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Las marcas de vino asociadas con España más valoradas en el exterior

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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Recientemente se han conocido varios informes sobre la notoriedad de las marcas españolas de alimentos y bebidas en el exterior. Por un lado, el estudio “Las marcas españolas y el efecto país de origen”, presentado por el Foro de Marcas Renombradas Españolas, ICEX España Exportación e Inversiones, la consultora de investigación y mercados GfK y la consultora de marca Interbrand. Por otro, el ranking “The World’s Most Admired Wine Brands” de la revista ‘Drinks International’, presentado en el marco de la feria internacional Prowein, de Dusseldorf (Alemania). Ambos vienen a confirmar que, salvo puntuales excepciones, las empresas españolas tienen aún mucho por hacer para elevar el grado de conocimiento internacional de sus principales marcas.

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El MAPA valora que la PAC post 2020 mantenga los programas de apoyo al vino

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, ha resaltado la importancia de que la PAC post 2020 mantenga los programas de apoyo al sector vitivinícola. Así lo manifestó en la reciente Asamblea General de la Federación Española del Vino (FEV).

Miranda ha explicado que el clima y el medio ambiente están en el centro de las decisiones y de las políticas de la Administración, tal y como se contempla en la propuesta de reforma de la PAC y también en relación a los programas de apoyo al sector vitivinícola, que introduce objetivos medioambientales en el marco de las futuras intervenciones en este sector, y establece un porcentaje mínimo de gasto para acciones ambientales dentro de estos programas.

Como novedad, ha resaltado, dichos programas de apoyo al sector vitivinícola se recogerán en el Plan Estratégico que España presentará a la Comisión Europea para su aprobación, en los que el Ministerio ha comenzado a trabajar a través de unos grupos de trabajo creados para los objetivos específicos de la próxima Política Agrícola Común.

El secretario general ha invitado a la FEV a que participe en el proceso abierto y transparente que es la planificación estratégica, sobre todo a la hora de tener en cuenta la situación y estrategias competitivas de otros Estados miembros, con la intención de que haya uniformidad y se eviten diferencias de desarrollo entre sectores vitivinícolas de la Unión Europea.

Miranda ha hecho un balance de lo que ha significado el Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola en los periodos de programación anteriores, y ha subrayado la repercusión que han tenido las medidas desarrolladas en la competitividad del sector, como refleja, por ejemplo, el hecho del crecimiento de las exportaciones de vino en terceros países, que ha crecido un 26% en los últimos 4 años.

También ha repasado otros asuntos de interés en el nuevo horizonte de la Política Agraria Común, como el reparto del cupo de autorizaciones de nuevas plantaciones, del que ha puesto de manifiesto los problemas de aplicación por la rigidez de la normativa comunitaria.  Ante esta situación, ha explicado, España está solicitando mayor flexibilidad, para adaptar el sistema de reparto de autorizaciones de nuevas plantaciones a las necesidades del sector.

Con respecto al etiquetado nutricional e ingredientes del vino, el secretario general ha señalado la necesidad de conciliar la demanda de mayor información por parte del sector, con la regulación que ya existe en el sector del vino y las características intrínsecas de este producto.

En relación con la autorización de nuevas variedades, el secretario general ha señalado que el Ministerio apuesta por el mantenimiento de la calidad de nuestras producciones, por lo que, de acuerdo también con el sector, se está defendiendo que se mantengan las variedades actualmente autorizadas.

También se ha referido a la propuesta que plantea la Comisión Europea en relación con los vinos desalcoholizados, siempre que no estén amparados por figuras de calidad. Estos vinos, ha indicado, pueden ser una oportunidad para aprovechar la demanda de nuevos consumidores.

Finalmente Fernando Miranda se ha referido a la gestión sostenible de la industria alimentaria y, particularmente del sector vitivinícola. A este respecto ha señalado que la sostenibilidad y la calidad deben ser las señas de identidad de nuestras producciones, por lo que el Ministerio pone a disposición de los sectores sus herramientas para impulsar la adopción de criterios de sostenibilidad en la gestión interna de las empresas agroalimentarias.

La FEV presentó sus retos a medio plazo en un nuevo Plan Estratégico 2019-2024

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

José Luis Benítez, director general de la FEV. (photo: )

José Luis Benítez, director general de la FEV.

