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Balance del vino campaña 2012/2013 (provisional)

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Balance completo en pdf adjunto.
La Subdirección General de Estadística del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) hizo público el 16 de diciembre el balance provisional del vino en la campaña 2012/2013, que introduce ligeras variaciones respecto al balance del vino provisional estimado, que ya desarrolló SeVi en su edición 3.410. Según el documento, del que pueden obtener una copia en el archivo adjunto, la campaña 2012/2013 arrancó con 28,48 millones de hectolitros de existencias, que se sumaron a una producción de 31,12 Mhl de vino y 4,65 Mhl de mosto no vinificable; y a una importación total de 1,93 Mhl. En total, las disponibilidades de vino durante 2012/13 ascendieron a 61,54 Mhl.
El sector español dio salida a 17,4 millones de hectolitros de vino a través de la exportación, mientras que la utilización interna quedó en 16,24 Mhl (9,85 Mhl para consumo humano, 5,06 Mhl para usos industriales, 810.000 hl para transformación y 518.000 hl de pérdidas de vinos.
Así, según el balance, las campaña 2012/13 finalizó con 27,9 millones de hectolitros de vino. De ellas, 19,41 correspondían a vinos con D.O.P, otros 1,58 Mhl lo eran de vino con I.G.P., 859.000 hectolitros eran vinos varietales y algo más de 6 Mhl correspondían a la categoría de otros vinos.
 

Comunicado de la Asociación de Destiladores y Rectificadores de Alcoholes y Aguardientes Vínicos (Adevin) en defensa del brandy

 Publicado el por Adevin (colaborador)

En su Asamblea General Ordinaria del pasado mes de noviembre, Adevin (Asociación de Destiladores y Rectificadores de Alcoholes y Aguardientes Vínicos) acordó redactar y entregar para su difusión a los medios de comunicación el siguiente comunicado:

La legislación comunitaria define el brandy como la bebida espirituosa que se obtiene de aguardiente de vino con o sin adición de destilado de vino, es decir, mediante la utilización para su elaboración exclusivamente de alcoholes procedentes de la destilación de vino.
Desde hace algún tiempo, varias e importantes empresas elaboradoras y comercializadoras de brandy, acogidas al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Brandy de Jerez, vienen fabricando para su comercialización fundamental o exclusivamente en el mercado nacional, una bebida espirituosa inspirada en el brandy, pero elaborada con alcoholes de origen agrícola distintos del vino, con el único objetivo de obtener una materia prima de menor coste. Esto, no supone en si misma ninguna vulneración de la legislación vigente desde el punto de vista de la definición de bebida espirituosa, pero en el menor de los casos, es de dudosa honestidad para con el consumidor cuando en lugar de comercializarla con una imagen propia, se comercializa con la misma o similar a la del brandy que han venido a sustituir.
Sorprende en este sentido la pasividad del Consejo Regulador del Brandy de Jerez cuando en su propio Reglamento establece la prohibición expresa de utilizar “nombres, marcas, términos, expresiones o signos que, por su similitud fonética o gráfica con los nombres protegidos puedan inducir a confusión con los que son objetos de esta Reglamentación” y no podemos salir de nuestro asombro cuando entre sus funciones, las del Consejo, está la de “velar por el prestigio de la denominación en el mercado nacional y extranjero”
Sin querer entrar en las consecuencias que esta práctica tiene para el sector vitivinícola, por cierto, embarcado en un costoso proceso de reestructuración generador de un muy importante potencial productivo en España, seguramente también demandado por los fabricantes de brandy, para la obtención de un viñedo rentable y que garantice la producción suficiente para el abastecimiento de las distintas alternativas de mercado y evite situaciones de desabastecimiento como las recientemente vividas, debemos reclamar el respeto para un producto que como el brandy es patrimonio de todos, desde el viticultor hasta el embotellador y ese patrimonio no puede dilapidarse justificándose con situaciones, que aunque difíciles, han sido coyunturales.
Reclamamos por tanto del sector del brandy que no participa de esta estrategia y de las organizaciones profesionales de bebidas espirituosas, incluido el propio Consejo Regulador de la D.O. Brandy de Jerez, por cierto única Denominación de Origen de Brandy existente, así como de las administraciones públicas competentes, tomen cartas en el asunto, analicen el escenario producido y obren en consecuencia.

Descenso de 2.327 ha (-0,24%) del área de viñedo de transformación en 2013

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Tablas y Esyrce en documento pdf adjunto.
Según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce) del año 2013 del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), el área cultivada de viñedo en nuestro país se redujo levemente en un 0,2% y 1.961 hectáreas, bajando hasta las 965.094 hectáreas. De esta superficie, unas 951.693 ha corresponden a viñedo de uva para transformación, que representa el 98,61% del total, mientras que el 1,4% restante y 13.401 ha son distintas superficies de uva de mesa.
Hay que anotar, en primer lugar, que las superficies que se ofrecen en la Esyrce reflejan el resultado de una operación estadística por muestreo y se refieren a la cubierta del suelo en el momento de la investigación de campo, realizada en el verano de 2013. Por tanto, aunque son una referencia de la evolución del cultivo, no constituyen la cifra oficial, que es difundida con posterioridad en el Anuario de Estadística Agraria del Magrama.
Salvado este inciso, es de destacar la estabilidad de las superficies de un año a otro que caracterizan a cultivos leñosos, como el viñedo, donde el área se mantuvo prácticamente estabilizada o ligeramente a la baja, después de los importantes recortes del área plantada de los años anteriores, como consecuencia de la aplicación del programa comunitario trienal 2009-2011 de arranque subvencionado de viñedo.

El 1 de enero de 2014 entra en vigor con carácter obligatorio el EMCS interno

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El próximo 1 de enero de 2014 entra en vigor con carácter obligatorio el denominado EMCS interno (Sistema de Control de Movimientos de Impuestos Especiales), seis meses después de lo que estaba previsto, en el ámbito territorial interno (Península y Baleares) para todos los productos objeto de impuestos especiales que se envíen en régimen suspensivo, a tipo reducido o con exención, también de o a Canarias.
Aunque ya el sector conoce el borrador de la norma (de prórroga de fechas), se espera que la publicación del Real Decreto con la nueva fecha de entrada en vigor de la modificación del Reglamento de Impuestos Especiales se publique, tras aprobarse en el último Consejo de Ministros del año, en los últimos días de 2013 (fecha probable de publicación en el BOE, 28 de diciembre de 2013)
El EMCS interno es un sistema informatizado de control, que va a permitir a la Administración Tributaria obtener información en tiempo real sobre los movimientos de productos sujetos a impuestos especiales y efectuar los controles necesarios, incluso durante la circulación de estos.

El nuevo sistema de autorizaciones de plantación de viñedo se abre paso

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

De acuerdo al texto consolidado de la propuesta de reglamento de la OCM Única, el actual régimen de derechos de plantación de viñedo concluirá el 31 de diciembre de 2015 y será sustituido por un nuevo sistema de autorizaciones de plantaciones de viñedo, cuya duración, en principio, se extenderá del 1 de enero de 2016 al 31 de diciembre de 2030, según el artículo 54.a0 del citado texto legal.Se procederá a una revisión intermedia, que deberá realizar la Comisión Europea para evaluar el nuevo sistema y, en caso de que fuera pertinente, formular propuestas de modificación.
El principal aspecto del nuevo sistema es que solo se permitirán plantaciones o replantaciones de viñedo que lleven aparejada su autorización. Los Estados miembros concederán la autorización, correspondiente a una superficie específica expresada en hectáreas, previa presentación por parte de los productores de una solicitud que cumpla con los criterios de admisibilidad y de objetivos no discriminatorios. Dicha autorización será concedida sin coste para los productores.
El periodo de validez para ejecutar esas autorizaciones será de tres años desde su concesión, a partir de la fecha en que hayan sido concedidas. Al respecto, habrá sanciones administrativas para los productores en caso de que no se utilicen, es decir, que una vez solicitadas y otorgadas, el beneficiario no sea capaz de ejecutarlas.