que la teoría sea que la recuperación debe producirse en un periodo de tiempo muy breve, según quienes la han provocado, y será algo mucho menos rápida (de doce o dieciocho meses), según algunos expertos. Por el bien de todos, vamos a confiar en que esto sea así y que la vuelta al trabajo de los cientos de miles de personas afectadas por los ERTE (o que, directamente, han sido despedidas o, sencillamente, sus empresas han cerrado) vuelvan a tener un salario que les permita recuperar el consumo y, con él, el crecimiento de nuestra economía, rápidamente.

Aún con ello esta reactivación tendrá efectos sobre nuestra sociedad más allá de los estrictamente sociales o políticos que, por profundas que sean, nunca serán comparables con las consecuencias a las que en el terreno económico y laboral debamos hacer frente de manera inmediata.

Limitarán temporalmente las grandes concentraciones y establecerán medidas que limiten la natural afectividad que tenemos los latinos. Reducirán los aforos de los establecimientos, nos obligarán a llevar equipos de protección, como mascarillas o guantes… y Dios sabe cuántas más cosas, que ni tan siquiera me puedo llegar a imaginar. Pero lo que no podrán conseguir es que el turismo vuelva a ser lo mismo en unos pocos meses, ni que las visitas a las bodegas se conviertan en una alternativa para una movilidad que dependerá mucho de la capacidad económica de los consumidores.

De hecho, ya se puede asegurar que los hábitos de compra han cambiado y lo que iba a suceder, irremediablemente, en las próximos lustros, se ha visto acelerado de manera exponencial, con una implantación del comercio electrónico obligatorio, que ha venido para quedarse; y que llevará a muchas de nuestras bodegas a tener que hacer grandes esfuerzos por adaptarse a un canal que, aunque existente, era considerado complementario a un modelo en el que alimentación y hostelería seguían figurando como los dos grandes clientes sobre los que centrar sus esfuerzos.

Y es que, si bien el Vino ha tenido unas buenas cifras de venta en estas últimas semanas en los canales “retail”, club de vinos e internet, incluso podríamos considerar las vinotecas y tiendas gourmet que tuviesen servicio a domicilio; todo lo relacionado con Horeca, Canarias y venta directa, bien podríamos decir que se ha perdido por completo.

Valorar cuánto representa esto, hasta la fecha, era completamente imposible, ya que no existía ningún estudio que lo cuantificara. Afortunadamente, desde hace una semana, y con todas las salvedades que queramos ponerle, ya no es así, y el sector dispone de un informe que, elaborado por el OEMV para la Interprofesional y que, previsiblemente, se hará público la próxima semana; hace posible cuantificar el peso de cada uno de estos canales de compra.

Eso, añadido a los cambios que esta situación ha provocado en los consumidores, especialmente en lo relacionado con sus criterios de compra, tal y como podemos leer en el artículo que hemos elaborado con el estudio realizado por Wine Intelligence, nos permite asegurar que la vuelta a la “normalidad” va a estar más cerca de ser un eufemismo que de la realidad. Esperemos que sepamos aprovechar esta gran oportunidad.

--

La Semana Vitivinícola ha decidido, además, dado su compromiso con la información, ofrecer en abierto sus noticias mientras dure el estado de alarma nacional propiciado por la pandemia de coronavirus. Nuestros suscriptores seguirán disfrutando, en exclusiva, del acceso a las revistas en PDF y la información de Mercados.

Una buena explicación

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

No sé si pesan más los días o el constante goteo de medidas que van haciendo más difícil el confinamiento de una población que tiene sobre sus cabezas una pesada “Espada de Damocles”, personalizada en un tejido empresarial que el Gobierno ha decidido poner a hibernar durante doce días.

Entrar a discutir sobre la conveniencia de esta medida por la que se regula un permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena que no presten servicios esenciales, con el fin de reducir la movilidad de la población en el contexto de la lucha contra el Covid-19; no es, ni debe ser objeto de esta editorial. Tiempo habrá para ver si las consecuencias sobre el sector vitivinícola que se derivan de esta medida, y el resto de las adoptadas con motivo de este estado excepcional de alarma, han resultado adecuadas y proporcionadas.

De momento, lo que debemos hacer entre todos es entender que es obligación nuestra la de intentar adaptarnos. Nosotros, pero también (especialmente) nuestras empresas, a esta situación y hacerla lo más llevadera posible. Manteniendo la confianza en que la recesión económica que se nos viene encima tenga forma de “V” y no de “L”, como fue la derivada de la crisis financiera del 2008 y de la que todavía quedan trazas en nuestras pequeñas empresas.

Hasta ahora, la información que vamos recibiendo es un tanto contradictoria, pues mientras desde el sector productor se nos transmite una paralización casi absoluta de la actividad; la recibida desde la distribución es la contraria, con un crecimiento en las ventas vino, que han aumentado de forma muy considerable. Aquí, cada uno tendrá que valorar qué es para él “considerable”.

