Topic:

La Ruta del Vino València toma nuevo impulso

 Publicado el por C.R.D.O.P. Valencia (colaborador)

Foto: Fernando Murad. (photo: Fernando Murad    +34 963525151)

Foto: Fernando Murad.

La futura Ruta del Vino València toma un nuevo impulso, con el objetivo de ser una realidad en breve, que facilite el proceso de puesta en valor de las experiencias turísticas que los miembros asociados a la Ruta pongan en mercado. De este modo, será una herramienta indispensable para mejorar el posicionamiento del enoturismo en la provincia de València, como producto turístico generador de demanda para el cliente local y el turista alojado en València ciudad y su área de influencia.

Impulsada por la D.O.P. Valencia, con el respaldo de la Agencia Valenciana de Turisme, así como de la Red de Centros de Turismo, se trata de “un proyecto que nace con el objetivo de impulsar nuestro territorio “como destino turístico y potenciar la imagen de marca de nuestros vinos”, según explicado el presidente del Consejo Regulador de la D.O.P. Valencia, Cosme Gutiérrez.

Esta ruta enoturística, que se plantea estar certificada por la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y el Club de Producto Rutas del Vino de España, se beneficia de una ubicación privilegiada, al estar situada en un territorio con un muy importante movimiento turístico por su cercanía a la costa y a un gran núcleo de población como es la ciudad de Valencia e importantes poblaciones a nivel turístico.

De este modo, dentro de los planteamientos estratégicos de la Ruta del Vino València (Valencia Wine Route) figuran cuatro mercados clave, como son la ciudad de Valencia, las áreas vacacionales de la provincia y limítrofes, los grandes municipios de la provincia cercanos a Valencia, así como las grandes capitales españolas. Nichos de dónde prevé captar enoturistas nacionales e internacionales.

Para ello, realizará acciones encaminadas a atraer visitantes, tanto en viajes organizados colectivos, como individual, sin desatender nichos de mercado con potencial de crecimiento y factor desestacionalizador como el turismo MICE (turismo de negocios: reuniones empresariales, incentivos, convenciones y ferias) y el turismo familiar, entre otros.

“Queremos, en definitiva, acercar la actividad enoturística a la producción vitivinícola de las diferentes zonas que conforman nuestra denominación, ofreciendo al turista una gran variedad de recursos, actividades que le permitan sumergirse en la cultura vitivinícola de nuestro territorio, y donde nuestras bodegas representan un eje central de estas actividades enoturísticas”, apunta Gutiérrez.

La cultura vitivinícola de la demarcación geográfica de esta Denominación de Origen es ancestral, encontrando sus raíces en los fenicios, quienes introdujeron las primeras cepas de vino en nuestro territorio. Actualmente, el sector vitivinícola representa un papel primordial en la economía de la provincia de Valencia, no tan solo por su contribución a la generación de riqueza en dicho territorio, sino también por lo que comporta a nivel sociocultural para muchos municipios que tienen en la viticultura una importante fuente de ingresos y de fijación de población.

La diversidad enológica que ofrece la D.O.P. Valencia tendrá su traslación a la variedad en la oferta enoturística de la Ruta del Vino València, con diversos productos enoturísticos capaces de atender las necesidades y expectativas de cada público objetivo. Así, por ejemplo, la zona productora de Moscatel se plantea como un espacio orientado, principalmente, a los grupos organizados de tamaño medio/grande y ocio familiar, atraído por el ocio y la gastronomía, con valores diferenciales como la variedad de uva Moscatel y su proximidad a Valencia ciudad.

La riqueza paisajística y ambiental del interior de la provincia de Valencia pueden actuar como aliciente en la atracción de enoturistas hacia las subzonas del Alto Turia y Valentino, con un entorno natural íntimamente ligado al vino D.O.P. Valencia y posibilidad de combinación con el turismo urbano y de ocio de Valencia ciudad y su área metropolitana.

