Topic:

Nueva imagen para recomendar el consumo moderado del vino

 Publicado el por Interprofesional del Vino de España (colaborador)

 (photo: )

La Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha aprobado un cambio en el Código Comunicación Comercial del Vino que afectará a las comunicaciones comerciales de todos operadores adheridos. Esta decisión viene motivada por la necesidad de adecuación de los logotipos a la nueva estrategia de marca aprobada por la asociación Wine in Moderation (WIM). En la web de OIVE los operadores ya pueden descargarse la actualización del Código de Comunicación Comercial con información sobre los nuevos logos pero no será hasta el próximo 1 de abril cuando entren en vigor. Además, se ha establecido un periodo transitorio de adaptación para el cambio que estará vigente hasta finales de año.

Actualmente el Código de Comunicación del Vino de España cuenta con el compromiso de más de quinientos adheridos entre bodegas, organizaciones, medios de comunicación, asociaciones y Consejos Reguladores. El objetivo de este código de autorregulación es velar porque las comunicaciones comerciales del sector vitivinícola sean responsables frente a la sociedad y aboguen por un consumo moderado.

Elige | Comparte | Cuida

Choose|Share|Care (Elige | Comparte | Cuida) es el nuevo lema que se incorpora a los logotipos en todas sus variantes. Bajo estos tres pilares, en los que a partir de este año se orienta la estrategia WIM, se busca trasladar el compromiso de responsabilidad social del sector vitivinícola a la sociedad y al consumidor de una forma más cercana y atractiva y contribuir a reducir el consumo abusivo de alcohol, que daña nuestra imagen como sector.

Para una mayor adecuación a las necesidades de los operadores en nuestro país, los logotipos se ofrecen en dos versiones: una más institucional (Elegir – Compartir- Cuidar) y otra más directa con el consumidor (Elige – Comparte – Cuida). Solo los adheridos a este Código pueden utilizar estos nuevos logos, al ser una marca registrada y protegida, y deberán obligatoriamente colocarlos en sus webs, piezas publicitarias y otros materiales de comunicación. La descarga de logotipos para su uso se tiene que hacer a través de la web del Programa WIM.

Programa internacional por el consumo moderado de vino

El vino forma parte de nuestra cultura y de nuestra sociedad, y, es por ello, que también ha sido el propio sector el que, en un ejercicio de responsabilidad, ha promovido valores de moderación en su consumo. Por ello, el sector plasmó en 2008 su compromiso por el consumo moderado en el programa “Wine in Moderation” (WIM), un proyecto internacional que agrupa a diferentes organizaciones nacionales de países de todo el mundo, entre ellos el nuestro. En España la adhesión está formalizada a través de la Federación Española del Vino y la actividad en nuestro país es una de las más comprometidas del mundo. En 2018 la Organización Interprofesional del Vino de España relanzó la autorregulación publicitaria a través del código de comunicación comercial para tratar de hacerlo extensivo al conjunto del sector, y continuar amplificando el mensaje de moderación en el consumo de vino.

La nueva estrategia de marca WIM, además de contemplar una línea de comunicación y mensajes renovados, seguirá trabajando en el campo de la evidencia científica en relación a los beneficios saludables del consumo moderado del vino y en la formación sobre el servicio responsable orientado a los profesionales y empresas adheridas. De este modo, el programa WIM continuará apoyando a los profesionales del sector para inspirar una cultura sostenible del vino.

Más información en www.interprofesionaldelvino.com

 

---

La Semana Vitivinícola ha decidido, además, dado su compromiso con la información, ofrecer en abierto sus noticias mientras duré el estado de alarma nacional propiciado por la pandemia de coronavirus. Nuestros suscriptores seguirán disfrutando, en exclusiva, del acceso a las revistas en PDF y la información de Mercados.

Adevin garantiza la colaboración de los destiladores ante la crisis global por el coronavirus

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: )

Desde la Asociación de Destiladores y Rectificadores de Alcoholes y Aguardientes Vínicos (Adevin), tras demandar información al Ministerio de Sanidad y la Subdirección de General de Gestión y Control de Impuestos Especiales, se ha comunicado a sus destiladores asociados, así como al resto del sector destilador vitivinícola, su obligación de realizar la declaración al Ministerio de Sanidad establecida en la Orden de dicho ministerio 233/2020, en lo que hace referencia a sus existencias y capacidad de producción de soluciones hidroalcohólicas (biocida y cosmético) y sus materias primas, así como los alcoholes sanitarios.