Una buena explicación a lo que está sucediendo con estos mensajes la podríamos encontrar en estudios como el que hará público en los próximos días la Organización Interprofesional del Vino en España (OIVE). Elaborado por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) y bajo el título “Estimación del consumo del vino en España”, pretende acercarse a conocer, con cierto grado de detalle, el consumo real de vino en España. Detallando no solo el consumo per cápita estimado, que cifra en 20,76 litros, sino incluso ir un poco más allá y, además de cuantificar su valor, concretar qué parte de ese consumo estimado tiene lugar en hogares, cuál en Horeca, y cuánto en un tercer canal compuesto por: vinotecas y tiendas gourmet, clubes de vinos, internet no “retail”, Canarias, venta directa y autoconsumo; del que hemos oído hablar mucho en estos últimos años, pero sabemos más bien poco, o nada. Tampoco se olvida de otro gran asunto como es el peso de los turistas en el consumo, que en número por encima de los 85 millones nos llevan visitando los últimos años y entre los que la gastronomía (en la que el vino juega un papel importante) es uno de sus principales motivos por el que nos eligen como destino. Un documento interesante al que deberíamos prestarle atención en estos días.

---

La Semana Vitivinícola ha decidido, además, dado su compromiso con la información, ofrecer en abierto sus noticias mientras dure el estado de alarma nacional propiciado por la pandemia de coronavirus. Nuestros suscriptores seguirán disfrutando, en exclusiva, del acceso a las revistas en PDF y la información de Mercados.

Juntos contra el coronavirus

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Pretender encontrar en lo que nos está sucediendo algo positivo puede resultar un tanto complicado, especialmente cuando los resultados de las severas medidas adoptadas distan mucho de ser los que se preveían, o nos transmitía el Ejecutivo; y el desánimo y cansancio de las gentes viene a sumarse al temor de lo que nos vamos a encontrar cuando salgamos de esta.

Sabemos que ninguna de estas duras medidas está encaminada a evitar otro problema que no sea el del colapso de la Sanidad y, con él, la cruda decisión de tener que decidir quién tiene derecho al tratamiento con el que salvar su vida y quién no. Duras palabras, sin duda, pero que reflejan la triste realidad con la que nos está tocando vivir. El documento de recomendaciones UCI y Covid-19 que ha elaborado el Grupo de Trabajo de Bioética de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) y cuyo contenido han consensuado con la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), así lo especifica.

Solo con que cada uno de nosotros nos pusiéramos en la piel de ese facultativo que tiene que tomar esa decisión cuando nos sentimos agobiados por el confinamiento y dispuestos a saltárnoslo, sería suficiente para dar un paso atrás y asumir la realidad que nos está tocando vivir.

Bien distinta es la situación económica que todo esto nos dejará. Totalmente imprevisible, ya que, nunca en la historia nos hemos enfrentado a una situación así, ni tan siquiera lo vivido durante la II Guerra Mundial es comparable. Nos va a costar un inmenso número de empleos, la desaparición de muchas empresas y el endeudamiento de los Estados hasta niveles que nos obligarán a cuestionarnos el propio modelo económico de crecimiento.

Y, a pesar de todo, saldremos adelante, el sol volverá a brillar con fuerza y, poco a poco, avanzaremos individualmente y como sociedad.

Solo espero que cuando llegue el momento, los responsables de adoptar esas decisiones que supondrán un nuevo escenario bajo el que recuperar ese modelo productivo tengan la humildad y honestidad de mirar lo que cada uno de los individuos a los que van dirigidas esas políticas ha hecho y, dejando a un lado los intereses cortoplacistas de unas elecciones, estén dispuestos a sacrificar sus intereses propios en aras de la colectividad. Es decir, lo mismo que cada uno de nosotros les habremos demostrado haber hecho.

Los datos obtenidos por Gelt, tras analizar las compras en supermercados de toda España, reflejan que la composición de la cesta de la compra ha dado un vuelco en la última semana y el acopio de alimentos parece haber finalizado. Entre los productos cuyo consumo se incrementa más en la última semana está la cerveza (78%). Para Carlos Prieto, consejero delegado y cofundador de Gelt hemos “asumido y desdramatizado” este hecho y empezamos a gestionar nuestro consumo de forma más racional. Lo más positivo es que la semana pasada las compras de vino aumentaron un 42%, con cifras récord, y durante esta aún las mantiene.

---

La Semana Vitivinícola ha decidido, además, dado su compromiso con la información, ofrecer en abierto sus noticias mientras dure el estado de alarma nacional propiciado por la pandemia de coronavirus. Nuestros suscriptores seguirán disfrutando, en exclusiva, del acceso a las revistas en PDF y la información de Mercados.

Mercados 07-04-20

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en PDF adjunto.

Mercados 01-04-20

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en PDF adjunto.