Topic:

Vinos ganadores del primer Concurso Nacional de Vinos de Pequeñas D.O.’s

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: )

El pasado 17 de febrero se celebró en Madrid, en la Escuela Española de Cata, la 1ª edición del Concurso Nacional de Vinos de Pequeñas D.O.’s. Con casi un centenar de muestras presentadas y más de veinte Pequeñas D.O.’s representadas, los miembros del jurado destacaron la calidad media de los vinos catados e hicieron énfasis en el cada vez mayor peso que los vinos de estas pequeñas regiones están teniendo en los puestos de honor de los concursos del sector, tanto a nivel nacional como a nivel internacional.

A continuación pueden ver los ganadores:

Proyecto para la gestión correcta del oxígeno en la producción de vinos de alta calidad

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industria (CDTI), dependiente del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad (Mineco), aprobó recientemente la financiación del proyecto de investigación y desarrollo (I+D), “Gestiredox” sobre “Estrategias de gestión del oxígeno como factor clave en la optimización de los procesos y mejora de la calidad de los vinos”.

Este proyecto de desarrollo experimental, enmarcado dentro del programa FEDER Interconecta de la Unión Europea, destinado a financiar grandes proyectos nacionales de desarrollo experimental bajo el formato de cooperación público-privada, se llevará a cabo durante los dos próximos años, hasta diciembre de 2018, con una inversión de más de 1,13 millones de euros, con el apoyo financiero del CDTI.

Está promovido por un consorcio plurirregional, en el que intervienen tres socios empresariales, que lidera Bodegas Barbadillo (Andalucía), Bodegas y Viñedos Fontana (Castilla-La Mancha) y Adegas Valmiñor (Galicia), junto con la participación del Centro Tecnológico de Investigación del Vino (VITEC) de Cataluña.

Su objetivo es estudiar y conocer el papel que juega el oxígeno en cada una de las fases o etapas del proceso de elaboración del vino, desde su inicio, con la vendimia y la fermentación, hasta el embotellado, con el fin de garantizar una forma de vinificación que aumente su calidad.

Como es conocido, el oxígeno es un compuesto clave del vino, ya que interviene de forma crucial desde el momento de la cosecha, hasta el consumo final del producto. Su aporte al vino durante el proceso de elaboración continúa siendo hoy todavía uno de los puntos críticos de control en las diferentes etapas de vinificación. Por eso, conocer la cantidad de oxígeno que necesita un tipo de vino en un momento determinado es uno de los retos de la actual enología.

El proyecto, por tanto, busca optimizar la gestión del oxígeno durante todo el proceso de vinificación, desde la cosecha de la uva, hasta el momento del consumo, con la finalidad de obtener un producto de gran calidad y, a la vez, de minimizar los riesgos económicos que suponen una mala gestión de este compuesto.

Al final, y como resultado del proyecto “Gestiredox”, cada bodega del consorcio empresarial podrá establecer sus protocolos de gestión del oxígeno en cada etapa, para cada variedad y tipo de vino, con la intención de garantizar la ausencia de defectos, la estabilidad del vino y su máximo potencial organoléptico, además de maximizar la calidad del producto final en el momento de su consumo.

El congreso Wine & Health corrobora que el vino es responsable del 25% de los efectos beneficiosos de la Dieta Mediterránea

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Inauguración del congreso. (photo: Oriol Pages)

Inauguración del congreso.

La Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) reunió en La Rioja a expertos profesionales internacionales de la medicina y la ciencia para presentar las actuales líneas de investigación sobre los beneficios del vino sobre la salud. Esta nueva edición de Wine & Health, celebrada en La Rioja los días 16 y 17 de febrero, ha contado con la participación de 36 ponentes de EE.UU., Australia, Francia, Italia, Alemania, Sudáfrica o Reino Unido que han defendido las bondades del consumo moderado de vino sobre la salud y su consideración como alimento y no alcohol en el marco de la Unión Europea.

Entre las nuevas evidencias científicas sobre el binomio vino y salud expuestas destacan cómo el consumo moderado de vino disminuye la incidencia de diabetes, enfermedades de deterioro cognitivo y cómo el vino actúa de forma positiva sobre la macrobiota intestinal. Los estudios epidemiológicos han demostrado también que es aconsejable un consumo diario de vino en vez de hacerlo de modo esporádico.