Así mismo, el presidente de esta asociación, Francisco Ligero, ha explicado que se dirigido al Ministerio de Sanidad para ratificarles su “voluntad de máxima colaboración en todo lo que de nosotros se pueda precisar”.

Perspectivas para el sector del vino cooperativo ante el Covid-19

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La situación generada por el confinamiento obligatorio ante la pandemia por coronavirus (Covid-19) afectará de forma notable al sector vitivinícola. Desde la Unión Regional de Cooperativas Agrarias de Castilla y León (Urcacyl) han emitido un comunicado que incluye las perspectivas para el sector del vino cooperativo en esta coyuntura, que son perfectamente extrapolables al conjunto del sector vitivinícola nacional.

Se confirma que en estos primeros días de confinamiento se están manteniendo las ventas al canal de Alimentación y, por tanto, las embotelladoras están funcionado durante estas jornadas. No obstante, las cooperativas destacan que la situación es “complicada”, al no ser el vino un producto de “extrema necesidad”.

Por el contrario, las cooperativas han notado que se ha frenado bastante la exportación, aunque siguen recibiendo pedidos de vino, “sobre todo de Sudamérica y algún país europeo, pero la demanda de Asia y EE.UU. está parada”.

Tal y como ha venido destacando SeVi, la principal problemática es el canal Horeca, que, según sostiene Urcacyl, representa más del 35 % de las ventas. Todos los pedidos en el canal de hostelería y restauración están paralizados por completo. Además, la situación se agrava pues aquellos que se sirvieron en los meses de enero, febrero y marzo y que aún no están pagados, quieren las distribuidoras que les retrasen los pagos un mes en el mejor de los casos, y alguna incluso indica que ha cerrado y que por lo tanto no van a pagar.

Aunque las cooperativas señalan que hay una gran incertidumbre con respecto a las próximas semanas, “se intuye que la gente empezará a comprar de manera más ordenada en las cadenas de alimentación, y pasará a comprarse más escalonadamente”. A su juicio, esto hará también que puedan reponer en los lineales otros productos, como es el caso del vino, y se seguirá sirviendo a las cadenas de distribución.

Venta online, asignatura pendiente

Otra de las consecuencias negativas de esta crisis es que las cooperativas y bodegas que no vendan a grandes superficies es posible que vean agravada su situación.

Una salida podría ser la venta a través de internet, pero, tal y como señala Urcacyl, “hoy por hoy parce que ninguna cooperativa de Castilla y León, esté preparada para crecer en este canal”. Situación perfectamente extrapolable al resto del Estado. De hecho, en breve podrían producirse despidos temporales en alguna bodega por la bajada de la producción, y no se descarta algún ERTE más adelante si sigue bajando más.

2021 el año del nuevo enoturismo de España

 Publicado el por José Antonio Vidal (AEE) (colaborador)

Necesitaba incomodaros para que reaccionarais.

Atentamente,
El Universo

 

Hace ya tiempo, mucho tiempo, allá por mediados de febrero de 2020 éramos un sector que comenzaba un tímido crecimiento (en términos absolutos y sin suficiente rigor), que comenzaba (casi testimonialmente) con el conocimiento de sí mismo a través de la formación, que comenzaba a motivar al resto de la cadena de valor, que comenzaba a despertar emociones en sus aún muy escasos consumidores, que comenzaba a comprometerse con los ODS 2030, un sector facilitador de puestos de trabajo (menos de los debidos)…, ¡cuando!, en ese punto, y no sin avisar, nos invadió Covid-19.

Como no podía ser de otra manera, nuestro sector también suspendió (diferente a ‘paralizar’) su actividad: #enoturespanaSeQuedaEnCasa.

Un sector empresarial, insuficientemente comprometido en su profesionalización, sí, pero extremadamente sacrificado ante la igualmente insuficiente eficacia de la propuesta institucionalmente ‘oficial’.