El director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez, presentó el pasado jueves 4 de abril, durante la celebración de la Asamblea General de la organización, celebrada en Galicia, los seis ejes del nuevo Plan Estratégico que la patronal de la industria del vino ha diseñado para el periodo 2019-2024.

Estos ejes o retos estratégicos se basan en el aumento del valor; en la mejora de la rentabilidad; en la sostenibilidad integral, en el refuerzo interno de la propia FEV; en avanzar en la vertebración sectorial, y en potenciar la investigación y la innovación (I+D+i).

Como señaló Benítez, son fruto de un trabajo interno de diagnóstico y reflexión llevado a cabo por la FEV, que ha contado además con la colaboración de un grupo de trabajo de socios de esta Federación y de otro grupo de expertos de fuera de esta organización.

De cada eje o reto estratégico se derivan una serie de objetivos y acciones para cuya consecución será necesaria la colaboración e implicación de las autoridades y de otras entidades sectoriales, como reconoció el director de la FEV durante su presentación.

Primer eje o reto estratégico: “Puesta en valor del vino español dentro y fuera de nuestras fronteras, asegurando la demanda presente y futura” incluye dos objetivos como son la mejora de la imagen del vino español y el asegurar un entorno internacional favorable a la competitividad de las bodegas.

Entre las acciones del primer objetivo de este reto, el Plan Estratégico propone proseguir con el desarrollo de campañas de comunicación, a través de la interprofesional OIVE, que aseguren el relevo generacional en los consumidores y la incorporación de los jóvenes al mundo del vino.

También crear un argumentario sobre los valores/beneficios del vino como sector para la sociedad (social, económico, cultura, medioambiental) y, en coordinación con otros actores relevantes, coordinar y desarrollar planes específicos para el impulso del enoturismo en España.

Asimismo, potenciar la vertiente cultural en la comunicación del vino, mediante la colaboración estratégica con actores relevantes en este ámbito; promover actividades de promoción del vino español en el exterior, en el ámbito de la gastronomía, en colaboración con el ICEX y la OIVE, así como impulsar acciones de formación sobre el vino en distintos ámbitos: hostelería, gestión de empresa vitivinícola, y en ámbito universitario y escolar.

A la vez, dentro de este mismo primer reto de plantea desarrollar un mecanismo de autocontrol sectorial para luchar activamente contra el fraude y la confusión del consumidor.

Y, por último, valorizar los graneles, trabajando para enfocar las subvenciones de la industria vitivinícola hacia producción de calidad y valor; promoviendo un cambio en la comunicación de los datos para aislar el envasado del granel y evitar distorsiones de imagen, y potenciando la innovación para generar productos de mayor valor añadido a partir de los excedentes de volumen de vino.

En el segundo objetivo dentro de este primer reto estratégico se incluyen las acciones de luchar contra las barreras comerciales, en colaboración con el CEEV (Comité Europeo de Empresas del Vino) y otras instituciones, así como abogar por la inclusión del vino en los acuerdos comerciales de la UE con terceros países y la defensa de las prioridades del sector, en colaboración también con el CEEV.

Rentabilidad

Segundo eje o reto estratégico: “Aumento de la rentabilidad en toda la cadena de valor a través de la mejora del entorno en el que operan las bodegas” e incluye como objetivos garantizar el posicionamiento del vino en la nueva PAC y la UE, con acciones como fomentar una mayor armonización legislativa en el mercado interior europeo; trabajar en la renovación, mantenimiento y mejora de los programas nacionales de apoyo (PNA) a partir de 2023, fomentando la inclusión de medidas de sostenibilidad medioambiental; promover la regulación del vino desalcoholizado y parciamente desalcoholizado; fomentar la eliminación de barreras físicas y técnicas que limitan la libre circulación del vino en la UE, e impulsar mejoras sobre el etiquetado y la información al consumidor.

Otro de los objetivos en este segundo reto es defender los intereses del vino en la legislación nacional, a través de acciones como asegurar el encaje de nuevos productos en la legislación, de acuerdo al interés de sus socios; fomentar una mayor armonización legislativa a nivel nacional; revisar los criterios de priorización de subvenciones y autorización de plantación para permitir o facilitar el acceso a las bodegas; defender el mantenimiento del “statu quo” fiscal (impositivo) y avanzar en la armonización del sistema de declaraciones (simplificación administrativa), así como promover la diferenciación normativa del viñedo en función del destino de la uva.