El fórum Wine and Health ha sido posible gracias a la colaboración de FIVIN, el programa europeo Wine in Moderation, la Organización Interprofesional del Vino Español, la Federación Española del Vino, la Fundación Dieta Mediterránea y con la implicación del Gobierno de La Rioja y el C.R.D.O.Ca. Rioja. Y, bajo la tutela científica de la Universidad de Barcelona, INSA (Institut de Recerca en Nutrició i Seguretat Alimentària) y CIBEROBN (Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición) del Instituto de Salud Carlos III y CIBIR.

La presidenta del Comité Científico, Dra. Rosa María Lamuela, del Departamento de Nutrición, Ciencias de la Alimentación y Gastronomía la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Barcelona ha mostrado su satisfacción por el desarrollo de Wine & Health, ya que gracias a este fórum se han podido mostrar “que el vino es bueno para enfermedades cardiovasculares, una evidencia cada vez más extendida, pero también se han comunicado las investigaciones que asocian el consumo de vino con la prevención de enfermedades degenerativas, como el alzhéimer, la diabetes, el cáncer y la obesidad”. La Dra. Lamuela destaca cómo el consumo moderado de vino “favorece la macrobiota, es decir, la microflora intestinal, lo que significa que el efecto que le atribuimos al yogur se está observando ahora también en el vino”.

La celebración de Wine & Health ha corroborado que el vino es el responsable del 25% de los efectos beneficiosos de la Dieta Mediterránea sobre la salud, por lo que es muy importante ligar el vino con la gastronomía.

El Presidente de FIVIN, Miguel A. Torres, confía en que las conclusiones de este congreso y su base sólida posibiliten “seguir demostrando las ventajas del consumo moderado de vino y sirvan para que la Unión Europea tenga un tratamiento diferente al de los alcoholes y considere al vino como un alimento”.

Influencia del riego en el comportamiento de P. Ximénez

 Publicado el por Pilar Ramírez (colaborador), Carmen Egea (colaborador), Isabel López (colaborador), José Morales (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

En la actualidad, existe una notable tendencia en el hábito de consumo hacia vinos blancos más suaves, ligeros, aromáticos y con graduaciones alcohólicas bajas. El mercado nacional e internacional de vinos generosos está estancado, cuando no en recesión. Esta situación ha motivado en el sector vitivinícola andaluz la necesidad de adoptar diferentes estrategias para disminuir los costes de producción y aumentar la rentabilidad de las explotaciones, entre las que destacan la diversificación de la producción, la adaptación varietal, la modernización de las técnicas de cultivo, la apuesta por la calidad final del producto y la promoción y mejora de la comercialización.

La variedad Pedro Ximénez se ha cultivado en España desde muy antiguo, principalmente en Andalucía. En la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) Montilla-Moriles es la variedad principal ocupando el 90% de su superficie total. En la actualidad, es variedad recomendada en las comunidades autónomas de Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia y Valencia y está autorizada en Cataluña y Canarias. Además también se cultiva en países como Argentina, Australia, Chile, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

Un 81,8% de la superficie de viñedo en Andalucía se dedica al cultivo de variedades blancas (Palomino, Pedro Ximénez, Zalema y Moscatel de Alejandría) cuyo destino principal es la elaboración de vinos generosos: finos, olorosos, amontillados y Pedro Ximénez. La mayor parte del viñedo se cultiva en secano, siendo de regadío solo el 7% de la superficie, por lo que en la mayoría de las explotaciones el único aporte de agua a las cepas procede de las precipitaciones, que suelen ser muy irregulares y con una distribución anual que no se corresponde normalmente con el ciclo vegetativo de la vid. Además, durante el periodo de maduración de la uva, las temperaturas y evapotranspiraciones son muy elevadas en esta región, por lo que las plantas se ven sometidas con bastante frecuencia a situaciones de fuerte estrés hídrico. En estas condiciones, los rendimientos suelen ser bajos, y sufren oscilaciones en función de la climatología anual.

Dada esta situación, en muchas ocasiones puede ser conveniente utilizar el riego para conseguir un desarrollo vegetativo más adecuado y elevar las producciones, manteniendo unas calidades óptimas. Esto se ve reforzado por el hecho de que las predicciones sobre el calentamiento global sugieren una reducción de las precipitaciones y un aumento de la temperatura y de la evapotranspiración en el sur de Europa para un futuro próximo [1].

El riego ha sido ampliamente estudiado en variedades tintas, donde se ha comprobado que aplicando periodos de estrés desde cuajado hasta envero se puede controlar el desarrollo vegetativo y se disminuye el tamaño de la baya (relación hollejo/pulpa), parámetro que está relacionado con el contenido en polifenoles del vino. Sin embargo, este factor es menos importante en variedades blancas ya que los compuestos del hollejo no son extraídos normalmente durante la vinificación en blanco. Aun siendo escasos los antecedentes que permiten demostrar la bondad del riego en variedades blancas, hasta la actualidad se ha evaluado esta técnica en variedades como Airén [2], Albariño [3], Baladí [2], Chardonnay [4,5,6,7], Godello [3,8,9], Montepila [2], Moscatel [10], Moscatel de Grano Menudo [2], Pedro Ximénez [2], Riesling [11], Sauvignon Blanc [12], Semillón [13] y Treixadura [3,9].

El objetivo de este trabajo ha sido evaluar la influencia de la aplicación del riego en la variedad blanca Pedro Ximénez sobre el desarrollo vegetativo, los componentes de la producción y los parámetros físico-químicos del mosto y del vino obtenido.

Proyecto Vitics: nuevos sensores que informan sobre el estado hídrico del viñedo

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: milagros.ganuza)

Investigadores de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) han diseñado dos tipos de sensores, cuyas tecnologías permiten obtener, mediante métodos novedosos, información sobre el estado hídrico del viñedo. El desarrollo de estos dispositivos se ha enmarcado dentro del Proyecto Europeo Vitics, que ha contado con un presupuesto total de casi 564.000 euros, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Ejecutivo Foral.

El trabajo ha sido desarrollado por un equipo multidisciplinar de la UPNA, en el que participaban cuatro grupos de investigación diferentes, en colaboración con las empresas navarras Bodegas Ochoa (de Olite), Enonatura (de Villatuerta) y Cima-NTI (de Huarte-Pamplona).

Medir sin contacto

El primero de los sensores proporciona información sin contacto con la planta, y opera captando información en terahercios, uno de los rangos del espectro electromagnético situado entre las microondas (las que necesitan el móvil o la televisión para funcionar) y las ondas infrarrojas.

“Estos dispositivos emiten una señal en terahercios y miden qué proporción de la señal es devuelta por el tronco de la viña, indicó Gonzaga Santesteban García, profesor del Departamento de Producción Agraria y líder del proyecto de investigación, que añade que se trata de la tecnología de reflectancia, sin contacto con la planta.

De esta manera, afirma este investigador “podemos comprobar el estado hídrico de la planta. Es una técnica que no se había utilizado hasta ahora con este enfoque”. Los resultados de este desarrollo fueron publicados en las revistas ‘Frontiers in Plant Science’ y ‘Journal of Infrared, Millimeter and Terahertz Waves’.

Los investigadores han simplificado el diseño del sensor, porque no necesita un gran ancho de banda, y presenta una tecnología plana, lo que permite una alta miniaturización y así reducir de forma importante el coste por unidad, puesto que muchos de sus chips se pueden obtener comercialmente a un bajo precio.

Segundo sensor

El segundo de los sensores desarrollados se basa en un principio totalmente distinto. En este caso, se pretendía detectar, mediante sensores magnetoelásticos, los cambios que se producen a lo largo del día y de la noche en el tamaño del tronco o del sarmiento de la planta, es decir, indican cómo está creciendo la vid.

Según explica Gonzaga Santesteban, este tipo de sensores presentan dos ventajas respecto a los clásicos dendrómetros que utilizan algunas bodegas. “Por un lado, añade, se trata de una tecnología diferente que permite abaratar los costes y, por otro, se ha mejorado su flexibilidad, de forma que pueden colocarse no sólo en el tronco, como hasta ahora, sino en distintas partes de la vid, como por ejemplo, en el racimo”.

 Los resultados de este desarrollo también fueron parcialmente publicados en la revista ‘IEEE Transactions on Magnetics’.

En este proyecto, han participado cuatro grupos de investigación de la UPNA: Fruticultura y Viticultura Avanzadas, que ha coordinado el trabajo; Antenas; Propiedades Físicas y Aplicaciones de Materiales; y Comunicación, Señales y Microondas.