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Cada 7 Días 25-09-19

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado...

Cada 7 Días 18-09-19

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado...

La FEV reclama al Gobierno simplificar la burocracia a la que hacen frente las bodegas

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luís Benítez, ha pedido al Gobierno, en presencia de representantes de la Agencia Tributaria y del Ministerio de Agricultura, que escuche al sector bodeguero y trabaje de manera coordinada para eliminar al máximo las duplicaciones y cargas administrativas innecesarias que pueden suponer un lastre a la competitividad de las bodegas.

Benítez ha lanzado esta petición durante la jornada organizada el 24 de septiembre por la FEV y la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en Madrid para presentar el nuevo portal electrónico SILICIE, a través del cual las bodegas deberán presentar a partir de 2020 los libros contables de impuestos especiales.

En este sentido, ha agradecido la buena disposición de la Agencia Tributaria y su colaboración con el sector en la elaboración de la Orden Ministerial que regula este nuevo sistema, así como su voluntad de legislar pensando en los sujetos de esa Ley para adaptarla a la realidad de las bodegas. Igualmente, ha destacado el importante papel en estos meses de un grupo de expertos de la FEV, que han trabajado en representación de todas las bodegas para conseguir el mejor resultado posible.

Para el director de la FEV, el resultado final de la nueva Orden es positivo porque supone avanzar en la digitalización de la información, simplifica algunos apartados y elimina algunas declaraciones obligatorias hasta la fecha. Así, considera que ésta puede ser la primera piedra para alcanzar una simplificación administrativa real en el sector del vino, pero es necesario seguir avanzando porque, a día de hoy, las bodegas siguen teniendo que hacer frente a muchas declaraciones distintas (Agricultura, Infovi, AEAT, Consejos Reguladores,…), que en muchos casos solicitan información parecida pero en unos tiempos y formatos diferentes, lo que se traduce en una innecesaria carga administrativa.

Por ello, la FEV ha propuesto la creación de un grupo de trabajo con todas las partes implicadas para trabajar de manera coordinada en la optimización de las declaraciones vitivinícolas en el corto plazo y, a medio plazo, alcanzar una verdadera simplificación administrativa en el sector.

“La transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales en cualquier sector, pero es fundamental que se lleven a cabo de una manera racional sin que suponga cargas ni trabas adicionales en el trabajo diario de las empresas, cuyos esfuerzos deben estar enfocados en elaborar el mejor vino posible y comercializarlo con el mayor valor”, ha concluido.

La jornada contó, además, con la participación de la directora del Departamento de Aduanas e II.EE., Pilar Jurado, y del subdirector general de Gestión e Intervención de Impuestos Especiales, Vicente Cillero, ambos por parte de la AEAT.

Tras la explicación técnica del nuevo portal electrónico, se llevó a cabo una mesa redonda en la que distintos actores del sector han debatido sobre los retos pendientes en materia de simplificación administrativa y los próximos pasos a dar. Además de la FEV y la AEAT, han participado en esta mesa la subdirectora general de Frutas y Hortalizas y Vitivinicultura del Ministerio de Agricultura, Camino Arroyo, el presidente de la Conferencia Española de Consejos Reguladores (CECRV), David Palacios, y la directora de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), Susana García.

La jornada celebrada en Madrid es la primera de una serie de sesiones formativas organizadas por la FEV, la AEAT y las asociaciones regionales de la FEV en distintas zonas vitivinícolas españolas. Así, entre los meses de octubre y noviembre, está prevista la celebración de nuevas jornadas en Pontevedra, Jerez de la Frontera, Jumilla, Vilafranca del Penedès, Aranda de Duero y Logroño.

El viñedo fue uno de los cultivos más afectados por la “gota fría” de final de agosto y mitad de septiembre

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Detalle de viñedo valenciano dañado por las tormentas. FOTO: AVA Asaja. (photo: )

Detalle de viñedo valenciano dañado por las tormentas. FOTO: AVA Asaja.

La “gota fría” de finales del pasado mes de agosto y de los días 12, 13 y 14 del pasado mes de septiembre, con un temporal de lluvia y, en algunos casos, de pedrisco, tuvo al viñedo de uva de vinificación (también al de uva de mesa) como uno de los cultivos más afectados.