Un tercer objetivo es reforzar la relación entre los distintos eslabones de la cadena de valor vitivinícola, a través de acciones como establecer canales de diálogo permanentes (hostelería, cadenas convencionales y nuevas plataformas) y proponer cambios en la ley de la cadena para paliar la distorsión de la competencia entre operadores, así como otras acciones encaminadas a mejorar la competitividad de todos ellos.

En el ámbito de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), la FEV plantea acciones para garantizar la participación activa de la misma en la definición de las resoluciones técnicas que apruebe dicha organización multilateral.

Tercer eje o reto estratégico: “Garantizar la producción futura del vino y su legitimidad en la sociedad, mediante la sostenibilidad integral” e incluye objetivos como ser un sector referente en la lucha contra el cambio climático a nivel internacional, a través de acciones como reforzar y consolidar el esquema de WfCP (Wineries for Climate Protection) mediante el aumento de bodegas certificadas; fomentar el reconocimiento de WfCP en las políticas sectoriales y por parte de la distribución; promover nuevas iniciativas sectoriales para la mitigación y adaptación; implantar el Plan FEV de actuación contra el cambio climático en viñedo, así como facilitar vías de financiación empresarial para el desarrollo de acciones anteriores.

Comunicación y promoción

Otro de los objetivos es el desarrollo de una estrategia de comunicación coordinada y proactiva en materia de consumo y de Vino y Salud, mediante acciones como aplicar a nivel nacional, por parte de la FEV, la estrategia que se lleve a cabo desde el CEEV en materia de Vino y Salud; impulsar a través de la OIVE (con el apoyo de Fivin) la comunicación del vino como parte de una vida saludable en sentido amplio; defender la responsabilidad social, la autorregulación y la educación como herramientas en la lucha contra el consumo abusivo de alcohol, ante posibles iniciativas legislativas, así como dotar el programa WIN (Wine in Moderation) de mayor valor para las empresas adheridas, estudiando el posible desarrollo de una certificación en relación a su correcta aplicación.

El tercer objetivo dentro de este reto tercero es la promoción de la sostenibilidad en el sector del vino desde una visión amplia (económica, social, medioambiental y cultural), con acciones como identificar KPI’s de medición de sostenibilidad del vino español, a partir de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas; elaborar y difundir un manual de RSC con propuestas de acción y “best practices” de bodegas; trabajar en una comunicación basada en la sostenibilidad integral como un nuevo elemento de valorización de la imagen (pasar del vino barato al vino sostenible, así como promover la formación en empresas y asesoramiento por parte de la FEV para incrementar la concienciación interna de las bodegas.

Cuarto eje o reto estratégico: “Incremento de la notoriedad y refuerzo de la cohesión de la FEV”, con objetivos como asegurar la presencia y notoriedad en todo el territorio nacional y mejorar la representatividad, a través de acciones como realizar un nuevo plan para la captación de socios; realizar reuniones del COMEJE, Asambleas y Comités en distintas regiones; reforzar la coordinación y colaboración con las asociaciones regionales; incrementar la participación de la FEV en eventos y jornadas regionales propias o de terceros; optimizar la participación de la FEV en otras organizaciones, fomentando la implicación directa y la coordinación de los socios en las mismas, así como garantizar una interlocución estable con las Administraciones públicas y con el sector.

Otro objetivo es mejorar el nivel de satisfacción, implicación y notoriedad entre los socios, con acciones como desarrollar un plan de comunicación interno de la oferta de servicios, herramientas y actuaciones de la FEV; evaluar, actualizar y valorizar la cartera de servicios de la FEV, y dinamizar los comités y grupos de trabajo.

El tercer objetivo dentro de este reto es garantizar un adecuado funcionamiento de la FEV desde el punto de vista de estructura y organización, con acciones como evaluar y actualizar el modelo asociativo y realizar un “benchmark” (prueba o técnica para medir el rendimiento o comparativa de un sistema) sobre modelos de otras asociaciones.

Quinto eje o reto: “Avanzar en la vertebración sectorial”, cuyo fin es crear un entorno institucional y asociativo ordenado para la mejor consecución de los objetivos estratégicos, mediante acciones como la consolidación de la OIVE, a través de la aprobación de nueva extensión de norma y del papel de la FEV como principal interlocutor de las bodegas españolas; asegurar la adecuada canalización de iniciativas estratégicas de I+D+i (PTV), información de mercados (OEMV) y salud (Fivin) para el conjunto del sector a través de la OIVE, así como reforzar la relación de la FEV con los Consejos Reguladores de Denominaciones de Origen, impulsando una mayor coordinación a través de nuestros asociados presentes en los mismos.