Dos décadas (2000-2020) en que las estrategias de las diferentes administraciones públicas llevaron a que la realidad continuara siendo la carencia de posicionamiento en los mercados. Dicho de otra manera, el enoturismo español no era/es suficientemente conocido (ni siquiera el término en sí) ni por los propios españoles, y ni qué decir por los extranjeros, pero que una comunicación politizada en términos de propaganda y autobombo, se encargaba de ocultar la realidad de la situación, sin que los medios de comunicación ni auditoría externa alguna se preocupara por ello. Aquí, como en casi todo en lo que interviene la política, no hay responsabilidades, ‘no pasa nada’, como diríamos coloquialmente.

Era momento de cambios coyunturales y para ello se creó hace cuatro años la Asociación Española de Enoturismo (AEE).

AEE instó a las administraciones públicas (políticas, por definición) y a sus entidades colaboradoras, a que se comenzara de una vez con la profesionalización a través de la formación, con la promoción (nacional e internacional), con la facilitación de la herramienta más fundamental del empresario como es la estadística (rigurosa, fiable, auditada), y con la creación de un Big Data acorde con los tiempos.

Nuestras reuniones con los Ministros/-as, Secretarios/-as de Estado, Directores/-as Generales -de Turismo, Agricultura y Educación de los Gobiernos de esa etapa-, así como con los Consejeros/-as respectivos de las CCAA más representativas de nuestro sector, así lo certifican.

Cuatro años en los que AEE hizo de cabeza tractora en cuanto a formación (a través de su ‘Instituto del Enoturismo de España’), en cuanto a promoción (presencias en Fitur, Fenavin, y liderando los principales foros de conocimiento internacionales en materia turística y enoturística, así como activando la comunicación sectorial off y online), y en comercialización (presentando en el stand de Turespaña del pasado Fitur la propuesta de market place enoturístico más completa de cuantas existían).

Acciones todas ellas pioneras, seguidas con buen criterio por el resto de actores.

 

Cuatro años en los que el sector comenzaba a despegar, tanto en sus aspectos cuantitativo como cualitativo, aunque en absoluto con los aires de grandeza como reza(-ba) su propaganda institucional.

Es hora de cambio

Si ya entonces la realidad demandaba cambios coyunturales, el escenario actual nos exige cambios estructurales.

Y en estos cambios también está ya presente AEE.

En otras ocasiones, sugerimos a las Administraciones Turísticas Públicas -en particular al Gobierno de la Nación y Ministerio de Turismo-, mensajes positivos como marca-País, medidas sanitarias como el riguroso control de entradas de turistas y medidas económico-fiscales proactivas y urgentes, ante el impacto de la ya entonces -ignorada- pandemia por coronavirus.

El sector turístico se ha visto afectado de forma más repentina y aguda que otros.

Desde el punto de vista empresarial -viendo siempre lo positivo, la oportunidad-, ésta situación nos empieza a ofrecer algunas reflexiones interesantes:

-       Que el empresario tomará conciencia de una vez de que el enoturismo es turismo,

-       Que la Nueva Era no va a permitir el intrusismo a los empresarios vinícolas que se autoproclaman enoturísticos sin serlo,

-       Que no perderemos competitividad en mercados globales, porque nunca la tuvimos…

Para afrontar con éxito la entrada en la Nueva Era será necesario que todos los implicados -establecimientos, stakeholders y asociaciones sectoriales-, estemos trabajando ya en la nueva estrategia de comunicación y de marketing (Tourism Intelligence), en la que más que nunca será necesaria la creatividad: innovación, innovación y más innovación hasta reinventarnos de raíz, desde los sarmientos…

¿Qué hacer en estos momentos?

Los empresarios han de saber dar la vuelta a la situación actual y aprovechar las circunstancias para conseguir que sus profesionales (del turismo) sigan aportando valor a las organizaciones, en vez de prescindir de ellos.

Estamos ante una situación compleja en la que es necesario sumar, dejándonos ya de vernos como competidores para pasar a ser colaboradores (coopetidores), poniendo entre todos los medios que nos permitan prepararnos para un nuevo enoturismo de España.

Dando por hecho que continuará el éxito del tradicional buen hacer de viticultores y enólogos, como base para que el enoTurismo sea posible (recordemos que nosotros somos Turismo), en AEE trabajamos siempre en la elaboración de propuestas y medidas, que ofrecemos como sugerencias al sector para su implementación.