El “pool” de empresas privadas del seguro agrario, Agroseguro, señaló que la denominada también Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) de finales de agosto causó afecciones y destrozos de consideración, aunque muy localizados, por tormentas de granizo y de lluvia torrencial, en el viñedo de uva de vinificación de las CC.AA. de Castilla-La Mancha (Seseña, Borox, Villanueva de Los Infantes, Las Pedroñeras), de Madrid (Arganda del Rey), Aragón (Catalayud), La Rioja Alta y Extremadura.

Las tasaciones de estos daños ya se están realizando, siendo el viñedo de uva de vinificación el cultivo más afectado, con 10.969 hectáreas, casi la mitad del total de la superficie siniestrada que, según Agroseguro, se elevó a un total de 22.182 ha, siendo el olivar el segundo cultivo más dañado, con 3.966 ha, seguido de cítricos (1.945 ha), herbáceos (1.911 ha), hortalizas (1.593 ha) y frutos secos (995 ha), con unas indemnizaciones estimadas de forma conjunta de unos 15 millones de euros.

Pedriscos

Esta entidad realizó una nueva estimación, a 31 de agosto pasado, de la superficie de viñedo de uva de vinificación asegurada, afectada por los pedriscos de este 2019. Los más importantes tuvieron lugar el día 7 de julio en la comarca de Utiel-Requena (Comunidad Valenciana) y el día 8 de ese mes en La Rioja y la Comunidad Foral de Navarra, aunque también se vieron afectados, aunque con menor intensidad, las CC.AA. de Castilla-La Mancha, Galicia y Aragón.

De nuevo, entre los días 26 y 28 de agosto pasado, el paso de la “gota fría” provocó importantes y extensos daños por pedrisco, sobre todo en Castilla-La Mancha.

En conjunto, los partes de siniestros recibidos por pedriscos hasta finales del pasado mes, sin tener aún en cuenta los efectos que sobre este cultivo causó la “gota fría” de mitad de septiembre, sobre todo en las D.O.P. Jumilla y Almansa, sumaron por ahora una superficie de 34.604 hectáreas aseguradas afectadas, según Agroseguro.

Castilla-La Mancha es la Comunidad Autónoma con mayor afección, con un 47% del total y 16.275 hectáreas de viñedo de uva de vinificación asegurado damnificado, seguido de la Comunidad Valenciana, con un 17,1% del total y 5.914 has; La Rioja, con 15,5% y 5.349 has; la Comunidad Foral de Navarra, con un 10,3% y 3.551 has, y el resto de CC.AA., con el 10,2% restante y 3.515 hectáreas.

Agroseguro, que ya ha iniciado las tasaciones definitivas en todas las zonas productoras, en las que se han observado daños de muy diversidad magnitud, valora las indemnizaciones a abonar a los viticultores afectados en un importe de 22 millones de euros, habiéndose adelantado el pago de 1,3 millones a los asegurados de aquellas parcelas con daños por pedrisco, cuyo límite máximo de pérdidas fuese igual o superior al 80% del total garantizado.

Última DANA

En relación a las consecuencias de la última DANA de los días 12 a 14 del pasado mes de septiembre, aún se carece de una valoración oficial de cuántas hectáreas podían haberse visto afectadas, principalmente en el Sudeste peninsular (Comunidad Valenciana, sobre todo en la provincia de Alicante) y la Región de Murcia) y en la provincia de Albacete (D.O.P. Jumilla y Almansa) en la Comunidad de Castilla-La Mancha.

Sobre lo que se conoce, en la D.O.P. Jumilla, las parcelas de viña en espaldera en algunas zonas se vieron arrasadas por el temporal de lluvia, con una estimación provisional de unas 600 hectáreas afectadas.

Según el consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, a pesar del temporal, la previsión de vendimia en la región castellano-manchega se mantiene, con una producción de vino y mosto de entre 20 y 23 millones de hectolitros.

Aunque el Gobierno ha seguido el principio de que “lo que es asegurable, no es indemnizable”, las graves consecuencias del pasado temporal han llevado a introducir cierta flexibilidad para compensar a los viticultores que no hubiesen asegurado en la campaña actual. Otra cosa es que esa flexibilidad sea suficiente para los viticultores damnificados que no aseguraron sus viñas ni en ésta, ni en la campaña anterior.

Así, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Castilla-La Mancha calcula que el 60% de las viñas afectadas en la provincia de Albacete no están aseguradas y que la mayor parte de las explotaciones vitícolas arrasadas por la DANA carece de póliza, aunque hay excepciones como en el municipio de Montealegre del Castillo, donde el nivel de cobertura de la mayor parte del viñedo sí es que es muy alto.

Medidas urgentes

El Consejo de Ministros del pasado 20 de noviembre aprobó el Real Decreto-ley 11/2019, de 20 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para paliar los daños causados por temporales y otras situaciones catastróficas, que fue publicado en el BOE un día después.

En el artículo 3 de este RD-ley se señala que “las ayudas previstas irán destinadas a los titulares de las explotaciones agrícolas y ganaderas que, estando ubicadas en el ámbito de aplicación, hayan sufrido pérdidas superiores al 30% de su producción”.

Así, estarán cubiertos “los daños registrados en las explotaciones agrícolas y ganaderas para las que en las fechas del siniestro no hubiera iniciado el periodo de suscripción del correspondiente seguro, o éste no hubiere finalizado y que no hubieran formalizado aún la póliza para esta campaña, siempre y cuando se hubiese contratado el seguro para la misma línea en la campaña anterior y garantizando el bien sobre el que se ha producido el daño”.

Igualmente, se señala que se compensarán “los daños sobre las producciones agrícolas y ganaderas que, teniendo póliza en vigor para dichas producciones amparada por el sistema de seguros agrarios combinados, no estuvieran garantizados por dicho sistema”, así como “los daños originados en las producciones agrícolas y ganaderas no incluidas en el vigente Plan de Seguros Agrarios Combinados”.

El MAPA, en coordinación con las CC.AA., establecerá el procedimiento para la determinación de todas las ayudas previstas y la cuantía máxima de las mismas.

Asimismo, en el artículo 4 del RD-ley se indica que “podrán ser beneficiarios de estas ayudas, los titulares de explotaciones agrícolas y ganaderas que, teniendo pólizas amparadas por el Plan de Seguros Agrarios Combinados y estando ubicadas en el ámbito de aplicación señalado en el artículo 1, hayan sufrido daños en elementos afectos a la explotación que no sean asegurables, entendiéndose como tales los enumerados en el artículo 4.1 de la Orden INT/433/2017, de 25 de abril”.

Y añade que “en el caso de que los daños registrados en las explotaciones agrícolas y ganaderas se produjeran en parcelas con producciones íntegramente en período de suscripción del seguro y no se hubiese aún formalizado la póliza, podrán amparase siempre y cuando se hubiese contratado el seguro para dichas producciones en la campaña anterior. En estos casos, se podrá conceder una subvención de hasta el 70% de los daños valorados por un perito colegiado, hasta un importe máximo de 8.000 euros, sin que, en ningún caso, la suma de esta subvención y cualquier otra subvención o ingreso público o privado a que se tenga derecho pueda superar el valor del daño o perjuicio producido”.

Al respecto, se indica que “los interesados deberán acreditar la titularidad sobre los elementos dañados, así como aportar la correspondiente póliza de seguro en vigor amparada por el Plan de Seguros Agrarios Combinados de la campaña anterior y, asimismo, para acreditar el ejercicio de la actividad empresarial o profesional, los interesados autorizarán expresamente al órgano gestor para recabar de la Agencia Estatal de Administración Tributaria la información pertinente del Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores”.

Finalmente se aclara que “estas ayudas serán tramitadas y resueltas por el MAPA en los plazos y de acuerdo con el procedimiento que se detallarán en el correspondiente real decreto y se atenderán con cargo al crédito que a estos efectos se habilite, con el carácter de incorporable, en el presupuesto del Ministerio”.

Los viticultores afectados se verán beneficiados también de otras medidas, como de la reducción de los módulos para la declaración de la renta del actual ejercicio de 2019, cuando se tenga que presentar en 2020, así como de otras, como de exenciones del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), reducciones del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) o moratorias en el pago de los cupones de la Seguridad Social, así como de subvenciones en el coste de los avales de la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (SAECA), necesarios para la obtención de préstamos de las entidades financieras.

Imprescindible la puesta en marcha de medidas preventivas de autorregulación en el sector vitivinícola

 Publicado el por Bienvenido Amorós (colaborador)

Cooperativas cifra entre 36,5 y 37 Mhl la producción esperada en España en 2019/20. (photo: )

Cooperativas cifra entre 36,5 y 37 Mhl la producción esperada en España en 2019/20.

Estamos en plena campaña de vendimia y es necesario hacer un análisis de la misma, del sector y de las necesidades que plantea en el presente, siempre mirando hacia el futuro e intentándonos anticipar a los tan temidos “dientes de sierra”. Es preciso que el sector esté “en nuestras manos”, y no en manos de factores externos, como la climatología, que este año ha tenido el “poder” de regular la campaña y normalizarla.

Las cifras de existencias a 31 de julio de 2019, y las previsiones de cosecha en los ámbitos regional, nacional, europeo y mundial, hacen pensar que el equilibrio de mercado, roto en la pasada campaña 2018/19, cuando se rozaron récords productivos en todos los ámbitos, puede que se restablezca, al compensar la mayor bajada de las estimaciones productivas, respecto a las esperadas subidas de existencias de inicio.

La previsión de producción en Castilla-La Mancha ronda los 19 millones de hectolitros de vino y mosto (2 millones menos que las estimadas en julio). Las vendimias de las variedades más tempranas en todas las zonas vitivinícolas regionales han mermado entre un 30 y un 50% respecto al año anterior, por lo que dichas circunstancias pueden estar adelantando una caída parecida en las variedades autóctonas mayoritarias (Airén, Bobal, Monastrell, etc.). Es preciso ver, tras la “gota fría”, si el agua caída ha podido recuperar el peso del racimo y, por tanto, se modera la previsión a la baja de la cosecha.

Datos nacionales, europeos y mundiales

En el ámbito nacional, la producción se espera ronde entre los 36,5 y 37 millones de hectolitros, lo que supone una campaña baja respecto a los últimos cinco años, ya que casi la totalidad de las Comunidades Autónomas obtendrán un descenso, más acentuado en el centro y sur peninsular, que en el Levante y el tercio norte. Sin embargo, esta cifra se verá condicionada por la producción de nuestra región, la principal productora de España.

En el contexto europeo también podemos hablar de una tendencia a la baja, con cifras inferiores a años anteriores en Francia, Italia o Alemania. Si a esto le sumamos que en Estados Unidos también se espera una vendimia ligeramente inferior, la producción mundial este 2019 bajará hasta niveles muy similares a los de 2017, es decir, unos 250 millones de hl, y en el ámbito productivo estaríamos hablando de en torno a 42 millones de hl menos que el pasado año.

Equilibrio razonable

En este punto, podemos afirmar que el panorama vitivinícola mundial volverá a un equilibrio razonable, ya que las existencias, tras la campaña de vendimia de 2018 en la que se volvieron a rozar récords con 292,3 millones de hl de vino producidos en el mundo, aun siendo elevadas no serán tan altas como para compensar las pérdidas por producción. Por lo tanto, llegamos a un deseado equilibrio.

Es cierto que las existencias actuales en Castilla-La Mancha, según el Infovi, han alcanzado los 11,2 millones de hl de vino (casi 4 millones más que el año anterior), y en España, los 37 millones. Sin embargo, comparando las disponibilidades, es decir, producción más existencias, de vino en ambas campañas, estas son menos cuantiosas que en la pasada campaña. Por eso, volvemos a reiterar que es previsible que el equilibrio de mercado vuelva, tras la corrección traducida en unos 5 millones de hl menos de vino, al ser mayor la bajada en producción (-12,5) que la subida en existencias en la presente campaña (+7,5).

No podemos apelar a la suerte

Todos estos datos nos dan la evidencia de que la climatología ha corregido los desequilibrios de mercado mucho mejor que las medidas de regulación de mercado que los gobiernos no terminan de poner en marcha.

Una vez más la suerte ha acompañado al sector, pero no siempre podemos confiar en factores externos para equilibrar las campañas; es necesario tomarse en serio la adopción de medidas de regulación de mercado que prevengan desequilibrios productivos en campañas determinadas, y que proporcionen producciones estables, siempre buscando la calidad de la materia prima y de sus transformados. Evitaremos así la enorme volatilidad de los precios de los productos vitivinícolas (entre campañas escasas y abundantes), y que situaciones como las de los años 2013 y 2014, y que han estado a punto de ocurrir en 2018 y en este año, vuelvan a suceder. 

 Por tanto, es urgente que, sin demora, con firmeza y decisión, se implementen medidas (no solo en España, sino también en el resto de la Unión Europea), de forma que las bodegas se autorregulen a partir de la próxima campaña 2020/21; si no es así, puede que volvamos de nuevo a tropezar en la misma piedra, con consecuencias nefastas para quienes viven de la vid y el vino en territorios como Castilla-La Mancha, y también en el resto de España.