Sexto eje o reto estratégico “Integración de la I+D+i como estrategia empresarial”: con el objetivo de garantizar la competitividad presente y futura mediante el desarrollo de nuevos productos y soluciones tecnológicos, con acciones como contribuir tanto a la definición y dinamización de nuevos proyectos estratégicos a través de la Plataforma Tecnológica del Vino (PTV), como a una mejor coordinación europea en el ámbito de la I+D+i a través del CEEV.

Los programas de apoyo han mejorado la competitividad del sector vitivinícola de la UE entre 2014-2018

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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La Comisión Europea publicó el pasado 2 de abril un amplio informe de evaluación del impacto de las medidas de apoyo al sector del vino comunitario, realizado por Agrosynergie, una consultora externa, en el que se señala que los programas nacionales de apoyo han contribuido a mejorar la relación coste-beneficio de los productores y su competitividad en los mercados.

Entre las distintas medidas con financiación comunitaria, en apoyo de la inversión del sector, que pueden aplicar los Estados miembros, la CE destaca la de reestructuración y reconversión del viñedo, que representó el 50,2% del presupuesto total asignado a los programas nacionales de apoyo (PNA) en el periodo 2014-2018 y supuso intervenciones en 330.000 hectáreas de viñedo comunitario (10% del total) entre 2014 y 2017.

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La Aecosan señala que el aditivo alimentario natamicina no está autorizado en el vino

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

A raíz de recientes actividades del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), relativas a la presencia del aditivo “natamicina” en vino, y sobre las que la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) fue consultada, la misma informa que la legislación europea, y en particular, el Reglamento (CE) n° 178/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 28 de enero de 2002, por el que se establecen los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria, se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan procedimientos relativos a la seguridad alimentaria sólo permite la comercialización de alimentos seguros para los consumidores. Esta es una obligación para todos los operadores comerciales de la industria alimentaria que produzcan o quieran comercializar alimentos en España y toda la UE.

La natamicina, también conocida como pimaricina, es un aditivo alimentario con función antimicótica del grupo de los macrólidos incluida en la lista positiva de aditivos (identificado como E 235) recogida en la parte B del anexo II perteneciente al Reglamento (CE) Nº 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, sobre aditivos alimentarios.

Según el anexo II parte E del Reglamento (CE) Nº 1333/2008, antes mencionado, la natamicina es un aditivo que se encuentra únicamente autorizado en toda la UE para el tratamiento de la superficie de queso duro, semiduro y semiblando sin cortar, de productos a base de queso duro, semiduro y semiblando sin cortar (dosis máxima de 1mg/dm2, no presente a 5 mm de profundidad), y de embutidos curados secos (dosis máxima de 1 mg/kg).

El uso como aditivo alimentario de la sustancia natamicina en vino –categoría 14.2.2 “Vino y otros productos definidos en el Reglamento (CE) nº 1234/2007, y sus homólogos sin alcohol”- no está autorizado. Es por ello que la mera detección de esta sustancia en vino constituye un incumplimiento de la legislación alimentaria en vigor en nuestro país, y la UE.

En el ámbito internacional, se informa que la Norma General para los Aditivos Alimentarios –CODEX STAN 192-1995- del Codex Alimentarius, organismo conjunto FAO/OMS, reconoce también la natamicina como aditivo alimentario, identificada como SIN 235, y la autoriza para su uso en categorías similares a las recogidas en la normativa de la Unión Europea. Esta Norma internacional tampoco incluye su empleo en la producción vitivinícola.

Para completar la legislación de aplicación sobre el uso de este aditivo, la natamicina, debe tenerse en cuenta que, además de respetar aquellas categorías para las que está específicamente autorizado, para ser utilizada en alimentos tiene que cumplir unas determinadas condiciones de identidad y pureza, las cuales, se establecen mediante el Reglamento (UE) Nº 231/2012 de la Comisión, de 9 de marzo de 2012, por el que se establecen especificaciones para los aditivos alimentarios que figuran en los anexos II y III del Reglamento (CE) nº 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo.