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Efectos anuales de la dosis de riego en Verdejo (D.O. Rueda) en situación de elevada sequía

 Publicado el por J. Yuste (colaborador), A. Vicente (colaborador), E. Barajas (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

El cultivo del viñedo en condiciones de clima árido o semiárido, con pluviometría anual inferior a 400 mm, escasa sobre todo en la época estival, presenta la necesidad de aplicación de riego para moderar el estrés hídrico que sufre (Jones et al. 2005, Yuste et al. 2009). Es ampliamente conocido que el crecimiento del viñedo es muy sensible al déficit hídrico (Gómez del Campo et al. 2002, Keller et al. 2008) y que dicho déficit hídrico también reduce la asimilación neta de carbono y la acumulación de azúcar en la baya durante la maduración (Matthews y Anderson 1988, McCarthy 1997, Sipiora y Gutiérrez 1998; en Santesteban et al. 2011).

El aumento de la dosis de agua aplicada mediante riego incrementa generalmente el rendimiento, pero puede tener un efecto negativo sobre la calidad de la uva, principalmente debido a las pérdidas de color, al bajo contenido en azúcar y a desequilibrios en la acidez (Bravdo et al. 1985, Hepner et al. 1985, Matthews et al. 1990, Cacho et al. 1992, Esteban et al. 1999, 2001; en Cifre et al. 2005). Aunque en general el riego permite aumentar el rendimiento del viñedo (Yuste 1995), el riego deficitario en determinadas épocas se ha sugerido como estrategia para mejorar la calidad de la uva (McCarthy et al. 2000). En este sentido, el riego deficitario controlado (RDI) ofrece la posibilidad de reducción del vigor, tratando de estabilizar la producción y promoviendo la calidad de la uva, a través del incremento de la eficiencia en el uso del agua (Chaves et al. 2007, Santos et al. 2007; en Baeza et al. 2007).

El riego deficitario controlado persigue el mantenimiento de las plantas bajo cierto grado de estrés hídrico en algún periodo del ciclo productivo, con el objetivo de controlar el crecimiento vegetativo y de la baya (Kriedemann y Goodwin 2004). Generalmente este periodo se plantea a partir del cuajado, época en la cual el agua disponible en el suelo empieza a escasear en muchas zonas semiáridas. Esta situación permite considerar la restricción del riego hasta dicha época como una posible estrategia de riego deficitario, para iniciar dicho riego una vez que el crecimiento del pámpano principal haya parado, con el objetivo de que el riego ayude a mantener una actividad fisiológica adecuada que facilite la síntesis de azúcar y su translocación a las bayas (Intrigliolo y Castel 2010, McCarthy et al. 2000).

El efecto del estrés hídrico durante el periodo herbáceo en el desarrollo de la baya, que ha sido descrito para diversas variedades y condiciones (Girona et al. 2009, Intrigliolo y Castel 2010, Salón et al. 2005), ha mostrado como resultado una menor síntesis de los ácidos málico y tartárico y una menor tasa de asimilación (Blouin y Guimberteau 2000, De Souza et al. 2005, Salón et al. 2005), así como un mayor consumo de ácido málico (De Souza et al. 2005, Spayd et al. 2002). Asimismo, se ha detectado un efecto de reducción del rendimiento en ciertas situaciones, debido a su acción inhibidora en la diferenciación del racimo (Santesteban et al. 2011).

Teniendo en cuenta que las variedades blancas han sido menos estudiadas en cuanto a los efectos del riego, probablemente por haberse asumido que la calidad de la uva era menos dependiente del régimen hídrico aplicado que en variedades tintas (Alburquerque y Yuste 2011), y que hasta la fecha no existen trabajos que abarquen esta temática en la variedad Verdejo, se plantea la conveniencia de realizar un estudio de este tipo.