Uno de los territorios con mayor potencial y con una oferta enoturística más desarrollada en el ámbito geográfico de esta futura ruta del vino es el de Terres dels Alforins (dentro de la subzona del Clariano), con gran potencial de atracción al enoturista atraído por la cultura del vino y la gastronomía, con bodegas singulares y valor natural.

Además, tanto Terres dels Alforins, en particular, como Clariano se benefician de una ubicación desde la que pueden atraer enoturistas tanto de Valencia ciudad y su área metropolitana, como de las zonas de costa de Valencia y la parte norte de Alicante. Generando así un complemento turístico importante a la oferta de sol y playa.

Por último, en el plan de actuación de la Ruta del Vino València la capital del Turia juega un papel preponderante. La potencia turística que es la ciudad de Valencia se plantea como nodo enoturístico desde el que comunicar de manera general la ruta del vino y sus diferentes espacios y opciones, además de ser el lugar ideal para realizar propuestas enoturísticas como catas, acciones con la restauración…

Desde el equipo de trabajo de la Ruta del Vino València se hace un llamamiento a todas aquellas empresas que ofrecen servicios enoturísticos pertenecientes al ámbito de la D.O. P. Valencia a unirse a este proyecto, con el objetivo de seguir creciendo y ofrecer al enoturista un producto turístico de calidad.

Recordamos que los miembros de la Ruta del Vino València contarán con representación en el ente gestor, se beneficiarán de estar bajo una marca paraguas reconocida a nivel nacional e internacional, contarán con asistencia técnica, formación turística, promoción conjunta y específica, mejorarán su rendimiento publicitario, tendrán presencia en la web de la Ruta del Vino València y contarán con ayuda en la comercialización de experiencias enoturísticas.

Más información:

C.R.D.O.P. Valencia

info@vinovalencia.org ·Tel.: 963 910 096

Sensaciones únicas en una bodega

 Publicado el por Bodegas Riojanas (colaborador)

Fachada actual de la bodega. (photo: )

Fachada actual de la bodega.

El mensaje “Atrévete a sentir una bodega”, que Bodegas Riojanas utiliza para presentar sus servicios enoturísticos, deja entrever una experiencia diferente y singular, con una total inmersión sensorial en la cultura del vino. La prestigiosa bodega de Cenicero ha conjugado a la perfección su valiosa herencia histórica, representada por sus calados centenarios, y el circuito didáctico e interactivo de su ‘Sala de Sensaciones’, un espacio único en Rioja. Todo ello para que el visitante realice un viaje a través del tiempo y disfrute con los cinco sentidos de las múltiples sensaciones y emociones que convertirán la visita en una experiencia única.

Situada en el corazón de La Rioja Alta, los calados de Bodegas Riojanas transmiten toda la historia y sabiduría atesoradas por varias generaciones de las familias Frías y Artacho, fundadoras y propietarias de la bodega. Algo que no se encuentra fácilmente en otras zonas vinícolas y que se ha complementado recientemente con un nuevo espacio didáctico, único en Rioja, la denominada ‘Sala de Sensaciones del Vino’. En ella se plantea un recorrido interactivo que invita a ejercitar los sentidos y almacenar en la memoria el amplio abanico de sensaciones que percibimos al disfrutar de una copa de vino.

Esta 'Sala de Sensaciones' es un espacio dinámico al que la bodega va incorporando novedades, la última de las cuales es el denominado “Los Sonidos del Vino”, un audiovisual que permite descubrir la multitud de matices sonoros característicos del mundo del vino. Cada sonido es especial, desde el sonido de la uva al ser vendimiada, a los sonidos propios de las diferentes actividades que se realizan en la bodega, como el despalillado de la uva, la fermentación y la trasiega, o el sonido al descorchar una botella y al servir el vino en una copa y brindar con él.