En este punto nos preguntamos todos qué está haciendo a día de hoy la Secretaría de Estado de Turismo y la asociación de la que recibe su apoyo desde hace 20 años. ¿En dónde están en estos momentos críticos? No sabemos de ellas. ¿No nos comunican más que el pedirnos que no salgamos de casa? Las medidas de carácter general están muy bien, pero, ¿qué podemos ir haciendo en concreto?

Acciones urgentes recomendadas por AEE:

      EN COMUNICACIÓN / PROMOCIÓN:

Para mantenerse vivos hay que dar señales de ello: si no comunicamos, nadie sabrá sobre nosotros. En momentos como este, los enoturistas están deseando saber en qué estamos trabajando para sorprenderles.

La herramienta está en el entorno digital. Se ha de trabajar online en la estimulación del encanto a la vuelta de la vivencia presencial: website contents, app, e-commerce, campañas ‘amigables’ de email y redes sociales.

Para ello, hoy más que nunca se deben adaptar las webs a una máxima calidad en comunicación y usabilidad: todas nuestras ventanas se pueden convertir en miradores al cielo. No dejemos nunca de comunicar.

AEE está haciendo lo propio con su website y redes sociales, y puede facilitar contactos de desarrolladores de profesionalidad contrastada.

Por otro lado, AEE -en colaboración con importantes universidades internacionales en materia turística y con WineTourism Int’l Group (integrado por autoridades e instituciones de 10 países, y del que es su fundadora a raíz del III United Nations WTO Global Forum on WineTourism)-, está elaborando un Plan de actuación en el ámbito de la Promoción, para su puesta en marcha tan pronto como se produzcan los primeros signos de recuperación.

      EN PRODUCTOS / COMERCIALIZACIÓN:

Visitas y degustaciones enogastronómicas virtuales.

Sí, decimos eno’GASTRONÓMICAS’.

Organizar propuestas de visitas virtuales (sin coste para el cliente) como reclamo a las degustaciones y armonizaciones interactivas online, happy hours, preparaciones de Wellness Kits (gastronómicos y de belleza por vinoterapia), en plataformas de pago.

A las bodegas que carecieran de las herramientas tecnológicas necesarias para implementar esta acción, AEE pone a disposición de todos sus Miembros (más de 260 establecimientos), la posibilidad de asesoramiento en la materia.

      EN FORMACIÓN / PROFESIONALIZACIÓN:

- Aprovechar el formato online que tan extendido está en el mercado.

- AEE ofrecerá acciones gratuitas a sus Miembros.

      EN LO INSTITUCIONAL / FINANCIACIÓN:

AEE también pidió al Gobierno de España que sitúe a las empresas en el centro de las medidas de recuperación, ya que de ellas depende la actividad económica y el empleo. Las pymes -y los autónomos de nuestros servicios auxiliares-, el colectivo más numeroso y más vulnerable, deben recibir una atención especial.

¿Qué porcentaje de los 200.000 M€ anunciados por el Gobierno han pensado destinarlo para nuestro enoturismo?

En este punto, AEE hace un llamamiento a ‘Acevin’, como asociación de Ayuntamientos vinícolas, a solicitar abiertamente al Gobierno Central-Ministerio de Turismo, que aplique con carácter de urgencia en nuestro sector las medidas económicas que anunció el pasado 15 de marzo (hace ya 11 días), con el fin de que nuestros empresarios puedan acogerse a ellas a la mayor brevedad para, por un lado, evitar la pérdida de empleos en sus departamentos de enoturismo, y por otro, invertir fundamentalmente en tecnología (Inteligencia Artificial y transformación digital).

¿Cuál es el valor añadido de una asociación sectorial de ámbito político, si en casos como éste ni comunica ni actúa?

Una vez más, nuestros políticos (todos sin excepción) nos demuestran no estar a la altura ni de los ciudadanos, ni de los empresarios, ni de las circunstancias.

Una vez más será el esfuerzo de la sociedad civil y las iniciativas de los empresarios y sus profesionales, quienes hagamos posible la entrada en la Nueva Era.

Queremos reiterar nuestro apoyo a todas y cada una de las empresas, agradeciendo la confianza que el sector privado enoturístico español deposita en AEE -su asociación libre e independiente-, y en el trabajo que estamos realizando también en el marco de la gestión de la situación actual.

Cerramos con un mensaje de esperanza: Toda crisis es una oportunidad de cambio. Colaboremos entre todos para orientar este cambio hacia el crecimiento.