Proyecto Valovitis: 121 vinos singulares a partir de variedades de uva recuperadas en Aragón y Sur de Francia

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

La búsqueda de viñedos en peligro de extinción, que comenzó hace un año dentro del proyecto transfronterizo “Valovitis”, liderado por el Laboratorio de Análisis del Aroma y Enología (LAAE), del Instituto Universitario Mixto Agroalimentario de Aragón (IA2) de la Universidad de Zaragoza, ha comenzado a dar sus frutos, según una nota de la Universidad de Zaragoza.

Los resultados de los primeros 121 vinos elaborados con variedades recuperadas en Aragón y el sur de Francia se presentaron el pasado martes 27 de junio en un “workshop” o seminario en la localidad francesa de Fronton, como culminación de una primera fase del proyecto de investigación que se prolongará durante un par de años más.

La iniciativa de recuperación arrancó en la primavera pasada con la colaboración ciudadana para buscar viñedos y cepas en peligro de extinción, con el objetivo de conservar el patrimonio genético vegetal de esas variedades de vid y detectar tipos de cepas con las que poder lograr vinos más exclusivos y competitivos, de calidad diferenciada, y también que las empresas y bodegas de ambos lados de la frontera pirenaica puedan ser más innovadoras.

“Valovitis” es uno de los proyectos transfronterizos de investigación entre España, Francia y Andorra, en los que participa el Campus de la Universidad de Zaragoza para fomentar el desarrollo sostenible del territorio a ambos lados de los Pirineos.

Se trata, según la UdZ, de una investigación conjunta de tres socios principales: el Instituto Universitario Mixto Agroalimentario de Aragón (IA2), al que pertenece el Laboratorio de Análisis del Aroma y Enología; el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), por otro, y el Instituto Francés de la Vid y del Vino.

La búsqueda de viñedos en extinción se ha concentrado en los territorios aragonés y francés sobre variedades que, una vez catalogadas mediante análisis químicos y sensoriales, han comenzado a ser transferidas a bodegas y empresas.

Más vinos, que cepas

Durante el primer año del proyecto, el CITA y el Instituto Francés de la Viña y el Vino lograron recuperar alrededor de 80 tipos de cepas, con cuya uvas se han elaborado en algunos casos tanto vinos tintos, como rosados, de ahí que, al final, haya más vinos (121), que cepas (80). Estos vinos fueron posteriormente analizados química y sensorialmente por el Laboratorio de Análisis del Aroma y Enología (IA2) de la Universidad de Zaragoza.

Según el investigador de la UdZ, Ricardo López, algunas de esas cepas se encontraban ya en conservatorios vegetales, es decir, en bancos de especies singulares o en peligro de extinción. Otras, fueron localizadas gracias a la colaboración ciudadana de particulares que comunicaron la existencia de cepas “raras” o que pensaban que podían ser poco comunes.

López destacó que con los 80 tipos de cepas de vid con los que ya se están trabajando en la investigación, se ha conseguido encontrar vinos con colores y olores muy particulares, únicos. Pero el trabajo continúa adelante para ampliar la investigación con la localización y estudio de más tipos de cepas de vid.

En este proceso, lo primero que se hace es “curar” a la cepa, pues no es extraño que esté afectada por patógenos que la ponen en peligro, según este investigador, con lo que hay que eliminarlos con el fin también de poder desarrollar después programas de reproducción con las adecuadas garantías sanitarias.

Luego, añade, se analizan las condiciones de las uvas de esas cepas y el vino que se obtiene de ellas, así como su calidad. Tras seleccionar las que se consideran más especiales, se realiza un trabajo de preservación y de reproducción para finalmente poner a disposición de las bodegas francesas y españolas de la región pirenaica nuevas variedades excepcionales de cepas que puedan incorporar a su producción de vino.

De hecho, el análisis sensorial y químico realizado ha permitido encontrar variedades con un interesante potencial enológico, gracias a características muy apreciadas por los consumidores como pueden ser los aromas de pimienta negra, fruta tropical o regaliz.

En el seminario, dirigido a los enólogos de la región francesa, los investigadores presentaron las características vitícolas y enológicas de las variedades recuperadas, así como los resultados sensoriales y químicos. Los asistentes al seminario degustaron algunos de los vinos más interesantes, elaborados con dichas variedades en una cata dirigida por el Dr. Ernesto Franco.

Transferencia de conocimientos

Está previsto realizar un seminario similar en Zaragoza el próximo mes de enero, dirigido a los enólogos españoles. Estos seminarios tienen como objetivo transferir a las bodegas de las regiones pirenaicas los conocimientos obtenidos durante el proyecto, con el propósito fundamental de mejorar su competitividad en los mercados vitícolas.

El proyecto “Valovitis” continúa vigente y sigue necesitando la colaboración ciudadana para encontrar más viñas en peligro de desaparición y evitar la pérdida de nuestro patrimonio varietal. A través de la web del proyecto (www.valovitis.eu ) se puede informar al equipo de investigadores sobre viñas antiguas o abandonadas que pudieran ser especies valiosas y recuperables.

Los colaboradores podrán facilitar información acerca de la especie encontrada (ubicación, sabor, presencia de semillas, etc) en la web del proyecto (www.valovitis.eu ) y adjuntar cuatro fotos, teniendo en cuenta que el mejor momento para la observación es entre mediados de junio y septiembre.

En este proyecto pueden participar todos aquellos que sepan de la existencia de cepas sueltas en el campo o que tengan una vieja en su jardín o en la fachada de su casa poniéndose en contacto con los responsables del Proyecto “Valovitis”, que lidera el Laboratorio de Análisis del Aroma y Enología (LAAE) de la Universidad de Zaragoza.

Este proyecto de investigación trasfronteriza de tres años de duración cuenta con un presupuesto de 700.000 euros, cofinanciado al 65% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), a través del Programa INTERREG V-A España, Francia, Andorra (Poctefa).

 

Precios del aceite 05-07-17

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

UPA pide coordinación y ayudas para los afectados por la Xylella fastidiosa tras su llegada a la Península

 Publicado el por UPA (colaborador)

La Xylella fastidiosa, una bacteria que afecta gravemente a olivos y almendros, entre otras especies, ha desembarcado en la Península Ibérica. Los agricultores se confiesan atemorizados por los efectos que pueda provocar esta plaga que lleva varios años extendiéndose por el Mediterráneo. Desde UPA reclaman un plan de acción coordinado por el Ministerio de Agricultura que contemple ayudas suficientes para los agricultores afectados.

Los peores temores de los agricultores se han confirmado. La plaga provocada por la bacteria Xylella fastidiosa, que afecta a cultivos leñosos, entre los que destacan el almendro y el olivar, ha desembarcado en la Península Ibérica.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha trasladado el temor de sus afiliados y afiliadas ante una bacteria que puede convertirse en plaga y generar un grave perjuicio económico si no se actúa “pronto, con inteligencia y de forma coordinada”.

El Ministerio de Agricultura debe, en opinión de UPA, coordinar un plan de acción urgente contra la Xylella en el que participen las Comunidades Autónomas y las organizaciones agrarias. “Todas las visiones son necesarias”, afirman, para frenar una plaga que lleva varios años expandiéndose por el Mediterráneo, desde Italia hasta Baleares y finalmente hasta Alicante, donde se confirmó su presencia el pasado viernes.

UPA ha pedido que se articule un plan de ayudas directas para los agricultores que sufran arranques en sus explotaciones por la presencia de infección de Xylella. Esta plaga puede incluso causar la muerte de los árboles afectados, por lo que las pérdidas, teniendo en cuenta que hablamos de cultivos leñosos que tardan años en producir, pueden ser “inmensas”.

Desde la organización agraria han recordado en todo caso que esta plaga en ningún caso afecta a los humanos, pero genera un daño muy grave a las plantas, llegando a destruir toda la producción.

La Unión de Pequeños Agricultores ha hecho un llamamiento para que se impulsen los proyectos de investigación y se logre descubrir un tratamiento para esta enfermedad vegetal que, hoy por hoy, no tiene más tratamiento que el arranque de los árboles infectados.

La Xylella salta a la Península

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Detalle de ejemplares de Xylella fastidiosa. FOTO: RTVE ‘Agrosfera’. (photo: )

Detalle de ejemplares de Xylella fastidiosa. FOTO: RTVE ‘Agrosfera’.

La Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural de la Generalitat Valenciana ha confirmado la primera detección de la bacteria Xylella fastidiosa en una plantación de almendros del municipio de Guadalest, en la comarca alicantina de la Marina Baixa. Se trata de una plantación cuyos ejemplares tienen más de 30 años de edad. Ya en diciembre de 2016 se tomaron muestras asintomáticas de este bancal ante el aviso de su propietario, que había observado una merma en la cosecha. Dieron resultado negativo. Un segundo muestreo asintomático posterior dio resultados contradictorios. Finalmente, el servicio de sanidad vegetal de la Conselleria realizó un muestreo el 22 de junio de 2017 con 17 muestras, 12 de las cuales, todas en almendro, han confirmado positivo tras el análisis realizado en el Laboratorio Nacional de Referencia, que es el del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA). Así lo confirmó el boletín de resultados del jueves 29 de junio y en consecuencia se comunicó al Ministerio de Agricultura, Medio Ambiente y Pesca (Mapama), a la Unión Europea, a los gobiernos de las comunidades autónomas adyacentes y al sector la aparición del primer brote de Xylella Fastidiosa en la Comunitat Valenciana. Otras muestras de olivo recogidas en las inmediaciones de la parcela infectada han resultado negativas.

Se trataría del primer positivo por Xylella fastidiosa en territorio peninsular, después de los casos detectados desde finales de 2016 en Baleares. Desde el 29 de junio, la Conselleria valenciana lleva a cabo tratamientos insecticidas contra los vectores (insectos que pueden transmitir la enfermedad), tanto en la parcela infectada como en los 100 metros de alrededor, con un producto fitosanitario habitual en estos casos. Asimismo, han comenzado a adoptarse las medidas previstas en el plan de contingencia de la Comunitat Valenciana, para el arranque y destrucción de la parcela afectada y de todo el material vegetal potencialmente hospedante de la bacteria existente 100 metros a la redonda.

La Conselleria también ha puesto en marcha un intensivo sistema de prospección y análisis para determinar si existe más material infectado, en las proximidades de la parcela, así como en la misma comarca y comarcas colindantes. Por un lado, y en cumplimiento de la Decisión 789/2015, está previsto realizar una prospección intensiva por cuadrículas de 100 m X 100 m en toda la zona tampón, y simultáneamente también está previsto realizar una prospección por cuadrículas de 1 km por 1 km para intentar detectar la presencia de la bacteria tanto en el radio de 10 km como en todas las comarcas colindantes a este radio.

En cumplimiento de la normativa europea (Decisión 2015/789 y modificaciones), se va a proceder inmediatamente a declarar una zona demarcada de 10 km. En torno a la parcela infectada, aunque alejados de ésta, existen en la demarcación siete viveros y centros de jardinería, parte de cuyo material (olivos, almendros, adelfas, aguacates, nogales, cítricos, entre otros) ha sido inmovilizado cautelarmente. Se ha abierto una investigación de trazabilidad para identificar el origen y proceso de producción y distribución de ese material en los últimos tres años. Ante cualquier sospecha de tener una planta infectada,se puede contactar con el servicio de sanidad vegetal de la Conselleria (Avda de Alicante s/n de Silla -Valencia- , teléfono 96 120 76 94, sanitatvegetal@dgagric.caib.es).

La Xylella fastidiosa es una bacteria con un rango de plantas hospedantes muy amplio, y que puede producir graves daños en cultivos tales como los cítricos, la vid, el olivo y algunas especies del género Prunus, así como en numerosas especies ornamentales y forestales.