Con un espacio para cada sentido, la zona visual permite apreciar la evolución del color de los vinos en función de su crianza y averiguar así su edad y proceso de elaboración. En la zona olfativa se invita al visitante a adivinar 12 aromas característicos del vino a través de un juego olfato-vista. En la zona táctil encontramos desde la vid, el raspón y los hollejos, hasta una duela de barrica. También se ha reflejado en esta ‘Sala de Sensaciones’ la dedicación histórica de los propietarios de la bodega al cultivo del viñedo (actualmente más de 200 hectáreas en Rioja Alta), mostrando la esencia y el carácter de las tierras de las que nacen sus vinos, cuyos tres tipos de suelo más característicos son el arcillo-ferroso, el arcillo-calcáreo y el aluvial o de cantos rodados.

Bodegas Riojanas, cuyas marcas más emblemáticas son Monte Real y Viña Albina, rehabilitó los calados y almacén originarios de 1890 y creó varios espacios y servicios enoturísticos además de la mencionada 'Sala de Sensaciones del Vino', como una enotienda para la compra y degustación de sus vinos, o un gran salón cultural en el que se organizan a lo largo del año desde exposiciones pictóricas a conciertos musicales y actividades didácticas. En definitiva, una de las experiencias enoturísticas más completas, que han convertido a Bodegas Riojanas en un destino imprescindible para los miles de turistas que se acercan a Rioja atraídos por su historia y la calidad de sus vinos.

Experiencia interactiva

Las centenarias instalaciones de Bodegas Riojanas se han convertido en una de las propuestas más atractivas para los turistas del vino. En el año 2000 se restauró y acondicionó la bodega original de 1890 con el fin de potenciar la actividad enoturística como parte de una estrategia de acercamiento a los consumidores y de relación directa con los clientes. El antiguo almacén se reconvirtió en un salón que la bodega ofrece para la celebración de eventos empresariales, reuniones y actos culturales, como exposiciones, conciertos y conferencias. Las visitas a la bodega permiten enganchar al visitante a través de sus instalaciones, historia, anécdotas, ampliaciones… Un viaje a través de los métodos de elaboración de Bodegas Riojanas y de Rioja, a lo largo de sus casi 130 años de vida. Como colofón de la visita, la degustación de las últimas añadas acompañadas de productos típicos de la gastronomía riojana. El equipamiento se completó con la apertura de una enotienda en 2015 y de la 'Sala de Sensaciones del Vino' en 2016. La bodega conjuga a la perfección su valiosa herencia histórica, representada por sus calados centenarios, y el circuito didáctico e interactivo de su ‘Sala de Sensaciones’, un espacio único en Rioja. Todo ello para ofrecer al visitante un contacto más intenso con la cultura del vino, tradición e innovación, autenticidad, sorpresa, historias, vivencias y emociones.


Información y reservas:

Imprescindible reserva previa:

Tlf. 941 45 40 50 y email rrpp@bodegasriojanas.com.

También a través de nuestra página web http://bodegasriojanas.com/es/reserva-de-visitas-bodegas

Objetivo: concienciar al enoturista de los valores del viñedo ecológico y la tradición vitivinícola local

 Publicado el por Bodegas Robles (colaborador)

Almuerzo en el viñedo de Bodegas Robles en Santaella. (photo: )

Almuerzo en el viñedo de Bodegas Robles en Santaella.

El compromiso con la comunidad y el medio ambiente de Bodegas Robles fue reconocido por la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) en los terceros Premios de Enoturismo Rutas del Vino de España por ser la “primera bodega del mundo en elaborar vinos generosos ecológicos, así como en calcular la huella de carbono, con el compromiso de reducirla progresivamente. También por la elaboración de alimentos artesanales a partir de sus vinos y vinagres ecológicos, y por el conjunto de actividades turísticas propuestas para concienciar sobre los valores del viñedo ecológico”.

Bodegas Robles aúna la tradición familiar de una bodega fundada en 1927 con su compromiso por el cuidado de la tierra, la innovación y la colaboración con agentes de I+D+i. La colaboración es una de las señas de identidad de la bodega y nuestra forma más poderosa de generar valor. Uno de los últimos ejemplos es su participación en la iniciativa público-privada “Cómete la historia de Santaella” que aúna enoturismo ecológico, gastronomía, patrimonio y teatro.

El programa incluye una visita al viñedo ecológico Villargallegos y la pasera que Bodegas Robles tiene en Santaella. Después de una cata de vinos en el propio viñedo, se realiza un traslado al Museo Histórico Municipal “Casa de las Columnas”, en el que se asiste a una visita teatralizada de la compañía de teatro Teatrados y en la que cobran vida íberos, romanos y algunos personajes sorpresa. Finalizamos la jornada en el patio del museo con el menú maridado “arqueología del sabor”, resultado de la investigación realizada por Biodiverxa sobre la alimentación de los antiguos habitantes de Santaella, especialmente íberos y romanos. Los platos diseñados por la chef Miriam Cózar son una aproximación a los sabores de aquella época, interpretados desde nuestra tecnología, técnica, arte y cultura.

Comerse el vino... y la vid

Bodegas Robles, en colaboración con diversos centros de investigación, inició en 2009 el proyecto “Comerse el vino” para el desarrollo de alimentos derivados de sus vinos ecológicos. Elaborados lentamente, de forma artesanal, permitan disfrutar plenamente de sensaciones únicas. La experiencia más cercana a comerse el vino.

En 2018, Bodegas Robles y Noor, el espacio gastronómico con una estrella Michelin, inician la experiencia “Comerse la vid”. Miembros del equipo del chef Paco Morales se trasladan al viñedo ecológico para la recolección de seis mil hojas adultas de la vid Pedro Ximénez. La hoja de vid ecológica de Bodegas Robles es comestible en la nueva carta del Restaurante Noor. Con esta actividad, Bodegas Robles continúa su proyecto de economía circular y aprovechamiento de los subproductos del vino y la vitivinicultura.

En definitiva, desde Bodegas Robles afirmamos que el talento se contagia y engendra más talento, que, estimulando la capacidad de iniciativa, esta se transmite de unos sectores a otros, que va de la gastronomía a los productores, del arte a la investigación y de aquí en todas direcciones.

Más información en: www.bodegasrobles.es e info@bodegasrobles.com

6 errores que cometen las bodegas en enoturismo y cómo solucionarlos

 Publicado el por Álvaro Cerrada (colaborador)

Cada bodega debe buscar su argumento único de diferenciación, también en su oferta enoturística. (photo: )

Cada bodega debe buscar su argumento único de diferenciación, también en su oferta enoturística.

En 2018 España tuvo un balance de 2.961.400 visitantes enoturistas, según datos de Acevin. El décimo Informe sobre la Demanda Turística en las Rutas del Vino de España, publicado por el mismo organismo este año 2019, arroja que el gasto del turista del vino “tiende a estabilizarse en torno a los 160 euros diarios”. Solo con estos datos podemos asegurar que el enoturismo es, a priori, un área de negocio que las bodegas en España deberían tener en cuenta en sus planes estratégicos, ya que puede suponer una fuente de ingresos muy interesante y un apoyo clave para la cuenta de resultados de una bodega, sea cual sea su tamaño. Este valioso informe nos da una orientación sobre ese perfil del enoturista y arroja un poco de luz a la hora de desarrollar el tan ansiado como inexistente Plan de Marketing de la bodega, en el que por supuesto debemos integrar nuestra estrategia de enoturismo.  En los últimos seminarios y cursos donde he impartido clase a más de 100 alumnos del sector bodeguero y hostelero, solo 6 personas confesaron que en sus empresas existía un Plan de Marketing. Y varios de ellos ni siquiera contaban con estrategias de enoturismo ¡Empezamos bien!

Dicho esto, vamos a analizar los 6 errores que cometen las bodegas en enoturismo y cómo solucionarlos.

A continuación, información para suscriptores.

Impacto económico estimado del enoturismo en 2018: 240 M€

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Foto: Acevin/RVE. (photo: )

Foto: Acevin/RVE.

En 2018 el número total de visitantes a las bodegas y museos del vino asociados a las Rutas del Vino de España ha sido de 2.961.379, habiendo sufrido un descenso del 7,8%, lo que supone en términos absolutos una disminución de 251.888 visitantes, según recoge el “Informe de visitantes a bodegas y museos del vino asociados a las Rutas del Vino de España 2018”, editado por Acevin y el Club de Producto de Rutas del Vino de España (RVE). Según explica el documento, la bajada producida en el número de visitantes de 2018 está motivada principalmente por la baja en el Club de Producto de una de las Rutas con mayor afluencia turística, la Ruta del Vino de Empordà, que durante 2017 registró más de 373.000 visitas a sus bodegas y museos.

Este descenso, por tanto, no se debe a una disminución real de la actividad enoturística en los destinos enoturísticos integrantes del Club RVE, la cual continúa aumentando en la mayor parte de rutas del vino. De hecho, los autores del estudio destacan que se observa un crecimiento de unos 125.000 visitantes respecto al año anterior (+4,4%) si extraemos de la serie histórica las cifras correspondientes a las Rutas que han causado baja.

Las Rutas del Vino más visitadas en 2018 han sido, en primer lugar, la Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez (con 582.351 visitantes) que continúa creciendo, aunque a un ritmo más pausado y, en segundo lugar, la Ruta Enoturisme Penedès con 441.467 visitantes, que se recupera lentamente tras la caída cercana al -10% experimentada durante el pasado año. Ambas rutas se mantienen a la cabeza afianzando su liderazgo, mientras que, en tercera posición, la Ruta del Vino de Ribera del Duero continúa en alza, aunque decrece su ritmo, tras dos años experimentando un importante ascenso en el número de visitantes.

Otras Rutas que han obtenido cifras superiores a los 100.000 visitantes son Rioja Alta (con 297.168 visitantes), Calatayud (296.325 visitantes), Rioja Alavesa (192.213 visitantes) y Rías Baixas (116.557 visitantes).

La Ruta del Vino de Somontano roza prácticamente los 8o.ooo visitantes manteniendo una tasa de crecimiento positiva, y le sigue muy de cerca Utiel-Requena, que continúa aumentando su número de visitantes. La Ruta de la Garnacha-Campo de Borja y Lleida vuelven a situarse entre los 50.ooo y 6o.ooo visitantes anuales, mientras que Ribera del Guadiana, Alicante, Jumilla, Rueda, Arlanza, Ronda y Navarra todavía no superan los 50.000 visitantes

En cuanto a la evolución del número de visitantes a bodegas y museos en los últimos tres años en las distintas Rutas del Vino de España; cabe destacar los importantes incrementos logrados por las Rutas del Vino de Arlanza (135,37%), Montilla-Moriles (42,12%), Yecla (27,56%), Rueda (17,41%), Jumilla (16,18%) y Rioja Alta (15,98%).

Otras Rutas que recuperan la senda de crecimiento tras el retroceso experimentado durante el año 2017 son Alicante (12,3%), Bullas (3,75%), Penedès (0,77%). Destinos como Rioja Alavesa (13,14%), Sierra de Francia (6,56%) o Utiel-Requena (7,48%) mantienen un ritmo de crecimiento muy positivo cercano al 10%.

Campo de Cariñena (6,88%), Cigales (3,15%), Ribera del Guadiana (5,87%) y Somontano (2,66%) continúan creciendo, aunque comienzan a estabilizarse, desacelerando en algunos casos su ritmo de crecimiento.

En relación al descenso de visitantes, cabe mencionar las Rutas del Vino de Ronda (-30,68%), Bierzo (-15,97%), Navarra (-13,04%, que acumula varios años de retroceso) y Lleida (-2,92%).

De los 2.961.379 visitantes registrados en el año 2018, 2.143.662 fueron visitantes a bodegas y 817.717 corresponden a las visitas recibidas en los museos de las Rutas del Vino de España. Por tanto, un 72,4% de los visitantes recibidos en el conjunto de Rutas de Vino de España corresponden a visitantes a bodegas, y un 27,6% corresponden a visitantes a museos, aumentando las bodegas su importancia porcentual respecto al año anterior (en el que representaban el 65,5% del total de visitantes recibidos.). El número de visitantes a bodegas ha subido (unos 40.000 visitantes más), mientras que el número de visitantes a museos registra una caída de más de 290.000 visitantes. Aquí se visualiza claramente el efecto de la salida de Empordà del Club de Producto, una Ruta que en 2017 aportaba más de 322.000 visitantes a museos.

Si analizamos de manera desglosada el número de visitantes a bodegas y museos, las Rutas que reciben un mayor número de visitas en sus bodegas son Marco de Jerez (553.786), Enoturisme Penedès (384.888), Ribera del Duero (243.211), Rioja Alta (225.693) y Rioja Alavesa (167.699). Todas ellas, exceptuando Ribera del Duero, han mejorado sus cifras de visitantes a bodegas respecto al periodo anterior.

Otras rutas con afluencia importante de visitantes son Rías Baixas, que registra 112.131 visitantes a bodegas, Somontano con 79.601, Lleida con 50.596, que experimenta una ligera caída respecto al año anterior, y Utiel-Requena con 50-440 visitantes.

Nos encontramos también con un buen número de rutas que oscilan entre los 50.000 y 10.000 visitantes: Alicante, Jumilla, Rueda, Ribera del Guadiana, Serranía de Ronda, Montilla-Moriles, Navarra, Campo de Cariñena, Cigales y Bierzo Enoturismo, destacando especialmente el fuerte ascenso de Montilla-Moriles, que aumenta el número de visitantes a sus bodegas en un 38,6%.

Acevin/RVE destaca que Yecla, Arlanza, Calatayud, Garnacha-Campo de Borja, Bullas, Rioja Oriental y Sierra de Francia aún tienen el reto de superar los 10.000 visitantes anuales.

Atendiendo ahora a las visitas específicas a museos, las rutas con más visitantes son Calatayud (292.086) y Ribera del Duero (139.939), que a pesar de la caída experimentada en el número de visitantes a bodegas aumenta un 14,4% la afluencia de visitantes a sus museos. Rioja Alta (71.575), Enoturisme Penedès (56.579) y Campo de Borja (52.767) destacan también, aunque todavía no superan los 100.000 visitantes.

Exceptuando el mencionado ascenso de Ribera del Duero y la fuerte subida de Arlanza y Montilla-Moriles, que han experimentado un crecimiento muy importante en sus cifras, en general, se aprecia una caída generalizada en el número de visitantes a museos de las Rutas del Vino, poniéndose de manifiesto la necesidad de desarrollar propuestas atractivas en torno a los museos y centros de divulgación de la cultura del vino con el objetivo de atraer a un mayor número de visitantes.

El informe de Acevin/RVE pone de manifiesto que existen “diferencias significativas” en cuanto a la importancia de los museos en sus respectivas rutas del vino, como elemento tractor de turistas, observando que en algunos casos los museos y centros de interpretación constituyen un fuerte recurso con capacidad de atraer incluso a un mayor número de visitantes que las propias bodegas, como por ejemplo ocurre en Calatayud, mientras que en otros, complementan la oferta enoturística enriqueciendo la experiencia de los visitantes y fomentando una mayor duración de los viajes a las Rutas del Vino.

Procedencia del enoturista en 2018

Con respecto a la distribución entre visitantes de procedencia nacional y de procedencia internacional, el 74,0% de los visitantes (2.191.706) son nacionales, mientras que el 26,0% son internacionales (769.673). Respecto a 2017, se aprecia un muy ligero incremento en favor de los turistas nacionales del 0,2%, un crecimiento muy inferior al que ha experimentado la demanda enoturística en muchas rutas. Estos datos ponen de manifiesto que el crecimiento se ha realizado tanto con la contribución del mercado nacional como del internacional. Por un lado, se refleja la importancia del turismo interno para las Rutas del Vino de España, atrayendo al público más cercano para participar en los múltiples eventos, realizar escapadas…; y por otro, el buen comportamiento de la demanda internacional, si bien, en relación a esta existe todavía un amplio margen de crecimiento.

El informe de Acevin/RVE señala que sería “recomendable” mejorar la proyección exterior del producto enoturístico Rutas del Vino de España, dándolo a conocer en los mercados internacionales a través de acciones promocionales específicas y haciendo especial hincapié en los nuevos mercados emisores de turistas.

Las rutas con mayor número de visitantes internacionales son la Ruta del Vino y del Brandy Marco de Jerez (241.871), Enoturisme Penedès (210.645), Rioja Alta (64.536) y Rioja Alavesa (52.885).

El enoturismo a lo largo del año

El otoño y la primavera vuelven a destacar como las temporadas más activas para la práctica del enoturismo (por ofrecer unas temperaturas más adecuadas para el disfrute del producto, contar con unos paisajes más atractivos, etc.), si bien los meses de agosto y septiembre registran excelentes datos, sobrepasando incluso los correspondientes a la estación primaveral. Esto se debe a que, durante el periodo veraniego, cada vez un mayor número de personas consideran el enoturismo como una alternativa para sus vacaciones, eligiendo destinos enológicos y, en otros casos, los viajeros que viajan con otras motivaciones, suelen buscan bodegas para visitar durante su estancia en destino.

Los meses de agosto, septiembre y octubre fueron los que contaron con una mayor afluencia de visitantes superando los 300.000 visitas a bodegas y museos, destacando especialmente octubre como el mes que mayor número de visitantes recibieron las Rutas del Vino de España en 2018, registrando un total de 334.430 visitas.

Los buenos datos de septiembre y octubre pueden deberse también a la vendimia, un periodo en el que el turista puede disfrutar de propuestas enoturísticas especiales que no pueden vivirse en otra época del año, descubrir el paisaje de los viñedos en todo su esplendor, visitar bodegas en plena actividad, así como asistir a las múltiples fiestas y eventos que se desarrollan en las distintas zonas vitivinícolas coincidiendo con este momento del año.

Los meses de abril y mayo también se comportaron muy bien superando las 275.000 visitas y los meses de marzo y junio alcanzaron las 250.000. Los meses con menor actividad son los de enero, febrero y diciembre, meses más fríos, si bien han experimentado un aumento en los últimos años motivado principalmente por los eventos de empresa, así como las reuniones de familiares y/o amigos en fechas señaladas como la Navidad.

En relación a los años anteriores, se pone de manifiesto que el crecimiento experimentado se reparte durante todos los meses del año, siendo especialmente significativo en los meses de marzo y noviembre, mientras que los meses de abril y mayo experimentaron un ligero retroceso.

Si comparamos el gráfico de distribución mensual del turismo del vino frente a la distribución de turistas en España, medida, por ejemplo, con la entrada de turistas internacionales (Frontur 2018), vemos cómo los picos de demanda continúan complementándose perfectamente. Este hecho convierte a las Rutas del Vino de España en un producto turístico de especial valor por su contribución a la desestacionalización del modelo turístico estatal, algo que influye de manera directa en la sostenibilidad del turismo, además de contribuir en gran medida al equilibrio territorial de nuestro país y al fomento de la creación de empleos más estables en el sector turístico, y especialmente en las zonas rurales.

Al analizar la distribución de los viajes de los españoles en los destinos nacionales (Familitur), se observa cómo la curva de visitantes de las Rutas del Vino se complementa muy bien también con la propia actividad turística de los españoles. Por tanto, las temporadas altas del enoturismo (especialmente los meses de mayo, septiembre y octubre), contribuyen muy positivamente a la desestacionalización.

Sin embargo, desde Acevin/RVE insisten en la necesidad de captar un mayor número de enoturistas durante los meses de invierno (diciembre a febrero, fundamentalmente) para compensar el descenso generalizado de turistas. En este sentido, sería recomendable desarrollar un mayor número propuestas de turismo MICE dirigidas al segmento de empresas y colectivos profesionales (coincidiendo con el fin y el inicio de año se celebran un gran número de comidas de empresa, reuniones de amigos, se hace entrega de incentivos, regalos, etc.).

Impacto económico del enoturismo

Durante el año 2018 el precio medio de las visitas a bodegas ascendió de los 8,38 € del año anterior a los 9,79 € actuales. Y este ascenso viene también acompañado de un aumento destacable en el gasto medio por visitante en la tienda de las bodegas, que alcanza la cifra de 19,98 €.

En cuanto a los museos que integran las Rutas del Vino de España, cabe destacar la leve caída que ha experimentado el precio medio de las entradas, descendiendo hasta los 4,07 €, cifra ligeramente inferior a la registrada el año pasado (4,68 €). Por el contrario, el gasto medio del visitante en los museos continúa aumentando considerablemente, alcanzando este año los 7,24 €, desde los 5,35 € del año anterior.

Según el informe aquí desglosado, estos datos reflejan una mayor madurez del sector que tiende cada vez en mayor medida a ofrecer servicios más profesionales y de mayor valor, con unos precios más elevados y por tanto un mejor posicionamiento de las visitas ofertadas por las bodegas. Además, esta subida no ha pasado factura al ticket medio de venta tienda, sino que además ha originado un mayor gasto del enoturista en las tiendas de las bodegas y museos.

Si analizamos en mayor detalle el precio medio de la visita y el gasto medio por visitante a bodegas en cada una de las Rutas del Vino de España, observamos que los precios de las visitas oscilan en intervalos más similares, mientras que el gasto medio por turista en tienda presenta diferencias más notables entre las distintas rutas, motivado entre otras razones por la diferencia de los precios del vino en las distintas zonas vitivinícolas.

Las bodegas que establecen precios medios más elevados para su visita se corresponden en primer lugar con la Ruta del Vino de Ronda (18,38 €), seguida de las bodegas de Enoturisme Penedès (14,99 €) y Rioja Alavesa (14,17 €). Por otro lado, las bodegas de las Rutas del Vino que presentan un mayor gasto medio por visitante en tienda son, respectivamente: Lleida (45,59 €) Ribera del Duero (38,63 €), Calatayud (34,60 €), Rioja Alta (28,72 €) Rueda (27,76 €) y Jumilla (27,31 €). El gasto realizado en tienda guarda cierta relación con los precios de los vinos de cada Denominación de Origen.

El gasto medio por visitante es, en la gran mayoría de los casos, considerablemente superior al precio medio de la visita, por tanto, los turistas gastan más en la compra de vinos y la adquisición de otros productos ofertados en las bodegas que en la propia visita, siendo esta tan solo una parte de sus ingresos.

Impacto estimado:

En base al número de visitantes a bodegas y museos del vino y el precio medio de la visita y gasto realizado en tienda, registrados en cada ruta del vino, es posible contar con una aproximación al impacto económico del enoturismo en las bodegas y museos de las Rutas del Vino de España. Cabe destacar que a pesar del descenso en el número de visitas a bodegas y museos en el conjunto de las Rutas del Vino de España (motivado por la baja de Emparda), el impacto económico del enoturismo en las bodegas y museos que forman parte del Club de Producto ascendió a un total de 80.967.646 euros (un crecimiento de más de 13 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 20,5 %, respecto al año 2017). Si lo desglosamos, el impacto generado en las bodegas se sitúa en los 72.609.080 euros y para los museos de 8.358.566 euros.

No obstante, hay que tener en cuenta que la aproximación al impacto económico corresponde únicamente a las actividades de visitas a bodegas y museos y al gasto realizado en la tienda de estos servicios, por lo tanto, no se incluyen otros conceptos como comidas, experiencias, catas especiales, alquiler de espacios para reuniones, celebraciones o incentivos, y otros servicios ofertados por bodegas y museos que generan también una importante actividad económica.

Conviene recordar, asimismo, que, además de las bodegas y museos, existen otros muchos agentes en las rutas del vino cuya actividad económica es tan importante o mayor que la propia de las bodegas, como los alojamientos, restaurantes, comercios, empresas de actividades, etc. Considerando que un tercio de la actividad económica corresponde a las bodegas y dos tercios al resto de sectores, el impacto económico del enoturismo en las Rutas del Vino de España podría estimarse en unos 240 millones de euros.

Informe completo aquí.