 

José Antonio Vidal

Fundador | Presidente CEO

Se nos presenta una gran oportunidad

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

En un periodo más o menos breve, al confinamiento al que nos han sometido para luchar contra la propagación del Covid-19 se le pondrá fin y con él pasaremos de tener que preocuparnos por el colapso de la Sanidad y los grandes esfuerzos para atender a los afectados; a tener que hacerle frente a una profunda recesión y a la obligación de reactivar nuestro tejido productivo.

Con una diferencia y es que, hasta ahora, cuando la economía se frenaba lo hacía de manera involuntaria, consecuencia en cadena de situaciones sobre las que no se tenía la capacidad de actuar directamente. En esta ocasión, han sido los propios Estados los que la han frenado, haciéndolo, además, de la manera más brusca que han podido.

Dado que es la primera vez que sucede, lo que vaya a pasar es una incógnita. Por más que la teoría sea que la recuperación debe producirse en un periodo de tiempo muy breve, según quienes la han provocado, y será algo mucho menos rápida (de doce o dieciocho meses), según algunos expertos. Por el bien de todos, vamos a confiar en que esto sea así y que la vuelta al trabajo de los cientos de miles de personas afectadas por los ERTE (o que, directamente, han sido despedidas o, sencillamente, sus empresas han cerrado) vuelvan a tener un salario que les permita recuperar el consumo y, con él, el crecimiento de nuestra economía, rápidamente.

Aún con ello esta reactivación tendrá efectos sobre nuestra sociedad más allá de los estrictamente sociales o políticos que, por profundas que sean, nunca serán comparables con las consecuencias a las que en el terreno económico y laboral debamos hacer frente de manera inmediata.

Limitarán temporalmente las grandes concentraciones y establecerán medidas que limiten la natural afectividad que tenemos los latinos. Reducirán los aforos de los establecimientos, nos obligarán a llevar equipos de protección, como mascarillas o guantes… y Dios sabe cuántas más cosas, que ni tan siquiera me puedo llegar a imaginar. Pero lo que no podrán conseguir es que el turismo vuelva a ser lo mismo en unos pocos meses, ni que las visitas a las bodegas se conviertan en una alternativa para una movilidad que dependerá mucho de la capacidad económica de los consumidores.

De hecho, ya se puede asegurar que los hábitos de compra han cambiado y lo que iba a suceder, irremediablemente, en las próximos lustros, se ha visto acelerado de manera exponencial, con una implantación del comercio electrónico obligatorio, que ha venido para quedarse; y que llevará a muchas de nuestras bodegas a tener que hacer grandes esfuerzos por adaptarse a un canal que, aunque existente, era considerado complementario a un modelo en el que alimentación y hostelería seguían figurando como los dos grandes clientes sobre los que centrar sus esfuerzos.

Y es que, si bien el Vino ha tenido unas buenas cifras de venta en estas últimas semanas en los canales “retail”, club de vinos e internet, incluso podríamos considerar las vinotecas y tiendas gourmet que tuviesen servicio a domicilio; todo lo relacionado con Horeca, Canarias y venta directa, bien podríamos decir que se ha perdido por completo.

Valorar cuánto representa esto, hasta la fecha, era completamente imposible, ya que no existía ningún estudio que lo cuantificara. Afortunadamente, desde hace una semana, y con todas las salvedades que queramos ponerle, ya no es así, y el sector dispone de un informe que, elaborado por el OEMV para la Interprofesional y que, previsiblemente, se hará público la próxima semana; hace posible cuantificar el peso de cada uno de estos canales de compra.

Eso, añadido a los cambios que esta situación ha provocado en los consumidores, especialmente en lo relacionado con sus criterios de compra, tal y como podemos leer en el artículo que hemos elaborado con el estudio realizado por Wine Intelligence, nos permite asegurar que la vuelta a la “normalidad” va a estar más cerca de ser un eufemismo que de la realidad. Esperemos que sepamos aprovechar esta gran oportunidad.

--

La Semana Vitivinícola ha decidido, además, dado su compromiso con la información, ofrecer en abierto sus noticias mientras dure el estado de alarma nacional propiciado por la pandemia de coronavirus. Nuestros suscriptores seguirán disfrutando, en exclusiva, del acceso a las revistas en PDF y la información de Mercados.